Jueves, 19 de mayo de 2011

Mensaje del Papa para la 44 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. 24 de enero 2010
Autor: Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales | Fuente: www.vatican.va

Consejo Pontificio de las Comunicaciones Sociales


44? JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES


"El sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra"

16 de mayo 2010





Mensaje del Santo Padre




Queridos Hermanos y Hermanas,

El tema de la pr?xima Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales - "El sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra" - se inserta muy apropiadamente en el camino del A?o Sacerdotal, y pone en primer plano la reflexi?n sobre un ?mbito pastoral vasto y delicado como es el de la comunicaci?n y el mundo digital, ofreciendo al sacerdote nuevas posibilidades de realizar su particular servicio a la Palabra y de la Palabra. Las comunidades eclesiales, han incorporado desde hace tiempo los nuevos medios de comunicaci?n como instrumentos ordinarios de expresi?n y de contacto con el propio territorio, instaurado en muchos casos formas de di?logo a?n de mayor alcance. Su reciente y amplia difusi?n, as? como su notable influencia, hacen cada vez m?s importante y ?til su uso en el ministerio sacerdotal.

La tarea primaria del sacerdote es la de anunciar a Cristo, la Palabra de Dios hecha carne, y comunicar la multiforme gracia divina que nos salva mediante los Sacramentos. La Iglesia, convocada por la Palabra, es signo e instrumento de la comuni?n que Dios establece con el hombre y que cada sacerdote est? llamado a edificar en ?l y con ?l. En esto reside la alt?sima dignidad y belleza de la misi?n sacerdotal, en la que se opera de manera privilegiada lo que afirma el ap?stol Pablo: "Dice la Escritura: ?Nadie que cree en ?l quedar? defraudado?? Pues "todo el que invoca el nombre del Se?or se salvar?". Ahora bien, ?c?mo van a invocarlo si no creen en ?l? ?C?mo van a creer si no oyen hablar de ?l? ?Y c?mo van a o?r sin alguien que les predique? ?Y c?mo van a predicar si no los env?an?" (Rm 10,11.13-15).

Las v?as de comunicaci?n abiertas por las conquistas tecnol?gicas se han convertido en un instrumento indispensable para responder adecuadamente a estas preguntas, que surgen en un contexto de grandes cambios culturales, que se notan especialmente en el mundo juvenil. En verdad el mundo digital, ofreciendo medios que permiten una capacidad de expresi?n casi ilimitada, abre importantes perspectivas y actualiza la exhortaci?n paulina: "?Ay de m? si no anuncio el Evangelio!" (1 Co 9,16). As? pues, con la difusi?n de esos medios, la responsabilidad del anuncio no solamente aumenta, sino que se hace m?s acuciante y reclama un compromiso m?s intenso y eficaz. A este respecto, el sacerdote se encuentra como al inicio de una "nueva historia", porque en la medida en que estas nuevas tecnolog?as susciten relaciones cada vez m?s intensas, y cuanto m?s se ampl?en las fronteras del mundo digital, tanto m?s se ver? llamado a ocuparse pastoralmente de este campo, multiplicando su esfuerzo para poner dichos medios al servicio de la Palabra.

Sin embargo, la creciente multimedialidad y la gran variedad de funciones que hay en la comunicaci?n, pueden comportar el riesgo de un uso dictado sobre todo por la mera exigencia de hacerse presentes, considerando internet solamente, y de manera err?nea, como un espacio que debe ocuparse. Por el contrario, se pide a los presb?teros la capacidad de participar en el mundo digital en constante fidelidad al mensaje del Evangelio, para ejercer su papel de animadores de comunidades que se expresan cada vez m?s a trav?s de las muchas "voces" surgidas en el mundo digital. Deben anunciar el Evangelio vali?ndose no s?lo de los medios tradicionales, sino tambi?n de los que aporta la nueva generaci?n de medios audiovisuales (foto, v?deo, animaciones, blogs, sitios web), ocasiones in?ditas de di?logo e instrumentos ?tiles para la evangelizaci?n y la catequesis.

El sacerdote podr? dar a conocer la vida de la Iglesia mediante estos modernos medios de comunicaci?n, y ayudar a las personas de hoy a descubrir el rostro de Cristo. Para ello, ha de unir el uso oportuno y competente de tales medios - adquirido tambi?n en el per?odo de formaci?n - con una s?lida preparaci?n teol?gica y una honda espiritualidad sacerdotal, alimentada por su constante di?logo con el Se?or. En el contacto con el mundo digital, el presb?tero debe trasparentar, m?s que la mano de un simple usuario de los medios, su coraz?n de consagrado que da alma no s?lo al compromiso pastoral que le es propio, sino al continuo flujo comunicativo de la "red".

