Domingo, 22 de mayo de 2011

Entrevista concedida por el Cardenal Ratzinger a unos periodistas de la agencia Zenit, en la que explica el pensamiento que sostiene al Papa Benedicto XVI y la necesidad de anunciar a Cristo.
Autor: | Fuente: Zenit.org
El anuncio de Cristo y su Evangelio en un mundo relativista es para el nuevo Papa Benedicto XVI uno de los desaf?os centrales de la Iglesia.

As? lo explic? el cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregaci?n vaticana para la Doctrina de la Fe, en este encuentro con periodistas, entre los que se encontraban varios redactores de Zenit, el 30 de noviembre de 2002, que mantuvo en la Universidad Cat?lica San Antonio de Murcia al participar en el Congreso Internacional de Cristolog?a.

Ofrecemos esta larga entrevista en el que se reflejan algunos de los rasgos caracter?sticos de quien es considerado como uno de los te?logos m?s grandes contempor?neos.

--Algunos interpretan en muchas ocasiones el hecho de anunciar a Cristo como una ruptura en el di?logo con las dem?s religiones ?C?mo es posible anunciar a Cristo y dialogar al mismo tiempo?

--Cardenal Ratzinger: Dir?a que hoy realmente se da una dominaci?n del relativismo. Quien nos es relativista parecer?a que es alguien intolerante. Pensar que se puede comprender la verdad esencial es visto ya como algo intolerante. Pero en realidad esta exclusi?n de la verdad es un tipo de intolerancia muy grave y reduce las cosas esenciales de la vida humana al subjetivismo. De este modo, en las cosas esenciales ya no tendremos una visi?n com?n. Cada uno podr?a y deber?a decidir como puede. Perdemos as? los fundamentos ?ticos de nuestra vida com?n.

Cristo es totalmente diferente a todos los fundadores de otras religiones, y no puede ser reducido a un Buda, o a un S?crates, o un Confucio. Es realmente el puente entre el cielo y la tierra, la luz de la verdad que se nos ha aparecido. El don de conocer a Jes?s no significa que no haya fragmentos importantes de verdad en otras religiones. A la luz de Cristo, podemos instaurar un di?logo fecundo con un punto de referencia en el que podemos ver c?mo todos estos fragmentos de verdad contribuyen a una profundizaci?n de nuestra propia fe y a una aut?ntica comuni?n espiritual de la humanidad.

--?Qu? le dir?a usted a un joven te?logo? ?Qu? aspectos de la cristolog?a le aconsejar?a estudiar?

--Cardenal Ratzinger: Es importante, ante todo, conocer la Sagrada Escritura, el testimonio vivo de los Evangelios, tanto de los sin?pticos como del Evangelio de san Juan, para escuchar la aut?ntica voz. En segundo lugar, son muy importantes los grandes concilios, sobre todo el Concilio de Calcedonia, as? como los sucesivos Concilios que aclararon el significado de esa gran f?rmula sobre Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre. La novedad de que es realmente es Hijo de Dios, y realmente hombre, no es una apariencia, por el contrario une Dios al hombre. En tercer lugar, le sugiero profundizar en el misterio pascual: conocer este misterio del sufrimiento y de la resurrecci?n del Se?or y de este modo conocer qu? es la Redenci?n. La novedad de que Dios, en la persona de Jes?s, sufre, lleva nuestros sufrimientos, comparte nuestra vida, y de este modo crea el paso a la aut?ntica vida en la Resurrecci?n. Se trata de todo el problema de la liberaci?n de la vida humana, que hoy est? comprendida en el misterio pascual, por una parte se relaciona con la vida concreta de nuestro tiempo y, por otra, se representa en la liturgia. Me parece central precisamente este nexo entre liturgia y vida, ambas fundadas en el misterio pascual.

--?Qu? ha aprendido el cardenal Ratzinger que no supiera ya el te?logo Ratzinger?

--Cardenal Ratzinger: La substancia de mi fe en Cristo ha seguido siendo siempre la misma: conocer a este hombre que es Dios que me conoce, que --como dice san Pablo-- se ha entregado por m?. Est? presente para ayudarme y guiarme. Esta substancia ha seguido siendo siempre igual. En el transcurso de mi vida he le?do a los Padres de la Iglesia, a los grandes te?logos, as? como la teolog?a presente. Cuando yo era joven era determinante en Alemania la teolog?a de Bultmann, la teolog?a existencialista; despu?s fue m?s determinante la teolog?a de Moltmann, teolog?a de influencia marxista, por as? decir. Dir?a que en el momento actual el di?logo con las dem?s religiones es el punto m?s importante: comprender c?mo por una parte Cristo es ?nico, y por otra parte c?mo responde a todos los dem?s, que son precursores de Cristo, y que est?n en di?logo con Cristo.

--?Qu? debe hacer una Universidad cat?lica, portadora de la verdad de Cristo, para hacer presente la misi?n evangelizadora del cristianismo?

--Cardenal Ratzinger: Es importante que en una Universidad cat?lica no se aprenda s?lo la preparaci?n para una cierta profesi?n. Una Universidad es algo m?s que una escuela profesional, en la que aprendo f?sica, sociolog?a, qu?mica.... Es muy importante una buena formaci?n profesional, pero si fuera s?lo esto no ser?a m?s que un techo de escuelas profesionales diferentes. Una Universidad tiene que tener como fundamento la construcci?n de una interpretaci?n v?lida de la existencia humana. A la luz de este fundamento podemos ver el lugar que ocupan cada una de las ciencias, as? como nuestra fe cristiana, que debe estar presente a un alto nivel intelectual.

Por este motivo, en la escuela cat?lica tiene que darse una formaci?n fundamental en las cuestiones de la fe y sobre todo un di?logo interdisciplinar entre profesores y estudiantes para que juntos puedan comprender la misi?n de un intelectual cat?lico en nuestro mundo.

--Ante la b?squeda actual de espiritualidad, mucha gente recurre a la meditaci?n trascendental. ?Qu? diferencia hay entre la meditaci?n trascendental y la meditaci?n cristiana?

--Cardenal Ratzinger: En pocas palabras, dir?a que lo esencial de la meditaci?n trascendental es que el hombre se expropia del propio yo, se une con la universal esencia del mundo; por tanto, queda un poco despersonalizado. Por el contrario, en la meditaci?n cristiana no pierdo mi personalidad, entro en una relaci?n personal con la persona de Cristo, entro en relaci?n con el ?T?? de Cristo, y de este modo este ?yo? no se pierde, mantiene su identidad y responsabilidad. Al mismo tiempo se abre, entra en una unidad m?s profunda, que es la unidad del amor que no destruye. Por tanto, dir?a en pocas palabras, simplificando un poco, que la meditaci?n trascendental es impersonal, y en este sentido ?despersonalizante?. Mientras que la meditaci?n cristiana es ?personalizante? y abre a una unidad profunda que nace del amor y no de la disoluci?n del yo.

--Usted es prefecto para la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe, lo que antes se llamaba la Inquisici?n. Mucha gente desconoce los dicasterios vaticanos. Creen que es un lugar de condena. ?En qu? consiste su trabajo?

--Cardenal Ratzinger: Es dif?cil responder a esto en dos palabras. Tenemos dos secciones principales: una disciplinar y otra doctrina.

La disciplinar tiene que ocuparse de problemas de delitos de sacerdotes, que por desgracia existen en la Iglesia. Ahora tenemos el gran problema de la pederastia, como sab?is. En este caso, debemos sobre todo ayudar a los obispos a encontrar los procedimientos adecuados y somos una especie de tribunal de apelaci?n: si uno se siente tratado injustamente por el obispo, puede recurrir a nosotros.

