Domingo, 22 de mayo de 2011

Fundador de las Escuelas P?as y Patrono de las Escuelas Populares Cristianas del mundo.
Autor: Josep Dom?nech i Mira | Fuente:
JOS? CALASANZ
(1557-1648)


Un gigante de la pedagog?a

Hace cuatro siglos, un gran pedagogo espa?ol, Jos? Calasanz, inici? con la fundaci?n de las Escuelas P?as la larga y dif?cil marcha hacia la universalizaci?n de la ense?anza gratuita. Su pensamiento y su obra fueron profundamente innovadores no s?lo en ese aspecto, sino en otros muchos campos educativos. [----]

Datos biogr?ficos

Jos? Calasanz naci? el a?o 1557 en Peralta de la Sal, una poblaci?n espa?ola de habla catalana situada en la regi?n de Arag?n, en las proximidades de Catalu?a. Fue el s?ptimo y ?ltimo hijo de una familia de infanzones, es decir, de miembros de la baja nobleza aragonesa (2). Su padre ten?a una herrer?a y lleg? a ser alcalde de Peralta. Hasta los once a?os, estudi? la primera ense?anza en su pueblo y luego se traslad? a Estadilla, donde prosigui? estudios de humanidades. En 1571 se traslada a la pr?xima ciudad de Lleida, donde se encontraba la universidad m?s prestigiosa de la antigua corona de Arag?n. A ella acud?an alumnos procedentes de Catalu?a, Arag?n y Valencia, las tres grandes comunidades que se integraban en la corona aragonesa. Esos alumnos, siguiendo las costumbres medievales, se agrupaban por ?naciones?. Calasanz fue elegido prior de los aragoneses. Era una primera manifestaci?n del prestigio y de la ascendencia moral que dimanaba de su personalidad.

En Lleida, Jos? Calasanz estudi? filosof?a y derecho. Despu?s, sigui? cursos de teolog?a en las universidades de Valencia, Alcal? de Henares y nuevamente en Lleida, donde obtuvo el t?tulo de doctor. En 1583 fue ordenado sacerdote, iniciando as? una carrera eclesi?stica que le llev? a ejercer diversos cargos en tierras catalanas. Durante esa etapa de su vida, pas? algunos a?os en La Seu d?Urgell, poblaci?n muy pr?xima a la frontera francesa, que entonces resultaba muy insegura y peligrosa. En efecto, Catalu?a padec?a en aquellos tiempos graves problemas de bandolerismo que se ve?an agravados en las zonas fronterizas por la constante penetraci?n de bandas de gascones y de hugonotes que surg?an de los des?rdenes que imperaban en el pa?s vecino, produciendo en territorio catal?n toda clase de atropellos y extorsiones.

A Jos? Calasanz le toc? vivir la inseguridad y los peligros de aquellos tiempos acrecentados en La Seu d?Urgell por la falta de obispo, ya que la di?cesis permaneci? vacante durante alg?n tiempo. La falta de una autoridad fuerte, como la que ejerc?an entonces los obispos, alentaba toda clase de desmanes. El cargo de secretario del Cap?tulo catedralicio otorgaba a Calasanz grandes responsabilidades de gobierno que quedaron reflejadas en diez cartas escritas al Virrey de Catalu?a, en las que le ped?a ayuda urgente para resolver la angustiosa situaci?n que se viv?a en aquella comarca, donde los bandoleros robaban, extorsionaban y asesinaban sin l?mites. (3)

Su vinculaci?n con las tierras de Lleida se reforz? con el ejercicio de otros cargos, como el de visitador de Tremp, poblaci?n en la que hab?a un convento de dominicos que ense?aban la lectura y la escritura. Calasanz era entonces un hombre joven de gran estatura y de gran fortaleza f?sica. Esas condiciones naturales iban emparejadas con la gran fuerza moral, intelectual y espiritual de que dar?a prueba durante toda su vida. En la tenacidad con que Calasanz realiz? su gran obra pedag?gica hay efectivamente algo de herc?leo, gigantesco, que s?lo un hombre de sus extraordinarias condiciones pod?a soportar.

