Domingo, 22 de mayo de 2011


Autor: Genevieve Pollock
Fuente: Caminocat?lico

Muchos matrimonios y familias de hoy se ven afectados por problemas de control y confianza, afirma Richard Fitzgibbons, pero gracias a los sacramentos y a la pr?ctica de la virtud estos problemas pueden superarse.

* "Las tendencias controladoras da?an la entrega sana y cari?osa en el matrimonio, el amor rom?ntico, el amor prometido y refuerzan el ego?smo"

* "Los esposos y familiares controladores son tambi?n irritables y suelen estar tristes porque, de hecho, no es posible controlar a nadie dado que tenemos una dignidad y un vigor como hijos de Dios"

* "La falta de respeto lleva al otro esposo a sentirse triste, enfadado, desconfiado e inseguro. A no ser que este conflicto se trate de modo adecuado y correcto, pueden desarrollarse graves conflictos, incluyendo la depresi?n, problemas de ansiedad, abusos graves, infidelidad, y separaci?n y divorcio"



Este ha sido el tema de un reciente encuentro en web de una serie patrocinada por el Institute for Marital Healing, que ofrece recursos para parejas, consejeros y clero sobre temas de paternidad, edad adulta, vida familiar y matrimonio. Fitzgibbons, director del instituto, ha trabajado con miles de parejas y ha hablado y escrito extensamente sobre estos temas. En el 2008, fue nombrado tambi?n consultor de la Congregaci?n del Clero de la Santa Sede. Fitzgibbons habla en esta entrevista sobre las causas modernas de los problemas de confianza, la distinci?n entre ser fuerte y ser controlador, y las virtudes particulares que proporcionan un ant?doto a estos problemas.

Usted menciona que la secci?n m?s popular de su p?gina web es la dedicada al esposo o esposa o al familiar controlador. ?Por qu? cree usted que hay tanto inter?s en este tema?

Cont?bamos con que el cap?tulos visitado con m?s frecuencia fuera la de la esposa o familiar enfadado y, al inicio, nos sorprendimos por la respuesta del cap?tulo del esposo o esposa controlador.

Tras pensar y rezar sobre este inter?s, llegu? a una comprensi?n m?s profunda de los graves factores personales y culturales que est?n contribuyendo a una tendencia a dominar o a no confiar en los dem?s, algo que da como resultado la necesidad de controlar.

?Podr?a describir brevemente las caracter?sticas de una persona controladora?

La peor debilidad de car?cter en una persona que cae en la tendencia a controlar, y todos nosotros podemos caer en ocasiones, es tratar al esposo o a la esposa, que es un gran don de Dios, con falta de respeto.

La persona controladora se vuelca hacia s? misma y de tal forma que no puede ver la bondad de su esposo o esposa.

La otra gran debilidad es dejarse llevar con rapidez y en exceso por la c?lera. Los esposos y familiares controladores son tambi?n irritables y suelen estar tristes porque, de hecho, no es posible controlar a nadie dado que tenemos una dignidad y un vigor como hijos de Dios.

Finalmente, las tendencias controladoras da?an la entrega sana y cari?osa en el matrimonio y refuerzan el ego?smo, una de las principales causas de los comportamientos controladores.

?Qu? da?o pueden causar los esposos o familiares controladores?

Los comportamientos controladores da?an la amistad matrimonial, el amor rom?ntico y amor prometido, tres ?reas esenciales de la entrega matrimonial que Juan Pablo II describe en ?Amor y Responsabilidad?.

La falta de respeto lleva al otro esposo a sentirse triste, enfadado, desconfiado e inseguro. A no ser que este conflicto se trate de modo adecuado y correcto, pueden desarrollarse graves conflictos, incluyendo la depresi?n, problemas de ansiedad, abusos graves, infidelidad, y separaci?n y divorcio.

En nuestra r?pida sociedad, en que se exige a la gente que controle y domine tantos aspectos de sus vidas - econom?a, salud, trabajo, familia, etc. -, ?una naturaleza controladora no es m?s una ventaja, incluso una necesidad para sobrevivir? ?Ve usted algo positivo en este tipo de personalidad?

S?, la confianza y el vigor son rasgos sanos en la personalidad que nos permiten responder a tantos desaf?os en el gran sacramento del matrimonio y en la vida familiar.

Sin embargo, es necesario el crecimiento diario en las virtudes de manera que un esposo no puede cruzar la l?nea porque tenga estas cualidades y convertirse as? en controlador.

Las virtudes que son esenciales para equilibrar el don de la fortaleza son la amabilidad, la humildad, la mansedumbre, el autocontrol y la fe.

Una de las metas del matrimonio es la fortaleza y la confianza, pero no el control. Animo a muchos maridos fuertes a rezar a san Pedro para que les proteja para que no sean l?deres controladores de su hogar.

Usted indica que, en el coraz?n de una personalidad controladora, suele haber problemas de confianza. ?Podr?a ampliar esto?

Una importante causa de la tendencia a controlar o dominar es el haber da?ado en la ni?ez la capacidad de una persona para confiar o sentirse seguro.

