Jueves, 19 de mayo de 2011

El matrimonio como un gran edificio se va construyendo d?a a d?a, minuto a minuto, segundo a segundo
Autor: P. Antonio Rivero | Fuente: Catholic.net
Quiero comparar el matrimonio a un gran edificio que se va construyendo d?a a d?a, minuto a minuto, segundo a segundo. El d?a del casamiento se pone el primer ladrillo. Y el d?a de la muerte, el ?ltimo.

Del esposo y de la esposa, junto con los hijos, depende:

? La solidez de ese edificio.
? La belleza de ese edificio.
? La luminosidad de ese edificio.
? La limpieza de ese edificio.
? La altura de ese edificio.

1. Solidez del edificio

?De qu? depende la solidez del edificio matrimonial?

De los cimientos y columnas. La solidez de una casa no depende de los cuadros que colgamos en la pared, ni de la antena parab?lica, ni de la hermosa chimenea que hermosea y calienta el rinc?n de nuestra casa. Para que un matrimonio sea s?lido, resistente a todos los vientos, huracanes y sismos, es necesario que tenga unos cimientos bien s?lidos, gran?ticos, macizos.

?Cu?les son esos cimientos y columnas s?lidos y macizos en el matrimonio?

La piedad, esa virtud hermosa que re?ne a toda la familia en torno a Dios todos los domingos, que junta todos los d?as a padres e hijos junto a un cuadro o una imagen de la Virgen a quien rezan un poco. La piedad es la que mueve a esa familia a bendecir los alimentos antes de las comidas.

La fe es otro cimiento y columna s?lida en el matrimonio. La fe que les permite ver todas las cosas que les ocurren a la luz de Dios, es m?s, ven la mano de Dios en todo. La fe les hace superar las crisis y posibles vaivenes de la vida.

El amor es una columna sin la cual el edificio del matrimonio se derrumba. El amor como entrega, sacrificio, donaci?n, capacidad de comprensi?n y bondad.

La fidelidad no puede faltar como cimiento que sostiene toda la casa matrimonial. La fidelidad a la palabra dada. La fidelidad al otro c?nyuge. Fidelidad a los deberes del propio estado. Fidelidad en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad.

Y sacrificio, como cimiento macizo del edificio matrimonial. ?Qu? es el sacrificio? Es ese saber sufrir, soportar, aguantar todos los contratiempos de la vida. Ese poner buena cara a lo que nos cuesta o nos desagrada. La vida matrimonial y cualquier vida humana est? llena de sacrificio, porque el sacrificio es ingrediente del devenir humano. Es el sacrificio el que nos hace madurar y va quitando de nosotros esas actitudes ego?stas y caprichosas.

Si estos son los buenos y s?lidos cimientos, ?cu?les ser?an los cimientos d?biles, de paja, de barro? Los gustos, los caprichos, el ego?smo, la indiferencia religiosa.

2. Belleza del edificio

La belleza de una casa depende del buen gusto en las dimensiones, proporciones, simetr?a.

Y la belleza de un matrimonio, ?de qu? depende? Del amor. El amor es el embellece al matrimonio, le da sus perfiles hermosos, permite la serenidad en cada rinc?n de casa, hace sonre?r a padres e hijos.

?Qu? es el amor? Es dif?cil definir el amor, pues el amor no es para explicar. El amor es para vivir, para dar, para recibir. El amor es esa fuerza interior que me hace salir de m? mismo para darme a los dem?s, para entregarme a mi amado, sin buscar compensaciones, sin obligarle ni forzarle a que me ame. El amor es saber callar los defectos del otro, salir al encuentro del otro cuando lo necesita, es ofrecerme al otro, perdonar al otro, comprender al otro, ofrecerle limpiamente mi cari?o. El amor exige una buena cuota de desprendimiento personal, de sacrificio y de renuncias por la persona a quien amo.

?Por qu? el amor embellece el edificio matrimonial? Porque va quitando aristas que sobran, puliendo superficies rugosas, limpiando azulejos sucios, empapelando con buen gusto paredes descarapeladas o en mal estado. El amor se fija en el detalle bello del ramo de flores para mi esposa, en ese dejar la ropa olorosa a mi esposo. El amor es el perfume del hogar. El amor es afecto, es decir, ternura, acercamiento cari?oso al estado del otro. El amor es amistad, es decir, quiere el bien del otro y une las personas. El amor no se empolva. El amor verdadero embellece el hogar. El amor hace crecer sanos f?sica y psicol?gicamente a los hijos. El amor rejuvenece al matrimonio.

