Viernes, 20 de mayo de 2011

Varios investigadores han tratado de encontrar una causa biol?gica para la atracci?n entre seres del mismo sexo.
Autor: . | Fuente: accionfamilia.org
En su esfuerzo por dar a la homosexualidad todas las apariencias de normalidad, el movimiento homosexual se ha vuelto hacia la ciencia, intentando probar tres premisas mayores:

? la homosexualidad es gen?tica o innata;

? la homosexualidad es irreversible;

? una vez que hay animales que tienen vida sexual con otros del mismo sexo, esto es natural.

Los medios de izquierda han estado demasiado dispuestos a anticipar el veredicto de la comunidad cient?fica y difundir la falsa impresi?n de que la ciencia valida la homosexualidad. La evidencia no pod?a ser m?s contraria.

??Yo nac? de esa forma!?

El argumento de que los homosexuales
?nacieron de esa forma? o de que ?est? en los genes? condujo a la b?squeda del gen homosexual. Tres proyectos de investigaci?n han sido com?nmente mal interpretados para apoyar esa conclusi?n, en especial las del Dr. Simon LeVay, Drs. J. Michael Bailey y Richard C. Pillard, y Dr. Dean Hamer.[1]

La Asociaci?n M?dica Norteamericana resume los hechos en Homosexualidad y Esperanza:

Varios investigadores han tratado de encontrar una causa biol?gica para la atracci?n entre seres del mismo sexo. Los medios de comunicaci?n han promovido la idea de que un ?gen gay? ya ha sido descubierto pero, a pesar de varios intentos, ninguno de los muy publicitados estudiosha sido cient?ficamente demostrado. Varios autores han revisado cuidadosamente estos estudios y encontrado que, no s?lo ?stos no prueban la base gen?tica para la atracci?n por el mismo sexo, sino que ni siquiera contienen tales declaraciones

Si la atracci?n por el mismo sexo estuviese gen?ticamente determinada, entonces uno esperar?a que gemelos id?nticos sean id?nticos en sus atracciones sexuales. Hay, sin embargo, numerosos informes de gemelos id?nticos que no son id?nticos en sus atracciones sexuales.[2]

El Estudio del Dr. Simon LeVay

La investigaci?n del Dr. LeVay sobre el cerebro enfoc? una agrupaci?n de c?lulas en el hipot?lamo conocidas como INAH-3. ?l aleg? haber encontrado ?sutiles, pero significativas diferencias? entre las estructuras cerebrales de hombres homosexuales y normales. Concluy? el resumen de su estudio diciendo: ?Este encuentro sugiere que la orientaci?n sexual tiene un substrato biol?gico.?[3]

Fue tanta y tan descabellada la especulaci?n que sigui? a la publicaci?n de su estudio en Science Magazine que el Dr. LeVay se sinti? impelido a enmendarlo. En 1993, escribi?:

Para muchas personas, encontrar una diferencia en la estructura cerebral entre hombres homosexuales y normales equivale a probar que los homosexuales son ?nacidos de esa forma?. Una y otra vez he sido definido como alguien que ?prob? que la homosexualidad es gen?tica,? o algo como eso. No lo hice. Mis observaciones fueron hechas s?lo en adultos que fueron sexualmente activos por un per?odo considerable de tiempo. No es posible, s?lo con base en mis observaciones, decir si las diferencias estructurales estaban presentes al nacer, y m?s tarde influenciaron a los hombres a hacerse homosexuales o normales; o si surgieron en la vida adulta, quiz? como resultado de su conducta sexual.[4]

La insistencia del Dr. LeVay en observaciones m?s amplias es el punto capital de todo el problema. Explicando la investigaci?n hecha por un profesor de neurolog?a en la Universidad de California en Berkeley, Dr. A. Dean Byrd dice:

[El Profesor] Breedlove concluy? que el cerebro no es un ?rgano est?tico. Cambia y se ajusta al comportamiento, y, en el caso de este estudio, espec?ficamente a la conducta sexual. As?, cuando alguien realiza un acto particular repetidamente, ciertos circuitos nerviosos en el cerebro son fortalecidos. Como el cerebro es un ?rgano f?sico, cuando estos circuitos nerviosos son fortalecidos, se reflejan en la qu?mica del cerebro. Alguien que repetidamente juega basketball tendr? un cerebro diferente de alguien que estudia ciencia de cohetes. Asimismo, el comportamiento de una persona homosexual produce probablemente una estructura cerebral diferente. Estudios como el de LeVay, aunque sean concluyentes, s?lo muestran lo que la ciencia ya sabe sobre el cerebro.[5]

El Estudio de Bailey y Pillard

El Estudio de Bailey y Pillard se centr? en gemelos. Como el estudio de la Asociaci?n M?dica Cat?lica se?ala, si la homosexualidad es gen?tica, gemelos id?nticos, que comparten el mismo c?digo gen?tico, deber?an tener actitudes id?nticas hacia la homosexualidad.

