Viernes, 20 de mayo de 2011
Antonio L?pez Garc?a nos recuerda con su texto: Quien no aprende de la historia est? condenado a repetirla.
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De los socialistas alemanes a los socialistas mexicanos
De los socialistas alemanes a los socialistas mexicanos
viernes, 15 de enero de 2010

Quien no aprende de la historia est? condenado a repetirla.

En las ?ltimas semanas se ha presentado en el campo de la discusi?n p?blica un tema que tiene que ver con las propuestas para legalizar la muerte de seres humanos a manos de m?dicos. Algunos opinan que semejante situaci?n no es factible dado que m?dicos y enfermeras tienen muy claro que su misi?n profesional es salvar vidas y no terminarlas.


Sin embargo, quienes opinan as? tal vez tengan sobrevalorados a los m?dicos y su lealtad a la vida humana. Ya en otras ocasiones de la historia se crey? que los m?dicos mantendr?an su profesionalismo a pesar de los cambios pol?ticos, y sin embargo esto no ocurri?.

Apenas en el siglo pasado conocimos acerca de la participaci?n directa de doctores en la eliminaci?n de seres humanos en cantidades inimaginables en los campos de exterminio alemanes durante la Segunda Guerra Mundial: 10 millones de muertos en estos campos, la mayor?a jud?os (6 millones), aunque tambi?n gitanos, cat?licos, opositores pol?ticos y muchos "lisiados defectuosos" a los ojos y criterio de los gobernantes.

Si bien la autor?a intelectual y la log?stica estuvo en manos del partido gobernante, tambi?n habr? que recordar que la poblaci?n crey? en las profec?as del Partido Socialista Nacional (nazi) sobre el Tercer Reich y la supremac?a alemana.

Habr? que recordar que las propuestas de los socialistas los llevaron a ganar por mayor?a las elecciones democr?ticas a principios de la d?cada de 1930. Las estrategias de propaganda pol?tica consiguieron que la gente creyera ciertos principios que a la larga demostraron su verdadero contenido.

El significado completo del asesinato m?dico directo para la teor?a y comportamiento nazi no puede ser comprendido a menos que entendamos c?mo los doctores destruyeron los l?mites entre sanar y matar.

El principio nazi de matar como un imperativo terap?utico es evidente en las palabras del miembro de las S.S. en Auschwitz, el doctor Fritz Klein. El doctor Klein fue cuestionado por un interno sobre c?mo podr?a conciliar el humo de las chimeneas de Auschwitz con su propuesta de lealtad al juramento hipocr?tico de preservar la vida.

"Por supuesto que soy un doctor y quiero preservar la vida", respondi? Klein. "Y precisamente por respeto a la vida humana remover?a un ap?ndice gangrenado de un cuerpo enfermo; los jud?os son el ap?ndice gangrenado en el cuerpo de la humanidad".

Los nazis justificaron la asistencia m?dica directa para la muerte con el simple concepto de "vida que no vale la pena ser vida" ??lebensunwortes Leben??. Los cinco pasos identificables que siguieron para la destrucci?n de esta "vida que no vale la pena ser vida", fueron:

Esterilizaci?n forzosa.
Muerte de ni?os "lisiados" en hospitales.
Muerte de adultos "lisiados" recolectados de hospitales mentales.
Muerte de adultos "lisiados" recolectados de los campos de concentraci?n.
Asesinato masivo en los campos de exterminio.

El 30 de enero de 1933 Hitler asumi? la Canciller?a del Tercer Reich, y tan pronto estuvo en el poder introdujo una ley de esterilizaci?n con la declaraci?n de que Alemania estaba en grave peligro de ?Volkstod? ?"muerte de la gente", "naci?n" o "raza"? y que para combatirlo eran imperativas medidas de fondo. Una parte de la purificaci?n de la raza eran las esterilizaciones obligatorias de aqu?llos que tuvieran "enfermedades hereditarias".

Para un doctor hay un largo trecho entre ligar cordones esperm?ticos y tubos de Falopio, y matar o designar para la muerte a sus propios pacientes. Pero para la ?poca en la que los nazi tomaron el poder en Alemania, ya hab?a permeado en la sociedad una ideolog?a para esta transici?n.

