Viernes, 20 de mayo de 2011
Palabras del Papa Benedicto XVI durante la homil?a expresada en la solemnidad de la Epifan?a del Se?or.
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Humildad para reconocer la grandeza de Dios
Humildad para reconocer la grandeza de Dios
CIUDAD DEL VATICANO, 6 ENE 2010 (VIS).-A las 10,00 de hoy, solemnidad de la Epifan?a del Se?or, el Papa celebr? la Santa Misa en la bas?lica vaticana.

Comentando en la homil?a la lectura del Libro del profeta Isa?as y el pasaje del Evangelio de Mateo, el Santo Padre explic? que los Magos, "personajes procedentes de Oriente, no son los ?ltimos, sino los primeros de la gran procesi?n de aquellos que, a trav?s de todas las ?pocas de la historia, saben reconocer el mensaje de la estrella, saben caminar por las v?as indicadas por la Sagrada Escritura y saben encontrar as? a Aqu?l que es aparentemente d?bil y fr?gil, pero que en cambio es capaz de dar la alegr?a m?s grande y m?s profunda al coraz?n del hombre".

"En ?l, de hecho -continu?-, se manifiesta la realidad estupenda de que Dios nos conoce y est? cerca de nosotros, de que su grandeza y poder no se expresan en la l?gica del mundo, sino en la l?gica de un ni?o inerme, cuya fuerza es s?lo la del amor que se nos conf?a. En el camino de la historia, hay siempre personas que son iluminadas por la luz de la estrella, que encuentran el camino y llegan a ?l. Todas viven, cada una a su manera, la misma experiencia que los Magos".

Benedicto XVI puso de relieve que "si leemos, por tanto, juntas la promesa del profeta Isa?as y su cumplimiento en el Evangelio de Mateo en el gran contexto de toda la historia, parece evidente que lo que se nos dice, y lo que en el bel?n tratamos de reproducir, no es un sue?o ni tampoco un vano juego de sensaciones y emociones, privadas de vigor y de realidad, sino la Verdad que se irradia en el mundo".

"Solamente en ese Ni?o se manifiesta la fuerza de Dios, que re?ne a los seres humanos de todos los siglos, para que bajo su se?or?o recorran el camino del amor, que transfigura al mundo. Sin embargo, aunque los pocos de Bel?n se convierten en muchos, los creyentes en Jesucristo parecen ser siempre pocos. Muchos han visto la estrella, pero son pocos los que han entendido su mensaje".

El Papa invit? a preguntarse: "Cu?l es la raz?n por la que unos ven y encuentran, y otros no? (...) Qu? les falta a aquellos que permanecen indiferentes, a quienes indican el camino pero no se mueven? Podemos responder: la demasiada seguridad en s? mismos, la pretensi?n de conocer perfectamente la realidad, la presunci?n de haber formulado ya un juicio definitivo sobre las cosas hace que sus corazones se cierren y sean insensibles a la novedad de Dios. Est?n seguros de la idea que se han hecho del mundo y no se dejan impresionar en lo m?s profundo por la aventura de un Dios que quiere encontrarles. Ponen su confianza m?s en s? mismos que en ?l y no consideran posible que Dios sea tan grande que pueda hacerse peque?o, que se pueda acercar verdaderamente a nosotros".

"Al final, lo que falta es la humildad aut?ntica, que sabe someterse a lo que es m?s grande, pero tambi?n el aut?ntico valor que lleva a creer a lo que es verdaderamente grande, aunque se manifieste en un Ni?o inerme. Falta la capacidad evang?lica de ser ni?os en el coraz?n, de asombrarse, y de salir de s? mismo para encaminarse por el sendero que indica la estrella, el camino de Dios. El Se?or, sin embargo -termin?-, tiene el poder de hacernos capaces de ver y de salvarnos".

Publicado por mario.web @ 2:32
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