Sin embargo, los Drs. Bailey y Pillard no pudieron establecer esto. Su estudio prob? que, cuando un mellizo era homosexual, hab?a aproximadamente una probabilidad 50/50 de que el otro mellizo fuese tambi?n homosexual. No obstante, esta probabilidad 50/50 es m?s bien atribuible a la influencia de la cultura circundante y a la del otro mellizo.

Como el Dr. Byrd se?ala: ?El ?nico punto esencial que emerge de la investigaci?n de Bailey y Pillard realmente prob? que las influencias ambientales juegan un fuerte papel en el desarrollo de la homosexualidad.?[6]

El estudio de Dr. Dean H. Hamer

Mucha gente equivocadamente cree que Dr. Dean H. Hamer descubri? el ?gen gay?. Su investigaci?n de DNA enfoc? un peque?o trecho del cromosoma X en la posici?n Xq28. Despu?s de analizar esta secuencia DNA en cuarenta pares de hermanos homosexuales, concluy? que los mismos marcadores gen?ticos exist?an en el 83% de ellos.

Sus hallazgos fueron mal interpretados como prueba que la homosexualidad es gen?tica y hereditaria. Sin embargo, como el mismo Dr. Hamer afirm?:

El linaje no produjo lo que originalmente esper?bamos encontrar: simple herencia Mendeliana. De hecho, nunca encontramos una sola familia en la cual la homosexualidad estuviese distribuida en el obvio modelo que Mendel observ? en sus plantas de guisantes.[7]

El Dr. George Rice repiti? la investigaci?n del Dr. Hamer, pero con diferentes resultados. Esto llev? al Dr. Rice a concluir: ?Nuestros datos no apoyan la presencia de un gen de amplio efecto que influencie la orientaci?n sexual en la posici?n Xq28.?[8]

Neil Whitehead, un Ph.D. en bioqu?mica, afirm?: ?la homosexualidad no es innata, no est? dictada gen?ticamente, no es inmutable.?[9]

??Yo no puedo cambiar!?
Nada es m?s devastador para la agenda homosexual que la afirmaci?n de que la homosexualidad puede ser curada. En realidad, si la homosexualidad es gen?tica, dominante e irreversible, entonces nadie es responsable por actos de desv?o sexual, una vez que no puede ser resistida o cambiada cuando se lo desea.

El hecho innegable, sin embargo, es que, actuando sobre el comportamiento homosexual pasado, la terapia psicol?gica prob? ser exitosa en disminuir, y en muchos casos aun en eliminar, la atracci?n indeseada por el mismo sexo. Esto desconcierta a los activistas homosexuales radicales.[10]

Por esta raz?n, el movimiento homosexual ostenta una marcada aversi?n hacia aquellos que sugerir?an que la homosexualidad puede ser revertida o curada. Por ejemplo, el Dr. C. C. Tripp declar? en un debate p?blico: ?No hay una sola instancia registrada de un cambio en orientaci?n homosexual que haya sido validada por jueces externos o probada.?[11]

Basado en su experiencia profesional, el Dr. Lawrence Hatterer respondi?:

Yo he ?curado? a muchos homosexuales. Cualquier otro investigador puede examinar mi trabajo porque est? todo documentado en 10 a?os de cintas magn?ticas. Muchos de estos pacientes ?curados? (prefiero usar la palabra ?cambiados?) se han casado, tenido familias y vivido felices. Es un mito destructivo que ?una vez que se es homosexual, siempre lo ser?.?[12]

Enfrentado con la evidencia, aun el Dr. Robert L. Spitzer, que dirigi? la campa?a en la Asociaci?n Psiqui?trica Norteamericana para dejar de publicar la inclusi?n de la homosexualidad en la lista de des?rdenes psiqui?tricos, cambi? de opini?n: ?Como la mayor?a de los psiquiatras, yo pensaba que el comportamiento homosexual no pod?a ser resistido, pues la orientaci?n sexual no pod?a ser cambiada. Ahora creo que eso es falso -algunas personas pueden hacer y hacen el cambio.?[13]

