Jueves, 19 de mayo de 2011

La vida es plena s? est? llena de amor y uno consigue poseerse a s? mismo. Ser due?o de s? mismo es pilotar de forma adecuada la traves?a que uno ha ido escogiendo.

La vida necesita talento y capacidad para superar los reveses y traumas que se han ido produciendo a lo largo de ella. En el mundo antiguo exist?a la expresi?n poliorc?tica, que era el arte de la fortificaci?n en la guerra. La fortaleza es la virtud de los que soportan y resisten. La vida es la gran maestra: ense?a m?s que muchos libros, sus lecciones son aprendidas en la falda de los acontecimientos que nos suceden, es menester pasar por sus vericuetos y pasadizos, hasta descubrir nuestra ciudadela interior.

Es f?cil orientar la vida en las distancias cortas, pero s?lo las personas singulares y de gran solidez son capaces de dise?ar la vida para las distancias largas. Es necesario tener una visi?n larga de la jugada existencial. Las voluntades d?biles emplean discursos y teor?as, mientras que las fuertes lo traducen en actos coherentes y positivos.

Los traumas de la vida afectan a los grandes argumentos de ella. No hay que olvidar que en el amor casi todas las cumbres son borrascosas. Hay que descifrar el jerogl?fico de cada biograf?a, lo que no se ve, lo que se esconde debajo de la apariencias.

Cada uno necesita resolverse como problema. El hombre maduro es aquel que ha sabido reconciliarse con su pasado. Ha podido superar, digerir e ir cerrando las heridas de atr?s. Y a la vez, ensaya su mirada hacia el futuro prometedor e incierto. Esa es una de las tareas que hacemos los psiquiatras en la psicoterapia: hacer la cirug?a est?tica de la historia personal, para que haga una lectura m?s positiva de lo que ha sido su trayectoria. Excursi?n retrospectiva que cierra heridas, suaviza segmentos dolorosos y ayuda a mirar con amor hacia aquellas parcelas especialmente conflictivas.

La vida es como un boomerang: movimientos de ida y vuelta. Lo que siembras, recoges. La vida es un resultado. A la larga sale lo que hemos ido haciendo con ella. Trabajo gustoso y esforzado, grato y dif?cil, alegre y con sinsabores. lo importante es que no pasen las horas, los d?as, las semanas, los a?os? en balde, tirando de la existencia sino que sepamos llenarla de un contenido que merezca la pena y que se inserte dentro del programa personal que cada uno debe ir trazando.

El arte de vivir consiste en saber que el ser humano es al mismo tiempo el artista y el objeto de artesan?a, el escultor y la talla, el pintor y el lienzo, el m?sico y la composici?n sinf?nica. Lo importante no es vivir muchos a?os. Lo esencial es vivirlo satisfactoriamente, con el alma. La vida es plena s? est? llena de amor y uno consigue poseerse a s? mismo. Ser due?o de s? mismo es pilotar de forma adecuada la traves?a que uno ha ido escogiendo, procurando ser fiel a s? mismo y a sus principios.

Baja al cuarto de m?quinas de la conducta.

Intenta descubrir intenciones, planes, metas, el porqu? de sus audacias y sus retrocesos. No hay que perder de vista que la vida de cada uno tiene como sedimento la llamada experiencia de la vida. Ese pasado vivido a nivel personal con intensidad de protagonista de primera persona. Son cosas que me han pasado a m?. Que han dejado huella en mi biograf?a y que la van troquelando paso a paso. Me veo forzado a seguir hacia delante cueste lo que cueste. Pero cuento con un repertorio de usos psicol?gicos, que parpadean a la hora de poner en pr?ctica lo mejor que se ha ido almacenando en la bodega de mi intimidad. Procuro ir detr?s del hilo de Ariadna, que me conduce hasta el coraz?n de los hechos y descubre el jerogl?fico de mi conducta.

Los griegos dec?an que en la vida se pod?an describir tres etapas: una primera en la que uno es ?autor?, otra que le sigue, en la que uno es ?actor? y una ?ltima en la que uno es ?espectador?. Cada una corresponde a un tiempo hist?rico:futuro, presente y pasado. Las secuencias al rev?s. Cuando uno es joven est? lleno de posibilidades; todo puede ocurrir; el abanico de metas es rico y diverso y cada uno tiene que ir espigando aquellas a las que se siente m?s inclinado. Pero cuando uno es mayor est? lleno de realidades. ?Posibilidades y realidades constituyen un arco en el que se sit?a la realizaci?n personal?. En la actualidad, al joven le hemos hipertrofiado el presente. Es la exaltaci?n del instante. Eso coincide con lo que los psicoanalistas llaman ?la muerte del padre?. Falta visi?n de futuro. Y el futuro es casi todo.Nos pasamos la vida pensando en el d?a de ma?ana. Ilusi?n, entusiasmo, las promesas por delante, la vida como anticipaci?n, dise?ar lo que uno quiere ser cuando sea mayor. Ah? es nada. En ese horizonte va emergiendo ?el proecto personal?. Lo que uno quiere hacer con su vida Es la delicia de abrir los ojos y so?ar, pero al menos con un pie en la tierra. Luego, cada uno va descubriendo las dificultades y limitaciones, su espalda. Pero sin perderle la cara a los objetivos y anhelos. Una dial?ctica de uno mismo con la realidad va poniendo las cosas en su sitio.

