Mi?rcoles, 18 de mayo de 2011

Evangelio

Del santo Evangelio seg?n san Juan 13, 16-20

En aquel tiempo, despu?s de lavarles los pies a sus disc?pulos, Jes?s les dijo: ?Yo les aseguro: el sirviente no es m?s importante que su amo, ni el enviado es mayor que quien lo env?a. Si entienden esto y lo ponen en pr?ctica, ser?n dichosos.

No lo digo por todos ustedes, porque Yo s? a qui?nes he escogido. Pero esto es para que se cumpla el pasaje de la Escritura, que dice: *El que comparte mi pan me ha traicionado*. Les digo esto ahora, antes de que suceda, para que, cuando suceda, crean que Yo soy.

Yo les aseguro: el que recibe al que Yo env?o, me recibe a m?; y el que me recibe a m?, recibe al que me ha enviado?. Palabra del Se?or.

Oraci?n introductoria

Jesucristo, creo en Ti; creo en el Padre que te ha enviado y creo que por mi bautismo fui purificado del pecado y recib? el ?agua viva? que me dio nueva vida en el esp?ritu. Hoy me pides que sea portador de esa ?agua viva? que puede lavar y transformar a mis hermanos. Dame el gusto de servir a los dem?s por medio de esta oraci?n.

Petici?n

Esp?ritu Santo, dame la gracia de poder recibirte en mi interior para irradiar, con el testimonio de mi vida, la Buena Nueva de tu amor.

Meditaci?n

?Es propia de la fe cristiana la confesi?n de una participaci?n de este Esp?ritu en el Se?or resucitado, quien se ha convertido ?l mismo en ?Esp?ritu que da vida? (?) No puede haber aut?ntica oraci?n sin la presencia del Esp?ritu en nosotros. (?) El Esp?ritu Santo, es decir, el Esp?ritu del Padre y del Hijo, se convierte como en el alma de nuestra alma, la parte m?s secreta de nuestro ser, de la que se eleva incesantemente hacia Dios un movimiento de oraci?n, del que no podemos ni siquiera precisar los t?rminos. El Esp?ritu, de hecho, siempre despierto en nosotros, suple nuestras carencias y ofrece al Padre nuestra adoraci?n, junto con nuestras aspiraciones m?s profundas. Obviamente esto exige un nivel de gran comuni?n vital con el Esp?ritu. Es una invitaci?n a ser cada vez m?s sensibles, m?s atentos a esta presencia del Esp?ritu en nosotros, a transformarla en oraci?n, a experimentar esta presencia y a aprender de este modo a rezar, a hablar con el Padre como hijos en el Esp?ritu Santo? (Benedicto XVI, 15 de noviembre de 2006).

Reflexi?n apost?lica

?Al iniciar la meditaci?n, se ha de actuar la fe en la acci?n del Esp?ritu Santo, recordando que ?l es el ?Dulce Hu?sped del alma?? y que sin ?l no es posible conseguir nada s?lido ni duradero? (Manual del miembro del Movimiento Regnum Christi, n. 225).

Prop?sito

El d?a de hoy me esforzar? por entablar di?logos con el Esp?ritu Santo, pidi?ndole su ayuda.

Di?logo con Cristo

Podr? ser luz para los dem?s en la medida en que te deje, ?oh d?cil Hu?sped de mi alma!, actuar en mi vida. No permitas que? mi vida tenga otro sentido. Quiero hacer todo por Ti y vivir centrado s?lo en Ti. Esp?ritu Santo te pido la gracia para poder vivir el gran mandamiento de la caridad, sin distinci?n de personas.

?Pueden conocer a Cristo con ese conocimiento interno que da ?l a trav?s del Esp?ritu Santo, si se lo piden. Con ese amor unitivo que ?l concede a las almas sinceras y honestas y no ego?stas?

(Cristo al centro, n. 301).

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 23:49
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