Jueves, 19 de mayo de 2011

LA FIDELIDAD


La virtud de la fidelidad en general??no es otra cosa que la lealtad, la cumplida adhesi?n, la observancia exacta de la fe que uno le debe al otro?. (1)

Es la virtud que??inclina a la voluntad a cumplir exactamente lo que prometi?, conformando de este modo las palabras a los hechos?. (2)
O dicho en otras palabras, nos lleva a mantener a trav?s del tiempo el compromiso tomado en un momento determinado de la vida. La fidelidad, hija de la fortaleza, es la constancia en un comportamiento determinado. Se refiere a lo que creemos, a nuestros principios y a nuestro pr?jimo. Es la coherencia en el vivir acorde con los principios a?n en las peque?as decisiones diarias.

Abarca lo que se cree, lo que se piensa y se valora, aceptando incomprensiones, desaf?os, burlas, silencios y a?n calumnias antes que permitir renunciar o poner en conflicto lo que se piensa, lo que se cree y lo que se vive en el ?mbito de las creencias religiosas, del amor a la Patria, a nuestra vocaci?n religiosa, a la familia, a nuestro c?nyuge, a nuestros amigos y afectos m?s cercanos, a nuestras ideas, principios, convicciones o a nuestra palabra empe?ada.

El ser humano?elige y decide libremente?ser fiel, casi cotidianamente, en elecciones diarias. Es una decisi?n interna, y lo sostiene o no a trav?s del tiempo seg?n su propia voluntad. Todo esto tiene aplicaci?n (y en grado m?ximo) al tratarse de la fidelidad a la gracia, que no es, en fin de cuentas, m?s que la ?lealtad o docilidad en seguir las inspiraciones del Esp?ritu Santo en cualquier forma en que se nos manifiesten?. (3)

La fidelidad no se refiere a los apegos triviales y superficiales de las modas (como el apego a una marca de reloj o de auto determinado). Va hasta lo m?s profundo del coraz?n humano y reside en la voluntad. Es algo mucho m?s?elevado y serio.?Es mantener vivo en todo momento lo que uno prometi? en un momento de su vida, aunque cambien las circunstancias y a?n los sentimientos. Puede pasar dentro de un matrimonio mal avenido, respecto al juramento hipocr?tico para un m?dico, frente a la palabra empe?ada en un negocio que podr?a beneficiarnos el dejar de hacerlo (porque el valor de nuestro producto ha variado), ante los propios principios cuando el dinero nos tiente a traicionarlos, o ante el juramento de defender la Patria y su bandera.

La fidelidad implica tomar el tim?n moral de nuestras vidas y no soltarlo para que el rumbo se mantenga a pesar de las tempestades. Todos los d?as de nuestras vidas tendremos que optar en peque?as decisiones en permanecer fieles a lo que aprendimos como bueno en nuestra infancia, a nuestros afectos, a nuestro camino elegido. De ah? que cada uno de nosotros fuere al final de su vida, y en gran parte, su propia historia de fidelidades y de traiciones. El c?mulo de peque?as fidelidades o infidelidades a la palabra empe?ada, a los compromisos asumidos, a nuestra propia vocaci?n o tarea, es lo que nos dar? el resultado de lo que en realidad somos.

La fidelidad tiene que ver con?el arraigo?y es una piedra angular para lograr la estabilidad emocional y psicol?gica de la persona. Lo bueno para la persona es el tener ra?ces. Arraigo a su tierra, a su Patria, a sus antepasados, a su familia, al lugar donde se ha nacido. El arraigo, que es el ?echar ra?ces? en afectos, virtudes, principios y costumbres, tiene gran importancia en el logro de la plenitud de la persona.

Para desplegarse y desarrollarse, la persona primero tiene que aprender a ?quedarse?. A ?estarse quieta? en un lugar, a quererlo, a pertenecer, a permanecer. Una vez que ha aprendido a echar ra?ces, reci?n ah? podr? emprender vuelo y moverse,?pero no antes.?Es de orden natural que el ?rbol para crecer necesita ra?ces y que las ra?ces,si bien no se ven son las que sostienen y dan vida a la planta y las que la mantienen de pie ante las tormentas.