Despu?s, los esposos pueden dejarse llevar de manera inconsciente por el miedo hasta una forma de actuar controladora, es decir, s?lo se sienten seguros cuando tienen el control, algo que por supuesto nunca tendr?n. En el pasado los conflictos de la infancia comunes eran alcoholismo, los enfrentamientos entre los padres y la experiencia de un progenitor controlador.

Las causas m?s recientes de graves da?os a la confianza durante la infancia son la cultura del divorcio, la guarder?a, y la epidemia de ego?smo en los padres debida en gran parte a una mentalidad anticonceptiva. Adem?s, los hombres inseguros asumen comportamientos controladores en un intento de alentar su confianza masculina. En los adultos j?venes la cultura de las relaciones diversas tambi?n da?ar gravemente su capacidad de confiar sin que se den cuenta.

Finalmente, en el Catecismo de la Iglesia Cat?lica se describe un factor espiritual importante que no deber?a pasarse por alto: ?Todo hombre, tanto en su entorno como en su propio coraz?n, vive la experiencia del mal. Esta experiencia se hace sentir tambi?n en las relaciones entre el hombre y la mujer. En todo tiempo, la uni?n del hombre y la mujer vive amenazada por la discordia, el esp?ritu de dominio, la infidelidad, los celos y conflictos que pueden conducir hasta el odio y la ruptura? (No. 1606).

?C?mo puede una persona comenzar a afrontar estos temas, y cambiar su naturaleza controladora? ?C?mo puede alguien ayudar a alguien a quien se ama y que puede ser controlador?

El primer paso es la necesidad de destapar esta grave debilidad matrimonial.

Si los esposos confiasen en Dios m?s en sus matrimonios, no temer?an enfrentarse a esta dificultad y pedir cambiar.

El necesario cambio puede tener lugar por un compromiso para crecer en confianza en Dios y en la propia esposa o esposo, por un proceso de perd?n hacia quienes, en la infancia, da?aron la confianza, por una decisi?n para parar los repetidos comportamientos controladores de un padre, por la meditaci?n regular sobre el hecho de que Dios lleva el control, y por el crecimiento en numerosas virtudes entre las que se incluyen el respeto, la fe, la amabilidad, la humildad, la magnanimidad y el amor.

El papel de la fe puede ser muy eficaz para afrontar esta grave debilidad de car?cter. Hemos visto notables mejoras en la lucha contra esta da?ina debilidad de car?cter a trav?s de la gracia en el sacramento de la reconciliaci?n. Animamos a las parejas cat?licas controladoras a buscar la cura en este poderoso sacramento.

Adem?s, las esposas controladoras se pueden beneficiar de profundizar en su relaci?n con Nuestra Se?ora, de volverse hacia ella como modelo y adquiriendo sus virtudes descritas por San Luis de Monfort en ?La Verdadera Devoci?n a la Bienaventurada Virgen?.

A los maridos controladores les beneficiar? el meditar sobre san Jos? y pedirle que les ayude a ser amables, protectores, sensibles, l?deres entregados y alegres en sus matrimonios y familias.

Como psiquiatra, ?cu?ndo sugerir?a que se busque ayuda externa, de un sacerdote o consejero, para curar las heridas emocionales de una persona?

Recomiendo ir a un sacerdote antes de ir a un consejero porque demasiados profesionales de la salud mental apoyan la actual cultura de ego?smo.

Brad Wilcox, un joven soci?logo cat?lico de la Universidad de Virginia, ha escrito sobre la influencia del campo de la salud mental en el matrimonio: ?El centrarse la revoluci?n psicol?gica en la realizaci?n individual y en el crecimiento personal ha dado como resultado que el matrimonio sea visto como un veh?culo para una ?tica orientada hacia uno mismo, una ?tica del romance, la intimidad y la realizaci?n?.

?En esta nueva postura psicol?gica hacia la vida matrimonial, la obligaci?n primaria de uno no es hacia la propia familia sino hacia uno mismo; de ah? que el ?xito matrimonial se haya definido no como el cumplir con ?xito las obligaciones hacia la esposa o esposo y hacia los hijos sino como una sensaci?n fuerte de alegr?a subjetiva en el matrimonio - que se encontrar?a en y a trav?s de una relaci?n intensa y emocional con la esposa o el esposo?.

Creemos que un compromiso sincero de cada uno de los esposos por crecer en el conocimiento de s? mimos y en las virtudes puede resolver el conflicto de un esposo controlador sin la necesidad de una terapia matrimonial. No obstante, est?n disponibles nuevas fuentes de referencia matrimonial, fieles a las ense?anzas de Cristo, en las p?ginas webs de Catholic Therapist y Catholic Psychotherapy.

La intercesi?n de Nuestra Se?ora en Can? llev? al primer milagro del Se?or de llevar m?s alegr?a a un joven matrimonio. Animamos a las parejas cat?licas a luchar contra los conflictos de control y ego?smo dirigi?ndose a ella para otro milagro en sus matrimonios.


Publicado por mario.web @ 9:19
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios