Viernes, 20 de mayo de 2011

La Iglesia para el Ap?stol Pablo no es tal o cual comunidad local, es, en toda su amplitud y universalidad, un solo Cuerpo.Cristo ?es la Cabeza del Cuerpo que es la Iglesia?
Autor: P. Paulo Dierckx y P. Miguel Jord? | Fuente: Para dar raz?n de nuestra Esperanza, sepa defender su Fe

No es raro escuchar de labios de alg?n cat?lico: ?Yo amo a Jes?s pero no me importa la Iglesia?. Creo que esta opini?n, para muchos, es simplemente un pretexto para seguir viviendo como ?cat?licos a su manera?. No hacen caso a la Iglesia, no van a la Misa, no quieren prepararse para recibir dignamente los sacramentos, no hay obediencia a la Jerarqu?a eclesi?stica, s?lo cuando les conviene se acercan a la Iglesia y dicen que siguen la religi?n ?a su manera?.
Otros, no sin dolor, van repitiendo que su aspiraci?n es amar a Cristo pero al margen de la Iglesia. Ellos se separan de su Iglesia porque no ven una clara coherencia entre lo que se dice y lo que se hace; sienten que el lenguaje y la vida de los cat?licos est?n alejados del Evangelio.
La Iglesia no es algo abstracto. Somos nosotros, laicos y pastores, comunidad creyente, su rostro visible. La Iglesia es humana y divina a la vez. Y sabiendo que esta Iglesia lleva en sus miembros las huellas del pecado, es necesario que nos preguntemos muy en serio: ?Qu? Iglesia confesamos, en qu? Iglesia creemos, en qu? Iglesia servimos? La respuesta es clara: Pertenecemos a la Iglesia que Jesucristo so??, la Iglesia que Jesucristo realmente quiso. Todo lo que digo aqu? no es un invento de hombres, es Cristo mismo el que nos lo ense??. Leamos con atenci?n en la Biblia y meditemos juntos las ense?anzas sagradas acerca de Jesucristo y su Iglesia.

?Qu? nos ense?a la Biblia?

En el Antiguo Testamento, Dios quiso santificar y salvar a los hombres no individualmente, sino que quiso hacer de ellos un pueblo. De entre todas las razas Yahv? Dios eligi? a Israel como su Pueblo e hizo una alianza, o un pacto de amor, con este pueblo.
Le fue revelando su persona y su plan de salvaci?n a lo largo de la Historia del Antiguo Testamento. Todo esto, sin embargo, sucedi? como preparaci?n a la alianza m?s nueva y m?s perfecta que iba a realizar en su Hijo Jesucristo. Es decir, este pueblo israelita del Antiguo Testamento era la figura del nuevo Pueblo de Dios que Jes?s iba a revelar y fundar: la Iglesia.

?C?mo prepar? Jes?s su Iglesia?

1. Jes?s comenz? con el anuncio del Reino de Dios.


En su primera ense?anza el Se?or proclam?: ?Ha llegado el tiempo, y el Reino de Dios est? cerca. Cambien de actitud y crean en el evangelio de salvaci?n? (Mc. 1, 15). Pero el pueblo de Israel rechaz? a Jes?s como Mes?as y Salvador y no acept? sus ense?anzas. Por eso Jes?s comenz? a formar un peque?o grupo de disc?pulos y mientras ense?aba a la multitud con ejemplos, a sus disc?pulos les explic? los misterios del Reino de Dios (Lc. 8, 10)

2. Entre los disc?pulos, el Se?or escogi? a Doce Ap?stoles (enviados) con Pedro como cabeza.

?Los Doce? ser?n las c?lulas fundamentales y las cabezas del nuevo pueblo de Israel ( Mc. 3, 13-19 y Mt 19, 28). Para los jud?os ?doce? era un n?mero que simbolizaba la totalidad del pueblo elegido (como las doce tribus de Israel). Y el hecho de que haya Doce ap?stoles anunci? la reuni?n de todos los pueblos en el futuro nuevo Pueblo de Dios. Jes?s prepar? a sus ap?stoles con mucha dedicaci?n: Los inici? en el rito bautismal (Jn. 4, 2), en la predicaci?n, en el combate contra el demonio y las enfermedades (Mc. 6, 7-13), les ense?? a preferir el servicio humilde y a no buscar los primeros puestos (Mc 9, 35), a no temer las persecuciones (Mt. 10), a reunirse para orar en com?n (Mt. 18, 19), a perdonarse mutuamente (Mt. 18, 21). Y tambi?n prepar? a sus ap?stoles para hacer misiones dentro del pueblo de Israel (Mt. 10, 19). Despu?s de la Resurrecci?n de Jes?s recibieron la orden de ense?ar y bautizar a todas las naciones (Mt. 28, 19).

