Mi?rcoles, 18 de mayo de 2011

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Promesa hecha el 25 de febrero de 1949

?Hija m?a, haz que yo sea amado, consolado y reparado en mi Eucarist?a. Haz saber en mi nombre que cuantos hagan bien la comuni?n con sincera humildad, fervor y amor, durante los primeros jueves de mes consecutivos y pasen una hora de Adoraci?n ante mi sagrario en ?ntima uni?n conmigo, les prometo el Cielo.

Di que honren, por medio de la Eucarist?a, mis santas llagas, honrando primero la de mi sagrada espalda, tan poco recordada.

Quien al recuerdo de mis llagas una la de los dolores de mi Madre bendita y por ellos nos pida gracias espirituales o corporales, tiene mi promesa que ser?n concedidas, a menos que no sean da?o para sus almas. En el momento de la muerte traer? conmigo a mi Sant?sima Madre para defenderlos?.

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Resumen de las condiciones

a)????? comuni?n con sincera humildad, fervor y amor al menos dos primeros jueves de mes seguidos

b)????? una hora de adoraci?n al Sant?simo Sacramento

c)?????? honrando la llaga de la espalda y las dem?s (por ejemplo, las de los clavos y la lanza)

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Beata Alexandrina Maria da Costa

Nace en el a?o 1904 en Balasar (di?cesis de Braga), peque?o centro rural, en Portugal, y muere en el mismo lugar en 1955, cuando ten?a 51 a?os de edad.

Tambi?n ella tiene en su vida puntos de semejanza con Teresa Neumann, Marthe Robin y el Padre P?o. No ten?a los estigmas visibles pero durante 30 a?os permanece inmovilizada en el lecho. A menudo reviv?a la Pasi?n del Se?or, en forma tan pat?tica que impresionaba grandemente a quienes asist?an. Diariamente ten?a di?logos con Jes?s y con la Virgen. Como Marthe, como el P. P?o, era asaltada y golpeada por Satan?s y los esp?ritus del mal.

Alexandrina, hija de madre soltera, crece en medio de grandes dificultades econ?micas y tambi?n psicol?gicas por su falta de padre y lo que el medio condicionaba en ella por su circunstancia. Sin embargo, su car?cter era abierto, vivaz, optimista. De su madre recibi? educaci?n religiosa seria y profunda. Fue a la escuela s?lo durante un a?o y medio. A los ocho a?os empez? a trabajar bajo patr?n. A los 12 fue v?ctima de una muy grave enfermedad y corri? el riesgo de morir. A los 14 era una se?orita y de su persona, fina y delicada, emanaba gran fascinaci?n. En una ocasi?n unos individuos trataron, tres en total, tomaron por asalto la casa de Alexandrina, cuando ella, su hermana y una amiga estaban empe?adas en la costura, con la intenci?n de violarlas. Alexandrina, para salvar su pureza, no hesit? en lanzarse por la ventana y como consecuencia de la ca?da se hiri? en la columna vertebral con grav?simas consecuencias. Fue atendida m?dicamente durante siete a?os pero in?tilmente y termin? por quedar postrada, paralizada en el lecho.

Al comienzo hizo de todo por sanar. Le rogaba a Dios le diera la gracia de la salud, pero cuando se dio cuenta que aquella era su misi?n, es decir el sufrimiento, acept? de coraz?n el calvario y lo vivi? hasta su muerte con una sonrisa en los labios.

El 25 de abril 2004 fue proclamada Beata por el Papa Juan Pablo II.