Y debemos observar la naturaleza para comprenderla y comprendernos. Si no logramos echar nuestras ra?ces espirituales y afectivas en la etapa del crecimiento, haremos jirones de nuestro ser. Este quedar? en el camino in concluso como un ?bonsai?, (esa amputaci?n que los japoneses hacen con las ra?ces de los ?rboles para que queden enanos), por no haberle dado el tiempo necesario para desarrollarse y alcanzar la plenitud. Ser?a el caso de un gran amor que, para alcanzar su madurez en la felicidad y a?n en la adversidad, puede llevarnos para desplegarse hasta una vida entera.?
La fidelidad est? tambi?n vinculada a la fe que uno le debe a otro. Es cuidarse de no fallarle al otro. En el derecho feudal, era la obligaci?n que ten?a el vasallo de presentarse a su se?or y rendirle homenaje, qued?ndole sujeto y llam?ndose desde entonces ?hombre del se?or X, del duque tal o cual?, o sea, tomando el nombre de su se?or y quedando enteramente y libremente comprometido a servirle y obedecerle.

Es observar todos los actos que realizo y los que el otro realiza y no poner en duda la fe y?la confianza que uno le debe al otro.?Si alguien me comenta que vio a mi marido (o a mi novia) muy sonriente por la calle con una mujer, yo instintivamente debo tener una lista de motivos para pensar bien, ya que ?l me ha demostrado su fidelidad. Podr?a ser tal vez que se encontr? con una prima o una amiga del primario y recordaban sonrientes las ?pocas del colegio. Desconfiar en primera instancia y dudar de el/ ella es ofensivo hacia la otra persona. Esto debe aplicarse para ambos sexos, cuando ambos son fieles.

No obstante, es una prueba tan importante para afrontar en millones de noviazgos y matrimonios que Dios le dedic? todo un mandamiento, el noveno: ?No codiciar?s la mujer de tu pr?jimo?. A diferencia de las mujeres, que naturalmente para traicionar necesitan?un motivo,?los varones pueden naturalmente llegar a ser infieles de una manera m?s superficial, hasta por impulso. Esto es porque la psicolog?a femenina es distinta a la del var?n. El pecado?es el mismo a los ojos de Dios,?(y el dolor de la traici?n tambi?n), pero para la?psicolog?a femenina no, y de ah? que las consecuencias no sean las mismas. Por naturaleza, cuando la mujer se entrega, se involucra totalmente. F?sicamente, (porque puede quedar embarazada), afectivamente, (porque puede enamorarse y ser abandonada), ps?quicamente, (porque quedar? siempre marcada por su primer entrega), y espiritualmente, (porque cometer? pecado mortal que violentar? su conciencia).?Es contra natura exigir la igualdad en lo que es naturalmente desigual. Hay desigualdades que son naturales. La mujer por estar preparada a engendrar la vida y comprender el misterio y la responsabilidad, que ello conlleva, llega antes a la madurez.

La revoluci?n ha subvertido de tal manera el orden natural que ha destrozado esta naturaleza del mundo femenino. Hoy, el nivel de perversi?n y de degradaci?n de las mujeres, a?n de las adolescentes, es antinatural, y responde a que han sido v?ctimas (a?n sin saberlo) de este sat?nico plan. A diferencia de la mujer, el var?n puede traicionar sin involucrar sus sentimientos m?s profundos. ?Que busca un var?n siendo infiel muchas veces con una mujer distinta cada vez y no siempre mejor que la propia? Simplemente una que?no sea la suya...El var?n para traicionar necesitaapenas una mujer.?La necesidad de autoafirmarse, de subir su autoestima, de probarse y confirmar que todav?a puede conquistar, que es deseado, son justificaciones (no justificables) para su infidelidad. Como son naturalmente m?s capaces de separar el sexo del amor, pueden m?s f?cilmente traicionar con menos remordimientos. Al menos ante s? mismos.

Para contrarrestar su naturaleza, la Iglesia les record? que: ?Cristo afirm? que cuando un hombre se casaba con una mujer se casaba tanto con el cuerpo como con el alma de ella; se casaba con toda la persona. Si se cansaba del cuerpo, no pod?a apartarlo para tomar otro, ya que todav?a segu?a siendo responsable de aquella alma.? (4) Es por eso que la fidelidad?no es ?aguante??ya que aguantar significa resistir el peso de una carga, como lo hacen las mulas, los muros y las columnas.?Es algo mucho m?s noble, se?orial y elevado.?

Hoy en d?a?las posibilidades y tentaciones para la fidelidad?se han agravado hasta descontrolarse totalmente, vicio que ya est? incentivado y tra?do hoy desde la ni?ez. Los celulares, los mensajitos de texto, los mensajes en las computadoras con distintas casillas y contrase?as que permiten llevar a todos una vida paralela, sin control, pulverizan las vallas naturales que antes conten?an a la persona. La familia, o el mismo tel?fono que atend?a uno de los miembros de la familia y serv?an de filtro y control, hoy est?n totalmente arrasados por la tecnolog?a.?Una tecnolog?a gigantesca en este caso puesta al servicio de una sociedad sin valores, sin virtudes y especialmente sin fortaleza.?No hay que tocar el timbre ya m?s para contactarse con una persona y poner la cara, hacerse cargo y rendir examen ante los padres o los mayores antes de retirar a una adolescente de un hogar.?Hay una enorme y basta tecnolog?a al servicio de la infidelidad,?de la doble vida, de lo oculto, de lo an?nimo, de la autonom?a, de?este nuevo hombre que quiere generar la revoluci?n que no rinde cuentas, que no depende de nadie, aut?nomo como quiso ser Sat?n...

En ?pocas donde la familia exist?a, y su presencia en la sociedad era fuerte, se consideraba un orgullo el mantener fidelidad en las amistades familiares por varias generaciones, contactos comerciales con las mismas empresas durante a?os, ser clientes de tal o cual negocio a trav?s del tiempo o el permanecer a?os en el mismo empleo. La estabilidad y la fidelidad en cualquier ?mbito era una carta de presentaci?n que se luc?a con orgullo.?Hablaba de un se?or?o por encima de los meros intereses materiales y especulativos del momento.

Hoy todo esto est? tremendamente combatido y la propuesta es la inversa. La realidad actual hace pr?cticamente imposible esta estabilidad. Hoy en d?a esta mentalidad que apreciaba la fidelidad y la estabilidad retrocede debido a la cultura dominante de la revoluci?n anticristiana que sobre valora los cambios irreflexivos y continuos en todos los ?rdenes.?

La revoluci?n, para erosionar la virtud de la fidelidad y destruirla?ha endiosado la necesidad del cambio.?Esta mentalidad naci? con el consumo, el use y tire, y el ?american way of life? impuesto a rajatabla. Lleg? hasta Europa, como un valor dentro de la llamada cultura moderna, que no es m?s que la cultura anticristiana. Todo pueblo tocado por el ?american way of life? est? actualmente tocado por?el consumo que lleva impl?cito el continuo cambio.?Es casi imposible permanecer al margen de ello hoy en d?a.

Europa?se resisti??durante a?os al esp?ritu consumista que hablaba del ansia de gastar, de comprar y de tirar y de cambiar y solo admit?a lo nuevo como lo bueno, sin valorar y saber conservar lo que todav?a serv?a.?Pero finalmente Europa cedi? a la presi?n...porque primero hab?a claudicado en su espiritualidad...que le daba la fortaleza necesaria para mantenerse por encima de las cosas...

A lo antiguo y tradicional se lo descalific? como viejo. Este estilo de usar y tirar lo invadi? todo. Esta mentalidad de??use y tire??arras? hasta con las personas, imponiendo como norma las relaciones sexuales sin compromiso, las parejas que conviven por temporadas, el divorcio, el aborto, la eutanasia, los embriones congelados, (donde se selecciona s?lo el mejor), y tantas facetas de los usos y costumbres de la sociedad.

Poco a poco, lo que quedaba de la familia se vio privada hasta de las comidas familiares, donde se compart?an las experiencias de cada d?a, sustituida y reemplazada por la comida de pl?stico consumida cada uno con??su??lata y por la calle... La vestimenta de calidad, elaborada con materiales nobles, que todav?a estaba en buen estado, poco a poco tambi?n fue renovada por la de ?ltima moda, aunque ordinaria. Hoy se endiosa el cambio y el af?n de novedades en todos los ?rdenes de tal manera que pareciera encerrar el talism?n de la felicidad y nadie se anima ni siquiera a cuestionarlo. Cambio del guardarropa, de la carrera comenzada, del lugar de vacaciones cada a?o, de la casa, de los muebles familiares heredados, (que nos hablan de nuestra historia y nos arraigan a un pasado), por nuevos y modernos, de la decoraci?n, del pa?s donde se ha nacido, de la ciudad donde se ha crecido y vivido, del propio c?nyuge, de la propia nacionalidad, de la religi?n y (con la perspectiva de g?nero que se inculcar?) hasta del propio sexo con el que se ha nacido...