El trabajo te?rico crucial fue ?Die Freigabe der Vernichtung lebensunworten Lebens?, o "El permiso para Destruir la Vida que no es Vida". Publicado en 1920, fue escrito conjuntamente por dos distinguidos profesores germanos, el jurista Karl Binding, retirado de la Universidad de Leipzig despu?s de 40 a?os, y Alfred Hoche, profesor de siquiatr?a de la Universidad de Friburgo.

Hoche argumentaba en su libro que la muerte era por compasi?n y consistente con la ?tica m?dica. Pon?a como ejemplo las situaciones en las que los doctores se ve?an obligados a destruir una vida para salvar otra.

Prosegu?a diciendo que diversas formas de desequilibrios mentales, da?os cerebrales y retraso indicaban que los pacientes estaban "mentalmente muertos". Design? a estas personas como "lastres humanos" y como "c?scaras vac?as de ser humano", t?rminos que luego retomaron los nazi. Poner a morir a esa gente, escrib?a Hoche, "no puede ser equiparado con otros tipos de asesinato; es un acto permisible y ?til".

Binding y Hoche se convirtieron en los profetas del asesinato m?dico directo. Y aunque antes del periodo nazi tal forma de pensar era minoritaria en la siquiatr?a y medicina alemana, durante el poder de los socialistas nacionales se increment? la discusi?n en los c?rculos m?dicos y pol?ticos sobre la legitimidad de la muerte por compasi?n, de los mentalmente muertos, y de los enormes costos econ?micos que le causaban a la sociedad alemana los inv?lidos.

Incluso alg?n libro de texto de matem?ticas ped?a a los estudiantes calcular cu?ntos cr?ditos a reci?n casados podr?a otorgar el gobierno con el dinero que le costaba al estado el cuidado de los "lisiados, los criminales y los enfermos".

El asesinato directo de ni?os ?de hecho todo el programa nazi de exterminio? empez? simplemente con la petici?n de permitir la muerte por compasi?n de un ni?o apellidado Knauer, que naci? ciego, sin una pierna y parte de un brazo, y aparentemente "idiota". La petici?n fue hecha por la abuela, pero claramente impulsada por el r?gimen socialista.

A fines de 1938 y principios de 1939, Hitler orden? a su m?dico personal, Karl Brandt, que fuera a la cl?nica de la Universidad de Leipzig en donde Knauer estaba hospitalizado, a consultar con los doctores y determinar si la informaci?n que se hab?a enviado acerca del ni?o era precisa. Si los informes eran correctos, entonces "informar?a a los m?dicos que podr?an proceder con su muerte" ?seg?n dijo en 1947 durante los Juicios de N?remberg?.

A su regreso a Berl?n, Brandt fue autorizado por Hitler para establecer el programa de asesinato de ni?os con la ayuda de Phillip Bouhler, jefe de la Canciller?a de Hitler.

Pareci? f?cil empezar con los ni?os reci?n nacidos y despu?s continuar con algunos de hasta tres o cuatro a?os de edad. Para este prop?sito se cre? el "Comit? del Reich Para el Registro Cient?fico de Enfermedades Hereditarias y Cong?nitas Severas". El t?tulo significaba un espectro ampl?simo de investigaciones m?dicas, aunque su l?der, Hans Hefelmann, era agr?nomo.

El paso inmediato, realizado en agosto de 1939, fue una orden directa solicitando el "registro a la brevedad posible" de todos los ni?os menores de tres a?os de los que se "sospechara una enfermedad hereditaria", incluyendo una lista de enfermedades entre las que se encontraban el mongolismo, el idiotismo, ceguera, sordera, microcefalia, par?lisis y malformaciones de todo tipo, pero especialmente de la cabeza y columna vertebral. Los doctores y comadronas estaban obligados a presentar estos reportes al momento del nacimiento.

Extender el programa de los ni?os a los adultos implic? un peque?o paso que no tuvo mayor complicaci?n y convirti? el asesinato en pol?tica oficial. Esta pol?tica fue anunciada por el "Decreto del F?hrer" emitido en octubre de 1939, en el cual se encarg? a Karl Brandt y a Philip Bouhler la "responsabilidad de expandir la autoridad de los doctores ?designados por nombre? con el objeto de que a los pacientes considerados incurables, de acuerdo con el mejor juicio humano de su estado de salud, se les pueda conceder una muerte compasiva".