Tambi?n en el mundo digital, se debe poner de manifiesto que la solicitud amorosa de Dios en Cristo por nosotros no es algo del pasado, ni el resultado de teor?as eruditas, sino una realidad muy concreta y actual. En efecto, la pastoral en el mundo digital debe mostrar a las personas de nuestro tiempo y a la humanidad desorienta de hoy que "Dios est? cerca; que en Cristo todos nos pertenecemos mutuamente" (Discurso a la Curia romana para el intercambio de felicitaciones navide?as, 22 diciembre 2009).

?Qui?n mejor que un hombre de Dios puede desarrollar y poner en pr?ctica, a trav?s de la propia competencia en el campo de los nuevos medios digitales, una pastoral que haga vivo y actual a Dios en la realidad de hoy? ?Qui?n mejor que ?l para presentar la sabidur?a religiosa del pasado como una riqueza a la que recurrir para vivir dignamente el hoy y construir adecuadamente el futuro? Quien trabaja como consagrado en los medios, tiene la tarea de allanar el camino a nuevos encuentros, asegurando siempre la calidad del contacto humano y la atenci?n a las personas y a sus aut?nticas necesidades espirituales. Le corresponde ofrecer a quienes viven ?ste nuestro tiempo "digital" los signos necesarios para reconocer al Se?or; darles la oportunidad de educarse para la espera y la esperanza, y de acercarse a la Palabra de Dios que salva y favorece el desarrollo humano integral. La Palabra podr? as? navegar mar adentro hacia las numerosas encrucijadas que crea la tupida red de autopistas del ciberespacio, y afirmar el derecho de ciudadan?a de Dios en cada ?poca, para que ?l pueda avanzar a trav?s de las nuevas formas de comunicaci?n por las calles de las ciudades y detenerse ante los umbrales de las casas y de los corazones y decir de nuevo: "Estoy a la puerta llamando. Si alguien oye y me abre, entrar? y cenaremos juntos" (Ap 3, 20).

En el Mensaje del a?o pasado anim? a los responsables de los procesos comunicativos a promover una cultura de respeto por la dignidad y el valor de la persona humana. ?sta es una de las formas en que la Iglesia est? llamada a ejercer una "diacon?a de la cultura" en el "continente digital". Con el Evangelio en las manos y en el coraz?n, es necesario reafirmar que hemos de continuar preparando los caminos que conducen a la Palabra de Dios, sin descuidar una atenci?n particular a quien est? en actitud de b?squeda. M?s a?n, procurando mantener viva esa b?squeda como primer paso de la evangelizaci?n. As?, una pastoral en el mundo digital est? llamada a tener en cuenta tambi?n a quienes no creen y desconf?an, pero que llevan en el coraz?n los deseos de absoluto y de verdades perennes, pues esos medios permiten entrar en contacto con creyentes de cualquier religi?n, con no creyentes y con personas de todas las culturas. As? como el profeta Isa?as lleg? a imaginar una casa de oraci?n para todos los pueblos (cf. Is 56,7), quiz? sea posible imaginar que podamos abrir en la red un espacio - como el "patio de los gentiles" del Templo de Jerusal?n - tambi?n a aqu?llos para quienes Dios sigue siendo un desconocido.

El desarrollo de las nuevas tecnolog?as y, en su dimensi?n m?s amplia, todo el mundo digital, representan un gran recurso para la humanidad en su conjunto y para cada persona en la singularidad de su ser, y un est?mulo para el debate y el di?logo. Pero constituyen tambi?n una gran oportunidad para los creyentes. Ning?n camino puede ni debe estar cerrado a quien, en el nombre de Cristo resucitado, se compromete a hacerse cada vez m?s pr?jimo del ser humano. Los nuevos medios, por tanto, ofrecen sobre todo a los presb?teros perspectivas pastorales siempre nuevas y sin fronteras, que lo invitan a valorar la dimensi?n universal de la Iglesia para una comuni?n amplia y concreta; a ser testigos en el mundo actual de la vida renovada que surge de la escucha del Evangelio de Jes?s, el Hijo eterno que ha habitado entre nosotros para salvarnos. No hay que olvidar, sin embargo, que la fecundidad del ministerio sacerdotal deriva sobre todo de Cristo, al que encontramos y escuchamos en la oraci?n; al que anunciamos con la predicaci?n y el testimonio de la vida; al que conocemos, amamos y celebramos en los sacramentos, sobre todo en el de la Santa Eucarist?a y la Reconciliaci?n.

Queridos sacerdotes, os renuevo la invitaci?n a asumir con sabidur?a las oportunidades espec?ficas que ofrece la moderna comunicaci?n. Que el Se?or os convierta en apasionados anunciadores de la Buena Noticia, tambi?n en la nueva "?gora" que han dado a luz los nuevos medios de comunicaci?n.

Con estos deseos, invoco sobre vosotros la protecci?n de la Madre de Dios y del Santo Cura de Ars, y con afecto imparto a cada uno la Bendici?n Apost?lica.

Vaticano, 24 de enero 2010, Fiesta de San Francisco de Sales.

BENEDICTUS XVI



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Publicado por mario.web @ 0:33
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