La otra secci?n, m?s conocida, es doctrinal. En este sentido, Pablo VI defini? nuestra tarea como ?promover? y ?defender? la fe. Promover, es decir, ayudar el di?logo en la familia de los te?logos del mundo, seguir este di?logo, y alentar las corrientes positivas, as? como ayudar a las tendencias menos positivas a conformarse con las tendencias m?s positivas. La otra dimensi?n es defender: en el contexto del mondo de hoy, con su relativismo, con una oposici?n profunda a la fe de la Iglesia en muchas partes del mundo, con ideolog?a agn?stica, atea, etc., la p?rdida de la identidad de la fe tiene lugar con facilidad. Tenemos que ayudar a distinguir aut?nticas novedades, aut?nticos progresos, de otros pasos que implican una p?rdida de identidad de la fe.

Tenemos a disposici?n dos instrumentos muy importantes para este trabajo, la Comisi?n Teol?gica Internacional, con 30 te?logos propuestos por cinco a?os a propuesta de los obispos; y la Comisi?n B?blica, con 30 exegetas, tambi?n ellos propuestos por los obispos. Son foros de discusi?n para los te?logos para encontrar por as? decir un entendimiento internacional incluso entre las diferentes escuelas de teolog?a, y un di?logo con el Magisterio.

Para nosotros es fundamental la colaboraci?n con los obispos. Si es posible, deben resolver los problemas los obispos. Pero con frecuencia se trata de te?logos que tienen fama internacional y, por tanto, el problema supera las posibilidades de un obispo, de modo que es llevado a la Congregaci?n. Aqu? promovemos el di?logo con estos te?logos para llegar, si es posible, a una soluci?n pac?fica. S?lo en poqu?simos casos se da una soluci?n negativa.

--Este ?ltimo a?o ha sido dif?cil para los cat?licos por el espacio que han tenido en los medios de comunicaci?n los esc?ndalos atribuidos a sacerdotes. Algunos han hablado de campa?a contra la Iglesia. Usted, ?qu? piensa?

--Cardenal Ratzinger: Tambi?n en la Iglesia los sacerdotes son pecadores, pero estoy personalmente convencido de que la permanente presencia de pecados de sacerdotes cat?licos en la prensa, sobre todo en Estados Unidos, es una campa?a construida, pues el porcentaje de estos delitos entre sacerdotes no es m?s elevado que en otras categor?as, o quiz? es m?s bajo. En Estados Unidos vemos continuamente noticias sobre este tema, pero menos del 1% de los sacerdotes son culpables de actos de este tipo. La permanente presencia de estas noticias no corresponde a la objetividad de la informaci?n ni a la objetividad estad?stica de los hechos. Por tanto, se llega a la conclusi?n de que es querida, manipulada, que se quiere desacreditar a la Iglesia. Es una conclusi?n muy l?gica y fundada.

--Se debate el que en los pre?mbulos de la futura Constituci?n europea aparezca la palabra de Dios y referencias al pasado cristiano de Europa. ?Piensa usted que puede haber una Europa unida de espaldas a su pasado cristiano?

--Cardenal Ratzinger: Estoy convencido de que Europa no debe ser s?lo algo econ?mico, pol?tico, sino que tiene necesidad de fundamentos espirituales. Es un hecho hist?rico que Europa es cristiana, y que ha crecido sobre el fundamento de la fe cristiana, que sigue siendo el fundamento de los valores para este continente, que a su vez ha influido en otros continentes. Me parece indispensable tener un fundamento de valores y, si nos preguntamos cu?l es este fundamento, nos damos cuenta que no hay otro fuera de los grandes valores de la fe cristiana, por encima de las confesiones, y por ello para m? es indispensable el que en esta Constituci?n futura de Europa se hable de los fundamentos cristianos de esta Europa.

