Mi?rcoles, 18 de mayo de 2011

"La verdadera Solidaridad se ejercita atendiendo ambas partes, se atiende a las necesidades f?sicas y despu?s a las morales".
Autor: Marta Arrechea Harriet de Olivero | Fuente: Catholic.net
Curso: Las 54 virtudes atacadas
Autora y asesora del curso: Marta Arrechea Harriet de Olivero
Lecci?n 36 y 37 La Sociabilidad y la solidariedad



LA SOCIABILIDAD


La sociabilidad es la virtud que ?que aprovecha y crea los causes adecuados para relacionarse con distintas personas y grupos, consiguiendo comunicarse con ellas a partir del inter?s y preocupaci?n que muestran por lo que son , por lo que dicen, por lo que hacen, por lo que piensan y por lo que sienten?. (1)
El hombre es un ser sociable por naturaleza. Fue el mismo Dios quien, desde el inicio de la Creaci?n, reflexion? y dijo: ?No es bueno que el hombre est? s?lo (G?nesis). De ah? que haya una necesidad natural dentro de la persona humana de comunicarse y relacionarse con sus semejantes para lograr distintos fines, ya sea juntos o individuales.

La tendencia humana del hombre lo inclina a formar una familia, a educar a sus hijos y elevarlos, a tener amigos, a amar al pr?jimo, a sentirse amado por otras personas, etc. Y es evidente que la persona necesita de los dem?s para su propio proceso de mejora, y tiene el deber de ayudar a los dem?s a desarrollarse lo mejor posible. Ya Plat?n dec?a que la sociedad es el medio de vida ?natural? del hombre, porque es evidente que el hombre no es autosuficiente y no puede producir por s? mismo todos los bienes materiales, (vivienda, alimento, vestido y que necesita del pr?jimo capacitado que se los provea), morales (adquisici?n de virtudes para las cuales necesita del pr?jimo que las ense?e), y espirituales, (educaci?n y asistencia espiritual por medio de los sacerdotes que le administrar?n los Sacramentos) que necesita para su pleno desarrollo. La misma tendencia a la sociabilidad ser? sostenida por Arist?teles quien expresaba tambi?n que la naturaleza humana es esencialmente social y que la sociedad bien organizada (o la polis), generadora del Bien Com?n, es la forma m?s perfecta de sociedad para lograr y facilitar una vida buena, digna y satisfactoria. Es responsabilidad del Estado generar las condiciones de vidas dignas y justas para que el hombre logre su perfecci?n y viva una vida plenamente humana.

La persona humana, si no es por ayuda de otra persona, muere. De otro recibimos la vida, el amor, los afectos, la ternura, la comida, el aprendizaje, el habla. Lo que nos permite pensar, desarrollarnos y pensarnos a nosotros mismos, tomando conciencia de que existimos y conociendo el fin para el cual fuimos creados.

El ser humano necesita del otro para su propia mejora como individuo y su tendencia a la perfecci?n, para desarrollar sus virtudes. Tenemos derecho a ser ense?ados y a aprender, para poder desplegar nuestra persona y llegar a ser lo que en potencia somos, pero para eso necesitamos del pr?jimo. Tiene a su vez el deber de ayudar al pr?jimo a desarrollarse y a vivir con la mayor dignidad posible. Incluso la fe y los Sacramentos, se reciben del ?otro?.

La sociabilidad no quiere decir compartir nuestra intimidad con los dem?s y no tener pr?cticamente ya vida privada (como sucede muy a menudo). Implica aprender a interesarse por los dem?s, a compartir con ellos para mejorar nosotros y ayudarlos en lo que podamos. Y esto a su vez debe ser gradual. Un ni?o primero, (hasta los 5 a?os), tendr? que aprender a afirmar su propio yo y reci?n ah? estar? preparado a prestar lo que es suyo, lo que le pertenece. La revoluci?n ha impuesto la moda y la obligatoriedad de forzar a los ni?os a ?socializarse? en los jardines de infantes en una edad que es anormal, porque es prematura, porque quema las etapas naturales que hay que respetar.

