Viernes, 20 de mayo de 2011

La p?ldora anticonceptiva tiene tras de s? una amplia base ideol?gica que explica tanto su difusi?n a partir de 1960 como las diversas transformaciones que ha sufrido desde entonces.

Son varios los filones que sostienen esa base ideol?gica. Vamos a considerar ahora uno, que surge del deseo de controlar el n?mero de hijos para evitar situaciones econ?micas y demogr?ficas consideradas por algunos como peligrosas.

La idea de que el nacimiento de muchos hijos aumenta la pobreza y provoca serios problemas econ?micos es bastante antigua. En cierta manera, es una experiencia espont?nea dentro de muchas familias, que perciben el inicio de cada embarazo como ?problem?tico?, pues hay que ajustar los espacios en la casa, calcular nuevos gastos, ver c?mo dar comida, vestido y educaci?n al que llega y a los ya nacidos, etc.

Junto a la experiencia espont?nea, en el pasado ha habido pensadores que han visto la elevada natalidad como una causa del empobrecimiento general de los pueblos. Plat?n, por ejemplo, lanz? la se?al de alarma ya en el siglo IV a.C., al indicar que una ciudad con exceso de poblaci?n no ser?a capaz de organizarse de modo correcto.

En el mundo moderno la idea de que el aumento de la poblaci?n lleva a un aumento de pobreza y genera conflictos sociales encontr? a un defensor decidido en Malthus.

Thomas Robert Malthus (1766-1834) era un pastor anglicano que realiz? diversos estudios de tipo econ?mico. Su idea de fondo es muy sencilla: mientras la poblaci?n crece de modo geom?trico (2, 4, 8, etc.), la producci?n de alimentos s?lo consigue crecer aritm?ticamente (1, 2, 3, etc.).

En pocas palabras: el aumento de poblaci?n es mucho m?s r?pido que la producci?n de alimentos y bienes de consumo, por lo que, de no controlarse el n?mero de hijos, ser?a inevitable un periodo de hambres, tensiones y guerras entre los grupos humanos.

No es el caso analizar los puntos de inter?s y los errores de esta teor?a. La realidad es que las ideas de fondo de Malthus (a m?s gente menos comida y m?s tensiones) se han difundido y reformulado de diversas maneras.

Como dato indicativo, podemos recordar que uno de los primeros autores de la bio?tica, Van Rensselaer Potter (1911-2001), consideraba que el aumento de la poblaci?n y el desarrollo econ?mico iban a generar guerras por el control del agua y de las fuentes de energ?a, y al final se har?a pr?cticamente imposible la supervivencia de los seres humanos en el planeta.

En 1968, y como parte de la mentalidad antinatalista, Paul Ehrlich public? un libro titulado The Population Bomb, que hablaba del tema demogr?fico como si se tratase de una peligrosa bomba. En una entrevista publicada muchos a?os despu?s, en 2009, Ehrlich volvi? sobre sus ideas y las resumi? de un modo simplificado y alarmista, al comparar a los seres humanos con las moscas: ?Somos como moscas de la fruta. Una mosca llega a un grupo de pl?tanos, pone huevos y causa una explosi?n demogr?fica. Cuando la poblaci?n colapsa porque hay demasiadas moscas algunas hembras se van a otro grupo de pl?tanos. Pero aqu? no tenemos d?nde ir. ?se es nuestro dilema? (El Pa?s, 6 de noviembre de 2009).

Las ideas de Malthus, de Potter, de Ehrlich y de otros autores siguen en pie y se discuten a distintos niveles. No es infrecuente escuchar a gente com?n que habla de que somos demasiados, de que el hambre seguir? o incluso aumentar? si los pobres tienen muchos hijos, etc.

A nivel internacional, conferencias mundiales sobre la poblaci?n, como la de El Cairo (1994), se han convertido en un aut?ntico campo de batalla entre quienes deseaban imponer medidas dr?sticas (especialmente a trav?s de una mayor difusi?n de los anticonceptivos e incluso del aborto) para controlar la ?explosi?n demogr?fica?, y quienes consideraban que lo importante no era invertir en sistemas antinatalistas sino en educaci?n y en una buena distribuci?n de los bienes materiales para lograr un desarrollo equilibrado y erradicar en buena parte el hambre y la miseria en el mundo.

Las ideas que presentan a los nuevos hijos como enemigos del desarrollo han sido aplicadas de modo dram?tico e impositivo por las autoridades en China, con la tristemente famosa pol?tica del hijo ?nico. Se trata de un proyecto de ?ingenier?a social? que muestra hasta qu? punto una ideolog?a puede llegar a convertirse en camisa de fuerza impuesta por grupos de poder a grandes masas de poblaci?n.

Podemos a?adir que ciertas asociaciones afines al ambientalismo y grupos que se preocupan por el ?cambio clim?tico?, promueven tambi?n acusaciones graves sobre el ?exceso? de poblaci?n y piden una fuerte reducci?n del n?mero de nacimientos. No han faltado propuestas en esa l?nea durante la conferencia mundial sobre el clima que tuvo lugar en Copenhague en diciembre de 2009.

En resumen, la idea de que ?somos demasiados?, asociada al lema, usado en algunos pa?ses, de que ?la familia peque?a vive mejor?, ha tenido y sigue teniendo un peso muy importante en la difusi?n de la mentalidad anticonceptiva. Tambi?n ha fomentado la mentalidad a favor del aborto, visto como ?soluci?n? para aquellos casos en los que los m?todos anticonceptivos hubieran fracasado y una mujer iniciase un embarazo no deseado por ella o por quienes tienen autoridad sobre ella, sea el propio esposo, la familia, el jefe de trabajo o incluso los gobernantes de turno

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Autor:Fernando Pascual
Fuente A&A


Publicado por mario.web @ 23:16
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