Mi?rcoles, 18 de mayo de 2011

Marcos 1, 29-39. Tiempo Ordinario. Jes?s siempre atento para curar nuestras necesidades.
Autor: Jos? Rodrigo Escorza | Fuente: Catholic.net
Marcos 1, 29-39


Cuando sali? de la sinagoga se fue con Santiago y Juan a casa de Sim?n y Andr?s. La suegra de Sim?n estaba en cama con fiebre; y le hablan de ella. Se acerc? y, tom?ndola de la mano, la levant?. La fiebre la dej? y ella se puso a servirles. Al atardecer, a la puesta del sol, le trajeron todos los enfermos y endemoniados; la ciudad entera estaba agolpada a la puerta. Jes?s cur? a muchos que se encontraban mal de diversas enfermedades y expuls? muchos demonios. Y no dejaba hablar a los demonios, pues le conoc?an. De madrugada, cuando todav?a estaba muy oscuro, se levant?, sali? y fue a un lugar solitario y all? se puso a hacer oraci?n. Sim?n y sus compa?eros fueron en su busca; al encontrarle, le dicen: ?Todos te buscan?. El les dice: ?Vayamos a otra parte, a los pueblos vecinos, para que tambi?n all? predique; pues para eso he salido?. Y recorri? toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios.


Reflexi?n


Jes?s nunca se ha cansado de servir a los hombres. Hoy a?n sigue siendo el hombre m?s servidor de todos. ?l mismo nos lo dijo: ?no he venido a ser servido, sino a servir?. Pero de vez en cuando ?l buscaba momentos de tranquilidad al lado de sus disc?pulos. Hoy es uno de esos d?as.

Han llegado a la casa de Sim?n, y encuentra a la suegra de ?ste enferma. Jes?s, no sabiendo c?mo no salvar un alma m?s en ese d?a, la toma de la mano y la cura. Parece que Dios, hecho hombre para servir no quiera hacer otra cosa. ?l todo poderoso; ?l conocedor de los sufrimientos humanos; ?l que tanto ha amado al mundo, ?se iba a quedar tranquilo viendo a los hombres perderse? No, hay que salvarlos a toda costa. Por eso all? est?, sirviendo en los momentos de mayor intimidad con sus disc?pulos. La suegra aprendi? muy bien la lecci?n de ese d?a: ?En ese momento se le quit? la fiebre y se puso a servirles?. ?Cu?ntas lecciones tenemos que sacar de este peque?o acto de donaci?n? Se dice que arrastra m?s un ejemplo que muchas palabras. Aqu? lo tienen. El ejemplo est? claro: Cristo, servidor de los hombres para salvarlos.

Aunque haya pasado toda una tarde de ense?anzas con sus disc?pulos, ?l al atardecer sirvi? a los dem?s, para darles la Vida y que la tuvieran en abundancia. No s?lo actu? en ese pueblo, sino que su amor se extendi?, durante su vida terrena, a los jud?os, pero ahora sigue haciendo el bien, a trav?s de un ejemplo de uno de sus consagrados, a trav?s de la oraci?n abnegada de todos los d?as de una madre de familia, o la sencillez de coraz?n de un jovencito que hace un acto de amor para con el viejito que est? cruzando la calle. El act?a hoy de muchas formas en el mundo, principalmente a trav?s de la oraci?n.


Publicado por mario.web @ 22:32
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