Mi?rcoles, 18 de mayo de 2011

Evangelio
Del santo Evangelio seg?n san Juan 5, 1-3. 5-16

Era un d?a de fiesta para los jud?os, cuando Jes?s subi? a Jerusal?n. Hay en Jerusal?n, junto a la puerta de la Ovejas, una piscina llamada Betesd?, en hebreo, con cinco p?rticos, bajo los cuales yac?a una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paral?ticos. Entre ellos estaba un hombre que llevaba treinta y ocho a?os enfermo.


Al verlo ah? tendido y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo en tal estado, Jes?s le dijo: ??Quieres curarte??. Le respondi? el enfermo: ?Se?or, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua. Cuando logro llegar, ya otro ha bajado antes que yo?. Jes?s le dijo: ?Lev?ntate, toma tu camilla y anda?. Al momento el hombre qued? curado, tom? su camilla y se puso a andar.


Aquel d?a era s?bado. Por eso los jud?os le dijeron al que hab?a sido curado: ?No te es l?cito cargar tu camilla?. Pero ?l contest?: ?El que me cur? me dijo: ?Toma tu camilla y anda? ?. Ellos le preguntaron: ??Qui?n es el que te dijo: ?Toma tu camilla y anda???. Pero el que hab?a sido curado no lo sab?a, porque Jes?s hab?a desaparecido entre la muchedumbre. M?s tarde lo encontr? Jes?s en el templo y le dijo: ?Mira, ya quedaste sano. No peques m?s, no sea que te vaya a suceder algo peor?. Aquel hombre fue y les cont? a los jud?os que el que lo hab?a curado era Jes?s. Por eso los jud?os persegu?an a Jes?s, porque hac?a estas cosas en s?bado.

Oraci?n introductoria

Se?or Jes?s, creo en Ti, espero en Ti y te amo. Conf?o en tu inmensa misericordia porque s? que sin Ti no puedo hacer nada. Quiero amarte como te mereces, por eso te suplico que vengas a m? en esta oraci?n.

Petici?n:

Padre m?o, quiero ser humilde y sincero contigo para poder reconocer mis fallas y? pedirte perd?n por ellas.

Meditaci?n

?Tambi?n hoy muchos se ?escandalizan? ante la paradoja de la fe cristiana. La ense?anza de Jes?s parece ?dura?, demasiado dif?cil de acoger y de practicar. Entonces hay quien rechaza y abandona a Cristo; hay quien trata de ?adaptar? su palabra a las modas desvirtuando su sentido y valor. (?) Jes?s, de hecho, no se contenta con una pertenencia superficial y formal, no le basta una primera adhesi?n entusiasta; es necesario, por el contrario, participar durante toda la vida en ?su pensar y querer?. Seguirle llena el coraz?n de alegr?a y sentido pleno a nuestra existencia, pero comporta dificultades y renuncias, pues con mucha frecuencia hay que ir contra la corriente. (?)

La fe es don de Dios al hombre y es, al mismo tiempo, entrega libre y total del hombre a Dios; (?). Si abrimos con confianza el coraz?n a Cristo, (?), podemos experimentar tambi?n nosotros, junto al santo cura de Ars, que ?nuestra ?nica felicidad en esta tierra consiste en amar a Dios y saber que ?l nos ama?? (Benedicto XVI, 23 de agosto de 2009).

Reflexi?n apost?lica

?Quien ha sido llamado por Dios a formar parte del Movimiento, encuentra en ?l una expresi?n concreta del amor de Dios a su alma y un camino para corresponderle. Sus miembros, conscientes de su inserci?n en la Iglesia por el bautismo, cooperan con sus Pastores y dem?s fieles en la misi?n evangelizadora viviendo fielmente y trasmitiendo con humildad y convicci?n su carisma de caridad? (Manual del miembro del Movimiento Regnum Christi, n. 161).

Prop?sito

Hacer una oraci?n pidi?ndole al Se?or que me ayude a ser coherente con mi fe cristiana, aunque vaya contra corriente.

Di?logo con Cristo

Se?or Jes?s, como el hombre en la piscina de Betesd? pongo mi vida en tus manos. Quiero curarme. Quiero crecer en mi amor a Ti, aunque eso no est? de moda y tenga ir contra la corriente. Quiero aprovechar tu gracia para alejarme de toda ocasi?n de pecado y as?, pueda? ser ese disc?pulo y misionero tuyo que sabr? salir de s? mismo, especialmente en la pr?xima Semana Santa, para ir a buscar a otros y contarles lo maravilloso de tu amor, ?nico camino a la felicidad terrena y eterna.

?Quiz?s ahora no sientes la atracci?n hacia la oraci?n y a la intimidad con Dios. Pero esto te debe convencer precisamente de que la abulia y la sequedad son tambi?n una condici?n para acercarse a Dios: ?No tienen necesidad de m?dico los sanos sino los que est?n enfermos??

(Cristo al centro, n.1754).

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 23:47
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