Domingo, 22 de mayo de 2011

Humanista y pedagogo, impulsor del laicado, maestro de oraci?n, hombre de paz, audaz y solidario con los m?s desfavorecidos, crey? que la renovaci?n de la educaci?n, de la cultura y de las relaciones entre los hombres eran posibles desde la fe.
Autor: | Fuente: Zenit
Segunda obra del profesor Pego Puigb? sobre un precursor del Vaticano II

MADRID, jueves, 16 febrero 2006 (ZENIT.org).- Armando Pego Puigb?, sacerdote y escritor, profesor de la Universidad Ramon Llull de Barcelona, Espa?a, prepara su segunda obra sobre san Pedro Poveda. El libro ?Modernidad y pedagog?a en Pedro Poveda (la experiencia de Covadonga)? ser? publicado en breve por la C?tedra Pedro Poveda, de la Instituci?n Teresiana.

El joven profesor Pego Puigb? tiene ya en su haber, desde 2000, varios libros publicados de an?lisis literario y de estudio de literatura espiritual. En la primera obra en que estudi? a Poveda, junto a otras tres figuras sacerdotales sobresalientes del siglo XX en Espa?a, Armando Pego Puigb? descubr?a en 2005, como ?l mismo confiesa, a una personalidad que, por diversos motivos, ha permanecido en un discreto segundo plano.

El libro ?La escritura encendida: cuatro espa?oles en la Iglesia del siglo XX?, (Edimurtra, Barcelona, 2005), examina los escritos espirituales de Poveda, canonizado por Juan Pablo II en Madrid, en 2003, en el contexto de la literatura espiritual espa?ola del primer tercio del siglo XX.

Poveda es estudiado junto a figuras sacerdotales paradigm?ticas del siglo pasado: el santo Padre Rubio, conocido como el ap?stol de Madrid; san Josemar?a Escriv?, fundador del Opus Dei; y el padre Pedro Arrupe, prep?sito general de la Compa??a de Jes?s.

?Pese a la importancia que es obligado conceder a su trayectoria, Poveda contin?a siendo, si no un
desconocido, un gran ausente?, afirma el estudioso de Poveda. Fue de ?los primeros que, desde diversos ?mbitos eclesi?sticos, se dieron cuenta de que en la nueva evangelizaci?n, los laicos hab?an de ocupar un puesto fundamental?, indica Armando Pego, y a?ade que ?tuvo conciencia de la necesidad de que los cristianos estuviesen presentes en el campo de la ense?anza p?blica?.

En su libro, el profesor de la Universidad Ramon Llull se interroga por la relativa discreci?n en que se ha mantenido a este sacerdote, muy conocido en la primera mitad del siglo XX, en los ?mbitos intelectuales de Oviedo, Ja?n y Madrid, por su obra regeneradora en el ?mbito cultural, y por sus fundaciones de car?cter espiritual y pedag?gico. A su iniciativa se debe la fundaci?n de la primera residencia universitaria femenina de Madrid, en 1914, un a?o antes de que abriera sus puertas otra, inspirada por la Instituci?n Libre de Ense?anza.

Pego Puigb? atribuye este olvido a varias causas. La primera, su condici?n de m?rtir ?no ayuda a una despasionada recepci?n de su figura. Su capacidad para promover un fecundo di?logo entre fe y cultura, en un mundo laicista, ha visto mermada su influencia por el modo en que tuvo lugar su injusta muerte?, en 1936.

?Su decidida apuesta por promover la misi?n de los laicos se adelant? en 50 a?os a las ense?anzas del Concilio Vaticano II -afirma el estudioso--, chocando as?, en su ?poca con incomprensiones y rechazos no s?lo del laicismo, que pod?a considerarle un competidor, sino de la misma Iglesia, como lo prueba su dolorosa experiencia en Guadix (1904-1905) y las contradicciones que soport? a causa del enfrentamiento que suscitaron sus Academias de Linares y Ja?n con algunos representantes de la Instituci?n Libre de Ense?anza (1914)?.

Por si fuera poco, seg?n el profesor Pego Puigb?, su apuesta por el papel que deber?a desempe?ar la mujer, en una nueva fase de la historia del cristianismo, resultaba sorprendentemente moderna. Su s?lida formaci?n cristiana, indica el autor, se un?a, por inclinaci?n intelectual, a una apertura de pensamiento infrecuente en el catolicismo de la ?poca, lo que puede explicar tambi?n el retraso en el reconocimiento de su prestigio intelectual y espiritual.

Para el autor, Poveda fue ?un hombre de encrucijada. Me atrever?a a decir que incluso prof?tico?, que no puede ser visto como una figura en los m?rgenes de la cultura espa?ola, perteneciente tan s?lo a la historia eclesi?stica.

Pero, el profesor alude a otra raz?n que justifica su desconocimiento: la separaci?n entre sus obras de tipo espiritual y las pedag?gicas: ?En la medida en que se amputen de la obra de Poveda sus escritos espirituales, o se les reduzca a la condici?n de escritos piadosos que ayudan a cultivar una fisonom?a organizada definida, no s?lo no es posible alcanzar una amplia comprensi?n de la talla intelectual de las ideas pedag?gicas de Poveda sino que, objetivamente, se oscurece la originalidad de su pensamiento?.

A principios del siglo XX, afirma el autor, ?catolicidad y pedagog?a se imbrican la una a la otra mutuamente?. ?Poveda logr? sintetizar una tradici?n, sabi?ndola ?leer?, metabolizar y transmitir en los t?rminos adecuados a la nueva mentalidad religiosa del siglo XX?.

Para avalar este equilibro povedano entre tradici?n y modernidad, entre fe y ciencia, Pego Puigb? afirma que Poveda realiz? una lectura ?transitiva?, ?una lectura que quiere servir de puente entre la literatura del periodo ?ureo (san Juan de Avila, fray Luis de Granada, santa Teresa de Jes?s) y las nuevas formas de expresi?n que caracterizan la incipiente modernidad intelectual espa?ola?.

Y concluye que la originalidad povedana ?se sit?a en un largo recorrido que, procediendo de la literatura espiritual de los Siglos de Oro, encuentra en el primer tercio del siglo XX un eco intenso que permite integrarla y asumirla en un conjunto de obras que adaptan, como lo hizo tambi?n aquella, en su momento hist?rico, unos contenidos y unas formas a unas exigencias comunicativas e ideol?gicas nuevas?.


Publicado por mario.web @ 9:20
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