Lo propio y lo natural para socializarse en la infancia es la familia, los hermanos, los primos y no los amiguitos impuestos por el Estado en los jardines de infantes, y seleccionados por edad. Mucho y bueno se aprend?a al estar entre hermanos y primos de distintas edades, si bien siempre hay una tendencia a buscar con quienes compartir los mismos juegos e intereses. De ah? que educar en la sociabilidad implique hacerle notar ya desde la infancia que el ni?o no es el ?nico ser en esta tierra ni que le pertenece en exclusivo. Que se tiene que relacionar con otros para hacer algunas actividades como alimentarse, dejarse ba?ar, vestirse y educar. Habr? que ir respetando los pasos que se dar?n gradualmente. Al principio jugar? en el mismo lugar que los otros ni?os pero no jugar? con ellos, y poco a poco se ir? integrando al mundo del compartir con los dem?s sus actividades.

Un elemento fundamental en el mundo de la sociabilidad es el de la comunicaci?n oral. Saber comunicarse con los dem?s es un arte que requiere ante todo respeto por el pr?jimo, por los temas que le pueden interesar y los que no. Para esto hay que saber preguntar y sobre todo, muy por encima de todo, saber escuchar.

Pero para esto habr? que interesarse por la persona que tengamos enfrente, por sus gustos, sus inquietudes, sus proyectos y sus sentimientos. El saber preguntar implica, adem?s, escuchar la contestaci?n y continuar la conversaci?n con cierto inter?s. Si una persona ama la m?sica cl?sica, la lastimaremos y la rechazaremos si comenzamos diciendo que a nosotros nos aburre a morir. Habremos cerrado el di?logo y la comunicaci?n antes de empezar siquiera. Si estamos frente a un deportista, no lograremos iniciar una buena conversaci?n si empezamos por preguntarle si ha le?do a Santo Tom?s de Aquino. Tal vez lo haya hecho, pero convengamos que no es lo habitual. Deberemos comenzar por preguntarle por los temas que ?l conoce, donde se destaca y se siente integrado.

Ser sociable significa generar un clima armonioso con el pr?jimo y esto jam?s lo lograremos cuando monopolizamos la conversaci?n e imponemos los temas durante horas, privando al resto de expresarse y oblig?ndonos a que nos escuchen por educaci?n. Uno de los problemas de los que carecen de esta virtud es que no saben callarse. Una persona educada, adornada por la virtud de la sociabilidad, respetuosa de los intereses ajenos y generosos de su tiempo y su persona, mortificar? sus ansias de hablar y de explayarse y no monopolizar? la palabra en una reuni?n, sino que se interesar? por las inquietudes de los dem?s y tratar? de generar temas interesantes y agradables para todos.

Los problemas m?s importantes referentes a la comunicaci?n son: hablar demasiado o hablar mal por falta de vocabulario o reflexi?n. Hablar solamente de nuestros propios intereses sin tener jam?s en cuenta los intereses del pr?jimo. No hablar nada por timidez o por soberbia. No saber preguntar para generar temas interesantes o no saber escuchar. El m?s grave de todos es el no saber escuchar, porque escuchar es lo que nos comunica con el alma del otro. Dos o m?s mon?logos entrecruzados no lo logran.