El proyecto estuvo a cargo de la organizaci?n fantasma "Grupo de Trabajo del Reich de Sanatorios y Enfermer?as". Operaba desde la Canciller?a en Berl?n, ubicada en la calle Tiergarten 4. Por ello fue conocido como el proyecto T4. Los cuestionarios para el proyecto T4 fueron repartidos entre los hospitales y dieron la impresi?n de que el gobierno estaba realizando una investigaci?n estad?stica.

Estos cuestionarios eran revisados por un tr?o de "expertos" quienes marcaban en un recuadro grueso en la esquina inferior izquierda de la forma, una "X" en color rojo ?que significaba muerte?; "_" en color azul que significaba vida; o "?" que en algunas ocasiones se acompa?aba de la palabra "trabajador".

El paso siguiente fue establecer estos "sanatorios" en lugares retirados y empezar el transporte de aquellos destinados a morir. Se proced?a a matarlos con la t?cnica de la c?mara de gas y luego eran enterrados en grandes fosas comunes, m?todo que despu?s se cambi? por los crematorios.

En octubre de 1941, Viktor Brack y Adolf Eichmann empezaron a utilizar el procedimiento T4 para eliminar a los jud?os incapaces de trabajar, a los gitanos y algunos prisioneros sovi?ticos.

Brandenburgo, Chelmno, Belzec, Sobibor, Treblinka, Auschwitz, grandes campos de exterminio con fachada de sanatorios y campos de trabajo, tuvieron la participaci?n de algunos doctores para dar fe de la legalidad de las muertes. Friederich Mennecke, Irmfried Ebert, Aquilin Ullrich, cumpl?an con su labor revisando a los "pacientes" desnudos, mientras pasaban frente a ellos y marcaban en su cuestionario "X" o "_", ordenando el destino de los pacientes.

Lo dem?s, es historia.

Al t?rmino de la guerra, los doctores fueron llevados a juicio acusados de "cr?menes contra la humanidad", en los tristemente c?lebres Juicios de N?remberg. Al escuchar los cargos de asesinato, los doctores argumentaron que ellos no cometieron semejantes cr?menes, "las leyes aprobadas por el congreso" les permit?an ?incluso obligaban? a realizar la eliminaci?n de los indeseables, y por lo tanto, no se les pod?a aplicar ahora un criterio diferente, con leyes diferentes, a las que ten?an en esos momentos.

Los jueces argumentaron que "ninguna ley de un pa?s, puede estar por encima de los derechos humanos" reconocidos en la Declaraci?n Universal de los Derechos Humanos, y el primero de sus art?culos reconoce que todos tenemos el derecho a la vida. Por eso fueron juzgados. Por eso fueron condenados.

Resumiendo, lo que hicieron los socialistas alemanes fue establecer una ley en la que se marca una diferencia entre persona y ser humano. La discusi?n al inicio de 1930 era si esos seres humanos defectuosos eran o no personas ?y por lo tanto sujetos de derechos?. El utilitarismo dominante en la pol?tica socialista busc? una soluci?n dejando en el congreso la determinaci?n de qui?nes podr?an tener la caracter?stica de persona.

La ideolog?a de la "vida que no vale la pena" permea entre los doctores con mentalidad utilitaria, quienes deciden que ellos tienen la capacidad y los conocimientos cient?ficos para definir las caracter?sticas m?nimas que debe cumplir un ser humano para ser considerado persona o bien "cascar?n vac?o de ser humano".

Luego, los legisladores socialistas alemanes decretan que "no todo ser humano es persona, sino s?lo los que los doctores autorizados as? lo consideren".

Por tanto, si alguien no es persona, entonces alg?n otro ejerce la potestad sobre ello ??la abuela en el caso del ni?o Knauer, o los m?dicos responsables en las cl?nicas psiqui?tricas?; y si tiene la potestad, entonces puede definir sobre su vida o su muerte "por compasi?n".

