Viernes, 20 de mayo de 2011
Mensaje del Papa para la XLVII Jornada Mundial de Oraci?n por las Vocaciones que se celebrar? el 25 de abril, IV domingo de Pascua
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El testimonio suscita vocaciones
El testimonio suscita vocaciones
"El testimonio suscita vocaciones" es el t?tulo del Mensaje del Papa para la XLVII Jornada Mundial de Oraci?n por las Vocaciones, que se celebrar? el 25 de abril, IV domingo de Pascua, domingo del Buen Pastor. Siguen amplios extractos del documento:

"La fecundidad de la propuesta vocacional, en efecto, depende primariamente de la acci?n gratuita de Dios, pero, como confirma la experiencia pastoral, est? favorecida tambi?n por la cualidad y la riqueza del testimonio personal y comunitario de cuantos han respondido ya a la llamada del Se?or en el ministerio sacerdotal y en la vida consagrada, puesto que su testimonio puede suscitar en otros el deseo de corresponder con generosidad a la llamada de Cristo".

"Ya en el Antiguo Testamento los profetas eran conscientes de estar llamados a dar testimonio con su vida de lo que anunciaban, dispuestos a afrontar incluso la incomprensi?n, el rechazo, la persecuci?n (...) En la plenitud de los tiempos, ser? Jes?s, el enviado del Padre el que con su misi?n dar? testimonio del amor de Dios hacia todos los hombres, sin distinci?n, con especial atenci?n a los ?ltimos, a los pecadores, a los marginados, a los pobres. ?l es el Testigo por excelencia de Dios y de su deseo de que todos se salven".

"Tambi?n la vocaci?n de Pedro, (...) pasa a trav?s del testimonio de su hermano Andr?s (...) Lo mismo sucede con Natanael, Bartolom?, gracias al testimonio de otro disc?pulo, Felipe. (...) La iniciativa libre y gratuita de Dios encuentra e interpela la responsabilidad humana de cuantos acogen su invitaci?n para convertirse con su propio testimonio en instrumentos de la llamada divina. Esto acontece tambi?n hoy en la Iglesia: Dios se sirve del testimonio de los sacerdotes, fieles a su misi?n, para suscitar nuevas vocaciones sacerdotales y religiosas al servicio del Pueblo de Dios".

"Elemento fundamental y reconocible de toda vocaci?n al sacerdocio y a la vida consagrada es la amistad con Cristo (...) Si el sacerdote es el "hombre de Dios" que pertenece a Dios y que ayuda a conocerlo y amarlo, no puede dejar de cultivar una profunda intimidad con ?l, permanecer en su amor, dedicando tiempo a la escucha de su Palabra".

"Otro aspecto de la consagraci?n sacerdotal y de la vida religiosa es el don total de s? mismo a Dios. (...) La imagen de Jes?s que en la ?ltima Cena se levanta de la mesa, se quita el manto, toma una toalla, se la ci?e a la cintura y se inclina para lavar los pies a los ap?stoles, expresa el sentido del servicio y del don manifestados en su entera existencia, en obediencia a la voluntad del Padre".

"Siguiendo a Jes?s, quien ha sido llamado a la vida de especial consagraci?n debe esforzarse en dar testimonio del don total de s? mismo a Dios. De ah? brota la capacidad de darse luego a los que la Providencia le conf?e en el ministerio pastoral, con entrega plena (...) para que se abran al encuentro con Cristo y su Palabra se convierta en luz en su sendero. La historia de cada vocaci?n va unida casi siempre con el testimonio de un sacerdote que vive con alegr?a el don de s? mismo a los hermanos por el Reino de los Cielos"

"Por ?ltimo, un tercer aspecto que no puede dejar de caracterizar al sacerdote y a la persona consagrada es el vivir la comuni?n. (...) De manera especial, el sacerdote debe ser hombre de comuni?n, abierto a todos, capaz de caminar unido con toda la grey que la bondad del Se?or le ha confiado, ayudando a superar divisiones, a reparar fracturas, a suavizar contrastes e incomprensiones, a perdonar ofensas".

"Si los j?venes ven sacerdotes aislados y tristes, no se sienten animados a seguir su ejemplo. Se sienten indecisos cuando se les hace creer que ?se es el futuro de un sacerdote. En cambio, es importante llevar una vida indivisa, que muestre la belleza de ser sacerdote".

"Se podr?a decir que las vocaciones sacerdotales nacen del contacto con los sacerdotes, casi como un patrimonio precioso comunicado con la palabra, el ejemplo y la vida entera".

"Esto vale tambi?n para la vida consagrada. La existencia misma de los religiosos y de las religiosas habla del amor de Cristo, cuando le siguen con plena fidelidad al Evangelio y asumen con alegr?a sus criterios de juicio y conducta. Llegan a ser "signo de contradicci?n" para el mundo, cuya l?gica est? inspirada muchas veces por el materialismo, el ego?smo y el individualismo.

"Su fidelidad y la fuerza de su testimonio, porque se dejan conquistar por Dios renunciando a s? mismos, siguen suscitando en el alma de muchos j?venes el deseo de seguir a Cristo para siempre, con generosidad y totalmente. Imitar a Cristo casto, pobre y obediente, e identificarse con ?l: he aqu? el ideal de la vida consagrada, testimonio de la primac?a absoluta de Dios en la vida y en la historia de los hombres".

"Todo presb?tero, todo consagrado y toda consagrada, fieles a su vocaci?n, transmiten la alegr?a de servir a Cristo, e invitan a todos los cristianos a responder a la llamada universal a la santidad. Por tanto, para promover las vocaciones espec?ficas al ministerio sacerdotal y a la vida religiosa, para hacer m?s vigoroso e incisivo el anuncio vocacional, es indispensable el ejemplo de todos los que ya han dicho su "s?" a Dios y al proyecto de vida que ?l tiene sobre cada uno. El testimonio personal, hecho de elecciones existenciales y concretas, animar? a los j?venes a tomar decisiones comprometidas que determinen su futuro".

"Que esta Jornada Mundial ofrezca de nuevo una preciosa oportunidad a muchos j?venes para reflexionar sobre su vocaci?n, entreg?ndose a ella con sencillez, confianza y plena disponibilidad".

Publicado por mario.web @ 23:06
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