Jueves, 19 de mayo de 2011
Entrevista con Mario Iceta, obispo de Bilbao, m?dico antes que sacerdote
El obispo de Bilbao ha sido m?dico antes que sacerdote. Despu?s los dos caminos se entremezclaron y ahora dedica su vida a curar almas, teniendo en cuenta los cuerpos?
Autor: Clara Sim?n y ?lvaro S?nchez | Fuente:?www.bioeticacs.org

Mario Iceta, obispo de Bilbao, ha sido m?dico antes que sacerdote. Despu?s los dos caminos se entremezclaron y ahora dedica su vida a curar almas, teniendo en cuenta los cuerpos. Se licenci? en la Facultad de Medicina de Navarra hace 20 a?os. Con casi dos d?cadas de experiencia pastoral y de gobierno, se atreve a decir en alto que la soledad es la patolog?a espiritual de nuestro tiempo. Contra este mal, su lema episcopal es Servidor de todos.

? Supongo que hubiera sido traumat?logo. En la universidad me marc? mucho Jes?s Prieto, que nos daba Fisiopatolog?a

? La Iglesia es experta en humanidad y tiene mucho que aportar a la humanizaci?n de la Medicina

? La eutanasia niega la ra?z de la esencia de la Medicina. Los cuidados paliativos son el camino adecuado

? Utilizar la vida personal para fines ideol?gicos, lucrativos o terap?uticos contradice la verdadera dignidad del ser humano

Hay Pleno en la Conferencia Episcopal y Mario Iceta hace un hueco en el orden del d?a para atendernos. Llama la atenci?n su autoridad juvenil. Hace unos a?os cambi? la bata blanca por la sotana negra, pero por la ventanilla de su alzacuellos se comprueba que la madera de m?dico permanece siempre. Habla con una sonrisa, aunque el panorama no est? para bromas. Cuando uno se erige en servidor de todos es m?s f?cil ser jovialmente optimista, coherente, agradecido y esperanzador. Monse?or Iceta es m?s humano de lo que algunos podr?an imaginarse por estos lares.

?Tuvo dudas al elegir la carrera de Medicina??

Alguna, pero estaba familiarizado con el ambiente hospitalario, puesto que mi madre es enfermera. Dudaba entre F?sica y Medicina. Tras el primer curso de F?sica en Madrid me di cuenta de que mi vocaci?n era m?s humanista y me fui a Pamplona a empezar Medicina, muy a gusto y contento.

?Por qu? eligi? la Universidad de Navarra??

Porque era una de las facultades m?s prestigiosas y ten?a la oportunidad de ir. Fui estudiando Medicina hasta que a finales de cuarto empec? a plantearme la vocaci?n sacerdotal y simultane? los estudios de Medicina con los de Teolog?a.

?Tiene una gran capacidad de trabajo?

No s? si ahora tengo la que ten?a entonces, pero s? que pude sacar los cursos con mucho esfuerzo. Llegu? a tener 23 asignaturas semestrales sumando las dos carreras, a lo que ten?a que a?adir las pr?cticas en la Cl?nica Universidad de Navarra. Cuando se hacen las cosas que a uno le gustan -he sido y sigo siendo un apasionado de la Medicina- las haces mejor.

?Qu? profesor recuerda con m?s cari?o??

Me marc? mucho Jes?s Prieto, catedr?tico de Patolog?a M?dica. Nos daba la Fisiopatolog?a en tercero. Junto con la Histopatolog?a, con Jes?s V?zquez, y la Farmacolog?a, con la doctora Mauri, fueron las tres patas que m?s me ayudaron a formarme. Jes?s Prieto me facilit? que descubriera la grandeza de ser m?dico.?

?En qu? especialidad hizo las pr?cticas??

Traumatolog?a. Estuve de alumno interno con Santiago Amillo, mientras que Jos? Ca?adell era el jefe del departamento. Supongo que hubiera sido traumat?logo.?

?Qu? le hizo cambiar los huesos por el sacerdocio??
El Jefe. Empec? a vislumbrar esa posible vocaci?n y me hizo plantearme muchas cosas en la vida. Me abri? un horizonte nuevo. Tuve la gran suerte de conocer el mundo cient?fico y el del pensamiento. Lejos de ser antag?nicos, como a veces nos los quieren presentar, son lo contrario: uno a otro se iluminan.

?Le sirvi? su formaci?n m?dica para entender mejor al ser humano??

Creo que s?. Es verdad que los que venimos de ciencias somos m?s pragm?ticos. El tema emp?rico complementa muy bien el pensamiento filos?fico y teol?gico. La formaci?n m?dica te ayuda a entender las cosas a pie de calle.?