En 2001, en un estudio sobre 200 ex-homosexuales, el Dr. Spitzer encontr? que la religi?n era una raz?n muy importante por la que muchos abandonaron la homosexualidad: ?Las dos razones m?s comunes para buscar el cambio eran que vivir como un homosexual o lesbiana ya no era satisfactorio (81%) y que el comportamiento homosexual estaba re?ido con la religi?n del participante (79%).?[14]

Los resultados significativamente positivos de la terapia simplemente no pueden ser ignorados. La declaraci?n Homosexualidad y Esperanza, de la Asociaci?n M?dica Cat?lica observa:

Varios terapeutas han escrito ampliamente sobre los resultados positivos de la terapia de la atracci?n homosexual. Revistas de tratamiento para las atracciones no deseadas hacia el mismo sexo muestran que es tan exitoso como el tratamiento para problemas psicol?gicos similares: alrededor del 30% se libera de los s?ntomas y otro 30% experimenta una mejor?a.

Relatos de terapeutas individuales han sido igualmente positivos. Esto es s?lo una muestra representativa de los terapeutas que relatan resultados exitosos en el tratamiento de personas que experimentan atracci?n hacia el mismo sexo.[15]

Si la terapia para la atracci?n no deseada por el mismo sexo registra una tasa de ?xito del 30% (y otro 30% son parcialmente curados) en la sociedad hedonista de hoy, ?cu?n mayor ?xito podr?a esperarse en una cultura verdaderamente cat?lica que proporcione todos los elementos para la pr?ctica de la virtud?

?Si animales lo hacen, entonces debe ser natural?

Enterados de la debilidad cient?fica de sus dos primeras premisas, los activistas homosexuales a menudo usan la tercera premisa basada, en el comportamiento animal.

El raciocinio que existe detr?s de esta tercera premisa cient?fica homosexual podr?a ser formulado as?: ?El comportamiento homosexual se observa en animales. Los animales siguen sus instintos de acuerdo con su naturaleza. Por tanto, la homosexualidad est? de acuerdo con la naturaleza animal. Una vez que el hombre es tambi?n animal, entonces la homosexualidad debe tambi?n estar de acuerdo con la naturaleza humana.?

?El infanticidio y el canibalismo son parte de la naturaleza humana?

Esta l?nea de razonamiento homosexual es insostenible. Aquellos que observan los actos aparentemente homosexuales entre animales deben aceptar tambi?n que otras formas de comportamiento animal tales como que los padres maten a sus descendientes, o que algunas especies se devoren entre s?, est?n tambi?n de acuerdo con la naturaleza animal.[16]

Aplicando este raciocinio al hombre (porque tambi?n es animal) forzar?a a aceptar la conclusi?n absurda de que el infanticidio y el canibalismo est?n de acuerdo con la naturaleza humana.[17]

No existe en los animales un ?instinto homosexual?

Cualquiera que se ocupe de la m?s elemental observaci?n animal es forzado a concluir que la ?homosexualidad? animal, el infanticidio y el canibalismo son excepciones del comportamiento normal animal. En consecuencia, no se puede hablar de ellos como instintos en la naturaleza animal. Estas formas observables y excepcionales de comportamiento animal resultan de otros factores m?s all? de los instintos normales.

Explicando el problema: est?mulos que se chocan e instintos confusos

Explicando el problema de estos comportamientos, la primera observaci?n que debe ser hecha es que los instintos animales no est?n atados por el determinismo absoluto de la leyes f?sicas que gobiernan el mundo mineral. En varios grados, todos los seres vivos pueden adaptarse en algo a las circunstancias. Ellos responden a est?mulos internos o externos.

En segundo lugar, la cognici?n animal es puramente sensorial, limitada a los sonidos, a los olores, al tacto, al gusto y a las im?genes. As?, ellos no tienen la precisi?n y claridad de la percepci?n intelectual humana. Por tanto, no es infrecuente que animales confundan una sensaci?n con otra o un objeto con otro.

Los instintos mueven al animal hacia un fin de acuerdo con su naturaleza. Sin embargo, la confianza espont?nea del impulso instintivo puede sufrir modificaciones en su curso, como otras im?genes sensoriales, percepciones o la memoria pueden entrar en juego, como nuevos est?mulos que afectan el comportamiento del animal. Tambi?n, el conflicto de dos o m?s instintos puede a veces modificar el impulso original.

En el hombre, cuando dos reacciones instintivas se chocan, el intelecto determina el mejor curso a seguir, y la voluntad entonces refrena un instinto mientras estimula el otro.

En los animales, dada la ausencia de intelecto y voluntad, cuando dos impulsos instintivos se chocan, prevalece aquel m?s favorecido por las circunstancias. Esto resulta en casos observables de filicidio animal, canibalismo y ?homosexualidad.?

Filicidio animal

Sarah Hartwell explica que las gatas matan a sus cr?as porque reciben se?ales mezcladas de sus instintos:

La mayor?a de las gatas pueden conmutar entre el ?modo jugar? y el ?modo cazar? para no da?ar a sus cr?as. En los gatos este desconectar el ?modo cazar? puede ser incompleto y, cuando ellas se agitan mucho en el juego, el instinto ?cazador? es forzado y ellas pueden matar a los gatitos. El instinto cazador es tan fuerte, y es tan duro desactivarlo cuando la presa est? presente, que el descuartizar y aun el comer los gatitos pueden seguirse. Compare el tama?o, sonido y actividad de gatitos con el tama?o, sonido y actividad de la presa. Ambos son peque?os, tienen voces chillonas y tienen movimientos r?pidos y err?ticos. Todo esto dispara el comportamiento cazador. En el gato, el comportamiento maternal no siempre puede sobrepasar el comportamiento cazador y ?l trata a los gatitos exactamente del mismo modo como tratar?a una presa peque?a. Sus instintos est?n confusos.[18]

Canibalismo animal

A respecto del canibalismo animal la revista Iran Nature and Wildlife Magazine comenta:

[Un] can?bal es un animal que se alimenta de otros de su propia especie. Alrededor de 140 diferentes especies muestran tendencias can?bales bajo varias condiciones. El canibalismo es m?s com?n entre vertebrados inferiores e invertebrados, a menudo debido a que el animal depredador toma erradamente a uno de sus propios por presa. Pero tambi?n ocurre entre p?jaros y mam?feros, especialmente cuando la comida es escasa.[19]

Comportamiento animal ?homosexual?

Exactamente porque los animales carecen de raz?n, sus medios de expresar sus estados afectivos (temor, placer, dolor, deseo, etc.) son limitados. Los animales carecen de los ricos recursos de que el hombre dispone de adaptar su modo de hablar, mirar y hacer gestos para expresar sentimientos. En consecuencia, los animales a menudo expresan ambiguamente sus estados afectivos. Ellos piden prestados, por as? decir, las manifestaciones del instinto de reproducci?n para manifestar los instintos de dominio, agresividad, temor, gregarismo, etc.

Un ejemplo t?pico de este fen?meno puede ser visto con bonobos. Estos mam?feros de la familia de los chimpanc?s tienen un comportamiento sexual similar. Estas actitudes sexuales son su manera de expresar dominio, temor, aceptaci?n y otros estados afectivos. As?, Frans B. M. de Waal, que gast? cientos de horas observando y filmando bonobos, dice:

Hay dos razones para creer que la actividad sexual [comportamiento] es la respuesta del bonobo para evitar conflicto. Primero, cualquier cosa, no solamente el alimento, que despierta el inter?s de m?s de un bonobo a la vez tiende a resultar en contacto sexual. Si dos bonobos se aproximan a una caja de cart?n lanzada dentro de su jaula, ellos r?pidamente montar?n encima del otro antes de jugar con la caja. Tales situaciones conducen a ri?as en la mayor?a de las otras especies. Pero los bonobos son bastante tolerantes, quiz? porque ellos usan el sexo para distraer la atenci?n y diluir la tensi?n.

Segundo, el sexo de los bonobos a menudo se realiza en contextos agresivos, sin relaci?n alguna con la comida. Un macho celoso podr?a expulsar a otro lejos de la hembra, despu?s de lo cual los dos machos se re?nen y frotan sus genitales. O despu?s de que una hembra golpea a una cr?a, la madre de esta ?ltima puede embestir a la agresora, una acci?n que es inmediatamente seguida por frotamiento de genitales entre las dos adultas.[20]

Otra explicaci?n para el comportamiento ?homosexual? aparente entre animales es la confusi?n al identificar el otro sexo. Mientras m?s bajas sean las especies en la escala animal, m?s tenues y dif?ciles de detectar son las diferencias entre sexos, llevando a una confusi?n m?s frecuente.