En palabras del Postulador de la causa de beatificaci?n, el P. Pasquale Liberatore sdb, ?Alexandrina es una crucificada. Desde los 21 a?os y durante 30, queda postrada en el lecho hasta su muerte. Desde octubre del 38 hasta marzo del 42, es decir por tres a?os y medio, vive, hasta visiblemente, la Pasi?n de Cristo, que duraba cada semana del jueves al viernes. Entraba en ?xtasis y reviv?a varias fases de la Pasi?n, as? como la relatan los Evangelios. Sus padecimientos llegaban al culmen entre las 12 y las 3 de la tarde del viernes. A los testimonios se han sumado films y fotos. Sin saber c?mo (ya que estaba paral?tica desde 1925), al mediod?a Alexandrina descend?a de la cama. Cuando reviv?a la Pasi?n se mov?a como si la par?lisis no exist?a. Repet?a la agon?a de Jes?s en el Getseman?, que era larga y penosa y emit?a quejidos profundos y sollozos. Luego segu?an, como si fuese un film, todos los otros episodios de la Pasi?n: la captura por los soldados, el proceso ante Pilato, la flagelaci?n, la coronaci?n de espinas, el camino al Calvario, la crucifixi?n. Alexandrina trasuntaba un enorme sufrimiento, estaba p?lida, sudaba, sus cabellos se le empastaban. Despu?s se notaban heridas en todo su cuerpo. En esos momentos estaba totalmente insensible a agentes exteriores de dolor. Ca?a camino al Calvario y quedaba como aplastada en tierra. Una vez un m?dico intent? levantarla y no pudo ni con la ayuda de otros dos colegas. No llegaron a alzarla ni siquiera un mil?metro. Terminado el ?xtasis quedaba ligera. En aquel tiempo pesaba s?lo 34 kilos. Luego de marzo del 42, despu?s de sufrir la Pasi?n vino el ayuno total. Durante los ?ltimos 13 a?os y 7 meses de su vida no comi? ni bebi? nada. Su ?nico alimento era la Eucarist?a que el p?rroco le tra?a todas las ma?anas. Jes?s le hab?a dicho: ?No te alimentar?s m?s en la tierra. Tu alimento es mi carne. Tu sangre mi sangre. Grande es el milagro de tu vida?.

Ning?n m?dico cre?a que pudiese acontecer algo as? y quer?an demostrar que todo era un fraude. Llegaron a convencer a Alexandrina a someterse a un control cient?fico, en ambiente hospitalario. La ?nica condici?n que puso Alexandrina fue la de recibir todas las ma?anas la Santa Comuni?n. En junio del 43 se hicieron las experiencias en un hospital cercano a Oporto. El especialista, Dr. Henrique Gomes de Ara?jo, que guiaba la verificaci?n era profesor miembro de la Real Academia de Medicina de Madrid y miembro de la Sociedad Portuguesa de Qu?mica. Qued? aislada durante 40 d?as y bajo estricta vigilancia. Pese a que eran m?dicos agn?sticos debieron concluir que se encontraban ante un hecho absolutamente inexplicable.

A los sufrimientos del ayuno y de la Pasi?n se agregaban las vejaciones diab?licas y las incomprensiones de los hombres, incluso (y esto era lo peor) de Iglesia. El Demonio la tentaba contra la fe, la asaltaba arroj?ndola del lecho e hiri?ndola.

La misi?n de Alexandrina era la de sacudir al mundo acerca de los efectos del pecado, invitando a la conversi?n, ofreciendo testimonio de viv?sima participaci?n a la Pasi?n de Cristo y por tanto a la redenci?n del hombre.

La beata quer?a cerrar el infierno. Sobre su tumba hizo poner este epitafio: ?Pecadores, si las cenizas de mi cuerpo pueden ser ?tiles para salvaros, acercaos, pasad por encima, pisotead hasta que desaparezcan. Pero, no pequ?is m?s, no ofend?is m?s a nuestro Jes?s! Pecadores, querr?a deciros tantas cosas! Para escribirlas todas no bastar?a todo este gran cementerio. Convert?os. No ofend?is a Jes?s! No quer?is perderlo para toda la eternidad! ?l es tan bueno. Basta con el pecado. Amad a Jes?s. Amadlo!?

Su misi?n fue expiatoria y de intercesi?n.

Pedidos y promesas del Se?or hechos a la Beata Alexandrina Maria da Costa, mensajera de la Eucarist?a

Promesa hecha el 25 de febrero de 1949

?Hija m?a, haz que yo sea amado, consolado y reparado en mi Eucarist?a. Haz saber en mi nombre que cuantos hagan bien la comuni?n con sincera humildad, fervor y amor, durante los primeros jueves de mes consecutivos y pasen una hora de Adoraci?n ante mi sagrario en ?ntima uni?n conmigo, les prometo el Cielo.