La timidez de los ni?os y a?n de los adultos es muchas veces un obst?culo que nos impide asumir nuestras obligaciones sociales y fomenta el individualismo. Este conflicto interno de la personalidad, (debido a veces a la inseguridad de una persona), es nocivo para el desarrollo de la persona humana, porque nos inclina a auto abastecernos y a no contar con el pr?jimo para nada o lo menos posible. La persona t?mida se retrae, tiende a encerrarse sobre s? misma que es donde se siente m?s c?moda y menos exigida. No obstante tenemos que tratar de luchar en contra de la timidez para vencerla porque nos limita enormemente. La timidez o se vence o nos inhabilita en muchos aspectos de la vida. Es normal y muy com?n por otra parte el sentirse inc?modo o cohibido ante una situaci?n especial en donde somos expuestos a personas que no conocemos como: entrar en un comedor de un club buscando a un amigo en donde la mayor?a de la gente que est? comiendo nos es extra?a. Hablar en p?blico ante muchas personas cuando no estamos habituados, o levantar un tel?fono para saludar a alguien que nos intimida. Anotarse en una facultad enorme en una gran ciudad, buscar trabajo en una empresa, rendir examen ante un tribunal de profesores, ponernos por primera vez al frente de un aula (si somos ayudantes). Son todas situaciones que nos presentar?n su dificultad, pero ante las cuales deberemos trabajar para vencer. ?C?mo se vencen? Como todas las virtudes que nos cuestan: esforz?ndose, empe??ndose en hacerlo una y otra vez hasta que lo hagamos con naturalidad. No elegir siempre la opci?n m?s c?moda, para eso nos habr? servido el haber ejercitado el esp?ritu de sacrificio.

Las virtudes, como en el deporte, es cuesti?n de entrenamiento. Empezando por los ?mbitos conocidos y familiares para pasar despu?s, en un segundo paso a los ?mbitos desconocidos y ajenos. Es un aspecto que la educaci?n ha abandonado pero tanto la familia, el colegio como la parroquia son los primeros lugares donde debo paso a paso ensayarme en manifestarme para aprender a exponer mis ideas y defenderlas. Los padres deben luchar contra este problema tratando de fomentar desde la infancia la virtud de la sociabilidad, que implica las buenas relaciones de sus hijos dentro de la sociedad, para hacerlos crecer en un ?mbito que les sea bueno y propicio. A su vez, el fomentar buenas amistades dentro del ambiente indicado desde la adolescencia les facilitar? m?s tarde el conocer a sus probables y apropiados futuros c?nyuges.

Lo opuesto a la sociabilidad es la persona insociable, hura?a que se siente inc?moda en la sociedad y por lo tanto se retrae y huye de la gente y de la vida social. Aunque no lo parezca, el hombre aislado, individualista, sufre, porque est? haciendo una pulseada a su propia naturaleza sociable que necesita de los otros para lograr su pleno desarrollo, y la revoluci?n anticristiana tambi?n lo sabe. De ah? que habremos luchar contra ellos.

(1) ?La educaci?n en las virtudes humanas?. David Isaacs. Editorial Eunsa. P?g 395.






LA SOLIDARIDAD


La solidaridad es la virtud de la caridad llevada al ?mbito social. Est? muy ligada al amor al pr?jimo e implica unidad, colaboraci?n y compartir con el pr?jimo sus necesidades primarias. As? como la caridad es el amor sobrenatural, la solidaridad es una de sus manifestaciones en el ?mbito social.

La solidaridad es la tendencia humana a asociarse en busca de bienes comunes. Debe entenderse como principio ordenador de las instituciones y de las relaciones entre las personas en la sociedad.

Es la inclinaci?n a sentirse vinculados con el pr?jimo ya sea por semejanzas o por intereses comunes. La solidaridad est? emparentada con la misericordia, que es llevar en el coraz?n los problemas del pr?jimo. Habla de buenos sentimientos, de corazones responsables, nobles y generosos, que se involucran en los problemas ajenos y se entristecen cuando las personas sufren un mal y tratan de solucionarlos o amenguar sus penas.

En una oportunidad, ante una situaci?n l?mite y grave que estaban pasando los hacendados argentinos en la Patagonia mi padre, que tambi?n era hacendado y agricultor, (s?lo que en las provincias de La Pampa y Buenos Aires), se lamentaba con dolor de que el gobierno no ayudara con medidas econ?micas a tantos ganaderos que se fund?an sin remedio por la ca?da del valor de la lana. Me acuerdo que yo le dije: ?Bueno, pap?, pero a nosotros nos va bien?... Y mi padre... mirando hacia abajo como quien reflexiona serenamente y dicta una sentencia profunda desde el coraz?n me contest?: ?Pero no es as? Martita...les tiene que ir bien a todos.