La falta de amor afea el matrimonio, desteje el pa?o familiar, raya las escaleras que hermosean la casa, quiebra las l?mparas colgantes, ensucia las alfombras de los recibidores y exhala un mal olor en toda la casa. La falta de amor provoca las discusiones, hace subir el tono, hiere los sentimientos de las personas a quien m?s deber?amos amar. La falta de amor distancia los corazones, las almas y los cuerpos. La falta de amor descuida los detalles y le hace a uno ser grosero. La falta de amor envejece al matrimonio.

El amor es fuego que calienta esa casa. La primera que lo enciende es la madre, que es el coraz?n de la familia y es la primera en levantarse. Ese fuego que el marido, el pap?, debe mantener a lo largo del d?a, desde su trabajo, llamando por tel?fono a su mujer, trayendo a casa siempre y todos los d?as, algo de le?a para alimentar ese fuego del amor en el hogar. ?Que no traiga el cubo de agua de sus disgustos, para echarlo encima y apagar ese fuego! Ese fuego del que se alimentan los hijos, les hace crecer sanos, f?sica, psicol?gica y espiritualmente. Este fuego hay que colocarlo en el centro del hogar y desde ah? se irradiar? a todos los rincones. Ese fuego se alimenta cada d?a con la piedad, el rezo en familia, la devoci?n mariana.

Que no pase un d?a sin alimentar y acrecentar ese fuego con la oraci?n en familia. A veces cuesta encender ese fuego en los hogares, sobre todo, si se dejan todas las puertas y ventanas abiertas a todos los aires, o se cuela el hielo del invierno y de la indiferencia. ?Familias, enciendan el fuego del amor durante su vida, poniendo cada uno la le?a del sacrificio que han ido consiguiendo a base de esfuerzo y trabajo! ?Defiendan ese fuego, aunque tengan que quemarse las manos y el coraz?n! Sin el fuego del coraz?n, se destruye el hogar, la familia, los matrimonios

3. Luminosidad del edificio

?De qu? depende la luminosidad de una casa? De los ventanales. Una casa sin ventanas al exterior se convierte en una casa l?gubre, oscura y propensa a la humedad.

Lo mismo en el matrimonio. La luminosidad en el matrimonio depende de los grandes ventanales. ?Para qu? los grandes ventanales? Los grandes ventanales permiten airearse todos los rincones de la casa, para que no se acumulen los malos olores. Los grandes ventanales permiten la entrada de luz al hogar...y entrando la luz mueren las bacterias, la humedad, los hongos. Entrando la luz, se puede percibir mejor el polvo y las cosas sucias, y as? poder limpiarlas, barrer bien todo. Los grandes ventanales permiten descansar la vista y alargarla hacia los anchos horizontes, ver las necesidades del mundo y de los hombres. ?Familias, construyan en sus hogares grandes ventanales! No para que dejen meter los malos aires que hoy soplan por ah?: el aire del ego?smo que quiere limitar los nacimientos por medios il?citos, artificiales, porque -seg?n dicen- ?familia peque?a, vive mejor?; ?esto es ego?smo!; el aire del hedonismo, que busca el placer por el placer mismo; el aire del consumismo, que prefiere una heladera o un nuevo apartamento, a un nuevo hijo; los aires de la emancipaci?n y liberaci?n de la mujer, a quien se le obliga trabajar fuera de casa todo el d?a ?porque as? se realiza mejor, profesionalmente?, pero nunca est? en casa para educar a sus hijos, para convivir con sus hijos; los aires de matrimonios a prueba, mientras tanto, a ver si funciona; los aires divorcistas, separatistas, para hacerse un nuevo amigo sentimental. ?Grandes ventanales para que entre el aire renovado del Esp?ritu que sopla donde quiere y trae aromas del cielo! ?Grandes ventanales para que la brisa suave de la oraci?n matutina y vespertina consuele a toda la familia! ?Grandes ventanales para poder ver la Iglesia de nuestra zona y acordarnos de ir a misa en familia y rezar antes de las comidas, o ante una imagen de la Virgencita! ?Grandes ventanales para ver lo mucho que sufren nuestros hermanos, los hombres, y poderles echar una mano! ?Grandes ventanales como los del portal de Bel?n, que era todo ventanal para mirar a todos los hombres y permitir que todos se acercaran a adorar al Salvador! ?Que no haya recovecos en nuestros hogares, puertas secretas y oscuras, tel?fonos escondidos desde donde llamar a piratas que quieren destruir nuestro hogar, nuestra familia, nuestros hijos!

