Viernes, 20 de mayo de 2011
Reflexi?n sobre el choque cultural entre nativos y migrantes digitales
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Intercambios entre nativos y migrantes digitales
Intercambios entre nativos y migrantes digitales
?Los nuevos medios no son nexos entre el hombre y la naturaleza: son la naturaleza?
(Marshall McLuhan)





En 1923, Harold Innis escribe su tesis doctoral ?A History of the Canadian Pacific Railway?; en ella identifica la entrada de Canad? a la era moderna gracias a la implementaci?n del ferrocarril transcontinental en 1885. Su tesis, posteriormente publicada como libro (1923), deja ver no s?lo la importancia del tren en la econom?a canadiense. En su an?lisis de las rutas comerciales y de transporte de las redes ferroviarias da cuenta, de la tecnolog?a como medio de comunicaci?n; del poder del ferrocarril para influir en los procesos culturales, pol?ticos, econ?micos y de organizaci?n social.

El ferrocarril expande y conecta; lleva materias primas y personas; transporta acero y el mundo industrial; incrementa las relaciones entre el centro y la periferia. Con el tren lleg? la civilizaci?n europea al Canad? (Innis, 1971).

El ferrocarril gener? mensajeros y mensajes; transport? de un lado a los migrantes, sus objetos y costumbres, y por el otro, los nativos les dejaron llevar sus lenguajes, artefactos y tradiciones.

A la luz de Innis, las innovaciones tecnol?gicas son la causa de los cambios en las instituciones culturales y sociales. As?, las tecnolog?as como medios de comunicaci?n pueden determinar conocimiento y crear civilizaci?n (Fern?ndez Collado y Hern?ndez Sampieri, 2004).

Hoy al igual que con el ferrocarril, estamos viendo como internet, a trav?s de las redes sociales, permite que migrantes y nativos confronten y compartan sus civilizaciones, su mundo, sus lenguajes. Sin lugar a dudas, el sesgo de la comunicaci?n digital es de una doble evangelizaci?n: la de los migrantes hacia los nativos digitales y viceversa.

En las redes sociales, fluyen los lenguajes, se mezclan y surgen nuevos; se resignifica el mundo; se construyen nuevos mitos fundacionales; se adaptan artefactos; se construyen monumentos, templos? se alzan civilizaciones.

Estudiar las rutas de la web nos permitir?a identificar: 1) la grandeza del intercambio entre nativos y migrantes; 2) las migraciones robadas y obligadas; 3) el modo en que el mundo se ha expandido y los que perecieron montando los ?durmientes?; 4) a los sobrevivientes y a las resistencias digitales; 5) las materias primas que transportan los ?viajeros?; 6) el desplazamiento del espacio; y 7) la conquista del tiempo.

Mediante una netnograf?a profunda podr?amos establecer cartograf?as; identificar nuevas identidades (hipermediales); analizar el ?control? que ejercen sobre las conciencias de los habitantes del continente digital las nuevas instituciones hegem?nicas.

No hay que olvidar que la red, al igual que la escritura, impregn? los mensajes de un car?cter de intemporalidad alentando, como se?ala Innis (1950) la institucionalizaci?n y desarrollando el imperio.
En la sociedad digital, tambi?n se teje un nuevo imperio (ll?mese Facebook, Twitter, MySpace, Google?) que, en su expansionismo, est? llevando al dogmatismo y al monopolio. Extender su control del mundo f?sico al virtual con lleva, como se?alaba Innis (1951), la imposici?n de la uniformidad cultural bajo la ilusi?n de civilizaci?n, cultura c?vica, solidaridad y democracia. As?, pasamos ya no s?lo de una doble, sino a una triple evangelizaci?n, lo que implica un gran desaf?o y una responsabilidad personal mayor.

Una alfabetizaci?n hipermedial podr?a dotar a los viajeros digitales de conciencia cr?tica y ayudarles a convertirse en productores de sentido y hacer del intercambio entre nativos y migrantes un territorio de alumbramiento m?s pleno.

Los cambios tecnol?gicos seguir?n afectando todos los aspectos de la existencia humana, como lo se?alara en su momento Marshall McLuhan. Sin embargo, una formaci?n de la conciencia permitir?a eliminar todo punto de vista ?nico, pues s?lo un p?blico son?mbulo podr?a aceptar que de esa triple evangelizaci?n resultaran mensajes que destruyeran la dignidad humana.


Referencias

Fern?ndez Collado, C. y Hern?ndez Sampieri, R. (2004). Marshall McLuhan, de la torre de marfil a la torre de control. M?xico: Instituto Polit?cnico Nacional
Innis, H. (1923). A History of the Canadian Pacific Railway. Edici?n revisada (1971). Toronto: University of Toronto Press.
Innis, H. (1950). Empire and Communications. Reedici?n (2007). Canad?: Dundurn Press Ltd
Innis, H. (1951). The Bias of Communication. Reedici?n (2008). Toronto: University of Toronto Press

Publicado por mario.web @ 20:05
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