Si alguien despu?s decide que los integrantes de una raza cargan genes malignos que ponen en peligro a la naci?n, entonces tambi?n ser?n considerados "cascarones vac?os de ser humano", ser?n enviados a alg?n centro de reclusi?n; el encargado de ese centro tendr? la potestad sobre ellos y la obligaci?n de definir qui?nes "sirven" y quienes no.

El origen es el mismo: considerar que no todo ser humano es persona.

En la actualidad estamos presenciando una discusi?n similar en los foros p?blicos y en la pol?tica. El tema ahora es si el producto de la concepci?n de dos seres humanos es un ser humano, si no lo es, o si el congreso o la asamblea legislativa son los que definen qui?n es y qui?n no es.

Mientras esto sucede, la Suprema Corte de Justicia se olvida de la defensa de los derechos primigenios de las personas, oculta la cabeza y se escuda en discursos pol?ticamente correctos para dejar las leyes como las decretaron los socialistas nacionales mexicanos, porque la Constituci?n no dice nada literal al respecto.

Todav?a se discute lo evidente: si el producto de la concepci?n de dos seres humanos es algo que no sea un ser humano. Despu?s se discutir? si el ser humano, producto de la concepci?n de dos seres humanos, es persona; si es persona desde los tres meses de la concepci?n; si es persona desde el momento del nacimiento, etc?tera.

Hoy la iniciativa es ampliar las leyes para seguir asesinando de manera legal. La nueva propuesta de legalizar la eutanasia, ha tra?do a la discusi?n p?blica nuevamente el concepto: ?La vida que no vale la pena?, ?la vida sin valor?, ?el cascar?n vac?o? que dijeran los nazis de anta?o.

Para la mentalidad utilitaria y consumista, un enfermo s?lo consume recursos y se vuelve un ?ap?ndice gangrenado del cuerpo social?, por lo que debe ser extirpado para no seguir consumiendo recursos p?blicos.

Sin embargo, lo m?s preocupante del tema es el aspecto cultural. La propaganda de perredistas y pri?stas que se vierte sobre los ciudadanos y que provoca una visi?n equivocada sobre el tema: no se trata de problemas econ?micos, ni se trata de un problema de salud p?blica, ni se trata de un problema de qu? opine la gente.

El asunto es simple, se trata de hacer "legal" la muerte de seres humanos.

Los pretextos propagand?sticos siguen las mismas f?rmulas de anta?o. Hoy no es la canciller?a, sino la secretar?a de gobierno del DF quien encabeza las iniciativas; el secretario de salud, quien ostenta t?tulo de "m?dico", propone someter a "consulta popular" si se legaliza la muerte de beb?s y enfermos; los asamble?stas y diputados pri?stas y perredistas se sienten con el derecho de definir cu?l ser humano tiene derechos y qui?n no.

Los acompa?an una serie de grup?sculos de prostitutas, lesbianas y homosexuales quienes cumplen su papel de esbirros blandiendo t?rminos de libertad sexual y de expresi?n.

Es necesario que todos estemos alertas. El holocausto empez? con la muerte de beb?s y despu?s nadie lo pudo detener, porque si hoy se le da el derecho a una madre de matar a su hijo, ma?ana se le dar? el derecho a un hijo de matar a su madre.

Hoy se requiere en nuestra patria que se?alemos estos intentos y los detengamos antes de que empiecen. Es preferible detenerlos ahora a tener que realizar "juicios de N?remberg" en el futuro.

O acaso, ?queremos que sean los diputados, asamble?stas, magistrados de la Suprema Corte los que definan cu?les son las caracter?sticas ?cient?ficas? para poder ser considerados personas? ?Queremos dejar en sus manos la decisi?n de qui?n vive y qui?n muere?

Aprender de la historia para evitar cometer los mismos errores.

Un par de documentos sobre las formas como los doctores alemanes fueron involucrados de gradualmente, desde los programas de esterilizaci?n y eutanasia, hasta el exterminio de los indeseables, son:

? Lifton, Robert Jay. ?German Doctors and the Final Solution?. NY Times Magazine, 1986
? Rubenfeld, Sheldon. ?Healing by killing: medicine in the Third Reich?. Houston Medicine Mag. Vol. 2 No. 1; 2004.

Publicado por mario.web @ 17:43
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