En todo caso, permanece el hecho de que, cualesquiera sean las apariencias ?homosexuales? que el comportamiento animal pueda asumir, ellas no vienen de un instinto ?homosexual? que sea parte de la naturaleza animal. El Dr. Antonio Pardo, Profesor de Bio?tica en la Universidad de Navarra, Espa?a, explica:

Hablando en t?rminos precisos, la homosexualidad no existe entre animales. Por razones de supervivencia, el instinto reproductivo entre animales es siempre dirigido hacia un individuo del sexo opuesto. Por tanto, un animal nunca puede ser homosexual como tal. Sin embargo, la interacci?n de otros instintos (particularmente el dominio) puede resultar en comportamiento que parezca ser homosexual. Tal comportamiento no puede ser considerado equivalente a una homosexualidad animal. Todo lo que significa es que el comportamiento sexual animal abarca aspectos m?s all? de la reproducci?n.[21]

En conclusi?n, la homosexualidad es no s?lo contraria a la naturaleza racional del hombre, mas aun a la naturaleza animal.


notas

[1]Simon LeVay, ?A Difference in Hypothalamic Structure Between Heterosexual and Homosexual Men,? 253 Science, 1034 (1991). J. Michael Bailey and Richard C. Pillard, ?A Genetic Study of Male Sexual Orientation,? 48 Archives of General Psychiatry, 1089 (1991). Dean H. Hamer et al., ?A Linkage Between DNA Markers on the X Chromosome and Male Sexual Orientation? in The Science of Desire (New York: Simon & Schuster, 1995), Ap?ndice A.

[2] Homosexuality and Hope (Catholic Medical Association, 2000) p. 2. (Las notas son omitidas.) Ver tambi?n Gerard J.M. van den Aardweg, p. 25.

[3] Simon LeVay, The Sexual Brain (Cambridge, Mass.: The MIT Press, 1993), p. xii.

[4] Ibid., p. 122.

[5] Dr. A. Dean Byrd and Stony Olsen, ?Homosexuality: Innate and Immutable?? Regent University Law Review, Vol. 14, pp. 516-517. (Original footnotes omitted.)

[6] Ibid., p. 523.

[7]Hamer and Copeland, p. 104.

[8]George Rice, et al., ?Male Homosexuality: Absence of Linkage to Microsatellite Markers at Xq28,? Science, Vol. 284, p. 667.

[9] Neil and Briar Whitehead, My Genes Made Me Do It! A Scientific Look at Sexual Orientation (Lafayette, La.: Huntington House Publishers, 1999), p. 9.

[10] Testimonios personales de ex-homosexuales pueden encontrarse en: www.narth.com/menus/interviews.html y http://couragerc.net/MemberTestimonies.html.

Para ejemplos sobre la animosidad los pro-homosexuales contra las terapias exitosas, ver: Dr. Gregory Herek, www.psychology.ucdavis.edu/rainbow/html/facts_changing.html, DignityUSA at www.dignityusa.org/news/981008exgay.html, GLAAD, www.glaad.org/media/archive_detail.php?id=133.

[11]Homosexuality and Hope, p. 6.

[12] Ibid.

[13] ?Prominent Psychiatrist Announces New Study Results: Some Gays Can Change,? www.narth.com/docs/spitzer2.html.

[14] Warren Throckmorton, ?Initial Empirical and Clinical Findings Concerning the Change Process of Ex-Gays,? Professional Psychology: Research and Practice, 2002, Vol. 3, p. 246.

[15] Homosexuality and Hope, p. 7.

[16] Cf. Sarah Hartwell, ?Cats that kill kittens,? www.messybeast.com/kill_kit.htm. Also, ?Cannibalism in Animals,? www.hamshahri.org/musiems/daarabad/inwm/no.8/english/wnw/wnw01.html.

[17] ?Es un error frecuente el comparar los comportamientos humanos y animales, como si tuvi?ramos la misma naturaleza. Vemos, por ejemplo, actos de inenarrable ferocidad entre animales, como la muerte de las cr?as, de los individuos m?s d?biles, y las parejas despu?s de aparearse. Esto no significa que los hombres deban ajustar sus vidas a los patrones seguidos por los seres irracionales, no dotados de una conciencia individual. Las leyes que rigen el comportamiento humano son de una naturaleza diferente y deben ser buscadas donde Dios las inscribi?, es decir, en la naturaleza humana?. (Bruto Maria Bruti, Domande e risposte sul problema dellomosessualit?, www.paginecattoliche.it/domande?_omosessualita.htm).

[18] Sarah Hartwell, ?Cats that kill kittens.? (Destaques nuestros)

[19] ?Cannibalism in Animals.? (Destaques nuestros.)

[20]Frans B. M. de Waal, ?Bonobo Sex and Society,? Scientific American, Mar. 1995, pp. 82-88, www.songweaver.com/info/bonobos.html. (Our emphasis.)

[21] Antonio Pardo, ?Aspectos m?dicos de la homosexualidad,? Nuestro Tiempo, Jul./Aug. 1995, pp. 82-89.


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Publicado por mario.web @ 20:25
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