?El enfoque de la carrera de medicina en Navarra le ayud? a decidirse por el sacerdocio??

S? influy?. Estar en una universidad cat?lica, donde se vive la relaci?n ciencia-cultura-raz?n y fe de un modo arm?nico y sin fracturas, me ayud? mucho. Es verdad que hacer el examen MIR al terminar la carrera es un problema, en el sentido de que cabe la tentaci?n de, en vez de prepararte para ejercer, con el despliegue de personalidad que eso exige, te agobias por la prueba y estudias s?lo para superarla.Creo que es una limitaci?n grande.?

?C?mo entendieron sus compa?eros que una vocaci?n humanista como la Medicina se dejara de lado por el sacerdocio??

Primero caus? mucho estupor. Adem?s era el delegado de clase y de la facultad. Luego se vivi? con naturalidad. Formaba parte de un grupo de amigos grande y me sent? confortado y acompa?ado. No hubo rechazos ni nada parecido y me preguntaban con curiosidad. Durante cuatro a?os fue delegado.

?Esa vocaci?n de servicio le viene de lejos??

Mis compa?eros me propusieron como delegado y acept? y me reeligieron tres veces m?s. Luego fui delegado de facultad. Siempre me ha gustado estar disponible para los dem?s y ayudar en lo que se pueda. Era el tono de nuestro curso, en el que hab?a personas alegres, buenos compa?eros, nos prest?bamos los apuntes y nos ayud?bamos. A veces oigo que hay estudiantes individualistas que van a lo suyo y son competitivos, pero el ambiente de nuestra promoci?n era sano, de compa?erismo, de colaboraci?n en la clase.

?Sigue teniendo contacto con sus compa?eros de Medicina??

S?, por supuesto. Cuando sali? mi nombramiento de obispo auxiliar de Bilbao recib? muchas felicitaciones de antiguos compa?eros. Hace un mes nos juntamos por los 20 a?os de la promoci?n. No estuvimos muchos, pero fue bonito. Ahora tengo una vida m?s conocida y a veces vienen compa?eros a saludarme.?

?Hay alg?n paralelismo entre la dureza de la carrera de Medicina y el seminario??

Son dos ?mbitos distintos. El modo de estudiar Medicina y Filosof?a o Teolog?a, aunque sean humanistas, son diferentes. Tengo que decir que al venir de una carrera de ciencias me cost? entrar al tema filos?fico: no estaba acostumbrado a un pensamiento especulativo y discursivo, ya que la medicina es m?s descriptiva; al fin y al cabo, se describen fen?menos de la naturaleza. El encuentro de las dos cosas lo he vivido en la pr?ctica pastoral. El m?dico atiende a personas y el sacerdote tambi?n; trata patolog?as espirituales.

?Cu?l es la peor patolog?a espiritual de nuestro tiempo??

La soledad. Me llama mucho la atenci?n c?mo sufre la gente. Llevo 16 a?os de sacerdote y lo que m?s me sigue sorprendiendo es que la gente sufre mucho, sobre todo de soledad. En mi toma de posesi?n como obispo de Bilbao lo subray? como una pobreza que pasa desapercibida. Ahora con la crisis, hay que ver cu?nta gente lo est? pasando mal y no llega a fin de mes; tenemos las Caritas desbordadas: los j?venes no encuentran trabajo, los inmigrantes lo han perdido...; pero hay otra pobreza grande, tremendamente extendida, que es la soledad. Se puede dar hasta en familias: se puede vivir en familia y estar solo. Hay muchos aspectos de la vida que hacen sufrir y no se suele tener con qui?n compartir esos problemas.?

?C?mo se podr?a prevenir y tratar esta soledad??

Puede haber muchas causas. Hoy en d?a, el ambiente tan materialista hace que nos volquemos sobre las cosas y no sobre las personas. Estamos preocupados de las cosas y no valoramos y disfrutamos de lo m?s importante: las personas. ?Cu?ntas soledades hay en la misma familia, en los amigos, en el trabajo! ?Cu?ntas amistades rotas por trepar en el trabajo, porque en situaciones de soledad y angustia nadie ha venido a ayudarte, porque cada uno est? muy ocupado en sus cosas! Habr?a que despertar a las personas: oye, ?no os perd?is lo mejor de la vida: la familia, la amistad, ayudar a los dem?s. ?Son las personas, no las cosas, las que valen la pena!

?C?mo se ha llegado hasta esta situaci?n??

