Jueves, 19 de mayo de 2011
Fragmentos del discurso anual que Benedicto XVI pronunci? a los miembros del Cuerpo Diplom?tico acreditado ante la Santa Sede.?
Autor: SS Benedicto XVI | Fuente: Vatican Information Service

"Dirigiendo nuestra mirada de Oriente a Occidente, nos encontramos frente a otros tipos de amenazas contra el pleno ejercicio de la libertad religiosa. Pienso, en primer lugar, en los pa?ses que conceden una gran importancia al pluralismo y la tolerancia, pero donde la religi?n sufre una marginaci?n creciente. Se tiende a considerar la religi?n, toda religi?n, como un factor sin importancia, extra?o a la sociedad moderna o incluso desestabilizador, y se busca por diversos medios impedir su influencia en la vida social. Se llega as? a exigir que los cristianos ejerzan su profesi?n sin referencia a sus convicciones religiosas o morales, e incluso en contradicci?n con ellas, como, por ejemplo, all? donde est?n en vigor leyes que limitan el derecho a la objeci?n de conciencia de los profesionales sanitarios o de algunos profesionales del derecho".
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? "En este contexto, es un motivo de alegr?a que el Consejo de Europa, en el mes de octubre pasado, haya adoptado una Resoluci?n que protege el derecho del personal m?dico a la objeci?n de conciencia frente a ciertos actos que, como el aborto, lesionan gravemente el derecho a la vida"....

"Continuando mi reflexi?n, no puedo dejar de mencionar otra amenaza a la libertad religiosa de las familias en algunos pa?ses europeos, all? donde se ha impuesto la participaci?n a cursos de educaci?n sexual o c?vica que transmiten una concepci?n de la persona y de la vida pretendidamente neutra, pero que en realidad reflejan una antropolog?a contraria a la fe y a la justa raz?n".

"En esta solemne circunstancia, permitirme explicitar algunos principios que inspiran la actividad de la Santa Sede, y de toda la Iglesia cat?lica, ante las Organizaciones Internacionales intergubernamentales, a fin de promover el pleno respeto de la libertad religiosa de todos. En primer lugar, est? la convicci?n de que no se puede crear una especie de escala en la gravedad de la intolerancia contra las religiones. Desgraciadamente, una actitud semejante es frecuente, y los actos discriminatorios contra los cristianos son considerados precisamente como menos graves, menos dignos de atenci?n por parte de los Gobiernos y de la opini?n p?blica. Al mismo tiempo, se debe rechazar tambi?n el peligroso contraste que algunos quieren establecer entre el derecho a la libertad religiosa y los dem?s derechos del hombre, olvidando o negando as? el papel central que el respeto de la libertad religiosa tiene en la defensa y protecci?n de la alta dignidad del hombre. Todav?a menos justificables son los intentos de oponer al derecho a la libertad religiosa unos derechos pretendidamente nuevos, promovidos activamente por ciertos sectores de la sociedad e incluidos en las legislaciones nacionales o en directivas internacionales, pero que no son, en realidad, m?s que la expresi?n de deseos ego?stas que no encuentran fundamento en la aut?ntica naturaleza humana. Por ?ltimo, es necesario afirmar que no es suficiente una proclamaci?n abstracta de la libertad religiosa: esta norma fundamental de la vida social debe ser aplicada y respetada en todos los niveles y ?mbitos"....
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? "Quisiera reafirmar con fuerza que la religi?n no constituye un problema para la sociedad, no es un factor de perturbaci?n o de conflicto. Quisiera repetir que la Iglesia no busca privilegios, ni quiere intervenir en cuestiones extra?as a su misi?n, sino simplemente cumplirla con libertad. Invito a cada uno a reconocer la gran lecci?n de la historia: "?C?mo negar la aportaci?n de las grandes religiones del mundo al desarrollo de la civilizaci?n? La b?squeda sincera de Dios ha llevado a un mayor respeto de la dignidad del hombre. Las comunidades cristianas, con su patrimonio de valores y principios, han contribuido mucho a que las personas y los pueblos hayan tomado conciencia de su propia identidad y dignidad, as? como a la conquista de instituciones democr?ticas y a la afirmaci?n de los derechos del hombre con sus respectivas obligaciones. Tambi?n hoy, en una sociedad cada vez m?s globalizada, los cristianos est?n llamados a dar su aportaci?n preciosa al fatigoso y apasionante compromiso por la justicia, al desarrollo humano integral y a la recta ordenaci?n de las realidades humanas, no s?lo con un compromiso civil, econ?mico y pol?tico responsable, sino tambi?n con el testimonio de su propia fe y caridad".
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? "En este sentido, la figura de la Beata Madre Teresa de Calcuta es emblem?tica: el centenario de su nacimiento se ha celebrado en Tirana, en Skopje, en Pristina, as? como en India; le han rendido un vibrante homenaje, no s?lo la Iglesia, sino tambi?n las autoridades civiles y los jefes religiosos, sin contar personas de todas las confesiones. Ejemplos como el suyo muestran al mundo cu?nto puede beneficiar a la sociedad el compromiso que nace de la fe".
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? "Que ninguna sociedad humana se prive voluntariamente de la contribuci?n fundamental que constituyen las personas y las comunidades religiosas. (...) Por eso, mientras formulo votos para que este nuevo a?o sea rico en concordia y en un progreso real, exhorto a todos, responsables pol?ticos, jefes religiosos y personas de toda clase, a emprender con determinaci?n el camino hacia una paz aut?ntica y estable, que pase por el respeto del derecho a la libertad religiosa en toda su amplitud".

Publicado por mario.web @ 22:17
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