Hablamos de una sociedad moderna, abierta, liberal, europea, con valores cl?sicos y otros nuevos (de recambio), que abren nuevas perspectivas y esperanzas. Y al mismo tiempo, descuidamos los grandes temas de la vida de forma sistem?tica: el amor, la amistad, la vida conyugal, la importancia de la familia, el respeto por la educaci?n, el convertir la sexualidad en religi?n y a la vez, haberla banalizado. Para un psiquiatra es adentrarse en una jungla de datos en donde reina un desorden bastante patente.

En la Psiquiatr?a hay varios trastornos psicologicos que hipertrofian el pasado de forma enfermiza. Unos son los ?nostalgicos?: que opinan que cualquier tiempo pasado fue mejor; otros, los ?depresivos?: que dejan de vivir la vida como anticipaci?n y programa y se instalan en la culpa retrospectiva de los hechos antiguos y mientras dura su fase depresiva, el cristal con el que miran el pasado es siempre negativo; los ?neur?ticos? viven heridos por el pasado, no han podido superarlo, qued?ndose atrapados en sus redes, anclados en los peores recuerdos y vivencias, lo que impide mirar con esperanza hacia delante? fijaci?n retrospectiva , pasillo del ayer en su peor versi?n, en donde el anta?o asienta sus reales y machaconamente impide mirar por sobre elevaci?n. Una cuarta variedad de la patolog?a del pasado lo constituye el ?sindrome de Peter Pan?: negarse a crecer y a madurar y preferir quedarse en la ?poca dorada de la infancia, donde todo es protecci?n: ?he elegido ser siempre ni?o y muchacho, no quiero aprender cosas serias ni ser mayor? dice Peter Pan al capit?n Crochet.

Quiero volver a los argumentos del principio para enfatizar la idea central del art?culo. Lo dir? de otra manera. Vivir con ilusi?n y argumentos. Mirando hacia delante. Ser capaz de pasar las p?ginas negativas, azarosas, duras, frustrantes, aquellas que han frenado la marcha o nos han sacado de la pista por la que circul?bamos y nos han metido en una circunstancia conflictiva, de retroceso evidente.

?La prosperidad est? siempre en el porvenir?.

Pero la base debe ser ?sta: sentirse uno a gusto consigo mismo, que es condici?n ?sine quanom? para que se relacione bien con los dem?s.Tener una cierta paz interior, hilvanada en su fuero interno de coherencia e invenci?n. Una mezcla de inteligencia bien compensada con sentimientos positivos, que son capaces de disolver todo aquello del pasado que hiere y pone sobre la mesa lo peor de uno mismo.

Una personalidad psicol?gicamente sana es aquella que tiene asumido el pasado (con todo lo que eso significa) y vive instalada en el presente que le sirve de puente colgante, para transportarlo hacia el porvenir. La felicidad est? en el futuro, en los cien p?jaros volando. El ma?ana venidero es aventura y contingencia, tejido de un misterioso secreto que ir? sacando lo mejor. Tambi?n asomar? lo negativo. Pero el arte de vivir consiste en sacarle a la existencia el mejor jugo posible que se hospeda en su interior; extraerle hasta la ?ltima gota del zumo que la recorre por dentro. Ret?rica de sello propio. Estilo ?sui g?neris?. Marca de la casa. Mapamundi de la geograf?a intima, recorrido de valles profundos y lomas escarpadas. Expectaci?n y perspectiva.

El pasado debe servirnos para dos cosas: como ?arsenal de conocimientos? que se han ido depositando en nuestra biograf?a y que constituyen ese subsuelo privado de la memoria que se llama ?experiencia de la vida?. Sabidur?a silenciosa y elocuente, callada y a voces, que act?a sin nosotros saberlo. Y tambi?n, nos sirve para ?aprender en cabeza propia?.

Pasado, presente y futuro. Recuerdos, datos e ilusiones. Posibilidades y realidades. Amor por los tres costados. La vida verdadera es un encuentro con lo mejor de uno mismo. Encuadernar la biograf?a con indulgencia, sabiendo perdonarnos y cerrar sus heridas con suavidad y comprensi?n.

La felicidad es la ley natural del ser humano, es como la r?plica de la ley de la gravedad: todos aspiramos a ella. Hoy, para bastante gente, la felicidad queda reducida a bienestar, nivel de vida y posici?n econ?mica. Pero la felicidad a la que debemos aspirar ha de ser razonable, no ut?pica, en la cual el amor , el trabajo y la cultura, den de s? al m?ximo. La felicidad no es alergia al sufrimiento, sino el sufrimiento superado, al sobrenaturalizar los reveses, golpes y ese verse uno zarandeado por la marea negra de la frustraci?n , las derrotas y el arbol geneal?gico de los Buend?a. Fisica y metaf?sica.

El tiempo, ese testigo impertinente de nuestra vida, asiste y resiste a los embates de la condici?n humana.

Autor:Enrique Rojas
Fuente: Conoze


Publicado por mario.web @ 0:25
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