Jueves, 19 de mayo de 2011
La aplicaci?n de la ortotanasia requiere ciertamente de elementos m?dicos y jur?dicos muy precisos para evitar abusos y que se convierta en una forma de eutanasia disfrazada?
Autor: Jos? G. Mart?n R?bago | Fuente:

El d?a 28 de octubre del a?o en curso fue presentada ante el H. Congreso del Estado de Guanajuato la iniciativa de ley, conocida como ?Voluntad Anticipada?; hasta el momento no ha sido aprobada por encontrarse en el tr?mite jur?dico establecido al respecto.?

Tal vez para un gran sector de la poblaci?n resulte desconocida esta terminolog?a y adem?s aparezcan como de poca importancia pr?ctica el alcance y los contenidos de esta ley. M?s a?n: se ha confundido a la opini?n p?blica haciendo aparecer la ?Voluntad Anticipada? como una forma de eutanasia. Con el fin de clarificar los conceptos y los alcances de esta iniciativa, me ha parecido conveniente ofrecer las siguientes reflexiones, confiando que los legisladores emitan una formulaci?n de ley que sea totalmente respetuosa de la sacralidad de la vida humana y de la dignidad de la persona.?

La eutanasia es, en sentido verdadero y propio, una acci?n o una omisi?n que por su naturaleza y la intenci?n causa la muerte, con el fin de eliminar cualquier dolor o inconveniente conectado a la vida. ?La eutanasia es siempre gravemente inmoral porque el hombre no es due?o absoluto de la vida y consiguientemente no puede disponer de ella; s?lo Dios es autor de la vida y su due?o natural.?

La llamada ley de ?Voluntad Anticipada? tiene otras aplicaciones y arranca de consideraciones diferentes; se le llama tambi?n ?Ortotanasia? y se le define como la pr?ctica m?dica por lo cual se acepta la situaci?n terminal de un enfermo y no se aplican medios desproporcionados para alargar la vida m?s all? del tiempo debido. En esta situaci?n el deber m?dico es hacer lo posible por calmar el dolor en vez de alargar el mayor tiempo posible una vida que ya no es humana y que se dirige naturalmente a su terminaci?n.?

El Papa Juan Pablo II ense??: ?De ella (de la eutanasia) debe distinguirse la decisi?n de renunciar al ?ensa?amiento terap?utico? o sea, ciertas intervenciones m?dicas ya no adecuadas a la situaci?n real del enfermo, por ser desproporcionadas a los resultados que se podr?an esperar...?

En estas situaciones, cuando la muerte se prev? inminente e inevitable, se puede en conciencia renunciar a unos tratamientos que procurar?an ?nicamente una prolongaci?n precaria y penosa de la existencia, sin interrumpir, sin embargo, las curas normales debidas al enfermo en casos similares... La renuncia a medios extraordinarios o desproporcionados no equivale al suicidio o a la eutanasia, expresa m?s bien la aceptaci?n de la condici?n humana ante la muerte? (Evangelio de la Vida? 65).? ??

La aplicaci?n de la ortotanasia requiere ciertamente de elementos m?dicos y jur?dicos muy precisos para evitar abusos y que se convierta en una forma de eutanasia disfrazada. Esta ser? la tarea que corresponder? a los legisladores, asesorados por peritos en la materia.?

La pr?ctica de la Voluntad Anticipada ya existe en algunos pa?ses con diferentes nombres. En Espa?a se formul? como ?Testamento Vital? y fue aprobado por la Comisi?n ?de la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Espa?ola. Me parece inspirador el formato que fue proporcionado para su uso en el momento requerido.?

Estos son algunos p?rrafos:?

?Si me llega el momento en que no pueda expresar mi voluntad acerca de los tratamientos m?dicos que se me vayan a aplicar, deseo y pido que en caso que se d? una situaci?n cr?tica motivada por enfermedad irrecuperable, que no se me mantenga en vida por medio de tratamientos desproporcionados o extraordinarios?.?

?Que en ning?n caso se me aplique la eutanasia activa??

?Que no se me prolongue abusiva e irracionalmente mi proceso de muerte?.?

?Que se me administren los tratamientos adecuados para paliar los sufrimientos??

?Que se me facilite la ayuda para asumir cristiana y humanamente mi propia muerte. Deseo poder prepararme para este acontecimiento final de mi existencia, en paz, en compa??a de mis seres queridos y el consuelo de la fe cristiana?.

?Estas reflexiones pueden parecer demasiado te?ricas e irrelevantes, pero resultan de gran utilidad cuando hay que tomar decisiones que son de gran trascendencia para s? mismo o para parientes o familiares cercanos. Se trata de asuntos que conllevan una fuerte carga de emotividad y que nos enfrentan a graves responsabilidades ?ticas. Se debe actuar desde la convicci?n de que la vida es un don de Dios, que la muerte es inevitable, pero que desde la fe reconocemos que nos abre el camino a la vida que no se acaba, junto a Dios.?

+ Jos? G. Mart?n R?bago
Arzobispo de Le?n

Publicado por mario.web @ 22:26
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