Las cosas nos fascinan. Cuando se eclipsa la verdad de Dios, tambi?n se eclipsa la verdad del hombre. En la medida en que el hombre se aleja de Dios, se aleja de los dem?s hombres y de eso no nos damos cuenta. El Papa dec?a el otro d?a una cosa muy bonita: "Dios no es enemigo del hombre, sino que es el garante de su amor y de su libertad". Tenemos que recuperar ese humanismo sano, el de darnos a los dem?s y darnos cuenta de que lo m?s hermoso que tenemos es compartir la vida con los dem?s y con Dios, que es quien sustenta todo eso. Cuando uno descubre este mundo, se da cuenta de que lo estaba echando de menos. Es necesaria una buena formaci?n para decir que s? a lo que Dios pide. ?Usted la ha tenido? -He estudiado en el Colegio de Nuestra Se?ora del Buen Consejo de Lec?roz, de los Capuchinos, en Navarra, y la carrera en la Universidad de Navarra, donde se respeta con exquisitez la libertad de cada uno y se abren horizontes nuevos que trascienden la pura materialidad, y donde se vive un clima de alegr?a y de esfuerzo, todo en un ambiente formidable cuajado de buen humor. Lo valoro m?s despu?s de haber pasado por sitios donde eso no se vive. Creo que me faltar?n d?as en mi vida para dar gracias a Dios por haber estudiado en esos centros.?

La bio?tica es un tema candente en Espa?a. Como experto, ?c?mo ve el contexto??

Como dice el Concilio Vaticano II, la Iglesia es experta en humanidad y tiene much?simo que aportar a la humanizaci?n de la Medicina. No hay instituci?n -lo digo con humildad, pero con verdad- que haya desplegado este potencial impresionante de servicio a los dem?s en la historia de la humanidad. A d?a de hoy, el 65 por ciento de los hospitales del Tercer Mundo son de la Iglesia Cat?lica, as? como el 35 por ciento de los centros dedicados a la atenci?n de enfermos de sida. En Espa?a hay m?s de cien centros asistenciales y de atenci?n a personas mayores impulsados por los cat?licos. La aportaci?n que ha hecho la Iglesia a la atenci?n del ser humano sufriente ha sido espectacular. Por otro lado, es muy importante la formaci?n del m?dico. Se necesita una formaci?n human?stica, y no s?lo intelectual; tambi?n la adquisici?n de virtudes es un avance muy importante. Se habla mucho de la formaci?n en valores, que est? bien, pero no es suficiente, porque el valor queda en el ?mbito especulativo. Todos consideramos que ser generoso es bueno, pero de considerarlo a serlo realmente hay un paso importante. La virtud son los h?bitos operativos que nos ayudan a obrar bien. La ?tica cl?sica siempre ha hablado del m?dico virtuoso, que no es una cosa pedante o antigua, sino un profesional con h?bitos que ayudan a obrar bien. El m?dico, para ser un buen profesional, debe desarrollar las virtudes que le ayudan a ser buen m?dico.

?Qu? le parece que un m?dico ponga hoy en duda el Juramento Hipocr?tico??

El Juramento Hipocr?tico es una f?rmula que se sostiene desde hace 24 siglos y que define bien las bases de la Medicina en una ?poca incluso precristiana. En este tiempo la ?tica m?dica ha progresado much?simo, pero s? es verdad que el Juramento Hipocr?tico recoge unos pilares b?sicos, no todos, de lo que es una buena praxis m?dica. Estos principios que han sustentado desde hace tiempo el ejercicio m?dico y han sido compartidos por tantas generaciones son muy razonables, muy sensatos y muy verdaderos.?

?Se est? perdiendo la ?tica en la profesi?n m?dica? ?Es dif?cil ser un m?dico ?tico??

Los juicios globales siempre son complejos. Hablamos de un colectivo muy amplio. El m?dico sigue teniendo una alt?sima calidad ?tica.?

El Gobierno de Espa?a ha anunciado que se prepara una Ley de Muerte Digna.?C?mo se trata hoy al enfermo terminal? ?En qu? se puede mejorar??

Frente al enfermo terminal el camino adecuado son los cuidados paliativos, que nacieron hace medio siglo con el movimiento Hospice. Hay dos tentaciones que no entran dentro del ?mbito m?dico: por un lado, la eutanasia, que persigue, seg?n la Asociaci?n M?dica Mundial, que no la Iglesia, el "homicidio por compasi?n". Es la acci?n u omisi?n deliberada que busca provocar la muerte del enfermo, y eso contradice de ra?z la esencia de la Medicina, que es servir y ayudar a la vida. La eutanasia no es una cuesti?n m?dica. Por otro lado, la otra tentaci?n es la obstinaci?n terap?utica, que es una mala praxis m?dica. Hay que conocer los l?mites razonables de la Medicina y alejarse de ambos extremos. En Espa?a se han dado muchos pasos, pero queda mucho por avanzar en este terreno.

?En qu? sentido? ?C?mo hay que hacerlo?
-Por ejemplo, en el ?mbito de la asistencia domiciliaria. Para un enfermo terminal es muy importante su habitaci?n, su casa, su entorno vital. Faltan a?n medios para que el paciente pueda ser bien atendido en su hogar y la hospitalizaci?n se reserve s?lo para las complicaciones. Al estar en casa, la familia del enfermo debe estar atendida y respaldada. Hay cosas muy buenas, pero muy puntuales.?

Otro campo es la necesidad de impulsar la formaci?n en cuidados paliativos, e incluso reconocerlos como especialidad propia. Ese es el camino de una adecuada humanizaci?n de la Medicina y su desarrollo profesional ?tico.

Ha comentado que los m?dicos tienen que servir y ayudar a la vida;??qu? pasa con los m?dicos que se dedican a destruirlas, aunque se amparan en que no est? claro cu?ndo se puede empezar a hablar de otro ser humano??

Precisamente, es en el ?mbito cient?fico donde vemos claro c?mo comienza realmente la vida. El problema es que en muchas ocasiones existen prejuicios de tipo ideol?gico que nos impiden incluso aceptar lo que la misma ciencia nos revela.

El Nobel de Medicina de este a?o ha sido para el padre de los beb?s-probetas. ?Qu? es lo que se ha premiado: una idea o un negocio? ?Se puede abrir la veda para dise?ar beb?s a la carta o ni?os-medicamento??

Es necesario velar siempre por la dignidad de la persona desde el momento de su concepci?n. La persona es siempre un don, un bien en s? mismo que no puede ser utilizado como un medio para otro fin, por muy loable que sea. Todo procedimiento m?dico debe tratar siempre a la persona con la dignidad que le corresponde. Utilizar la vida personal para fines ideol?gicos, lucrativos o terap?uticos contradice precisamente esa dignidad humana.

Se ha levantado demasiado revuelo con las palabras del Papa sobre el empleo del preservativo en casos extremos. ?Hay algo nuevo en esas declaraciones??

La respuesta del Santo Padre al asunto de la utilizaci?n del preservativo no constituye ning?n cambio en esta cuesti?n. El Papa habla de la humanizaci?n de la sexualidad como expresi?n corporal del amor entre los c?nyuges. En dicha entrevista se hac?a referencia a la utilizaci?n del preservativo en el caso concreto de la prostituci?n. No se refiere, por tanto, a una relaci?n conyugal, sino a un acto por s? mismo moralmente il?cito. En este caso, la utilizaci?n del preservativo no altera la cualificaci?n moral del acto, que sigue siendo negativa. Pero ciertamente, como afirma el Papa, su utilizaci?n con el fin de procurar evitar un posible contagio de una enfermedad de transmisi?n sexual o de sida, siendo el acto en s? mismo moralmente desordenado, procura evitar otros males que pueden seguirse de dicho acto, como puede ser la transmisi?n de enfermedades y el propio contagio personal o a terceras personas. Pero esta doctrina es cl?sica en la moral, aunque muchos la desconozcan.

Un obispo a pie de calle

Mario Iceta es el segundo obispo m?s joven de Espa?a. Naci? en el coraz?n de Guernica el 21 de marzo de 1965 y fue ordenado sacerdote en 1994. Es obispo de Bilbao desde el 24 de agosto y en su tarea pastoral trata de estar siempre al pie de la calle. Predicar no es vivir en el mundo de las ideas. Antes que ser divino hay que ser muy humano.

Ni el anillo ni la cruz pectoral agravan la personalidad de Monse?or Iceta. La cercan?a del m?dico de familia corre por sus venas. Sigue pasando consulta entre sus familiares y "los propios obispos, cuando tienen alg?n problema, me preguntan, casi siempre sobre urgencias leves". Ni en su cabeza ni en su vida ha habido la m?nima pugna entre fe y raz?n. Contra los que buscan la diferencia ?l prefiere sacarle partido a la combinaci?n de su creencia y su ciencia. No existe ninguna pugna entre la fe y la raz?n, ambas se iluminan mutuamente y no est?n en contradicci?n. En casi una hora de entrevista, en ning?n momento han salido de sus labios palabras como pol?tica, ETA y nacionalismo. Est? al pie de la calle como buen hijo de Guernica, pero trasciende lo de aqu? con alma de buen pastor. Es m?s m?dico que generador de patolog?as sociales. M?s amigo de lograr la paz con su lucha interior, su sonrisa y su paciencia. Fray Ejemplo, el mejor predicador, y predicar puede en cualquiera de las seis lenguas que habla: castellano, euskera, ingl?s, franc?s, italiano y alem?n.

Publicado por mario.web @ 20:45
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