S?bado, 21 de mayo de 2011
Mensaje del Santo Padre Benedicto XVI en el X Forum Internacional de los J?venes. 20 de marzo de 2010
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La vocaci?n al amor, clave de la existencia
La vocaci?n al amor, clave de la existencia
Mensaje que el Santo Padre Benedicto XVI ha enviado al presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, cardenal Stanisław Ryłko, y a los participantes en el X Forum Internacional de los J?venes, que se est? celebrando en Rocca di Papa sobre el tema: "Aprender a amar".


Al Venerado Hermano

Cardenal Stanisław Ryłko
Presidente del Consejo Pontificio para los Laicos



Estoy contento de enviar mi cordial saludo a Usted, a los colaboradores del Consejo Pontificio para los Laicos y a cuantos toman parte en el X Forum Internacional de los J?venes, que se celebra esta semana en Rocca di Papa sobre el tema ?Aprender a amar?. Con particular afecto de dirijo a los j?venes delegados de las Conferencias Episcopales y de los diversos Movimientos, Asociaciones y Comunidades internacionales, procedentes de los cinco continentes. Extiendo mi pensamiento a los autorizados ponentes, que aportan al encuentro la contribuci?n de su competencia y de su experiencia.

?Aprender a amar?: este tema es central en la fe y en la vida cristiana y me alegro de que teng?is ocasi?n de profundizarlo juntos. Como sab?is, el punto de partida de toda reflexi?n sobre el amor es el misterio mismo de Dios, ya que el coraz?n de la revelaci?n cristiana es ?ste: Deus caritas est. Cristo, en su Pasi?n, en Su donaci?n total, nos ha revelado el rostro de Dios que es Amor.

La contemplaci?n del misterio de la Trinidad nos hace entrar en este misterio de Amor eterno, que es fundamental para nosotros. Las primeras p?ginas de la Biblia afirman, de hecho, que ?Dios cre? al hombre a su imagen; a imagen de Dios los cre?: macho y hembra los cre? (Gn 1,27). Por el hecho mismo de que Dios es amor y el hombre es a su imagen y semejanza, comprendemos la identidad profunda de la persona, su vocaci?n al amor. El hombre est? hecho para amar; su vida se realiza plenamente s?lo si se vive en el amor. Tras haber buscado durante mucho tiempo, santa Teresita del Ni?o Jes?s comprendi? as? el sentido de su existencia: ??Mi vocaci?n es el Amor!? (Manuscrito B, folio 3).

Exhorto a los j?venes presentes en este Forum, para que busquen con todo el coraz?n descubrir su vocaci?n al amor, como personas y como bautizados. Esta es la clave de toda la existencia. Podr?n as? invertir todas sus energ?as en acercarse a la meta d?a tras d?a, sostenidos por la Palabra de Dios y por los Sacramentos de la Reconciliaci?n y de la Eucarist?a.

La vocaci?n al amor toma formas diferentes seg?n los estados de vida. En este A?o Sacerdotal quiero recordar las palabras del Santo Cura de Ars: ?El Sacerdocio es el amor del coraz?n de Jes?s?. En el seguimiento de Jes?s, muchos sacerdotes han dado la vida, para que los fieles puedan vivir del amor de Cristo. Llamados por Dios para entregarse enteramente a ?l, con coraz?n ?ntegro, las personas consagradas en el celibato son tambi?n un signo elocuente del amor de Dios para el mundo y de la vocaci?n a amar a Dios por encima de todo.

Quisiera adem?s exhortar a los j?venes delegados a descubrir la grandeza y la belleza del Matrimonio: la relaci?n entre el hombre y la mujer refleja el amor divino de manera completamente especial; por ello el v?nculo conyugal asume una dignidad inmensa. Mediante el Sacramento del Matrimonio, los esposos est?n unidos por Dios y con su relaci?n manifiestan el amor de Cristo, que ha dado su vida por la salvaci?n del mundo. En un contexto cultural en el que muchas personas consideran el Matrimonio como un contrato temporal que se puede romper, es de vital importancia comprender que el verdadero amor es fiel, don de s? definitivo. Dado que Cristo consagra el amor de los esposos cristianos y se compromete con ellos, esta fidelidad no s?lo es posible, sino que es el camino para entrar en una caridad cada vez m?s grande. As?, en la vida cotidiana de pareja y de familia, los esposos aprenden a amar como Cristo ama. Para corresponder a esta vocaci?n es necesario un serio recorrido educativo y tambi?n este Forum se pone en esta perspectiva.

Estos d?as de formaci?n mediante el encuentro, la escucha de las ponencias y la oraci?n com?n, deben ser tambi?n un est?mulo para todos los j?venes delegados para ser testigos ante sus coet?neos de lo que han vivido y escuchado. Se trata de una verdadera y aut?ntica responsabilidad, para la que la Iglesia cuenta con ellos. ?stos tienen un papel importante que desempe?ar en la evangelizaci?n de los j?venes en sus pa?ses, para que respondan con alegr?a y fidelidad al mandamiento de cristo: ?amaos unos a otros como yo os he amado? (Jn 15,12).

Invitando a los j?venes a perseverar en el camino de la caridad en el seguimiento de Cristo, les doy cita para el domingo pr?ximo, en la Plaza de San Pedro, donde se llevar? a cabo la solemne celebraci?n del Domingo de Ramos y de la XXV Jornada Mundial de la Juventud.

Este a?o el tema de reflexi?n es: "Maestro bueno, ? qu? he de hacer para tener en herencia vida eterna?" (Mc 10,17). A esta pregunta, planteada por un joven rico, Jes?s responde con una mirada de amor y una invitaci?n a la entrega total de s?, por amor de Dios. ?Que este encuentro pueda contribuir a la respuesta generosa de cada delegado a la llamada y a los dones del Se?or!

Con este fin aseguro mi oraci?n por toda la juventud y de coraz?n le env?o a Usted, Venerado Hermano, y a cuantos participan en el Forum internacional, una especial Bendici?n Apost?lica.

En el Vaticano, a 20 de marzo de 2010

BENEDICTUS PP. XVI

[Traducci?n del original italiano por Inma ?lvarez

?Libreria Editrice Vaticana]

Publicado por mario.web @ 22:12
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