Viernes, 20 de mayo de 2011
Nieves Garc?a nos ofrece un an?lisis sobre amor, econom?a, trabajo y maternidad
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Maternidad inteligente es maternidad natural
Maternidad inteligente es maternidad natural
El ser humano es un extraordinario trapecista. La Historia de la humanidad se asemeja a un circo. Parece que seg?n pasa el tiempo, el slogan ?Se?ores, m?s dif?cil todav?a? se hace realidad. Lo m?s dif?cil se consigue acerc?ndose a los l?mites entre lo posible y lo imposible. Ahora es el tiempo de la mujer, y como acr?bata no lo hace nada mal.

Hace un tiempo Jennifer Roback, economista neofeminista, e investigadora de la Universidad de Standford publicaba un libro titulado ?Amor y econom?a?, d?nde reflejaba de alguna manera su experiencia personal. Se cans? de profesionalizar su hogar (ni?eras, guarder?as?) y, al mismo tiempo, deshumanizar su puesto de trabajo, en el que deb?a esconder su papel de madre. Ella misma dice ?Ahora he humanizado mi trabajo: ?s?, soy madre y voy a irme antes porque a la ni?a le est?n saliendo los dientes este mes! ????Qu? pasa!!!! Y he desprofesionalizado mi hogar: en vez de una ni?era o de una guarder?a, ahora mis dos hijos tienen una madre de verdad?. En otras palabras se cans? de la profesi?n de acr?bata e hizo una elecci?n biol?gicamente responsable.

Es de sabios conocer la naturaleza para aliarse con ella y sacarle el mejor partido. Los mejores a?os para que una mujer sea madre son los de su juventud. Su cuerpo y su psicolog?a est?n dispuestos para realizar con ?xito un juego complicado, el de la maternidad, del que depender? tambi?n la humanizaci?n de sus hijos. La maternidad se inicia en el momento de la concepci?n y no finaliza en el momento de dar a luz. Justo a partir de ese momento esa peque?a criatura depender? no s?lo f?sicamente, sino tambi?n afectivamente, de la cercan?a y del trato que se establezca con su madre. No es justo engendrar un hijo, para convertirlo en un hu?rfano por horas, o en un producto de alquiler en brazos ajenos. Aceptar la realidad de la propia biolog?a y vivirla con naturalidad es lo m?s inteligente.

Identificarse con la realidad de ser madre es un arte, pero un arte natural. Hoy d?a, son muchas las mujeres que est?n cansadas de los juegos de equilibrio para mantener una profesi?n y atender a sus hijos. Se ponen nerviosas cuando est?n en el trabajo y les llaman de su casa para decir que el ni?o tiene fiebre; se tensan cuando en la oficina el trabajo se alarga, y no dejan de ver el reloj sabiendo que sus hijos est?n solos. Las citas con el m?dico de los ni?os son una tortura si s?lo atienden en horario de trabajo, las guarder?as que les gustan son muchas veces privadas y caras, o est?n lejos de la casa y del trabajo; dejar los ni?os con alguna de las abuelas les inquieta porque saben que los ni?os no paran un momento, y una mujer mayor no tiene los mismos reflejos? Los ?ndices de estr?s y tensi?n son altos. Esto nos lo pueden confirmar los psic?logos, que tienen en sus listas de pacientes una buena cantidad de mujeres, con el mismo perfil: joven profesional, y madre.

No todas las mujeres actualmente pueden elegir con inteligencia ser madres cuando ellas lo desean. En ocasiones, la necesidad de aportar al hogar un sueldo es la que obliga a la espera; pero m?s a menudo son las creencias, ya arraigadas en el colectivo inconsciente, las que le hacen retrasar su maternidad o sencillamente no entregarse a ella con toda su persona. Ideas como: ?es una p?rdida de tiempo estudiar una carrera para despu?s cuidar ni?os?, ?Tienes que trabajar porque es injusto que dependas econ?micamente de tu marido; tienes que ganar tu propio dinero?? Utilitarismo, materialismo, individualismo? nunca asfixiar?n la felicidad profunda que tiene una madre cuando puede darse con todo su ser al hijo que ama. El cuidado de un ser humano no es una profesi?n, es una forma de vida que no tiene precio, y de la que depende la humanizaci?n misma de la sociedad.

Habr?a tambi?n que cuestionarse sobre las profesiones que piden absolutamente todo entre los 25 y los 40 a?os, como por ejemplo el mundo acad?mico o el de la empresa. Es absurdo escuchar a una mujer que diga, tengo dos carreras, un doctorado y un hijo. ?Un hijo es un ser humano no se puede enlistar como si fuera un t?tulo m?s! Lo mismo sucede en muchas empresas en que s?lo se contrata antes de los 30. ?Y despu?s? ?Acaso la persona rinde menos? Seamos sinceros, les sale m?s econ?mico porque el sueldo que tienen que pagar a un joven siempre ser? menor que el del profesional con experiencia.

Estoy convencida de que existen otros caminos alternativos para que las mujeres puedan realizarse intelectual, profesionalmente, y tengan la libertad de elegir su maternidad en el tiempo que biol?gicamente les ofrece la naturaleza. Somos las mismas mujeres las que hemos de pensar y crear nuevos estilos profesionales, donde se pueda conciliar la maternidad no s?lo con un horario flexible de trabajo, sino incluso con un calendario de a?os flexible, por ejemplo. ?Se atrever?a alguien a contratar a una mujer a los 21 a?os, ofrecerle a los 26 que forme una familia y se entregue a sus hijos, y esperarla?por ejemplo hasta los 35 o 40? ?Que locura! Posiblemente este tipo de ideas lo sean, pero m?s locura es seguir neg?ndole a la madre lo que por naturaleza tiene derecho a vivir ella, su esposo y sus hijos.

Conozco mujeres de 40 a?os en adelante, que despu?s de haberse entregado ?ntegramente a su maternidad, cuando sus hijos comienzan a volar, han iniciado unos estudios universitarios, y han llegado a desarrollar una inteligente carrera profesional. La edad promedio cada vez crece m?s en los pa?ses del primer mundo. Trabajar de los 40 a los 75 no est? nada mal. Y adem?s pudiendo aportar todo lo aprendido en humanidad. Una mujer-madre sabe mucho mejor que otra, como manejar tensiones, entender a quien no sabe comunicarse, esperar a quien a?n no despunta pero es potenciable, y levantar el ?nimo del que fracasa. El d?a que las empresas se atrevan a apostar de verdad por el ser humano, sabr?n valorar la maternidad, la respetar?n, la fomentar?n y contar?n en sus filas a mujeres que fueron madres, para que les ayuden a seguir humanizando su empresa y su mundo.

La mujer que puede y quiere elegir lo biol?gicamente m?s responsable en orden a su maternidad es tambi?n una mujer inteligente; la profesi?n se puede reconquistar pero no las cualidades que acompa?an cada edad y nos permiten ser compa?eras y madres, felices y serenas.

Publicado por mario.web @ 22:05
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