Viernes, 20 de mayo de 2011

La palabra ?progreso? suscita reacciones diferentes, favorables y contrarias, entusiastas o esc?pticas.

Las causas de la diversidad de reacciones son complejas, en parte porque existen diversas maneras de definir el progreso, y en parte porque no resulta f?cil decir cu?ndo y para qui?nes se ha dado un progreso o, por el contrario, se ha dado un ?regreso? (un retroceso).

En general, podemos coincidir en que progreso implica pasar de algo peor a algo mejor. En ese sentido, habr?a progreso cuando pasamos de la ignorancia al saber, de la enfermedad a la salud, de la pobreza al bienestar, de la inestabilidad psicol?gica a la paz del alma, del desorden social a la convivencia constructiva, del ego?smo a la solidaridad, del pecado al amor.

La enumeraci?n podr?a ser mucho m?s larga, pero da una idea de que existen muchos ?mbitos en los que ser?a posible pasar de lo peor a lo mejor, y seg?n perspectivas muy diferentes.

Para un materialista, por ejemplo, el progreso consistir?a en mejorar las condiciones econ?micas y las satisfacciones subjetivas de las personas. Para un ecologista, el progreso se dar?a s?lo cuando superemos mentalidades destructoras y trabajemos eficazmente por mejorar el ambiente y conservar la biodiversidad. Para un creyente en alguna religi?n, el progreso consistir?a en dejar el pecado y pasar a formar parte de la comunidad de quienes aceptan su misma religi?n (vista como verdadera). Para un pol?tico en campa?a electoral, el progreso iniciar?a si logra vencer a los partidos corruptos para instaurar un gobierno honesto y eficiente (obviamente, el suyo).

Existe la posibilidad de negar la idea misma de progreso, es decir, considerar que no podemos dar un valor positivo a algo y un valor negativo a lo opuesto, pues todo tendr?a el mismo valor. No faltar? quien piense que resulta imposible controlar la marcha de la historia y, por lo tanto, no hay maneras concretas para ?superar? una situaci?n peor y avanzar hacia una situaci?n mejor. Quienes piensan as?, quiz?, son pocos, pero el pesimismo, el derrotismo, el ?pasotismo? y la indiferencia ante lo que ocurre en tantos lugares tienen su explicaci?n en una m?s o menos consciente negaci?n de la idea de progreso o, al menos, en considerarlo una meta inalcanzable seg?n un ?sano realismo?.

Existen, por lo tanto, muchos modos de entender lo que sea el progreso e incluso teor?as que niegan su posibilidad. Existen, igualmente, propuestas diferentes sobre la mejor manera de alcanzarlo, siempre que se considere algo posible.

El panorama se hace m?s complejo si constatamos que no todos est?n de acuerdo sobre el an?lisis del pasado ni sobre la valoraci?n del presente. ?Estamos ?mejor? ahora que hace 100, 200, 1000 a?os? ?El mundo presente necesita mejoras? ?Hacia d?nde? ?No ha llegado la hora de decir que ya se alcanz? un estado de ?progreso? y perfecci?n insuperable, por lo que no tendr?a sentido un nuevo esfuerzo para mejorar lo inmejorable?

Los juicios y diagn?sticos divergen en puntos importantes, lo cual muestra la complejidad del tema. Adem?s, no hay un ?nico ?mundo actual?, pues la manera de vivir de grupos de ind?genas en las Amazonas es muy diferente de la que llevan adelante los ejecutivos de las modernas ciudades industrializadas. ?Deben cambiar los primeros su estilo de vida para entrar en el ?progreso?? ?O no deber?an m?s bien los segundos desenchufar varios aparatos y empezar a hacer ejercicios para recuperar una agilidad f?sica que perdieron hace muchos a?os?

En medio de tantas preguntas, podemos recordar otros aspectos importantes. Por un lado, cada ser humano nace en un contexto concreto, con una familia determinada, con capacidades y limitaciones f?sicas. Hechos concretos, buenos o malos (?seg?n qu? criterio damos esos adjetivos?), marcan el paso del tiempo, configuran personalidades, ofrecen espacios de desarrollo o reducen de modo notable las posibilidades de ?progreso? para las personas.

Nadie puede decir que ha vivido en medio de circunstancias ?ptimas, porque, entre otros motivos, la misma idea de lo ??ptimo? resulta sumamente dif?cil de definir y de aceptar de modo universal; y porque el paso del tiempo depara cambios bruscos que cambian en pocos instantes todo el panorama de la propia existencia.

Las preguntas quedan ante nuestros ojos, no s?lo para dar una sensaci?n de complejidad sin salidas, sino como est?mulo a nuevas reflexiones. No podemos vivir arrastrados por la corriente de las prisas sin tener claro de d?nde venimos ni hacia d?nde vamos. El hombre es un ser que decide, que trabaja, que act?a, desde esperanzas, y las esperanzas implican una cierta idea sobre lo bueno, lo mejor, lo ?ptimo, dentro del marco de posibilidades de la propia existencia concreta.

Para m?, como individuo, como miembro de la sociedad, ?cu?l es el horizonte hacia el que ahora deber?a orientar mis pasos? ?Qu? deseo? ?Qu? busco? ?Hacia d?nde me dirijo? ?Qu? est? en mis manos? ?Qu? depende de otros? ?Qu? puedo esperar de Dios?

Son preguntas a las que debo dar respuesta, para que pueda aprovechar, seg?n una correcta idea de progreso, este tiempo ef?mero que ahora tengo entre mis manos.

Autor:
Fernando Pascual
Fuente: A&A

Comentarios al autor


Publicado por mario.web @ 23:04
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios