Mi?rcoles, 18 de mayo de 2011


CIUDAD DEL VATICANO, 11 MAY 2011

En la audiencia general de este mi?rcoles, celebrada en la Plaza de San Pedro, el Papa continu? reflexionando sobre "c?mo la oraci?n y el sentido religioso forman parte del ser humano durante toda su historia".

El Santo Padre dijo que en nuestra ?poca "Dios parece haber desaparecido del horizonte de muchos, (...) pero al mismo tiempo, existen muchos signos que nos indican un despertar del sentido religioso".

"Pensando en la historia reciente, ha fracasado la previsi?n de quien, desde la ?poca del Iluminismo, preanunci? la desaparici?n de las religiones y exalt? una raz?n absoluta, separada de la fe".

Tras poner de relieve que "no ha habido ninguna gran civilizaci?n, desde tiempos inmemoriales hasta nuestros d?as, que no haya sido religiosa", Benedicto XVI subray? que "el ser humano es religioso por naturaleza. (...) La imagen del Creador est? impresa en su ser y siente la necesidad de encontrar una luz para dar una respuesta a los interrogantes sobre el sentido profundo de la realidad; una respuesta que no puede encontrar en s? mismo, en el progreso, en la ciencia emp?rica".

"El hombre sabe que no puede responder por s? solo a la necesidad fundamental de entender. Por mucho que piense que es autosuficiente, experimenta que no es as?. Tiene necesidad de abrirse a otra cosa o a alguien que pueda darle lo que le falta, debe salir de s? mismo e ir hacia Aquel que es capaz de colmar la amplitud y la profundidad de su deseo".

El Papa explic? que "el hombre lleva en s? una sed de infinito, un anhelo de eternidad, una b?squeda de la belleza, un deseo de amor, una necesidad de luz y de verdad, que lo impulsan hacia el Absoluto; lleva en s? el deseo de Dios. Sabe, de alguna manera, que puede dirigirse a Dios, que puede implorarle. Santo Tom?s de Aquino, uno de los m?s grandes te?logos de la historia, define la oraci?n como "expresi?n del deseo que el hombre tiene de Dios".

Refiri?ndose a la oraci?n, el Santo Padre se?al? que "es una actitud interior, antes que una serie de pr?cticas y f?rmulas, una forma de ser ante Dios, antes que la realizaci?n de actos de culto o la pronunciaci?n de palabras. La oraci?n tiene su centro y hunde sus ra?ces en lo m?s profundo de la persona; por eso, no es f?cilmente descifrable, y, por la misma raz?n, puede ser objeto de malentendidos y manipulaciones. (...) La experiencia de la oraci?n es un desaf?o para todos, una "gracia" que hay que invocar, un don de Aquel a quien nos dirigimos".

"En la oraci?n, (...) el ser humano experimenta que es una criatura necesitada de ayuda, incapaz de autorrealizarse y de la propia esperanza. (...) Orienta su propia alma a aquel Misterio del que espera el cumplimiento de los deseos m?s profundos y la ayuda para superar la indigencia de la propia vida. En ese mirar a Otro, en ese dirigirse "m?s all?", se halla la esencia de la oraci?n, como experiencia de una realidad que supera lo sensible y lo contingente".

Benedicto XVI afirm? que "aunque el ser humano se olvide de su Creador, el Dios vivo y verdadero no cesa de llamar al hombre al misterioso encuentro de la oraci?n".

"Aprendamos a pasar m?s tiempo ante Dios, ante Dios que se ha revelado en Jesucristo, aprendamos a reconocer en el silencio, dentro de nosotros mismos, su voz que nos llama y nos reconduce a la profundidad de nuestra existencia, a la fuente de la vida y de la salvaci?n, para superar -termin?- el l?mite de nuestra vida y abrirnos a la medida de Dios, a la relaci?n con ?l, que es Amor Infinito".


Publicado por mario.web @ 23:05
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