Domingo, 22 de mayo de 2011

Muchas mujeres descubren cu?nto han perdido con el feminismo
Autor: Ignacio Peyr? | Fuente: albadigital.es
La cl?sica proclama del feminismo rezaba: ?Una mujer necesita un hombre lo mismo que un pez necesita una bicicleta?. La atractiva escritora Lori Gottlieb, madre soltera y antigua feminista, es de las muchas que desmienten tal aserto: ?Cada mujer que conozco -no importa el ?xito o la ambici?n que tenga, ni su seguridad emocional y financiera- siente p?nico (...) si llega a los treinta y ve que a?n no est? casada?.

Glosando la aludida frase, sin obviar su incorrecci?n pol?tica, Gottlieb insiste: ?Pregunta a cualquier mujer soltera de cuarenta a?os qu? es lo que m?s desea en la vida, y seguramente no te dir? que lo que quiere es un trabajo mejor, una cintura m?s estrecha o un apartamento m?s grande. Lo m?s seguro es que te diga que lo que de verdad quiere es un marido y, por extensi?n, un hijo?.

Gottlieb confiesa que ?es precisamente el no haberme casado lo que me hizo concluir que casarse es la mejor opci?n?. En una reuni?n casual con mujeres casadas, Gottlieb dice que ?escucho letan?as de quejas sobre sus maridos y me siento muy segura en mi decisi?n de esperar al hombre perfecto, s?lo para darme cuenta de que ninguna de ellas se cambiar?a por m? ni por un segundo?. Gottlieb no es sino una m?s de ?esas mujeres solitarias que descubren cu?nto han perdido gracias al feminismo?, seg?n expresi?n de Tessa Cunningham.


El ?xito antes que el hogar

Hoy, cerca de una de cada cinco mujeres que ronda los cuarenta a?os no tiene ning?n hijo, una proporci?n que dobla la estad?stica de 1976. Las encuestas muestran que un setenta por ciento de mujeres se arrepienten de no haberlo tenido, y la familia ideal sigue constando de dos o tres ni?os, pero cada vez son menos las personas que viven en este tipo de familia.

El problema, seg?n el soci?logo David Brooks, es que ?las mujeres tienen m?s opciones sobre el tipo de vida que quieren llevar, pero no tienen m?s opciones sobre c?mo secuenciar su vida?. ?Las mujeres?, explica Cunningham, ?adoctrinadas en la idea de que los hombres llevan vidas mejores, terminan valorando el ?xito y el estatus sobre el hogar?, de modo que la decisi?n de tener ni?os se pospone indefinidamente, por presi?n laboral impuesta o voluntaria.

En La mentira de la maternidad tard?a, una madre tard?a, India Knight, se?ala que ?el n?mero de mujeres que tienen hijos m?s all? de los cuarenta a?os se ha doblado en tan s?lo una d?cada?, para desde este punto comenzar una larga diatriba ?contra quienes piensan que la fecundaci?n in vitro es algo as? como inyectarse b?tox?.

Es un modelo de embarazo para el que Knight -que lo ha probado- tiene palabras dur?simas por ser una bomba hormonal. Pero la escritora inglesa va m?s all?: ?A las mujeres de nuestra generaci?n, el movimiento feminista nos ha colado una enorme mentira: que lo puedes tener todo -trabajo, ?xito, dinero, estatus- y, despu?s de conseguirlo, ponerte a tener tantos ni?os como quieras?.


Bolsas bajo los ojos

Ante la reciente ola de famosas como Madonna, que optan por la maternidad solitaria y tard?a, Knight reacciona con crudeza, ?opuesta a la consideraci?n de que ser una madre mayor es una ambici?n maravillosa y f?cil de conseguir (...) Est?n rotas, porque levantarte tres veces cada noche no es lo mismo cuando tienes cuarenta y tres a?os que cuando tienes veinticinco. As? logras grandes bolsas bajo los ojos y maridos que se dan cuenta y se preguntan qu? fue de la mujer con la que se casaron?.

Por otra parte, los sacrificios de la maternidad son m?s amargos ?cuando has tenido diez o veinte a?os de tiempo extra s?lo para ti misma, y de pronto tienes que optar por la entrega absoluta?. De su propia experiencia, Knight tiene un consejo sobre marido e hijos que irritar? a algunas feministas: ?No esperes?.

Al hacer que las mujeres adopten una hoja de ruta para la vida m?s adecuada a los ritmos masculinos, son muchos los matrimonios que lamentan no tener ni?os o tener menos de los que hubieran querido. Pero, m?s all? de la natalidad, la revoluci?n sexual ha tenido consecuencias imprevistas.

Pasados los treinta a?os de edad, y tras a?os de relaciones mejorables, la escritora Laura Nolan se pregunta: ??D?nde est?n los hombres??. Cunningham le da la respuesta: ?El feminismo ha posibilitado que la mujer elija grandes carreras laborales, pero le ha robado la oportunidad de asentarse, ya que no han podido encontrar ning?n hombre lo suficientemente ?masculino? para estar preparado para el compromiso. La sociedad ya no otorga valor a los hombres que toman su responsabilidad?.

As?, de vuelta a Nolan, ?lo que hay es una aut?ntica avalancha de ?hombres-ni?o?, que est? dejando con un pasmo tremendo a toda una generaci?n de mujeres solteras, de treinta y tantos a?os, que son sus parejas naturales?.

?Es todo culpa de los hombres? Un hombre, Bernard Chapin, no lo cree as?. Chapin considera que el modelo de mujer que encarna el Nuevo Orden Femenino (grandes trabajadoras, independientes, aut?nomas, consumistas) repele a los hombres por ser un modelo materialista y poco sensible a sus necesidades o las virtudes masculinas: ?Cada vez m?s, las chicas buscan una amiga en su novio?, se queja otro comentarista.

Pero para tanta sorprendente soledad femenina hay m?s razones: la amenaza que los hombres sienten ante las leyes divorcistas o el hecho de que la liberaci?n sexual desalienta el matrimonio con una m?ltiple oferta de sexo sin compromiso que alienta una ?cultura de la inmadurez?, seg?n define George Will.

Al igualar el papel de los sexos, concluye la citada Tessa Cunningham, ?nos arriesgamos a producir hombres ego?stas, irresponsables e infieles. Tal vez ayuden con la colada, pero no por ello van a respetar a la mujer ni a mostrar m?s compromiso?.

As?, ?el hombre que se enamoraba y que pensaba que, al encontrar a una chica estupenda, lo que hab?a que hacer era casarse con ella, se ha convertido en alguien que s?lo busca un poco de diversi?n, y que afronta con enorme incomodidad cualquier relaci?n de la que no pueda librarse con un sms?, dice la joven Nolan.


Publicado por mario.web @ 1:53
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