3. Entre los Doce, Pedro es quien recibi? de Jes?s la responsabilidad de ?confirmar? a sus hermanos en la fe (Jn. 21, 15-17).

Adem?s Jes?s lo estableci? como una roca de unidad: ?T? eres Pedro y sobre esta piedra edificar? mi Iglesia y las puertas del infierno no podr?n nada contra ella? (Mt. 16, 18).
A Pedro, ?la roca? que garantiz? la unidad de la Iglesia, Jes?s le dio la responsabilidad de mayordomo sobre la Iglesia. Es Pedro el que abre y cierra las puertas de la Ciudad celestial y ?l tiene tambi?n en sus manos los poderes disciplinares y doctrinales: ?Yo te dar? las llaves del Reino de los cielos; lo que t? proh?bes aqu? en este mundo quedar? prohibido tambi?n en el cielo, y lo que t? permitas en este mundo quedar? permitido en el cielo?.
A los Doce, Jes?s les encarg? la renovaci?n de la Cena del Se?or: ?hagan esto en memoria m?a? (Lc. 22, 19). Tambi?n les dio la responsabilidad de ?atar y desatar?, que se aplicar? especialmente al juicio de las conciencias. (Mt. 18, 18). ?Reciban el Esp?ritu Santo. Si ustedes perdonan los pecados de alguien, ?stos ya han sido perdonados; y si no los perdonan, quedan sin perdonar? (Jn. 20, 22-23).

4. Estos textos de los evangelios revelan ya la naturaleza de la Iglesia, cuyo creador y Se?or es Jesucristo mismo.

Jes?s dio claras indicaciones de una Iglesia organizada y visible, una Iglesia que ser? ac? en la tierra signo del Reino de Dios. Adem?s Jes?s quiso realmente su Iglesia construida sobre la roca, y quiso su presencia perpetua en su Iglesia por el ejercicio de los poderes de los Ap?stoles y por la Eucarist?a. Y el poder del Infierno no podr? vencer a esta Iglesia.

La Iglesia naci? en la Pascua y en Pentecost?s
La Iglesia, tal como Jes?s la ha querido, es aquella por la que El muri?. Con su muerte y resurrecci?n en la Pascua, Jes?s termin? la obra que el Padre le encarg? en la tierra. Pero el Se?or no dej? hu?rfanos a los ap?stoles (Jn. 14, 16), sino que les envi? su Esp?ritu en el d?a de Pentecost?s para reunir y santificar a estos hombres en un Pueblo de Dios (Jn. 20, 22).
Es en el d?a de Pentecost?s cuando la Iglesia de Cristo se manifest? p?blicamente y comenz? la difusi?n del Evangelio entre los pueblos mediante la predicaci?n (Hch. 2). Es la Iglesia la que convoca a todas las naciones en un nuevo Pueblo para hacer de ellas disc?pulos de Cristo (Mt. 28, 19-20). (La palabra griega ?eccles?a?, que aparece en el N. T. 125 veces, significa en castellano ?asamblea convocada? o ?Iglesia?). Quienes crean en Jesucristo y sean renacidos por la Palabra de Dios vivo (1 Ped. 1, 23) no de la carne, sino del agua y del Esp?ritu (Jn. 3, 5-6), pasan a constituir una raza elegida, un reino de sacerdotes, ?una naci?n santa?.

La Iglesia es el Cuerpo de Cristo

El Ap?stol Pablo es el autor inspirado que m?s escudri?? el profundo misterio de la Iglesia. Cuando en aquel tiempo Saulo persegu?a a la Iglesia, el mismo Se?or se le apareci? en el camino de Damasco. All? Saulo tuvo la revelaci?n de una misteriosa identidad entre Cristo y la misma Iglesia: ?Yo soy Jes?s, el mismo a quien t? persigues? (Hch. 9, 5). Y en sus cartas, Pablo sigue reflexionando sobre esta uni?n misteriosa entre Cristo y su Iglesia. Sigamos ahora la meditaci?n del ap?stol Pablo sobre la Iglesia. La realidad de la Iglesia como ?el Cuerpo de Cristo? ilumina muy bien la relaci?n ?ntima entre la Iglesia y Cristo. La Iglesia no est? solamente reunida en torno a Cristo; est? siempre unida a Cristo, en su Cuerpo. Hay cuatro aspectos de la Iglesia como ?Cuerpo de Cristo? que Pablo resalta espec?ficamente.

1 ?Un solo Cuerpo?.

La Iglesia para el Ap?stol Pablo no es tal o cual comunidad local, es, en toda su amplitud y universalidad, un solo Cuerpo (Ef. 4, 13). Es el lugar de reconciliaci?n de los jud?os y gentiles. (Col. 1, 18, 23). El Esp?ritu Santo hace a los creyentes miembros del Cuerpo de Cristo mediante el bautismo: ?Al ser bautizados, hemos venido a formar un s?lo Cuerpo por medio de un s?lo esp?ritu? (1 Cor 12, 13). Adem?s esta viva uni?n es mantenida por el pan eucar?stico ?Aunque somos muchos, todos comemos el mismo pan, que es uno solo; y por eso somos un solo cuerpo? (1 Cor 10, 17).

2. Cristo ?es la Cabeza del Cuerpo que es la Iglesia? (Col. 1, 18).

Dice el Ap?stol Pablo: ?Dios coloc? todo bajo los pies de Cristo para que, estando m?s arriba de todo, fuera Cabeza de la Iglesia, la cual es su Cuerpo? (Ef. 1, 22). Cristo es distinto de la Iglesia, pero El est? unido a ella como a su Cabeza. En efecto, Cristo es la Cabeza y nosotros somos los miembros; el hombre entero es El y nosotros. Cristo y la Iglesia es todo uno, por tanto, el ?Cristo total? es Cristo y la Iglesia.

3. La Iglesia es la Esposa de Cristo.

La unidad de Cristo y su Iglesia, Cabeza y miembros del Cuerpo, implica para Pablo tambi?n una relaci?n muy personal. Cristo ama a la Iglesia y dio su vida por ella. (Ef. 5, 25). Esta imagen arroja un rayo de luz sobre la relaci?n ?ntima entre la Iglesia y Cristo: ?Los dos se har?n una sola carne. Gran misterio es ?ste, se lo digo respecto a Cristo y la Iglesia? (Ef. 5, 31-32).

4. El Esp?ritu Santo es el principio de la acci?n vital en todas partes del cuerpo.

El Esp?ritu Santo act?a de m?ltiples maneras en la edificaci?n de todo el Cuerpo. ?Hay un solo cuerpo y un solo esp?ritu?. Y por Cristo todo el cuerpo est? bien ajustado y ligado, en s? mismo por medio de la uni?n entre todas sus partes; y cuando una parte trabaja bien, todo va creciendo y desarroll?ndose con amor (Ef. 4, 4). Los distintos dones del Esp?ritu Santo (dones jer?rquicos y carism?ticos) est?n ordenados a la edificaci?n de la Iglesia, al bien de los hombres y a las necesidades del mundo. (1 Cor. caps. 12 y 13).

5. Diversas im?genes b?blicas de la Iglesia
En el Nuevo Testamento encontramos distintas im?genes que describen el misterio de la Iglesia. Muchas de estas figuras est?n ya insinuadas en los libros de los profetas, y son tomadas de la vida pastoril, de la agricultura, de la edificaci?n, como tambi?n de la familia y de los esponsales. No podemos en esta carta analizar todas estas figuras que representan la Iglesia. Ser?a demasiado largo. Solamente quiero referirme a las im?genes m?s importantes de la Iglesia con sus respectivos textos de la Biblia. Es una buena oportunidad para que ustedes lean y mediten personalmente con la Biblia. En el N. T. la Iglesia es presentada como: ?aprisco o reba?o? (Jn. 10, 1-10), ?campo y vi?a del Se?or? (Mt. 21, 33-34 y Jn. 15, 1-5), ?edificio y templo de Dios? (1 Cor 3, 9), ?ciudad santa y Jerusal?n Celestial? (G?l. 4, 26), ?madre nuestra y esposa del Cordero? (Ap. 12, 17 y 19, 7).

Resumiendo

1. La Iglesia es creaci?n de Dios, construcci?n de Cristo, animada y habitada por el Esp?ritu Santo (1 Cor. 3,16 y Ef. 2, 22).

2. La Iglesia est? confiada a los hombres, ap?stoles ?escogidos por Jes?s bajo la acci?n del Esp?ritu Santo (Hch. 1, 2). Y los ap?stoles confiaron la Iglesia a sus sucesores que, por imposici?n de las manos, recibieron el carisma de gobernar (1 Tim. 4, 14 y 2 Tim. 1, 6).

3. La Iglesia guiada por el Esp?ritu Santo (Jn. 16, 13) es ?columna y soporte de la verdad? (1 Tim. 3, 15), capaz de guardar el dep?sito de las ?sanas palabras recibidas? (2 Tim. 1, 13). Es decir, de explicarlo sin error.

4. La Iglesia es constituida como Cuerpo de Cristo por medio del Evangelio (Ef. 3-10), nacida de un solo bautismo (Ef. 4, 5), alimentada con un solo pan (1 Cor. 10, 17), reunida en un solo Pueblo de hijos de un mismo Dios y Padre (G?l. 3, 28).

5. La Ley de la Iglesia es el ?mandamiento Nuevo: amar como el mismo Cristo nos am? (Jn 13, 34). Esta es la ley ?nueva? del Esp?ritu Santo y la misi?n de la Iglesia es ser la sal de la tierra y luz del mundo (Mt. 5, 13).

Despu?s de esta breve reflexi?n b?blica acerca de la Iglesia de Cristo, no puedo comprender c?mo un cristiano puede decir: ?Creo en Jesucristo, pero no en la Iglesia?. Esta manera de hablar es simplemente mutilar el Mensaje de Cristo y refleja una gran ignorancia de la verdadera Fe cristiana.

La Iglesia es la continuaci?n de Cristo en el mundo. En ella se da la plenitud de los medios de salvaci?n, entregados por Jesucristo a los hombres, mediante los ap?stoles. La Iglesia de Cristo es ?la base y pilar de la verdad? (1 Ti. 3, 15); es el lugar donde se manifiesta la acci?n de Dios, en los signos sacramentales, para la llegada de su Reino a este mundo.

As? que aceptar a Cristo significa aceptar su Iglesia. El ?Cristo total? es Cristo y la Iglesia. No se puede aceptar a Cristo y rechazar su Iglesia. Dijo Jes?s a sus Ap?stoles y disc?pulos: ?El que a ustedes recibe, a M? me recibe. Y el que me recibe a M?, recibe al que me ha enviado. Como el Padre me envi? a M?, as? Yo los env?o a ustedes?.

La verdadera Iglesia de Jes?s se reconoce en la Iglesia Cat?lica a la que nosotros tenemos la dicha de pertenecer. Cierto que la Iglesia es a la vez santa y pecadora, porque est? formada por seres humanos, pero es la ?nica que entronca y conecta con los Ap?stoles y con Cristo. A nosotros corresponde crecer d?a a d?a en santidad para que brille en ella el rostro de la verdadera Iglesia de Cristo. Y, siendo esto as?, cometer?a un grave error quien la desconociera. As? que no m?s cristianos ?a mi manera?, sino a la manera que Cristo dispuso. Y Cristo quiso salvarnos en su Iglesia que es Una, Santa, Cat?lica, y Apost?lica.

Cuestionario

?Qu? es la Iglesia? ?A qu? Iglesia pertenecemos? ?C?mo prepar? Jes?s a su Iglesia? ?A cu?ntos y a qui?nes escogi? Jes?s como base y cimiento de su Iglesia? ?Por qu? fueron ?doce? los Ap?stoles? ?Cu?ndo naci? la Iglesia Cat?lica? ?Qu? significa que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo? ?Qu? im?genes de la Iglesia hay en la Biblia? ?Cu?l es la verdadera Iglesia? ?Podemos cerrarnos a aceptar la Verdadera Iglesia que Jes?s fund?? ?Qu? dice al respecto el Concilio Vaticano?


Publicado por mario.web @ 23:03
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