Jueves, 19 de mayo de 2011
Autor: Andr? Manaranche | Fuente: libro Preguntas j?venes a la vieja Fe

Bolet?n ?Ser disc?pulos! Aprende a defender tu fe
Tema: Preguntas j?venes


I. TUS PREGUNTAS SOBRE DIOS


Introducci?n


Perm?teme, amigo, comenzar con una?peque?a clasificaci?n de tus interrogantes sobre Dios.?Adem?s de clasificarles, eso me permitir? mostrarte en qu? direcci?n van las preocupaciones de los j?venes.?Porque no todas las generaciones tienen los mismos problemas ante Dios.?Digamos que?hay tres capas de preguntas sobre el Absoluto y, por tanto, tres sensibilidades en el fondo de los corazones.?

1. Los m?s mayores han buscado y buscan todav?a un Dios explicativo, una Causa primera, una Raz?n suprema. En su juventud tuvieron que hacer frente al dilema ?de la fe o la ciencia?.?Se encontraron con el racionalismo, para el cual Dios es una hip?tesis in?til (dec?a el f?sico Laplace). In?til en lo que concierne al origen del universo, que no comporta misterio alguno; in?til en lo que hace referencia a la vida moral, que no necesita fundamento religioso alguno, y que es mucho m?s pura cuando no entra?a ni recompensa ni castigo. As? de optimistas eran los cient?ficos de principios de siglo, aunque no tardaron mucho en desenga?arse. Las teor?as sobre el origen del mundo no cesan de modificarse, porque ninguna parece satisfactoria. Por otra parte, las costumbres, privadas de su z?calo cristiano, no dejen de degradarse, como lo hab?an previsto ya dos no-creyentes, Jean-Paul Sartre y Jacques Monod. En las dos ?ltimas d?cadas, la inmoralidad ha dado un salto cualitativo hacia adelante, y hoy se publican, bajo la protecci?n de la ley, cosas impensables hace veinte a?os.

Frente a las pretensiones del racionalismo, la Iglesia no se encerr? en los sentimientos piadosos, como si el cristiano - tuviese que refugiarse en su interioridad para hacerse inmune a los ataques. ?Sin duda la fe es in?til, puede que incluso estupidez pero me calienta el coraz?n y, por tanto, es verdad.? En 1870 el Concilio Vaticano I tom? la defensa de la inteligencia, crey?ndola capaz de ponerse en camino hacia Dios, aunque en la ruta se encuentre con numerosas encrucijadas en las que es f?cil perderse. Tambi?n record? que Dios hab?a querido revelarse a s? mismo en Jesucristo, y que esta luz sobrepasa las capacidades de nuestra raz?n, no porque sea irracional, sino al contrario, por ser superrazonable.?

De ah? que la catequesis y la predicaci?n hayan puesto en marcha dos argumentaciones. Para salvar la inteligencia, desplegaron las ?pruebas de la existencia de Dios?, que, en realidad, no son m?s que ?v?as? y no c?lculos matem?ticos. Pero, para mantener a la inteligencia en el c?rculo de la humildad, insistieron demasiado en el milagro: Dios se manifestar?a sobre todo rompiendo con las leyes naturales e infringi?ndolo les espectaculares excepciones, para humillarnos de alguna manera. La pastoral, por su parte, ha utilizado machaconamente el siguiente eslogan: ??Raz?n, defi?ndete! ?Raz?n, hum?llate!?.?

Si no me equivoco, ?ste no es tu universo, por distintas razones. En primer lugar, hoy toda pretensi?n de verdad, ya sea religiosa o no, ha perdido su mordiente. Adem?s, la filosof?a no es tu fuerte. Y por ?ltimo, y sobre todo, t? no buscas a Dios en las galaxias. T? quieres un Dios Amor que d? sentido a tu vida. Por eso determinados debates te aburren aunque veces puedas perderte cosas interesantes. Adem?s cada vez hay menos.?
Sin embargo encuentro en mis notas algunas preguntas de este tipo:?

??Pru?beme que Dios existe! ?Qu? es lo que le permite saberlo???
??Qu? piensa de la Creaci?n? ?y qu? pinta Darwin en todo eso???


Tambi?n me encuentro con preguntas sobre los milagros.?

