Viernes, 20 de mayo de 2011
La originalidad de Benedicto XVI: don y gratuidad tambi?n en el mercado y la pol?tica
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El economista Jean-Yves Naudet Analiza la Enc?clica Caritas in Veritate
El economista Jean-Yves Naudet Analiza la Enc?clica Caritas in Veritate
AIX-EN-PROVENCE, jueves 21 de enero de 2010 (ZENIT.org).- ?Lo original de Benedicto XVI... es que el don y la gratuidad no se limitan a la sociedad civil, sino que tambi?n deben desarrollarse en el ?mbito comercial y el pol?tico?, afirma Jean-Yves Naudet en la siguiente entrevista, concedida a ZENIT, sobre la enc?clica ?Caritas in veritate?.

Jean-Yves Naudet es profesor de econom?a en la universidad Paul C?zanne (Aix-Marsella III), presidente de la Asociaci?n de economistas cat?licos de Francia y vicepresidente de la Asociaci?n internacional para la ense?anza social cristiana.

- Incluso antes de su publicaci?n, la enc?clica ?Caritas in veritate? de Benedicto XVI suscit? comentarios equ?vocos e interpretaciones fantasiosas. ?Cu?les son, en su opini?n, los puntos fundamentales desarrollados en la l?nea fiel a la tradici?n de la Doctrina Social de la Iglesia?


Jean-Yves Naudet: Es cierto que se escribieron muchas cosas falsas antes de la aparici?n de la enc?clica, ?algunas anunciando un nuevo manifiesto parecido al de Marx!

Todo eso es rid?culo y Benedicto XVI se sit?a expl?citamente en la l?nea de todos sus predecesores en materia de doctrina social, de Le?n XIII a Juan Pablo II.

En ella se encuentran todos los grandes principios doctrinales, desde la dignidad de la persona humana al respeto a la vida, pasando por la subsidiariedad o la solidaridad.

Pero, igual que sus predecesores, Benedicto XVI se interesa por ?cosas nuevas?, como la globalizaci?n, la crisis financiera, el medio ambiente, el desarrollo, ...

Lo m?s novedoso es la idea de que la cuesti?n social se ha convertido en una cuesti?n ?radicalmente antropol?gica?, es decir, que afecta a todo el hombre. Esto es el desarrollo integral.

Desde ahora, la econom?a, lo social, pero tambi?n el medio ambiente, la familia, el respeto a la vida, ? forman parte de la doctrina social de la Iglesia; ya no se podr? ?dividir? la ense?anza de la Iglesia para rechazar una parte: si se quiere ser fiel a la doctrina social de la Iglesia, hay que defender la dignidad del hombre en la econom?a al mismo tiempo que la vida humana. Todo ello se convierte en inseparable y unificado.

Eso ya era as? con sus predecesores, pero de ahora en adelante est? unificado en la doctrina social de la Iglesia. Defender la vida y rechazar la instrumentalizaci?n del embri?n tambi?n forma parte de la promoci?n del desarrollo de las poblaciones.

- En el mensaje del Papa, la globalizaci?n se presenta, sin duda, con sus fuerzas y sus debilidades pero la cuesti?n central se sit?a en torno a la moral y la ?tica en las relaciones econ?micas. ?C?mo podr?a definirse la idea de mercado seg?n Benedicto XVI?


J.-Y. Naudet: S?, esta enc?clica es tambi?n una gran lecci?n de ?tica econ?mica, y el Papa repasa los grandes temas econ?micos (mercado, empresas productivas, etc?tera) para mostrarlos poniendo la ?tica en el coraz?n de la econom?a.

En lo que respecta al mercado, Benedicto XVI explica, como Juan Pablo II, la utilidad, y su car?cter esencial de permitir a las personas intercambiar bienes y servicios.

Pero explica que el mercado necesita justicia conmutativa, tema presente ya con Tom?s de Aquino (precio justo, salario justo, igualdad en los intercambios), y tambi?n justicia distributiva, porque sin ella no se puede producir la cohesi?n social.

Se necesita, pues, un mercado de formas internas de solidaridad para crear la confianza mutua. Esto es lo que ha faltado en la crisis actual.
Pero tras el mercado hay personas, y son ellas las que tienen un comportamiento moral o inmoral. Por eso, dice el Papa, ?no se deben hacer reproches al medio o instrumento sino al hombre, a su conciencia moral y a su responsabilidad personal y social? (?36)

- En una imagen muy querida por el Papa, el mercado, el Estado y la sociedad civil forman una uni?n osm?tica en la que la persona, libre y responsable, puede expresarse en t?rminos de desarrollo integral. ?De qu? manera se puede una persona comprometer para realizar el bien com?n seg?n la ense?anza social de la Iglesia?


J.-Y. Naudet: Esta cuesti?n de las relaciones entre mercado, Estado y sociedad civil es central. El mercado pasa por el contrato, el Estado por las leyes justas y la sociedad civil por el don y la gratuidad.