De ah? que a los j?venes nacidos y criados en?esta inestabilidad constante como propuesta?el tomar un compromiso de por vida a veces les genere no solo rechazo sino hasta p?nico. Pueden tomar compromisos consigo mismos, terminar?n sus carreras, tendr?n compromisos laborales, pero claudicar?n en el compromiso??con el otro?. Porque al ?otro? le tengo que brindar un espacio en mi vida y ceder a mis gustos, mis libertades, mis preferencias, mis comodidades y hasta aceptar constantemente sus posibles cuestionamientos.?

Se estimula a cambiar todo. Especialmente los medios de comunicaci?n presentan personas que cambian continuamente de pareja, se separan y se plantean la infidelidad como una opci?n que no deja traumas ni secuelas interiores en el alma. Pero sin hacer notar que el ser humano es el mismo de siempre y sus necesidades b?sicas de estabilidad emocional, afectiva y del terru?o,?son las mismas.?Porque cabe preguntarse: ?Qu? pasar? cuando nadie en la sociedad pueda ya confiar en el otro y pensemos que la persona que tenemos a nuestro lado ante la primera dificultad seria tal vez se alejar? de nosotros?

Debemos empezar por?ser fieles?a nuestro Dios y a sus Mandamientos, a las gracias recibidas por Dios para salvarnos, (de las cuales tendremos que rendir cuentas el d?a del Juicio). Fieles a nuestras tradiciones, a nuestros principios y valores que deberemos transmitir de generaci?n en generaci?n, para que nuestros hijos a su vez puedan tambi?n transmitirlos a los que vienen despu?s y tienen derecho a saberlo. El modo de actuar fiel, leal, heroico a veces, no s?lo nos dar? felicidad y tranquilidad de conciencia, sino que ser? la mejor manera de darle valor a nuestra propia vida que fue creada para la grandeza. La revoluci?n anticristiana, con Sat?n a la cabeza, ha hecho gran hincapi? en este tema, y bien lo expresa el viejo y experimentado diablo a su joven sobrino diablo a quien alecciona para perder a las almas en las ?Cartas del diablo a su sobrino?:
?Trabajar sobre el Horror a lo Mismo de Siempre. El Horror a lo Mismo de Siempre es una de las pasiones m?s valiosas que hemos producido en el coraz?n humano: una fuente sin fin de herej?as en lo religioso, de locuras en los consejos, de infidelidades en el matrimonio, de inconstancia en la amistad?...?Pero el mayor triunfo de todos es elevar este Horror a lo Mismo de Siempre a una filosof?a?... (5)?Porque Satan?s, que conoce bien la?esencia inmutable de Dios?ha puesto sus ca?ones contra todo lo divino que hay en nosotros.

Lo contrario a la fidelidad es la infidelidad. Herodes, al mandar matar a San Juan Bautista, fue?infiel?para con Dios,?infiel?a su conciencia, (que le reprochaba el crimen), a s? mismo porque reconoc?a la injusticia, pero, sintiendo verg?enza ante el qu? dir?n, decidi? ser fiel a un juramento proferido en un momento de embriaguez... Y sobre todo... porque temblaba ante la ira de su segunda mujer... cuestionada p?blicamente por San Juan Bautista. Quince siglos m?s tarde Enrique VIII de Inglaterra repetir?a la historia y tambi?n?quebrantar?a la fidelidad?a su fe y har?a rodar la cabeza de Santo Tom?s Moro porque le recordaba que su segundo matrimonio con Ana Bolena era il?cito.



Notas
(1) ?Teolog?a de la perfecci?n cristiana?. Rvdo.P. Royo Mar?n. Editorial BAC. P?g. 777
(2) ?Teolog?a moral para seglares?. Rvdo P. Royo Mar?n. Editorial BAC. P?g 616.
(3) ?Teolog?a de la perfecci?n cristiana?. Rvdo P. Royo Mar?n. Editorial BAC. P?g 777.
(4) ?Vida de Cristo? Fulton J. Sheen. Ediciones Herder. P?g 121.
(5) ?Cartas del diablo a su sobrino?. C.S.Lewis. Editorial Andr?s Bello. P?g 122/ 123.


Publicado por mario.web @ 22:21
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios