Viernes, 20 de mayo de 2011
An?lisis realizado por uno de los misioneros m?s conocidos en Italia, el Padre Piero Gheddo, sacerdote del Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras (PIME), anterior director de las revistas Mondo e Missione e Italia Missionaria, y fundador de As
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La teolog?a de la liberaci?n ?Es una respuesta a las injusticias sociales?
La teolog?a de la liberaci?n ?Es una respuesta a las injusticias sociales?
ROMA, domingo 31 de enero de 2010 (ZENIT.org).-Publicamos un an?lisis realizado para ZENIT por uno de los misioneros m?s conocidos en Italia, el Padre Piero Gheddo, sacerdote del Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras (PIME), anterior director de las revistas Mondo e Missione e Italia Missionaria, y fundador de AsiaNews. Como misionero ha viajado por las misiones de todos los continentes, siendo sobre estas materias consultor de Juan Pablo II. Desde 1994 es director de la Oficina hist?rica del PIME y postulador de varias causas de canonizaci?n. Ense?a en el seminario pre-teol?gico del PIME en Roma. Es autor de m?s de 70 libros.


Un amigo me pregunta c?mo ya no se habla m?s de ?Teolog?a de la Liberaci?n?. Porque habr?a producido sus frutos positivos y hoy otros temas y problemas han salido a la luz, en Am?rica Latina y en el mundo.

El 7 de diciembre de 2009, Benedicto XVI recibi? a los obispos del Sur de Brasil en visita ad limina y lanz? un fuerte llamamiento a superar las divisiones suscitadas en la Iglesia por la Teolog?a de la Liberaci?n que se inspiraba en el marxismo.

El Pont?fice afirm? que las comunidades eclesiales en Brasil deben experimentar la experiencia del perd?n para que las heridas de las pol?micas puedan finalmente cicatrizar.

En agosto del pasado a?o (2009) ? record? Benedicto XVI ? se conmemoraron los veinticinco a?os de la Instrucci?n Libertatis nuntius de la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe, sobre algunos aspectos de la Teolog?a de la Liberaci?n.
En ella ? explic? el Papa - ?se subrayaba el peligro que comportaba la aceptaci?n acr?tica, por parte de algunos te?logos, de tesis y metodolog?as procedentes del marxismo?.

En realidad, como afirmaba en 1984 el cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe, en la Teolog?a de la Liberaci?n hay muchas corrientes, porque la liberaci?n es uno de los mensajes centrales de la Revelaci?n, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento .

Una de estas corrientes, sobre todo en las ?ltimas tres d?cadas del siglo XX, ha tomado como elemento de interpretaci?n social y econ?mica el an?lisis marxista ? el materialismo hist?rico ? para intentar comprender la compleja e injusta, a veces escandalosa, realidad social que se vive en Am?rica Latina.

Esta corriente ha sido llamada Teolog?a de la Liberaci?n (de an?lisis marxista). Seg?n cuanto ha explicado Benedicto XVI a los obispos brasile?os, ?sus consecuencias m?s o menos visibles, hechas de rebeli?n, divisiones, ofensa, anarqu?a, se hacen sentir a?n, creando en vuestras comunidades diocesanas gran sufrimiento y una grave p?rdida de fuerzas vivas?.

Por esto, suplicaba, ?cuantos de alguna forma se han sentido atra?dos, afectados y tocados en su propio ser por ciertos principios enga?osos de la teolog?a de la liberaci?n, se confronte nuevamente con dicha Instrucci?n, acogiendo la luz benigna que ?sta ofrece a manos tendidas?.

Citando a Juan Pablo II, declar? que la ?regla suprema? de la fe de la Iglesia no deriva del an?lisis marxista, sino ?de la unidad que e Esp?ritu ha puesto entre la Sagrada Escritura y el magisterio de la Iglesia en una reciprocidad tal por la que no pueden subsistir de forma independiente?.

Por este motivo, el Papa Benedicto se ha dirigido a cuantos ven a?n una respuesta en la Teolog?a de la Liberaci?n a los problemas sociales, augurando que ?el perd?n ofrecido y acogido en nombre y por amor de la Sant?sima Trinidad, que adoramos en nuestros corazones, ponga fin a los sufrimientos de la amada Iglesia que peregrina en las tierras de la Santa Cruz?, es decir, Brasil.

Como dije al principio, la Teolog?a de la Liberaci?n puede haber producido tambi?n frutos positivos. Cuando fui por primera vez a Brasil, me sorprendi? el hecho de que la Iglesia estuviese bien implantada en las regiones costeras del pa?s-continente, mientras que en las regiones interiores se trataba a menudo de una misi?n o primera evangelizaci?n.

Cuando los padres del PIME (Instituto Pontificio de Misiones Extranjeras) llegaron a la Amazonia y al Paran? en 1946, y pocos a?os despu?s al Mato Grosso, encontraron pueblos que hab?an recibido la fe algunos siglos antes, tra?da por ?misioneros itinerantes?, pero que de cristiano ten?an m?s bien poco.

La atenci?n creada en las Iglesias latinoamericanas por la Teolog?a de la Liberaci?n hacia las poblaciones m?s pobres y abandonadas ha empujado a las di?cesis, a los misioneros y a los institutos religiosos hacia las regiones y los pueblos a?n no evangelizados, con resultados muy positivos. ?Baste decir que en 1946 Brasil ten?an alrededor de ochenta di?cesis, y hoy cerca de 350!
Si creemos que el mensaje de Cristo es el mejor mensaje de liberaci?n del hombre, esto es un hecho extraordinario. Y damos gracias al Se?or por ello.

Publicado por mario.web @ 22:03
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