Lo que mi padre me dijo en tan pocas palabras no es m?s que el resumen total de toda la doctrina social de la Iglesia. De la misma manera que si un miembro del cuerpo se enferma y se gangrena todo el cuerpo se infecta y se enferma, en el entretejido social, para que el cuerpo social est? sano, el dinero en el ?mbito econ?mico debe correr en todos los ?mbitos de la sociedad como la sangre a trav?s de las venas del cuerpo humano. Algunos ?rganos, (como el h?gado o el coraz?n), por ser m?s importantes para vivir y tener m?s responsabilidad, necesitar?n de m?s cantidad de sangre. Pero el dedo del pie, por m?s que sea peque?o y aparentemente insignificante para la vida como lo es el coraz?n, tambi?n cumple su funci?n de darle estabilidad a todo el cuerpo y, para no gangrenarse necesita que la sangre le llegue...

Para que la solidaridad sea virtud debe pasar de ser un sentimiento superficial y convertirse en una decisi?n firme y perseverante de comprometerse con el Bien Com?n. La solidaridad abarca dos grupos:

Las razones humanas o naturales, por la necesidad de apoyarse como puede ser en caso de cat?strofes naturales, inundaciones, sequ?as, terremotos o hambrunas. En situaciones dif?ciles (inundaciones, terremotos) los argentinos nos hemos mostrado siempre generosamente solidarios. A?n en el ?mbito de los discapacitados encontramos ejemplos conmovedores. Este es el caso de las Olimp?adas en Seattle para discapacitados llamadas ?Olimp?adas especiales?, donde nueve participantes, todos con grandes deficiencias corporales participaban en una carrera. Al o?r la se?al de largada, todos fueron disparados no exactamente igual debido a sus discapacidades, pero todos con los mismos deseos de vencer y de dar lo mejor de s?. Ni bien comenz? la carrera, uno de ellos tropez? y se cay? y, al verse tan impedido de continuar se larg? a llorar. Una participante con s?ndrome de down se detuvo, se arrodill?, lo ayud? a ponerse de pie para continuar la carrera y le dijo: ?Ahora podr?s vencer?. El resto de los participantes discapacitados al verla y al o?rla, se detuvieron tambi?n para colaborar con ella. As? fue que, a partir de ah?, todos juntos retomaron la carrera y llegaron juntos hasta la meta. El estadio en pleno se puso de pie y no qued? un par de ojos secos... Las l?grimas corr?an en todos los que observaron la escena. ?Porqu??... Porque en el fondo de nuestro coraz?n todos sabemos que es l?cito y muy meritorio ganar una carrera de forma individual. Pero el disminuir nuestro paso... cambiar nuestro rumbo... y detenerse para ayudar a otros a vencer tambi?n... es una instancia superior de vida.

Por razones sobrenaturales, que es la verdadera virtud, por considerarnos todos hijos de Dios, iguales en dignidad y derechos naturales, viendo al pr?jimo como un hermano en Cristo y sentirse unido a el en un mismo destino eterno y una id?ntica Redenci?n, buscando por ello la igualdad de oportunidades para todos.
La solidaridad debe aplicarse entre los m?s necesitados entre s?, entre los que m?s tienen hacia los que menos tienen y, curiosamente entre los que menos tienen hacia los que m?s tienen. Por ejemplo, as? como quien m?s tiene podr? dar de sus bienes materiales a los que no tienen, quienes carezcan de bienes materiales siempre podr?n responder con las virtudes de la gratitud, de la fidelidad y de la lealtad hacia quienes les dio.

La solidaridad debe ejercerse entre los empresarios hacia sus empleados, y de los empleados hacia sus patrones. As? como los patrones deben, por justicia pagar salarios justos, dignos y puntualmente, los empleados deben responder con honestidad y lealtad. Le corresponde al Estado el velar por una distribuci?n equitativa de los bienes. Por ejemplo: Las zonas m?s pobres y desfavorecidas del pa?s debieran tener menos cargas impositivas y los ciudadanos condiciones m?s favorables para alentarlos a instalarse en las zonas m?s marginales, ayudando a descentralizar las zonas m?s pobladas. No se trata de crear s?lo un gran polo de desarrollo para centralizar a toda la poblaci?n en grandes centros y manejarla pol?ticamente sino al rev?s. Se trata de descentralizar, de crear m?ltiples centros de producci?n que ayuden a poblar toda la Patria y ayudar a las personas a su vez a vivir en condiciones m?s dignas, m?s cerca de la naturaleza y del aire libre y no hacinados en las grandes ciudades.