Por un lado.???cree usted los milagros de la Biblia??.?Pregunta que revela la duda que anida en tu coraz?n.
Por otro,???por qu? Dios no hace ya milagros o no hace m?s milagros??.?Y la pregunta trasluce tu esc?ndalo ante el problema del mal.?

Tomo nota, pues, de estos deseos de luz, sobre todo en lo concerniente al problema del mal, com?n a todas las generaciones, y, en el fondo, el gran y ?nico problema.?

2. La gente que tiene entre cuarenta y cincuenta a?os convivi? con lo que llaman las ?ciencias humanas?, disciplinas que tomaron el relevo de las ciencias f?sicas sin suprimirlas.?La atenci?n se desplaz? hacia autores (Marx, Nietzsche, Freud...) que no atacaron al Dios explicativo, sino al Dios nocivo, o incluso perverso, mostrando el origen vicioso de la religi?n, su sospechosa ?genealog?a?. Se les llam? los ?maestros de la sospecha?. No intentaron demostrar la inexistencia de Dios (para Marx, es una cuesti?n in?til), sino c?mo pod?a surgir en la conciencia humana una idea tan descabellada. Hablaron de Dios como el opio que adormece la miser?a econ?mica, como el fruto de una neurosis engendrada por la imagen de un padre terrible, o como el resultado del resentimiento contra el mundo... No se trataba ya del Dios explicativo, sino del Dios explicado... Estas ideas invadieron a la inteligencia cat?lica, que qued? aterrorizada y obsesionada por ellas. Algunos incluso a?adieron otras razones. Otros intentaron demostrar que, al destruir las razones para creer, se alcanzaba la ?noche? de los m?sticos. Todo esto se ense?? en los institutos cat?licos y en los seminarios. Con ello se hizo mucho da?o, sobre todo a determinados laicos, sacerdotes y religiosas que pretend?an ponerse al d?a y comprender al hombre moderno en un cursillo de cuatro d?as. ?Lo hicieron? Sin duda hubieran necesitado una serenidad y una lucidez mayores, porque un ?rbol no debe ocultar el bosque.?

Confieso que no he encontrado huella alguna de estos debates en tus cuestiones. A veces, preguntas a los j?venes cristianos si su fe no es una especie de ?f?rceps? psicol?gico para dar sentido a la vida, pero sin acusarles de ninguna perversidad. Tus preguntas no apuntan hacia la autopsia de un Dios muerto. Seguramente tampoco hayas le?do ninguno de los autores citados, cosa que deber?as hacer. Adem?s, sus doctrinas han envejecido, al menos en algunos de sus puntos, especialmente el marxismo. Otras doctrinas se han dividido y est?n en permanente lucha unas fracciones contra otras, como en el caso de las distintas escuelas freudianas.

En lo que concierne a su actitud antirreligiosa, estas doctrinas apenas renuevan sus argumentos, y muchos de ellos son tributarios del nivel de conocimientos del siglo pasado. La cr?tica de la fe no qued? terminada en 1843, como lo pretend?a Marx; y la explicaci?n que da Freud del monote?smo b?blico no se sostiene. En cualquier caso, la ?ilusi?n? cristiana de la que hablaba el padre del psicoan?lisis, tiene un bello ?futuro? ante s?, dec?a Jacques Lacan. No te digo todo esto, para que barras con un golpe de desprecio a todos estos autores, sino para que no te dejes impresionar por ellos, como lo hicieron ciertos sacerdotes que llegaron incluso a flirtear con sus ideas. L?elos, si quieres, pero con la cabeza fr?a.?

