Viernes, 20 de mayo de 2011
Recomendaciones ofrecidas por el P. Felipe Santos para los interesados en analizar y valorar los textos medi?ticos.
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Valoraci?n de los personajes
Valoraci?n de los personajes

En el libro del G?nesis, el Se?or nos dice que ha hecho al hombre a su imagen y semejanza. Esto significa que todo ser humano es morada de Dios. esto da a cada persona una dignidad infinita, un valor divino.

Esta dignidad se expresa cuando las personas se abren a la realidad y se aferran a la verdad; cuando tienen cuidado de sus vidas y ejercitan su libertad de modo responsable; cuando eligen el crecimiento de llegar a ser plenamente vivas, personas completas, confiando su vida a Dios que nos ha llamado a la amistad con ?l, y cuando llegan a compartir el amor con Dios y sus semejantes.

El amor, m?s que ninguna otra cosa, es lo que nos hace semejantes a Dios. El amor es la realizaci?n de la personalidad humana, la fuente de nuestras alegr?as m?s grandes. Sin embargo, amar no es f?cil para los seres humanos. Y tampoco lo es el sentido de responsabilidad, libertad, renuncia, crecimiento y apertura a la verdad.

En nosotros mismos encontramos energ?as contrarias - energ?as negativas, autodestructivas -, una tendencia a mentirnos, a despilfarrar la libertad, a elegir lo negativo y la muerte antes que el pleno florecer de nuestra vida. Nos echamos atr?s, tenemos miedo ante las exigencias precisas del amor. Tendemos a caer en la fosa de las serpientes del narcisismo y del rencor, en la apat?a y en la autoconmiseraci?n.

San Pablo lo dice claramente:No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero (Romanos 7,19).

Es un hecho que no se puede negar: somos criaturas ambivalentes. Marchamos entre la verdad y la ilusi?n, el amor y el odio, la libertad y la destrucci?n, deseos de vida y de muerte.

Este conflicto incesante es el coraz?n de la condici?n humana. Y es tambi?n materia de narraciones. El motor que pone en movimiento casi todas las historias c?mico-dram?ticas es el conflicto entre el bien y el mal.

Por eso, en casa, en la escuela y en la catequesis debemos valorar el conflicto, la historia y los personajes que intervienen en ella.


Publicado por mario.web @ 2:26
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