Luminosidad en el matrimonio, y no mentira, falsedad, apariencia, infidelidad.


4. Limpieza del edificio

?De qu? depende la limpieza del matrimonio? De los mil detalles de cada d?a. De quitar cada d?a lo que ensucie, ese polvo que cae casi sin percibirlo. De no dejar acumulada ropa sucia, ni arrinconada la basura.

Limpieza en el dormitorio. Nada debe haber ah? que manche la intimidad del matrimonio. Limpieza de palabras, de gestos, de miradas. ?Qu? conversaciones tan limpias deber?an hablarse ah?! La oraci?n com?n, en el dormitorio va limpiando a la pareja cada noche y la va fortaleciendo en sus v?nculos.

Limpieza en la mesa. Es la mesa la que va a unirnos varias veces al d?a a los miembros de la familia, para compartir el pan, las alegr?as, las l?grimas, los proyectos. En la mesa se da el banquete familiar. Por eso, ah? debe haber limpieza suma. All? en la mesa, nos miramos mutuamente, sonre?mos, charlamos, disfrutamos de ese gozo de sabernos amados, queridos. En la mesa tenemos la oportunidad de practicar y crecer en muchas virtudes: apertura, respeto, servicialidad, moderaci?n, generosidad. Sobre la mesa se pone el pan, las flores y el cari?o. El pan que se parte, se reparte, se comparte. Las flores que adornan y embellecen la mesa familiar. Ah? se ofrece el cari?o, que es esa corriente cordial que electrifica a todos los miembros y les permite el darse mutuamente, el abrirse, el comprenderse, el perdonarse. En la mesa hay que evitar el discutir, el pelearse, el encerrarnos en nosotros mismos...., pues todo esto ensuciar?a el amor del matrimonio e impedir?a una buena digesti?n, creando un clima de crispaci?n y rivalidad. En la mesa hay que evitar el querer comer a solas, en un rinc?n, o despu?s de todos...como islas...; as? simplemente se corta con esa corriente afectiva y familiar, y se convierte uno en su misma casa en un hu?sped extra?o que entra y sale. Ha convertido su casa en un hotel, o posada, donde se va a comer, a dormir, a tomar una ducha o a cambiarse de traje, cuando se quiere.

Limpieza en la sala de estar. No permitir hablar mal de nadie, cuando vienen hu?spedes o amigos. La sala de estar debe estar limpia de envidias, maledicencias, calumnias. La sala de estar debe tener siempre el florero lleno de flores olorosas: el buen humor, la benedicencia, el respeto, la jovialidad, la alegr?a. No la sala de estar no debe acumularse el humo de cigarrillos de la frivolidad y de la chabacaner?a. La sala de estar debe vista al patio o al jard?n, para que all? se vea lo que se hace sin intenciones torcidas.

Limpieza en el patio, porque ah? deben jugar los ni?os. Que haya ?rboles y columpios y jard?n. Pero todo limpio. La limpieza ayuda a los hijos a oxigenarse, airearse y a crecer sanos.

5. Altura del edificio

La altura del edificio matrimonial depende de la generosidad en el amor fecundo, abierto a la vida. Dios dijo a la primera pareja de la historia, Ad?n y Eva: ?Creced y multiplicaos?.

As? como Dios es generoso con nosotros, as? tambi?n los matrimonios deben ser generosos en transmitir la vida. ?Qu? hermoso es ver esas familias numerosas, donde los hijos alegran cada rinc?n de la casa! ?C?mo se ejercitan en el cari?o, en la donaci?n, en la preocupaci?n de unos por otros...cuando son muchos hermanos! Comparten todo, juegan juntos. Tambi?n a veces se pelean, pero despu?s se reconcilian. Si s?lo hay un hijo en casa, ?con qui?n juega, con qui?n comparte sus cosas, a qui?n sonr?e, con qui?n se pelea, con qui?n hace las paces? No tiene hermanos. El ni?o que no tiene hermanitos es m?s propenso a la tristeza, al ego?smo, al aislamiento. Se le acorta el crecimiento afectivo y psicol?gico.

Familias, sean generosas. ?Amen, sean portadoras de amor, defiendan el amor, protejan el amor, den amor!


Publicado por mario.web @ 0:58
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