Viernes, 20 de mayo de 2011


CIUDAD DEL VATICANO, 11 FEB 2010

Hoy, festividad de Nuestra Se?ora de Lourdes, el Santo Padre presidi? a las 10,30, en la bas?lica de San Pedro, la concelebraci?n eucar?stica con ocasi?n de la XVIII Jornada Mundial del Enfermo y del XXV aniversario de la fundaci?n del Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios (Pastoral de la Salud). Participaron en la Misa los enfermos de la UNITALSI (Uni?n Nacional Italiana Transporte Enfermos a Lourdes y a Santuarios Internacionales) y los peregrinos de la Opera Romana Pellegrinaggi.

Antes de la celebraci?n eucar?stica, las reliquias de Santa Bernadette Soubirous recorrieron en procesi?n la Plaza de San Pedro y fueron acogidas a su llegada a la bas?lica por el arcipreste, el cardenal Angelo Comastri, para ser colocadas junto a la imagen de la Virgen de Lourdes, cerca del altar de la Confesi?n.

"Jes?s recorr?a Galilea ense?ando en las sinagogas, anunciando el evangelio del Reino y curando toda clase de enfermedades en el pueblo", dijo el Papa en su homil?a citando el Evangelio de Mateo. "La Iglesia, a la que se ha confiado la tarea de prolongar en el espacio y el tiempo la misi?n de Cristo, no puede desatender estas dos obras esenciales: evangelizaci?n y cuidado de los enfermos de cuerpo y de esp?ritu. Efectivamente, Dios quiere curar al ser humano en su totalidad y en el Evangelio la curaci?n del cuerpo es se?al de la sanidad m?s profunda, que es la remisi?n de los pecados".

"No hay que maravillarse, por lo tanto, de que Mar?a, madre y modelo de la Iglesia, sea invocada y venerada como "Salud de los enfermos". Como primera y perfecta disc?pula de su Hijo, mostr? siempre, acompa?ando el camino de la Iglesia, una atenci?n particular por los que sufren. (?) En la memoria de las apariciones de Lourdes, lugar elegido por Mar?a para manifestar su solicitud maternal por los enfermos, resuena en la liturgia el Magnificat.

(?) No es el canto de aquellos a quienes sonr?e la fortuna, de los que van siempre con el viento en popa; es, ante todo, la acci?n de gracias de los que conocen los dramas de la vida, pero conf?an en la obra redentora de Dios"

"La Iglesia, como Mar?a, custodia dentro de s? los dramas del ser humano y el consuelo de Dios

(?) durante su peregrinaje en la historia.

(?) El sufrimiento aceptado y ofrecido, la divisi?n sincera y gratuita ?no son quiz? milagros del amor? Por eso vivimos una alegr?a que no se olvida del sufrimiento; al contrario, lo abarca. De esta forma los enfermos y todos los que sufren son en la Iglesia no s?lo destinatarios de atenci?n y cuidado sino, en primer lugar, protagonistas de la peregrinaci?n de la fe y de la esperanza, testigos de los prodigios del amor, de la alegr?a pascual".

Comentando despu?s las palabras de la Carta de Santiago:

"?Est? enfermo alguno de vosotros? Que llame a los presb?teros de la Iglesia y que oren sobre ?l ungi?ndole con aceite en nombre del Se?or. Y la oraci?n de la fe salvar? al enfermo", el Santo Padre dijo: "En este A?o Sacerdotal quiero subrayar los lazos entre los enfermos y los sacerdotes. (?) El enfermo debe "llamar" a los presb?teros, que tienen que responder para llevar a la experiencia de la enfermedad la presencia y la acci?n del Resucitado y de su Esp?ritu".

"En efecto, cuando la Palabra de Dios habla de curaci?n, de salvaci?n, de salud del enfermo, entiende esos conceptos en sentido integral, sin separar nunca alma y cuerpo: un enfermo curado por la oraci?n de Cristo, mediante la Iglesia, es una alegr?a en la tierra y en el cielo, es una primicia de vida eterna", concluy? el pont?fice.

Fuente: VIS


Publicado por mario.web @ 22:38
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