Se trata de redistribuir la poblaci?n en m?ltiples centros a medida humana, donde las condiciones de vida se hagan m?s dignas y sanas para vivir, crecer, desarrollarse, producir y hasta poder morir rodeados de los suyos. Est? muy bien que se hable de solidaridad entre las personas, pero hay que ejecutarlas para hacerlas realidad. Estas situaciones para mejorar las condiciones de vida pueden y debieran prevenirse con medidas sabiamente tomadas desde el gobierno y pol?ticas de Estado coherentes. La solidaridad debe extenderse a los distintos pa?ses, razas y naciones, ayudando los pa?ses m?s ricos a los m?s pobres y no aprovech?ndose de sus debilidades y limitaciones. Si bien el amor a la propia Patria debe primar sobre las dem?s, despu?s de la propia Patria debe extenderse hacia los otros pa?ses m?s desfavorecidos.

Los ejemplos opuestos a las actitudes solidarias que fortalecen el tejido social estableciendo lazos entre las personas son: la lucha de clases, la bandera e socialistas y comunistas, tan anticristiana que suprime a Dios de las conciencias mediante el laicismo y se erige en educador de las personas. Que niega los derechos naturales de los hombres, como el conocer la Verdad, el derecho natural primordial e inalienable de los padres a la educaci?n de sus hijos o el acceso a la propiedad privada. Que todo plan divino lo enfrenta, lo rompe, lo destruye y lo subvierte. Y la explotaci?n humana que es sacar en provecho propio por lo general de un modo abusivo, las cualidades o sentimientos de una persona, ya sea de las empresas multinacionales, de las naciones entre s? o de uno hacia el otro.

Ejercicio y tarea (para publicar en los foros del curso)

En relaci?n a La sociabilidad


1. ?Qu? es la virtud de la sociabilidad?
2. ?Cu?les son las razones por las que la familia es esencial en esta virtud?
3. ?Por qu? el saber escuchar es fundamental en esta virtud?
4. ?Cu?les son los vicios contrarios a esta virtud?
5. ?Cu?les son los momentos en que te es m?s dif?cil y m?s sencillo vivir esta virtud?
6. ?Alg?n comentario o sugerencia?

En relaci?n a La solidariead

1. ?Qu? significa ser solidario?
2. ?Qu? se necesita para que la solidaridad sea virtud?
3. ?Cu?les son las razones humanas y sobrenaturales de esta virtud?
4. ?Cu?les son las actitudes opuestas? ?Cu?l es la influencia de esta en tu vida personal?
5. ?Alg?n comentario o sugerencia?


Para reflexi?n personal


1. ?Critico, condeno y me quejo siempre de los dem?s?
2. ?Demuestro aprecio horado y sincero por los dem?s?? Me dedic? a hacer cosas para los dem?s, cosas que requieren tiempo, energ?a, involucrarme en primera persona?
3. ?Busco que los dem?s sean y se sientan importantes? ?Lo hago sinceramente?
4. ?Reconozco que en toda casa, trabajo, escuela, sociedad, hay alguien con quien se puede ser solidario?
5. ?La ayuda y apoyo que ofrezco a las personas depende de si me cae bien o mal?
6. ?Cu?ndo veo alg?n error o fallo en las personas suelo re?rme, criticar, hablar mal de ellas?
7. ?Me respeto a mi mismo, mi dignidad como persona, como hijo de Dios, como templo del esp?ritu Santo?
8. ?Doy ejemplo de solidaridad hacia los dem?s?


Publicado por mario.web @ 21:16
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