Di que honren, por medio de la Eucarist?a, mis santas llagas, honrando primero la de mi sagrada espalda, tan poco recordada.

Quien al recuerdo de mis llagas una la de los dolores de mi Madre bendita y por ellos nos pida gracias espirituales o corporales, tiene mi promesa que ser?n concedidas, a menos que no sean da?o para sus almas. En el momento de la muerte traer? conmigo a mi Sant?sima Madre para defenderlos?.

?Habla de la Eucarist?a, que es prueba de amor infinito, que es el alimento de las almas.

Di a las almas que me aman, que vivan unidas a m? durante el trabajo, en sus casas, sea de d?a que de noche, se arrodillen a menudo en esp?ritu y con la cabeza inclinada digan:

?Jes?s, te adoro en cada lugar donde moras sacramentado, te hago compa??a por aquellos que te desprecian, te amo por aquellos que no te aman, te doy alivio por aquellos que te ofenden. Jes?s, ?ven a mi coraz?n!?

?Estos momentos ser?n para m? de gran alegr?a y consuelo. ?Qu? cr?menes se cometen contra de m? en la Eucarist?a!

?Que la devoci?n a los sagrarios sea bien predicada y propagada, porque por d?as y d?as las almas no me visitan, no me aman, no reparan,?No creen que yo vivo all?. Quiero que en las almas se encienda la devoci?n hacia estas prisiones de Amor?Son muchos los que, a?n entrando en las iglesias, ni siquiera me saludan y no se detienen un momento a adorarme.?

?Lejos del Cielo, lejos de Jes?s son todos los que est?n lejos del sagrario? ?Oh, si el sagrario fuese bien comprendido! El sagrario es la vida, es el amor, es la alegr?a, es la paz. El sagrario es el lugar de dolor, de ofensas, de sufrimiento. El sagrario es despreciado; Jes?s del sagrario no es comprendido?

?Yo querr?a muchos guardias fieles, postrados ante los sagrarios, para no dejar que ocurran tantos y tantos cr?menes!?

?Que me pidan todo cuanto quieran estando ante mi presencia, delante del sagrario. Es de all? que viene el remedio para todos los males.?

El Se?or le explic? el motivo por el cual Alexandrina, viviendo los ?ltimos 13 a?os de vida de la sola Eucarist?a, sin alimentarse con nada m?s. Le dijo:

?Hago que t? vivas s?lo de m?, para mostrar al mundo el valor de la Eucarist?a, y que es mi vida para las almas? H?blales a las almas, hija m?a, h?blales del Rosario y de la Eucarist?a! El Rosario! El Rosario! El Rosario! La Eucarist?a, mi Cuerpo, mi Sangre!?

Seg?n cuenta Alexandrina en su ?Autobiograf?a?, fue en P?voa de Varzim que hizo su primera comuni?n..?Yo ten?a entonces 7 a?os?Tom? la comuni?n de rodillas y a pesar de que era peque?a de talla pude fijarme en la Sagrada Hostia de tal manera que se qued? impresa en mi alma. Cre? entonces unirme a Jes?s para no separarme nunca m?s de ?l. ?l tom? posesi?n de mi coraz?n, as? me parece. La alegr?a que sent?a no se puede expresar. A todos les anunciaba la buena nueva... ?

?T? eres el sagrario que Yo he eleg?, para que Yo more en ?l y en ?l repose. Quiero saciar tu sed por mi Sacramento de amor.

T? eres como el canal por donde pasar?n las gracias que quiero distribuir a las almas y a trav?s del cual las almas vendr?n a m?. Me sirvo de ti para que muchas almas vengan a m?. Por tu intermedio muchas almas ser?n estimuladas a amarme en la Sant?sima Eucarist?a.?

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Fuente:

http://adoracionperpetua.info/bibliotecae1.php?li_1=x&li_2=x&li_3=current&li_4=x&li_5=x&li_6=x&li_7=x&li_8=x

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Visite los milagros eucar?sticos:

http://adoracionperpetua.info/bibliotecaf.php?li_1=x&li_2=x&li_3=current&li_4=x&li_5=x&li_6=x&li_7=x&li_8=x

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? Ave Mar?a pur?ssima !

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Publicado por mario.web @ 23:02
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