S?bado, 21 de mayo de 2011
Una cultura vocacional favorece la formaci?n de hombres y mujeres capaces de consagrarse a Cristo
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El sentido de nuestra vocaci?n humana, cristiana, religiosa
El sentido de nuestra vocaci?n humana, cristiana, religiosa

1. Vocaci?n cristiana a la santidad

La vocaci?n de todo ser humano es ser persona, descubrir el sentido profundo de su vida, de su cultura y de su fin trascendente. La vida cristiana reviste diversos modelos, ya sea desde la perspectiva laical, consagrada o clerical, pero todos est?n orientados a la santidad, es decir, a vivir en el amor. El llamado de Jes?s es seguirle a ?l y el camino para descubrir la propia vocaci?n cristiana requiere de un encuentro ?ntimo con Cristo, sabiendo que tenemos todos la misma meta: la santidad. As? lo reconoce la Iglesia al proponernos santos como modelo de todas las condiciones: hombres y mujeres, fundadores y matrimonios, m?dicos y mendigos, abogados y monjes, pr?ncipes y esclavos, mercaderes y obreros, papas y campesinos, etc.


2. Buscar el Reino de Dios y su justicia

Estamos acostumbrados frecuentemente en nuestra pastoral a buscar objetivos finales: "El Reino de Dios", "la salvaci?n de las almas", etc. Pero hay varias formas de trabajar por el Reino, existen diversas funciones o mediaciones para realizar la pastoral: servicio, celebraci?n y liturgia, comuni?n, anuncio. Hay diversas instancias o estructuras donde realizamos el apostolado: instituciones, familias, parroquias, colegios, organizaciones, movimientos, comunidades, lugares de trabajo... ?Consideramos nuestro trabajo como un apostolado? ?Buscamos en nuestra vida el reino de Dios y su justicia?

Cada una de las acciones que hacemos y de las dimensiones en que trabajamos y de las estructuras y medios que utilizamos para nuestro apostolado puede ser una instancia vocacional si realmente tiende a buscar el Reino de Dios. Por eso, podemos decir que la Pastoral vocacional se genera y realiza desde todas las dimensiones de la Pastoral (anuncio, celebraci?n, servicio, comuni?n). En el lenguaje de la reforma educativa podr?amos decir que la Pastoral vocacional es un "objetivo transversal" en nuestro quehacer apost?lico, como laicos o como religiosos.

La promoci?n de las vocaciones cristianas es una tarea de todos los integrantes de la Iglesia. A la hora de plantearnos la pastoral vocacional tendr?amos que preguntarnos no s?lo qu? cosas podemos hacer, sino c?mo hacer de un modo nuevo, con una actitud distinta, lo que estamos haciendo en los diversos frentes de nuestras actividades apost?licas. No se trata de aumentar la cantidad de acciones sino la calidad de nuestra presencia como educadores maristas, religiosos y laicos.

El Se?or llama a quien quiere, su gracia act?a por encima de nuestras previsiones, pero podemos observar ciertas constantes en los medios humanos de los cuales El se sirve para llamar. Observamos que detr?s de cada persona bautizada o consagrada hay un cristiano comprometido, un padrino, un maestro, un gu?a que influy? como modelo de identificaci?n en su opci?n vocacional. Tambi?n hay modelos y testigos que ayudaron, personas que oraron por su fidelidad, otras que fueron ejemplos cre?bles de servicio y disponibilidad para responder a Dios. Detr?s de cada hombre o mujer con una vocaci?n de servicio est?n quienes motivaron con cari?o su entrega a los pobres, a los ni?os, a los enfermos... ayud?ndole a discernir la voluntad del Se?or con su palabra y con su ejemplo.

En la pastoral vocacional no intervienen s?lo sacerdotes, religiosas, religiosos y profesionales de la orientaci?n, sino toda una cadena de amigos y familiares que permiten formar un h?bitat o ambiente vocacional para que surja la respuesta a la vocaci?n espec?fica como laico, religiosa, sacerdote, religioso.


3. Hacia una "cultura" vocacional

A este ambiente favorable, podr?amos llamarlo "cultura vocacional" porque favorece la formaci?n de hombres y mujeres capaces de consagrarse a Cristo. Por otra parte, Dios puede llamar y dar su gracia excepcionalmente a quien desee, por encima de los c?lculos humanos, pero normalmente se sirve de instrumentos humanos. Por eso, podemos delimitar la pastoral vocacional al campo donde nos encontremos trabajando, siempre que exista y propiciemos un ambiente o "cultura" vocacional. ?Existe en nuestros colegios una cultura vocacional? ?Favorecemos la b?squeda de lo que Dios quiera para cada persona? ?Ayudamos a dar respuestas libres y generosas al plan de Dios sobre cada uno?

Una cultura vocacional ser? ese tejido de personas que encarnan valores y concepciones de la vida que hacen realidad los criterios pastorales, que motivan a los j?venes a descentrarse de s? mismos, a mirar m?s all? de los propios proyectos personales, a sentir la vida cristiana como vocaci?n, a escuchar las llamadas de Dios y abrirse a la alternativa de la vida religiosa o sacerdotal como posibilidad real.

Entendemos por vocaci?n todo estado de vida elegido como fruto de un proceso de discernimiento para responder a la voluntad de Dios. En un ambiente vocacional, la promoci?n comenzar? por despertar el deseo de ser fieles a las llamadas de Jesucristo y a la misi?n que Dios desee para cada uno.

S?lo en ese contexto se hace significativa la propuesta de un determinado modo de vida, incluyendo la vida consagrada, como posible vocaci?n. Por eso, en la promoci?n de las vocaciones cristianas, los laicos, los religiosos, los sacerdotes hemos de sumar esfuerzos y no interferir ni restar. Es una acci?n eclesial y no sectaria ni personalista. Todas las vocaciones surgen en la Iglesia y son para la Iglesia.

En el apostolado de cada uno de nosotros descubriremos que la familia juega un papel muy importante. Tambi?n la parroquia, las comunidades eclesiales, los movimientos, los colegios, los grupos juveniles, etc. Por otra parte, influyen los medios de comunicaci?n, el ambiente, los amigos, los valores y antivalores, las actividades y la ocupaci?n del tiempo libre, etc. En definitiva, la gracia no destruye la naturaleza.

Influyen tambi?n las comunidades religiosas y el modo de entender en ellas los valores, la vida, la relaci?n con Dios y con los dem?s. Una comunidad religiosa ser? vocacional si refleja la gratuidad de Dios, el servicio y la sencillez. Ser? testimonio si entiende la vida como un modo de dar las gracias, la libertad como posibilidad de fidelidad y compromiso, el amor como entrega oblativa y generosa, el pecado y la enfermedad como lugares donde se manifiesta el poder de Dios, etc.

(Extractado de www.maristas.cl)


Publicado por mario.web @ 19:47
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