La sociedad civil es esencial para no encerrar al hombre entre el mercado y el Estado. La sociedad civil son los ?rganos intermediarios o ?la personalidad de la sociedad?, como dec?a Juan Pablo II.

Pero, m?s all? del elogio de la sociedad civil, lo que es m?s original con Benedicto XVI es que une esos tres ?rdenes tomando como objetivo el bien com?n.

Es decir, que el don y la gratuidad no se limitan a la sociedad civil, sino que deben tambi?n desarrollarse en el ?mbito del mercado y en el ?mbito pol?tico; introducir ah? tambi?n los espacios de gratuidad y de don, hasta el don de s? mismo.

Esto tendr? una influencia sobre todo el mundo comercial y sobre toda la pol?tica, para promover mejor el bien com?n; e insertar en estos dos mundos la gratuidad, es insertar la sal que da sabor al conjunto.

Una persona se puede comprometer de m?ltiples formas en la sociedad civil, mercantil o pol?tica, pero don y gratuidad dan un verdadero sentido a este compromiso, al colocar en el centro el amor en la verdad, que es el hilo conductor de la enc?clica.

- Tambi?n hay una cr?tica radical a la ideolog?a tecnocr?tica y una visi?n nueva de la importancia de la iniciativa empresarial como compromiso personal al servicio de la comunidad. ?Podr?a usted desarrollar este aspecto tan particular e importante?


J.-Y. Naudet: Es esencial el aspecto relacionado con la ideolog?a tecnocr?tica, porque nuestro mundo cree que todo est? permitido desde el momento en que es eficaz, que funciona. Pero esto es lo contrario de la ?tica y significa creer que el fin justifica los medios.

As? tambi?n se utilizan los embriones como un simple material. Esto es puro utilitarismo y s?lo la ?tica puede permitir tomar buenas decisiones: el uso de la t?cnica en s? misma debe ser sometido a la ?tica.

Respecto a la iniciativa empresarial, Benedicto XVI habla de ella en primer lugar en el sentido del empresario, mostrando que sin ?tica la empresa est? condenada, sobre todo cuando est? obsesionada por el corto plazo; todo, todo en seguida, a cualquier precio, ?sta es la causa de la crisis actual.

Y rinde homenaje a los empresarios que tienen ?an?lisis clarividentes?. Pero lo que es m?s original, es la idea de que cada uno de nosotros, cada trabajador, es un creador, y no s?lo el empresario en sentido estricto.

As? pues, cada uno debe ser tratado en la empresa como si trabajara por cuenta propia, con el sentido de responsabilidad y de autonom?a necesarios: cuesti?n de dignidad, pero tambi?n de eficacia.

Al respetar a las personas, ?stas dar?n lo mejor de s? mismas y cada uno debe entonces ser tratado en la empresa como si fuera un verdadero empresario, es decir, un creador al servicio de los dem?s.

- En un art?culo publicado en ?L?Osservatore Romano?-Edici?n Francesa, usted afirma que la enc?clica ?abre formidables pistas de reflexi?n? y un ?verdadero programa de investigaci?n?. ?Hacia qu? perspectivas y direcciones est?n, los cat?licos y las personas de buena voluntad, llamadas a mirar?


J.-Y. Naudet: Cada nueva lectura de la enc?clica abre nuevas pistas. Cada uno debe encontrar las razones para modificar su vida y un camino de conversi?n, tambi?n en su comportamiento econ?mico.

Pero para los investigadores, los universitarios, se abre un campo considerable para encontrar las aplicaciones concretas de las ideas del Papa.
As?, esta noci?n de don y de gratuidad en el mundo del mercado y en el de la pol?tica debe hacer reflexionar, m?s all? de los comportamientos individuales, a las nuevas formas institucionales.

Igualmente, cuando se aborde el tema, aparentemente muy de moda, de la responsabilidad social de la empresa, de le ?tica de los asuntos, ?l trastorna en esas frases nuestras concepciones, mostrando que aqu? se abusa del adjetivo ?tico y que, convertida en instrumento de marketing, la ?tica podr?a conducir a su contrario.

?l recuerda que la verdadera ?tica se basa en ?la dignidad inviolable de la persona humana? y en ?el valor trascendente de las normas morales naturales?(?45): de aqu?, modificar todas nuestras concepciones de gesti?n de empresa y reconducir al buen camino la moda ?tica en los asuntos.

Lo mismo sucede con la ganancia, que ?es ?til si, como medio, se orienta a un fin que le d? un sentido, tanto en el modo de adquirirla como de utilizarla? (? 21): volver a plantear el sentido de ganancia, saber discernir la buena ganancia, conforme a la moral, de la ganancia inmoral, eso tambi?n requiere una nueva direcci?n a explorar.
Pero cada uno podr? encontrar en esta enc?clica las cuestiones que le afecten directamente y le conduzcan a modificar su vida.

La doctrina social, con Benedicto XVI, se hace, como ya destac? Juan Pablo II, camino de conversi?n y camino de evangelizaci?n.

Publicado por mario.web @ 20:23
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