Y sobre todo no exageres su influencia. El error de los ?ltimos veinte a?os radic? en haber cre?do que ser moderno era igual a ser ateo, y ser ateo, igual a ser marxista. Algunos an?lisis han sucumbido a esta confusi?n, incluso en el Vaticano II. De ah? .que se haya llegado a hacer de las ciencias humanas el paso obligado para ser cristiano hoy (?c?mo creer despu?s de Marx?). Algunos te?logos han llegado incluso a proponer un cristianismo a la altura de la increencia, en el que la preocupaci?n pol?tica reemplazaba a la fe evang?lica. Es lo que se ha dado en llamar la secularizaci?n. Sin embargo, en la URSS, mucho antes de la perestroika (que no es un remedio milagroso ), el cristianismo ha aguantado por medio de la oraci?n lit?rgica y privada, y, sobre todo, por medio del martirio. Si en vez de entrar en la resistencia espiritual, se hubiese enterrado y perdido vitalidad, habr?a perecido. No quiero volver a repetir lo que ya dije en ?Camino del Evangelio?, pero estoy persuadido que nuestra ?poca rechaza cualquier ideolog?a, y me alegro de ello, aunque la verdad tambi?n sufra las consecuencias de esta indiferencia. Lejos de haber desaparecido, la preocupaci?n religiosa se extiende en todas las direcciones en esta ?poca del ?nuevo individualismo? o de la ?postmodernidad? (Gilles Lipovetsky). Surge, entonces, ?lo sagrado a la carta? o ?la doble pertenencia?, fen?meno que conoces bien. Por muy laico que sea el Estado, la intimidad de la persona no lo es. Y me parece que el Evangelio tiene m?s posibilidades con el retorno de lo sagrado que con el ate?smo. Esto es lo que percibe cualquier misionero l?cido que entre en contacto con la gente de la calle. Hoy, igual que ayer, la timidez no tiene cabida en el coraz?n del bautizado.?

3. Queda tu problema, o, al menos, el que m?s frecuentemente planteas: ?qu? es la fe y c?mo se puede experimentar?; ?qu? cambia eso en una vida?Te entiendo. En primer lugar, sueles estar angustiado ante la falta de sentido de tu vida, y quisieras ver m?s claro con la ayuda de Dios. Un Dios que est? en funci?n de tu problema, al menos en principio (algo que habr? que rectificar m?s adelante), pero al que no quieres reinventar. Un Dios que es t? Dios, verdaderamente Dios, y no una ilusi?n. Para llegar a encontrarle, no cuentas con los recursos de la filosof?a, sino que, como un hombre de finales de siglo, intentas una v?a experimental de acceso. Por eso preguntas a los convertidos c?mo lo han hecho y qu? es lo que la fe ha desencadenado en ellos. Su testimonio canta el poder de la gracia, mientras t? buscas el mecanismo para conseguir lo que te parece que depende del arbitrio del Otro. No quieres rezar ni provocar. Piensas m?s en el laboratorio que en el oratorio. M?s que esperar el don de Dios, quieres una mec?nica infalible que te ponga en comunicaci?n con ?l. Colocado ante la pantalla de tu ordenador, te parece raro que existan distintas religiones. ?No habr? un error en la inform?tica ?espiritual?? Y suponiendo que la pantalla me ofrezca varias posibilidades para elegir, ?qui?n me garantiza, piensas, que he adoptado la mejor, y la ?nica verdadera? Esta es una de las preguntas que planteas repetidamente, no como un fil?sofo, sino como un consumidor que teme haberse equivocado en la elecci?n de un art?culo de valor, por no haberlo pensado lo suficiente. En definitiva, eres un individualista y un ser experimental, como toda la gente de hoy. Deseas una cosa y la pruebas para ver qu? es lo que m?s te gusta: una ?nica cosa o la mezcla de varias, una bebida seca o un c?ctel.?

Por eso, algunos se embarcan en un camino peligroso. Cuando se busca un Dios ?til, se busca un Dios poderoso para convertirse uno mismo en poderoso a trav?s de la divinidad. En principio, no hay m?s que un Dios, ?y si hubiese dos, c?mo dec?an anta?o esos herejes, llamados maniqueos? ?y si de los dos el Malo fuese el m?s poderoso? Incluso sin abandonar el monote?smo, ?y si se demostrase que Satan?s, la Bestia, el Anticristo, el n?mero 666, es m?s eficaz que el Dios del Amor, a juzgar por los estragos que causa en el mundo actual? En ese caso, ?a qui?n hay que seguir, a Dios o al Diablo? F?jate que se trata de la misma tentaci?n de Jes?s en el desierto (Lucas 4,5-8), que el rechaz? sin contemplaciones. Pero quiz?s a ti ya tus compa?eros se os haya ocurrido pensar: ?despu?s de todo, ?por qu? no intentarlo con Satan?s?; ya veremos; hay que probarlo todo, antes de decidirse?. Puede que incluso hay?is hecho un ?pacto?: vender vuestra alma al Diablo a cambio de poder. Habr?is salido de la experiencia tremendamente decepcionados (Satan?s miente tanto como respira y no mantiene sus promesas) y, a la vez, heridos.?

4. Por eso me he visto obligado a a?adir un cuarto punto a los otros tres ya enunciados: en el fondo, no est?s muy seguro de la calidad de lo divino, y ?ste es tu principal problema.?No te extra?es. Es normal que te encuentres inmerso en la corriente neopagana contempor?nea, enemiga declarada de la revelaci?n judeo-cristiana. En efecto,?la Biblia?no se limita a afirmar que Dios es ?nico, lo que ya sab?an determinados pueblos;?nos ense?a que este Dios es personal, que tiene un nombre, que es amigo del hombre, que sella una alianza con ?l y le hace una promesa, que le manifiesta su misericordia, y que desea entrar en comuni?n con ?l sin que esta proximidad sea peligrosa.El profeta b?blico no se limita a condenar el polite?smo, es decir, la pluralidad de dioses; reprocha, sobre todo, al creyente equivocarse por completo en la manera de entrar en contacto con el, como si se pudiese forzar la mano de Dios a trav?s de pr?cticas m?gicas. De hecho las dos posturas est?n relacionadas: si los paganos multiplican las divinidades, es para explotar a fondo todas las energ?as sobrenaturales a trav?s de la especializaci?n de cada una de las divinidades (salud, riqueza, poder, venganza...). El rito se convierte, entonces, en la puesta en marcha de estos mecanismos infalibles. Es divino todo lo que funciona sin pararse ni retrasarse. El coraz?n no tiene nada que ver en esta distribuci?n autom?tica.?

Y no creas que la ?m?stica? escapa a este s?rdido universo. Ya sabes que para mucha gente actual, la oraci?n es la reducci?n del hombre al vac?o, a trav?s de toda una serie de ejercicios corporales y psicol?gicos. Y el m?s all?, si es que existe, no es m?s que la fusi?n del hombre en el gran Todo, como un terr?n de az?car se disuelve en una taza de caf? caliente. Examinaremos esta cuesti?n m?s de cerca. En el fondo se trata de la misma pregunta de los mayores ( ?s? qui?n es Dios, pero ?existe?; ?se necesita para explicar el mundo?? ) al rev?s: ?seguramente Dios existe, pero no s? qui?n es, ni quiero saberlo; yo mismo deseo desaparecer en este Desconocido?.?

El reverso de la medalla no debe ocultarte la otra cara:?el convertido de hoy no se queda satisfecho con saber que Dios existe, lo que realmente le conmociona es el saberse amado por el.?Esto es lo que separa profundamente las diversas generaciones de nuestra sociedad: la encuesta sobre la existencia de Dios o la acogida de la calidad de lo divino. Esto es lo que hace dif?cil la fe. En efecto, a la existencia de Dios puedo llegar por m? mismo y f?cilmente, como el 78 por l00 de los j?venes espa?oles. El sentirme amado por ?l, s?lo lo puedo creer. De ah? que s?lo un 46 por l00 de los j?venes espa?oles acojan y crean en un Dios personal... (Nota del editor: Estos datos han sido sacados del libro J?venes espa?oles 89 publicado por la Editorial SM, Madrid, 1989, p.272).?

La nueva evangelizaci?n no consistir? en predicar un Dios explicativo, sino en testimoniar la ternura. Esta ternura es la que est? en el origen de todo.Pero no se trata de una ?raz?n?, porque no hay razones para amar a alguien. ?Amo porque s??, dec?a San Bernardo.?

Esto era lo que quer?a decirte, amigo m?o, antes de pasar a tus preguntas. Espero que lo expuesto te haya ayudado a poner en orden el caj?n de sastre de tus preguntas. Tal vez ya comiences a ver un poco m?s claro. Pasemos, ahora, a los detalles...



Documentos y art?culos para profundizar en el tema?


La vida del hombre: conocer y amar a Dios (pr?logo CIC)


El Dios de la Fe y el Dios de los fil?sofos


Qu? Dios

Publicado por mario.web @ 20:48
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