No quisiera caer en el error de construir un catolicismo pol?tico. La fe no indica inmediatamente recetas pol?ticas, pero indica los fundamentos. Por una parte, la pol?tica tiene su autonom?a, pero por otra parte no hay una separaci?n total entre pol?tica y fe. Existen fundamentos de la fe que crean despu?s un espacio libre para la raz?n pol?tica. Por tanto, la pregunta es qu? es lo que pertenece a estos fundamentos para que pueda funcionar la pol?tica. ?Cu?les son los aspectos que deben dejarse libres?

En primer lugar, es fundamental tener una visi?n moral antropol?gica y aqu? la fe nos da la luz. Para tener esta visi?n antropol?gica, que garantiza la libertad de la raz?n pol?tica, ?es necesaria la persona de Dios? Estoy convencido de que una moral que no conoce a Dios se fragmenta y, por tanto, al menos la gran intuici?n de que hay un Dios que nos conoce y nos indica la figura del hombre, como imagen de Dios, pertenece a estos fundamentos. Adem?s [citar a Dios] no es un acto de violencia contra nadie, no destruye la libertad de nadie, sino que abre a todos el espacio libre para poder construir una vida realmente humana, moral.

--Hay profesores de seminario del Pa?s Vasco que llegan a justificar el terrorismo de ETA o no lo condenan tajantemente. Parece ser que hay conexiones entre estos sacerdotes y la teolog?a de la liberaci?n. Se habla incluso de una Iglesia ind?gena vasca. ?Qu? decisiones se pueden tomar contra esto?

--Cardenal Ratzinger: En este caso se aplica simplemente lo que la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe dijo entre los a?os 1984 [instrucci?n ?Libertatis nuntius?] y 1986 [instrucci?n ?Libertatis conscientia?] sobre la teolog?a de la liberaci?n. Ciertamente el cristianismo se relaciona con la libertad, pero la verdadera libertad no es una libertad pol?tica. La pol?tica tiene su autonom?a, esto ha sido subrayado sobre todo por el Concilio Vaticano II y no debe ser construida por la fe como tal, debe tener su racionalidad. De la Sagrada Escritura no se pueden deducir recetas pol?ticas y muchos menos justificaciones del terrorismo. Me parece que por lo que se refiere a este caso espec?fico ya est? dicho todo en las dos instrucciones de nuestra Congregaci?n para la teolog?a de la liberaci?n. La novedad del mesianismo cristiano consiste en que Cristo no es inmediatamente el mes?as pol?tico, que realiza la liberaci?n de Israel, como se esperaba. Este era el modelo de Barrab?s, que quer?an alcanzar inmediatamente incluso con el terrorismo la liberaci?n de Israel. Cristo cre? otro modelo de liberaci?n, que se ha realizado en la comunidad apost?lica, y en la Iglesia tal y como se ha constituido, conformado, y testimoniado en el Nuevo Testamento. Pero, como dec?a, ya todo est? dicho en esas dos instrucciones.

--Si hacemos un balance de la actividad inaudita del Papa Juan Pablo II, ?cu?l ser? la contribuci?n m?s importante de este papado? ?C?mo recordar? el cristianismo a este Papa?

--Cardenal Ratzinger: No soy un profeta, por eso no me atrevo a decir qu? es lo que dir?n en cincuenta a?os, pero creo que ser? sumamente importante el hecho de que el Santo Padre haya estado presente en todas las partes de la Iglesia. De este modo, ha creado una experiencia sumamente viva de la catolicidad y de la unidad de la Iglesia. La s?ntesis entre catolicidad y unidad es una sinfon?a, no es uniformidad. Lo dijeron los Padres de la Iglesia. Babilonia era uniformidad, y la t?cnica crea uniformidad. La fe, como se ve en Pentecost?s en donde los ap?stoles hablan todos los idiomas, es sinfon?a, es pluralidad en la unidad. Esto aparece con gran claridad en el pontificado del Santo Padre con sus visitas pastorales, sus encuentros.

