Viernes, 20 de mayo de 2011

Conoce la importancia de que todos los miembros de los Institutos tengan acceso a una formaci?n integral que abarque todas las dimensiones de la persona, dando prioridad a la formaci?n espiritual.
Autor: German S?nchez Griese | Fuente: Catholic.net

Sesi?n 2:
Los inicios: Lumen Pentium, Perfectae caritatis y Ecclesia sanctae.
Los documentos del postconcilio: Religiosos y promoci?n humana


Los inicios: Lumen gentium, Perfectae caritatis y Ecclesia sanctae.
Trazar el recorrido de lo que el Magisterio ha indicado para la formaci?n en la vida religiosa nos debe llevar necesariamente a conocer el panorama en el que se encontraba la formaci?n en los inicios del Concilio Vaticano II. Los an?lisis que se han hecho sobre el estado de la formaci?n en los inicios de los a?os sesentas no dar?n una idea de las razones por las que los padres conciliares hab?an sugerido tal o cual cambio en la formaci?n.

Debemos partir de algunos presupuestos en este an?lisis. En primer lugar ser conscientes de la dificultad de presentar el cuadro de la formaci?n que se daba en los institutos de vida consagrada femenina en aquella ?poca. La formaci?n responde siempre a un modelo, a un tipo de persona que se quiere formar. Como hemos apuntado en art?culos anteriores, primero existe el modelo y despu?s la formaci?n que viene a ser un mero proceso pedag?gico. Sin tomar como punto de referencia el modelo que se quiere formar, no se pueden entender los procesos pedag?gicos, es decir la formaci?n.

Otra dificultad que debemos considerar antes de iniciar nuestro an?lisis es la dificultad de definir este modelo de religiosa que se quer?a formar. Si bien los institutos religiosos femeninos, como todas las otras realidades de la Iglesia est?n sumergidos en el tiempo y sufren las influencias de la cultura, no es f?cil decir que todas las religiosas hab?an establecido un cierto tipo de religiosa ideal que deseaban formar. Hay Institutos religiosos femeninos que despu?s del Concilio Vaticano II tuvieron que hacer pocas adaptaciones, porque su modelo de religiosa se acercaba bastante a las propuestas de los padres conciliares. Incluso dentro de una misma congregaci?n se daban provincias que iban m?s con el paso de los tiempos que otras provincias en d?nde se hallaban ancladas a un pasado quiz?s ya muy superado. Es dif?cil por tanto decir el tipo de religiosa que exist?a antes del Concilio Vaticano sin caer en los errores de la generalizaci?n o de la banalizaci?n.

Sin embargo es posible establecer ciertas l?neas generales que nos permitan definir el ideal de religiosa al que se tend?a en esos a?os y los medios formativos que se utilizaban para lograrlo. Muchos autores nos han precedido en este estudio, por lo que he escogido dos de ellos que considero los m?s representativos y equilibrados. El primero de ellos es el P. Pier Giordano Cabra, bien conocido por los aportes que ha realizado a la teolog?a de la vida consagrada y por su visi?n siempre positiva y esperanzadora. En su libro Tempo di prova e di speranza que recoge sus experiencias, sus an?lisis y sus reflexiones de las lecciones que ha dictado en Roma por m?s de diez a?os resume la situaci?n de la formaci?n en esos a?os de la siguiente manera. ?La formazione ? tesa a plasmare personalit? conforme allo spirito dellistituto. Lideale consiste nel lasciarsi modellare dallo stampo unico, con una grande insistenza sulle virt? cosiddette <> dellumilt? e dellobbedienza, come premessa per lo stesso esercizio delle virt? attive. (...) Forte identificazione allistituto e alle sue opere e una certa <> sono i tratti pi? comuni a tutte le nuove congregazioni. Come rovescio della situazione si potrebbe segnalare una minor attenzione ai problemi interpersonali allinterno della comunit? affidato allesercizio della carit? verso i confratelli e le consorelle e allaccettazione forte e sicura dellobbedienza allautorit?, oltre che alla pratica della confessione frequente, che aiuta non poco a ricuperare la tranquillit? della coscienza e lequilibrio psicologico.? 7

Y de la parte del modelo formativo tenemos el testimonio de Giuseppe Tacconi: ?IL classico modello del <>, o della casa di formazione tradizionale, si colloca pienamente allinterno di questa prospettiva. Esso ? infatti basato su regole ben definite e sacralizzate - a cui adeguarsi, sulluniformit?, sullorario, su un curriculum ed un percorso formativo uguali per tutti, senza alcuna considerazione di percorsi differenziati, centrati sulle eterogenee storie di vita dei singoli soggetti. La formazione qui diventa lassimilazione e la riproduzione degli atteggiamenti e delle abitudine congruenti con la tradizione e gli obbiettivi dellistituzione ecclesiastica, tanto che spesso, in passato, elemento principale di verifica della riuscita della formazione era considerata la dimostrazione di saper rinunciare alle proprie idee per assumere quelle dellistituto o dei superiori, la cui volont? veniva caricata di una valenza religiosa.? 8

Tomando en cuenta las consideraciones que hemos hecho precedentemente, el cuadro de la formaci?n respond?a a un tipo de religiosa que estaba hecho para llevar adelante las obras que la congregaci?n le encomendara. No en vano como soporte de esta tesis, observamos como muchas de las crisis actuales de identidad de las religiosas se deben a que con el cierre de sus obras o con el envejecimiento de sus miembros, muchos de ellos no han sabido qu? hacer o c?mo responder a los nuevos retos, perdiendo no s?lo su operatividad, sino incluso su identidad como personas consagradas.

Lumen gentium.
Con este panorama en mente podemos comprender mejor lo dicho por Lumen gentium cuando leemos ?Tengan por fin todos bien entendido que la profesi?n de los consejos evang?licos, aunque lleva consigo la renuncia de bienes que indudablemente se han de tener en mucho, sin embargo, no es un impedimento para el desarrollo de la persona humana, sino que, por su misma naturaleza, la favorece grandemente.? 9 Este p?rrafo se revela entonces de una novedad asombrosa, ya que abre un campo vast?simo a la formaci?n, cuando menciona que el estado de vida consagrada no es un impedimento al desarrollo de la persona humana. Rompe por tanto los viejos esquemas de considerar a la vida consagrada como ajena del mundo, como la fuga mundi, pues si bien considera como buenos y l?citos los bienes del mundo se?ala la renuncia a ellos como condici?n indispensable para el estado de vida consagrada. La grande novedad consiste en promover el desarrollo integral de la persona humana. Un desarrollo que no se contrapone con el mismo estado de la consagraci?n.

Nos encontramos por tanto con los fundamentos de un posible concepto de formaci?n en la vida consagrada. La persona viene a ser valorizada pues el documento sugiere su completo desarrollo. Y a?n m?s. Indica que el estado de la vida consagrada no s?lo no es un impedimento para dicho desarrollo, sino que la favorece. Hay que hacer notar que estamos hablando de un documento de 1964 cuando muchas de las teor?as selfistas de Erich Fromm, Carl Rogers, Abraham Maslow o Rollo May comienzan a irrumpir en la escena de la Psicolog?a. Dichas teor?as, que han sido estudiadas con profundidad por el psic?logo Paul Vitz 10 pretend?an liberar al hombre de cualquier atadura para posibilitar su propia realizaci?n. Las formas de divulgaci?n de dichas teor?as incluyeron distintas terapias de grupo como los ?grupos de encuentro, el ?EST? (Erhard Seminar Training), las ?terapias Maslow?. Muchas de ellas fueron introducidas indiscriminadamente en los conventos, en las comunidades de vida contemplativa, en las casas de formaci?n de religiosas y en los seminarios. Las consecuencias fueron funestas ya que en muchos casos se identificaban los votos como un obst?culo a la realizaci?n personal. Lo m?s importante para estas teor?as es la felicidad , el placer y la realizaci?n personal que se logra mediante la expresi?n sincera de los sentimientos y los deseos m?s personales, sin importar qu? clase de sentimientos o deseos sean ?stos. La libre expresi?n y la libre decisi?n es la clave de la felicidad para estos autores. Su aplicaci?n a la vida religiosa y en especial a la formaci?n ha originado una tendencia en la vida consagrada en la que la persona se pone al centro y todo debe girar en torno a ella para lograr su bienestar, su satisfacci?n personal, como si esta satisfacci?n personal fuera la clave de la felicidad. En pleno siglo XXI observamos la influencia negativa de esta teor?a en el mundo religioso que viene constatada en uno de los m?s recientes documentos del Magisterio de la Iglesia, ?El servicio de la autoridad y la obediencia?: ?Pero no podemos olvidar que cuando la libertad se hace arbitraria y la autonom?a de la persona se entiende como independencia respecto al Creador y respecto a los dem?s, entonces nos encontramos ante formas de idolatr?a que no s?lo no aumentan la libertad sino que esclavizan.? 11

Por ello conviene recordar que ya desde el Concilio Vaticano II, en el que estamos analizando, Lumen genitum, se habla por tanto del estado de la vida consagrada como promotor del desarrollo integral de la persona humana, dando a entender que las renuncias que apenas acaba de mencionar, favorecen el equilibrio, la estabilidad y el desarrollo de la persona. Dichas renuncias pueden muy bien sintetizarse en los votos o v?nc

Publicado por mario.web @ 23:34
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