Viernes, 20 de mayo de 2011

Autor: Domingo V?squez Morales, C.Ss.R.

J?venes, la Iglesia conf?a en ustedes, la Iglesia quiere acompa?arlos y quiere estimular su participaci?n


En mi experiencia acompa?ando el caminar de los j?venes descubro lo siguiente: veo que ?stos responden con calor y entusiasmo a las causas nobles que claman su presencia.

Aunque para muchos adultos no siempre los j?venes son la esperanza del mundo. La juventud de hoy no sirve, no es como la de antes. Ojo, cuando usted empiece a usar frases como estas es porque se est? convirtiendo en un ex-joven.

Mis a?os de trabajo con, por y para los j?venes me indican que no todo est? perdido, pero m?s que eso, veo signos muy esperanzadores, creo que est? naciendo una nueva conciencia del papel protag?nico e insustituible de la juventud en la construcci?n de la Civilizaci?n del Amor y hacia nuevas metas que conduzcan a la humanidad a una verdadera cultura de paz, donde sea posible un mundo m?s justo, humano y cristiano.

Un ejemplo visible de lo afirmado es el ministerio Vivencias Juveniles, un grupo de j?venes que est? difundiendo la evangelizaci?n a trav?s de la Radio y la Televisi?n en San Juan de la Maguana, Las Matas y Hondo Valle en la Rep?blica Dominicana.

Otro ejemplo lo constituye el ministerio juvenil No hay otro Nombre (No Other Name), son j?venes que se est?n dedicando a evangelizar a trav?s de la musica en las calles y en los trenes en el Alto Manhattan, en la ciudad de New York. Me llama mucho la atenci?n estas experiencias porque estos j?venes est?n evangelizando a otros j?venes. Ahora bien, no dejemos solos a estos muchachos, ellos necesitan el acompa?amiento de los laicos, y sobre todo de los pastores. Los j?venes necesitan de nosotros, los pastores, apoyo, habilidades y conocimiento para el futuro.

As? como estos j?venes est?n asumiendo con madurez y responsabilidad, su tarea podr?amos enumerar otros muchos ejemplos, pasan por mi memoria otros grupos que he conocido: Sabor a Cielo, entre otros.

J?venes, la Iglesia conf?a en ustedes, la Iglesia quiere acompa?arlos y quiere estimular su participaci?n en la construcci?n de un mundo mejor. Hoy m?s que nunca, ustedes son la esperanza de la Iglesia. Hoy quiero compartir con ustedes esta frase, espero que no se les olvide nunca: el futuro tiene nombre: Juventud

Es con esa consigna que a lo largo de estos 25 a?os, el Papa Juan Pablo II, le ha dado a los j?venes un lugar preponderante. Constantemente nos llegan los ecos de sus mensajes, cargados de ilusiones y esperanza.

J?venes, manos a la obra, a crear las consignas, que como cristianos y como ciudadanos debemos poner en pr?ctica, abriendo paso, para que su fuerza renovadora se deje sentir en la construcci?n de una sociedad m?s humana. Para que los j?venes sigan siendo la fuerza renovadora de la Iglesia y la esperanza del mundo.

Y esto que decimos vale para cualquier latitud y para cualquier cultura, pero parece m?s urgente para nuestra Am?rica Latina, el llamado "continente joven".

Observen estos datos, para que sepan por qu? es el continente joven. En 1995 los j?venes (de 15 a 24 a?os) en Am?rica Latina eran: 93,372 105, representando el 19.7% de la poblaci?n total y en el a?o 2000, la poblaci?n joven era de 99,372 716 (18.9%). En la actualidad m?s de la mitad de la poblaci?n tiene menos de 25 a?os ?Qu? les parece?

Frente a estos datos vale la alegr?a releer, para que no se nos olvide, lo que se refiere al tema de la juventud de la Cuarta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, celebrado en Santo Domingo (Capital de la Rep?blica Dominicana). Nuestros obispos latinoamericanos hablaron muy claro cuando afirmaron:

La misi?n de los adolescentes y j?venes de Am?rica Latina es prepararse para ser los hombres y mujeres del futuro, responsables y activos en las estructuras sociales, culturales y eclesiales para, que incorporados por el Esp?ritu de Cristo y por su ingenio en conseguir soluciones originales, contribuyan a lograr un desarrollo cada vez mas humano y m?s cristiano (SD # 111) y yo a?ado m?s justo y m?s fraterno.

Una cosa importante que qued? expl?citamente establecida en el Documento de Santo Domingo fue el llamado a un especial protagonismo de los laicos y entre ellos los j?venes, a quienes se convoca ?una vez m?s, para que sean fuerza renovadora de la Iglesia y esperanza del mundo (SD # 293).

Para lograr esto los j?venes nos piden a los pastores acompa?amiento espiritual, apoyo real en sus actividades y l?neas pastorales claras para una pastoral juvenil org?nica. Para que ?sta sea constructora de la Civilizaci?n del Amor y que sea Casa y Escuela de comuni?n.

Ahora bien, los j?venes nos piden que este apoyo "no s?lo sea de modo afectivo, sino efectivamente, con di?logo mutuo entre j?venes, pastores y comunidades". Lo que exige dedicar mayores recursos personales y materiales por parte de las parroquias y las di?cesis.

Ya para terminar, quiero que anoten esta frase, la aprend? de Mons. Juan F?lix Pep?n, hace m?s de 10 a?os:

La rica experiencia de los mayores, convertida en nuevos proyectos en manos de los j?venes dar? la respuesta a muchas aspiraciones no alcanzadas por nuestros pueblos, que a decir verdad, son dignos de mejor vida.

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Publicado por mario.web @ 16:57
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