Pienso que algunos documentos ser?n importantes para siempre: quiero mencionar las enc?clicas ?Redemtoris missio?, la ?Veritatis splendor?, la ?Evangelium vitae? y tambi?n ?Fides et ratio?. Son cuatro documentos que ser?n realmente monumentos para el futuro.

Por ?ltimo, me parece que se recordar? su apertura a las dem?s comunidades cristianas, a las dem?s religiones del mundo, al mundo profano, a las ciencias, al mundo pol?tico. En esto, ?l ha hecho siempre referencia a la fe y a sus valores, pero al mismo tiempo ha mostrado tambi?n que la fe es capaz de entrar en di?logo con todos.

--?Cu?l es la aportaci?n de Juan Pablo II al di?logo interreligioso?

--Cardenal Ratzinger: El Santo Padre ve su misi?n propia como una misi?n de conciliaci?n en el mundo, una misi?n de paz. Mientras en el pasado por desgracia se daban guerras de religi?n, el Santo Padre quiere mostrar que la justa relaci?n entre las religiones no es la guerra, no es la violencia, es el di?logo, y el intento de comprender los elementos de verdad que se dan en las dem?s religiones. El Santo Padre no pretende relativizar la unicidad de Cristo, que es el Camino, la Verdad, y la Vida, pero quiere mostrar que esta verdad sobre Cristo no puede anunciarse con violencia o con el poder humano, sino s?lo con la fuerza de la verdad. Y para eso se requiere un contacto humano de di?logo y de amor, como hicieron los ap?stoles en la gran misi?n de la Iglesia antigua: sin servirse del poder mundano, utilizando la fuerza de convicci?n. El testimonio del sufrimiento, el testimonio de la caridad y del di?logo convenci? al mundo antiguo. El Santo Padre trata simplemente de renovar esta fuerza de di?logo y de amor de los primeros siglos en la relaci?n con las religiones.

--Se ha dicho que es necesario convocar un nuevo Concilio Vaticano III para que la Iglesia se vaya adaptando a los nuevos tiempos. Usted, ?qu? opina?

--Cardenal Ratzinger: Ante todo, yo dir?a que es un problema pr?ctico. No hemos realizado suficientemente la herencia del Vaticano II, estamos trabajando todav?a para asimilar e interpretar bien esta herencia, pues los procesos vitales requieren tiempo. Una medida t?cnica se puede aplicar r?pidamente, pero la vida tiene caminos mucho m?s largos. Se requiere tiempo para que crezca un bosque, se requiere tiempo para que crezca un hombre... De este modo, estos caminos espirituales, como el de la asimilaci?n de un Concilio, son caminos de vida, que tienen necesidad de una cierta duraci?n, y que no se pueden recorrer de un d?a para otro. Por eso creo que no ha llegado el momento de un nuevo Concilio. Este no es el problema primario, pero ser?a tambi?n un problema pr?ctico. En el Vaticano II tuvimos dos mil obispos y era ya sumamente dif?cil poder tener una reuni?n de di?logo; ahora tendr?amos cuatro mil obispos y creo que habr?a que inventar t?cnicas para el di?logo.

Quisiera recordar algo que sucedi? en el siglo IV, siglo de grandes concilios. Cuando invitaron diez a?os despu?s de un concilio a san Gregorio Nazianceno a participar en un nuevo concilio, dijo: ??No! Yo no voy. Ahora tenemos que seguir trabajando sobre el otro. Tenemos tantos problemas. ?Para qu? quer?is convocar inmediatamente otro??. Creo que esta voz algo emotiva nos muestra que se requiere tiempo para asimilar un concilio.

En el tiempo intermedio entre dos grandes concilios, son necesarias sobre todo otras formas de contacto entre los episcopados: los S?nodos en Roma, por ejemplo. Es necesario sin duda mejorar el procedimiento, pues hay demasiados mon?logos. Tenemos que encontrar realmente un proceso sinodal, de un camino en com?n. Despu?s est?n los s?nodos continentales, regionales, etc. El trabajo efectivo de las Conferencias Episcopales. El encuentro de las Conferencias Episcopales con la Santa Sede. Nosotros [en la Curia romana] vemos en el transcurso de cinco a?os a todos los obispos del mundo. Hemos mejorado mucho estas visitas ?ad limina?, que antes eran muy formales y que ahora son aut?nticos encuentros de di?logo. Por tanto, tenemos que mejorar estos instrumentos para tener un permanente di?logo entre todas las partes de la Iglesia y entre todas las partes con la Santa Sede, para llegar a una mejor aplicaci?n del Concilio Vaticano II. Y despu?s veremos...

--?C?mo mantener la fidelidad a la Iglesia y favorecer la comuni?n, estando abiertos a que el Esp?ritu nos lleve hasta la verdad completa. Es decir, ?c?mo es posible no caer en el extremo de rigidez y ruptura?

--Cardenal Ratzinger: Creo que es una cuesti?n sobre todo de la maduraci?n de la fe personal. Aparentemente fidelidad y apertura parecen excluirse. Pero yo creo que la aut?ntica fidelidad al Se?or Jes?s, y a su Iglesia, que es su Cuerpo, es una fidelidad din?mica. La verdad es para todos y todos est?n creados para llegar al Se?or. Sus brazos abiertos en la cruz simbolizan para los Padres de la Iglesia al mismo tiempo la m?xima fidelidad --el Se?or es clavado en la cruz-- y el abrazo al mundo, para atraer al mundo hacia s?, y dejar espacio a todos. Por tanto, una aut?ntica fidelidad al Se?or participa en el dinamismo de la persona de Cristo, que puede abrirse a los diferentes desaf?os de la realidad, del otro, del mundo, etc. Pero al mismo tiempo, encuentra ah? su identidad profunda, que no excluye nada que sea verdadero, s?lo excluye la mentira. En la medida en que entramos en comuni?n con Cristo, en su amor que nos acepta a todos y nos purifica a todos, en la medida en que participamos en la comuni?n con Cristo, podemos ser fieles y abiertos.

--?En qu? situaci?n se encuentra actualmente la comunicaci?n ecum?nica del concepto de Iglesia? Despu?s de la instrucci?n ?Dominus Iesus? (6 de agosto de 2000) de la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe se dieron cr?ticas entre representantes de las Iglesias evang?licas, pues no aceptaron o no entendieron bien declaraciones suyas, pues usted dec?a que m?s que Iglesias deb?an ser consideradas como comunidades cristianas.

--Cardenal Ratzinger: El tema exigir?a una discusi?n larga. En primer lugar, se nos dijo que. si en la ?Dominus Iesus?, s?lo hubi?ramos hablado del car?cter ?nico de Cristo, toda la cristiandad habr?a quedado encantada con este documento, todos se hubieran unido en un aplauso a la Congregaci?n. ??Por qu? hab?is a?adido el problema eclesiol?gico que ha suscitado cr?ticas??, nos han preguntado.

Sin embargo, era necesario hablar tambi?n de la Iglesia, pues Jes?s cre? este Cuerpo, y ?l est? presente a trav?s de los siglos a trav?s de su Cuerpo, que es la Iglesia. La Iglesia no es un esp?ritu que revolotea. Estoy convencido de que [en la ?Dominus Iesus?] hemos interpretado de manera totalmente fiel la ?Lumen Gentium? del Vaticano II, mientras que en estos ?ltimos treinta a?os hemos ido atenuando el texto. De hecho, nuestros cr?ticos, nos han dicho que nos hemos quedado en la letra del Concilio, pero que no hemos entendido el Concilio. Al menos reconocen que somos fieles a la letra.

La Iglesia de Cristo no es una utop?a ecum?nica, no es algo que hacemos nosotros, no ser?a la Iglesia de Cristo. Por eso estamos convencidos de que la Iglesia es un Cuerpo, no es s?lo una idea, pero esto no excluye diferentes modos de una cierta presencia de la Iglesia incluso fuera de la Iglesia cat?lica que son especificados por el Concilio. Me parece evidente que existen, por tanto matices, y es comprensible que esto genere debates dentro de la Iglesia.

--?Piensa que la Iglesia, especialmente en el mundo occidental, est? preparada para afrontar la descristianizaci?n y el vac?o de la fe tan grande que hay? O, ?todav?a se da entre los hombres de Iglesia una visi?n de cristiandad, y no de una Iglesia misionera?

--Cardenal Ratzinger: Creo que en este sentido tenemos mucho que aprender. Nos ocupamos demasiado de nosotros mismos, de las cuestiones estructurales, del celibato, de la ordenaci?n de las mujeres, de los consejos pastorales, de los derechos de estos consejos, de los s?nodos... Trabajamos siempre sobre nuestros problemas internos y no nos damos cuenta de que el mundo tiene necesidad de respuestas, no sabe c?mo vivir. Esta incapacidad de vivir del mundo se ve en la droga, en el terrorismo, etc. Por tanto, el mundo tiene sed de respuestas, y nosotros nos quedamos en nuestros problemas. Estoy convencido de que si salimos al encuentro de los dem?s y presentamos a los dem?s de manera apropiada el Evangelio, se relativizar?n y resolver?n incluso los problemas internos. Para m? este es un punto fundamental: tenemos que hacer el Evangelio accesible al mundo secularizado de hoy.

--?Cu?l cree que puede ser el punto de partida para coordinar el crecimiento del poder t?cnico y cient?fico de la humanidad con la fe y la moral?

--Cardenal Ratzinger: Es algo que hay que descubrir de nuevo, pues los paradigmas cient?ficos cambian, y de este modo la situaci?n del di?logo entre ciencia y fe se encuentra ante nuevos desaf?os. Un instrumento importante, por ejemplo, es la Academia Pontificia de las Ciencias, de la que ahora soy tambi?n miembro, y de hecho hace poco he participado por primera vez en una de sus reuniones. Hasta ahora era solamente una asamblea de cient?ficos: f?sicos, bi?logos, etc.; ahora han entrado tambi?n fil?sofos y te?logos. Hemos visto que es dif?cil el di?logo entre las ciencias y la filosof?a y la teolog?a pues son modos totalmente diferentes de afrontar la realidad, con m?todos diferentes, etc. Uno de estos acad?micos --era especialista en la investigaci?n del cerebro humano-- dijo: existen dos mundos inconciliables, por una parte tenemos la ciencia exacta para la cual --en su campo-- no hay libertad, no hay una presencia del esp?ritu, y por otra parte, me doy cuenta de que soy un hombre y s? que soy libre. Por tanto, seg?n ?l, son dos mundos diferentes y no tenemos la posibilidad de conciliar estas dos percepciones del mundo. ?l mismo reconoc?a que cre?a en los dos mundos: en la ciencia que niega la libertad y en su experiencia de hombre libre. Pero de este modo no podemos vivir, ser?a una esquizofrenia permanente. En esta situaci?n actual de una aguda especializaci?n metodol?gica por parte de ambas partes, debemos buscar la manera en la que uno descubra la racionalidad del otro y encontrar un aut?ntico di?logo. Por el momento no existe una f?rmula. Por eso es sumamente importante el que se encuentren exponentes de las dos partes del pensamiento humano: las ciencias, y la filosof?a y la teolog?a. As? pueden descubrir que ambas son expresiones de la raz?n aut?ntica, pero deben comprender que la realidad es una y que el hombre es uno. Por eso es muy importante que, en la Universidades, las facultades no est?n una junto a otra, sino que est?n en un contacto permanente, en el que aprendemos a pensar con los dem?s y a encontrar la unidad de la realidad.


Publicado por mario.web @ 20:32
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