Viernes, 20 de mayo de 2011
Art?culo del P. Jorge Loring en el que nos orienta sobre lo que dice el Evangelio de las obligaciones sociales de aqu?llos a los que Dios les ha dado un poco m?s.
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La obligaci?n social del rico y del obrero
La obligaci?n social del rico y del obrero


20. Jesucristo tiene en su Evangelio palabras dur?simas contra los ricos que no cumplen sus obligaciones sociales:
-?Apartaos de M?, malditos, al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ?ngeles. Porque tuve hambre, y no me disteis de comer... Estuve desnudo, y no me vestisteis...

-?Cu?ndo te vimos, Se?or...?

-Lo que hicisteis con el m?s insignificante de mis hermanos, conmigo lo hicisteis?103 .


Jesucristo se identifica con el necesitado. Quiere que el rico trate al necesitado como lo tratar?a a ?l en persona.

Como ves, las obligaciones de los ricos son grav?simas. Y aunque, gracias a Dios, hay ricos buenos que escuchan la palabra de Jesucristo y consideran a los dem?s hombres como sus hermanos; pero, desgraciadamente, tambi?n hay otros muchos ricos malos, apegados a su dinero, que viven como si no conociesen el Evangelio. Por eso dice Jesucristo que es dificil?simo que un rico entre en el reino de los cielos.




21. Los obreros tambi?n tienen obligaciones muy graves: trabajar con empe?o, diligencia y fidelidad, no malgastar materiales o energ?a, cuidar los instrumentos de trabajo, y emplear bien el dinero que ganan.

A veces se oye a un obrero quejarse de que no gana lo suficiente. Y, efectivamente, muchas veces tiene raz?n. Pero m?s de una vez se le podr?a preguntar:

- ??Crees t? que el empe?o que pones en trabajar merece m?s salario? Es cierto que t? debes recibir un salario justo. Pero tambi?n es cierto que para que t? puedas en justicia quedarte con un salario, es preciso que lo hayas merecido?.

A veces se trabaja con tanta negligencia y desgana que dif?cilmente se justifica la aspiraci?n a un salario mayor. Pon de tu parte lo que tienes obligaci?n, y as? podr?s exigir con justicia lo que se te debe. El de arriba peca si no da un salario justo; pero el de abajo tambi?n peca si no trabaja lo justo.

No se trata, de ninguna manera, de excusar los salarios insuficientes; sino de hacer ver que es necesario trabajar con empe?o y diligencia, si se quiere uno hacer acreedor a un salario digno.Es verdad que hay muchos obreros que trabajan con nobleza, pero tambi?n es verdad que hay otros que hacen lo menos posible.




Y estos ?ltimos se hacen da?o a s? mismos y a sus compa?eros.
Para que se pueda elevar el nivel de vida del obrero, es necesario que haya prosperidad econ?mica.

Y para que haya prosperidad econ?mica es necesario que el trabajo rinda.

Los obreros que no rinden lo que deben tienen su parte de culpa en las crisis econ?micas. Y en las crisis econ?micas salen perdiendo ellos y sus compa?eros.

Mucho se ha hecho en Espa?a ?ltimamente para elevar el nivel del obrero; pero hay que reconocer que todav?a no se ha llegado al ideal que quiere la Iglesia.

Para llegar a este ideal es necesario que todos los espa?oles pongamos lo que est? de nuestra parte. Por un lado aumentar la producci?n, y por otro distribuir justamente los beneficios de esta producci?n.

Estos dos factores son los que han de alcanzarnos un bienestar econ?mico-social. Y los culpables de que no se pueda llegar a este bienestar son reos de un grave pecado contra la justicia social.


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    103 Evangelio de SAN MATEO, 25:41-46

Publicado por mario.web @ 0:33
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