La preocupaci?n por los pobres y los desfavorecidos ya se manifest? en sus a?os de juventud en Espa?a, cuando cre? una fundaci?n en Claverol que todos los a?os distribu?a alimentos a los pobres de aquella localidad. Esa fundaci?n ben?fica funcion? hasta 1883, es decir, casi dos siglos y medio. La gran preocupaci?n social que Calasanz demostrar?a despu?s en su obra pedag?gica tiene ese antecedente revelador en plena juventud.

En l592, cuando el futuro pedagogo ten?a 35 a?os de edad, se traslada a Roma con el af?n de hacer carrera eclesi?stica. All? residir?a la mayor parte de los 56 a?os que a?n le quedaban de vida. Durante esa larga estancia, sin perder sus ra?ces hisp?nicas, se convertir? en un aut?ntico romano, plenamente identificado con la ciudad y con el pa?s. 3

En l597, conmovido por la pobreza y la degradaci?n moral en la que viv?an numerosos ni?os romanos, funda en la iglesia de Santa Dorotea del Trast?vere la primera escuela cat?lica p?blica, popular y gratuita de la edad moderna en Europa, la primera Escuela P?a. En l600 introduce la Escuela P?a en el interior de Roma, y poco despu?s tiene que hacer ampliaciones para poder acoger a los numerosos alumnos que llegaban de todas partes.

En l610 escribe el Documentum Princeps, en el que expone los fundamentos de su obra pedag?gica. Este documento va acompa?ado de un reglamento para maestros y de otro para alumnos. En l612 traslada la escuela a San Pantale?n, que se convertir? en la casa matriz de las Escuelas P?as.
En 1616 se crea en Frascati la primera Escuela P?a fuera de Roma. Un a?o despu?s, el Papa Pablo V crea la Congregaci?n de las Escuelas P?as, el primer instituto religioso dedicado b?sicamente a la ense?anza. En a?os sucesivos se crean escuelas en diversos lugares de Italia:

G?nova en 1625, N?poles en 1626, etc. Calasanz escribe las constituciones del colegio Nazareno de Roma y mantiene contactos con Galileo. En 1631 funda el colegio de Mikulov en Moravia y poco tiempo despu?s, en ese mismo pa?s, los colegios de Str?znice y Leipnik. Las fundaciones se extienden por otras muchas ciudades de Italia. En 1638, recordando su vinculaci?n juvenil con las tierras de Lleida, Calasanz intenta una fundaci?n en Guissona, la primera que se hac?a en Espa?a, pero ?sta no llegar? a consolidarse debido a la guerra que estallar?a dos a?os despu?s4. En 1642 se crean el Real Colegio de Varsovia y el Colegio Podoliniec en Polonia, pa?s en el que se producir? una gran implantaci?n. Ese mismo a?o, debido a la crisis interna que vive la obra y a las intrigas y tensiones externas, Calasanz es apresado brevemente e interrogado por la Inquisici?n. El a?o siguiente, el anciano pedagogo se ve inmerso en una lucha de intereses pol?ticos y de intrigas de personajes ambiciosos que termina con la destituci?n del cargo de General de la Orden que ?l hab?a fundado, cayendo en desgracia y siendo sustituido por uno de sus detractores. Durante los a?os siguientes contin?a la desgracia de Calasanz y la Congregaci?n pierde categor?a, hasta el punto de que su obra de tantos a?os se ve en peligro de hundimiento. En 1648, todav?a en desgracia, muere Calasanz casi a los 91 a?os de edad, siendo enterrado en San Pantale?n.

Ocho a?os despu?s de su muerte, el papa Alejandro VII rehabilita las Escuelas P?as. En 1748, la Iglesia cat?lica beatifica a Jos? Calasanz, que ser?a canonizado 19 a?os m?s tarde. Finalmente, el 13 de agosto de 1948, el papa P?o XII lo proclama patrono de las Escuelas Populares Cristianas del mundo. Actualmente, las Escuelas P?as est?n extendidas por numerosos pa?ses de Europa, ?frica, Am?rica y Asia.

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La obra pedag?gica

En la obra pedag?gica de Jos? Calasanz hay que destacar varios aspectos importantes. En primer lugar, y as? lo reconocen los autores que han estudiado su obra, como Ludovico Von Pastor (9), Ge?rgy Santha (10) y Severino Giner (11), Calasanz fue el creador de la primera escuela cat?lica, popular, p?blica y gratuita de la Edad Moderna en Europa. Un tipo de escuela que, desde su fundaci?n hace cuatro siglos, ha mantenido esas caracter?sticas hasta nuestros d?as. Fue una innovaci?n altamente revolucionaria que romp?a de forma radical con los privilegios de clase que manten?an en la marginaci?n y la pobreza a grandes masas de poblaci?n. En la historia de la educaci?n, Jos? Calasanz es el gran pedagogo de los pobres, el pedagogo de la gratuidad y la generalizaci?n de la ense?anza a todas las clases sociales sin discriminaci?n. Su firmeza en estos principios fue total a lo largo de su vida.
Existen m?ltiples muestras de la vigilancia sin fisuras que ejerci? sobre sus escuelas en relaci?n con ese tema: ?Respecto a hacer pagar a los alumnos la acomodaci?n de las escuelas, los bancos u otras cosas, no lo hagan en modo alguno? 12. ?Advierta que los maestros no pidan nada a los alumnos? (13). ?Tengo que avisarle de una falta y descuido grande que se da en esas escuelas, se trata de vender y comprar? (14).

En segundo lugar, por su estricta aplicaci?n de los principios cristianos, fue tambi?n el pedagogo de la no discriminaci?n social, racial, o religiosa. No s?lo fue la valiente y generosa actitud que, como veremos m?s adelante, mantuvo con perseguidos por la Inquisici?n como Galileo y Campanella, fue tambi?n el hecho altamente significativo en aquella ?poca de que matricul? en sus escuelas a alumnos jud?os, a los que trataba con id?ntico respeto (15). De igual modo, en sus escuelas de Germania tambi?n escolariz? a alumnos de religi?n protestante (16). Su prestigio y su universalismo fueron tan grandes que incluso del imperio turco le llegaron peticiones para la fundaci?n de Escuelas P?as que no pudo atender, pese a sus deseos, por carecer de los maestros necesarios. Los ?nicos m?ritos que Calasanz reconoc?a en sus escuelas eran los derivados del estudio y la virtud.

En tercer lugar, Calasanz fue el creador, organizador y sistematizador de la graduaci?n escolar por niveles y ciclos en la ense?anza primaria, as? como de un nivel de formaci?n profesional y de un sistema de ense?anza secundaria popular. Sus escuelas llegaron a tener hasta 1 500 alumnos en el mismo centro escolar y, por supuesto, eran muy distintas de las escuelas de maestro ?nico que exist?an en los barrios de Roma y en otros lugares. El tama?o de esos centros oblig? a desarrollar una organizaci?n escolar muy compleja y minuciosa, donde la graduaci?n por niveles y por ciclos desempe?? un papel muy importante. A este respecto, C. Bau dice lo siguiente: Las Escuelas P?as, particularmente San Pantale?n de Roma, fueron simult?neamente Colegio de Primera Ense?anza, Escuela Primaria Superior de cuentas y caligraf?a que capacitaba para oficinas y despachos a los muchachos que no hab?an de seguir carrera, e Institutos de Segunda Ense?anza, en su rama de Lat?n y Humanidades (17).

Organizaci?n escolar

Aunque a veces hab?a una clase de p?rvulos, en general la escolarizaci?n se iniciaba a partir de los seis a?os de edad, pasando sucesivamente por nueve clases graduadas en orden decreciente. En la novena clase, los ni?os iniciaban la lectura con m?todos sil?bicos y grandes cartelones que permit?an una ense?anza colectiva. En la octava clase se ense?aba a leer de corrido. Los alumnos hac?an lecturas individuales con el maestro y se correg?an entre ellos. Las clases duraban dos horas y media por la ma?ana y otro tanto por la tarde. Cada cuatro meses se hac?a un examen general en todas las escuelas. Si la evaluaci?n era positiva, el alumno era admitido en la clase superior.

Aunque Calasanz preconizaba un m?ximo de cincuenta alumnos por clase, en ocasiones llegaban a ser hasta sesenta. Para crear una cierta emulaci?n, se organizaban dos grupos de alumnos que pugnaban para obtener mejores resultados. En una ?poca en la que no exist?a inter?s por la educaci?n popular, Calasanz supo crear unas instituciones escolares sumamente complejas. As?, la Escuela de San Pantale?n dispon?a en el curso l623-l624 de una dotaci?n de personal de 37 miembros, entre los que se contaban los maestros, encargados de la intendencia, personal administrativo, enfermeros, cocinero, etc.

Calasanz se preocupaba por la educaci?n f?sica y la higiene de los alumnos. Existen varios pasajes de sus escritos en los que habla de esos temas, ordenando a los superiores que velaran por la salud de los ni?os. Extrem? siempre la vigilancia sobre la m?xima pureza de las aguas utilizadas en sus escuelas. Asimismo, ped?a que se blanquearan las aulas cada a?o. Exig?a la m?xima limpieza en todas las dependencias, y muy especialmente en los lavabos. En muchos aspectos, se anticip? a nuestros tiempos creando instituciones complementarias: comedores, roperos, residencias etc. Orden? que se proporcionara a los alumnos gratuitamente el material necesario, incluso tinta y papel.

Los maestros deb?an llevar tres libros de registro: el de matr?cula, el de asistencia y el de calificaciones. Deb?an preparar previamente sus clases y estar en sus puestos antes de la llegada de los alumnos. Terminadas las clases, los maestros acompa?aban a sus alumnos hasta sus casas. El mismo Calasanz realiz? esa tarea hasta los 85 a?os de edad.

Contenidos de las ense?anzas

Los alumnos aprend?an a leer indistintamente en lat?n y en lengua vern?cula. Calasanz mantuvo el lat?n, pero fue un gran defensor de la lengua vern?cula, y en ella estaban escritos los libros escolares, incluso los destinados a la ense?anza del lat?n. En la clase sexta, los alumnos ten?an ya un buen dominio de la lectura, de manera que al llegar a la clase quinta eran repartidos en dos secciones: una primera secci?n de matem?ticas destinada a los alumnos que quer?an aprender un oficio, y una segunda de gram?tica para aquellos que quer?an proseguir estudios de letras. Los alumnos de ambas secciones segu?an en com?n clases de escritura, en las que se hac?a especialmente hincapi? en la caligraf?a.

Conviene recalcar la importancia que daba Calasanz a la ense?anza de las matem?ticas. En esto como en tantas cosas, fue un gran innovador que acert? a vislumbrar con clarividencia las tendencias del futuro. Tanto en la formaci?n de los alumnos como en la de los maestros, la ense?anza de las matem?ticas y las ciencias se consideraba muy importante en las Escuelas P?as. La preocupaci?n del pedagogo por este tema surge continuamente en sus escritos: ?Procure perfeccionarse lo m?s que pueda en las matem?ticas, que por lo visto son muy gratas al mundo? (18) (Carta a Morelli, 31-3-1635). ?Respecto a la escuela de ?baco, si hay alguien que tenga disposiciones para aprenderlo, exh?rtele de mi parte y sea Ud. el primero en aprenderlo? (19) (Carta a Bianchi, 20-7-1634).

La importancia atribuida por los escolapios a esa ense?anza ha sido continua desde entonces. Hay numerosos testimonios de la trayectoria seguida en los siglos pasados. En Espa?a, por ejemplo, un pa?s donde no exist?a una gran tradici?n cient?fica, las Escuelas P?as s? tendr?an gran prestigio matem?tico y cient?fico. As? lo confirma Mariano Cardedera, un pedagogo espa?ol de mediados del siglo pasado: ?Los alumnos internos aprenden bajo la direcci?n de los escolapios las matem?ticas, la f?sica, la qu?mica y la historia natural [...] En el d?a, cultivan con mucho empe?o las ciencias exactas y las naturales? (20).

El gran inter?s que manifest? Calasanz por este tema contrasta con el desinter?s general que exist?a entonces en toda Europa por esas ense?anzas. En la quinta clase se terminaba el ciclo de ense?anza primaria y en las cuatro clases siguientes se completaba un ciclo de humanidades que en Roma entroncaba con los estudios del Colegio Romano regentado por los jesuitas.

La formaci?n moral y cristiana de los alumnos fue sin duda la gran preocupaci?n del pedagogo. Como sacerdote y como educador, ve?a la escuela como el mejor medio para reformar la sociedad. Sus ideales cristianos est?n presentes en todos sus escritos. Las constituciones y los reglamentos de las Escuelas P?as est?n impregnados de ese esp?ritu. Supo crear el ideal de maestro cristiano, ideal que le servir?a de base a la formaci?n de los m?s de quinientos maestros que colaboraron con ?l durante su vida.

La disciplina

Calasanz fue el iniciador del m?todo preventivo, seg?n el cual en educaci?n es mucho mejor prever que reprimir. Ese m?todo ser?a desarrollado despu?s por Juan Bosco, el creador de las Escuelas Salesianas. En materia de disciplina, y en contra de lo que era habitual en su ?poca y en ?pocas posteriores, siempre defendi? la m?xima moderaci?n en los castigos. Aunque ?stos fuesen a veces inevitables, ?l siempre predicaba la moderaci?n, el amor y la benignidad como base de la disciplina: ?Hemos de castigar con mucha piedad, que as? lo requiere el nombre y la caridad que profesamos? 21 (20-6-1624).
?Deseo recuerde que usen discreci?n en los castigos. Conviene ser muy benignos con los ni?os? (22) (18-12-1626).

?Al castigar a los escolares, sean m?s bien benignos que severos?( 23) (l0-l0-l643).

La disciplina deb?a basarse en la firmeza y en la benignidad, y sus objetivos eran: a) la previsi?n del mal; b) si el mal se presentaba, evitar la precipitaci?n; y c) llegado el momento de actuar, imponer la correcci?n asegurando la enmienda del alumno.

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Notas


Josep Dom?nech i Mira (Espa?a). Doctor en pedagog?a. Licenciado en filolog?a hisp?nica y en filolog?a catalana por la Universidad de Barcelona. Inspector de educaci?n. Desde 1976 a 1994, fue jefe de la Inspecci?n Educativa de Lleida, Catalu?a. Fue miembro de la comisi?n asesora y es miembro de la comisi?n t?cnica del Departamento de Ense?anza de Catalu?a. Tambi?n ejerci? las funciones de coordinador y profesor de pedagog?a en los cursos de especializaci?n de profesores en la Universidad de Educaci?n a Distancia. Autor de varias publicaciones e investigador sobre temas de educaci?n comparada.



Quien desee consultar los escritos de San Jos? Calasanz de click en el siguiente enlace

Biblioteca de los Escolapios


La Orden de las Escuelas P?as y Goya Producciones publican un documental sobre San Jos? de Calasanz.Dvd disponible en 11 idiomas

?La apasionante vida de San Jos? de Calasanz (1557-1648)?

Para m?s informaci?n, se puede visitar Goya Producciones

Se puede ver un trailer en: http://www.youtube.com/watch?v=myBJm5oWFAg

Y c?mo se hizo en: http://www.youtube.com/watch?v=uu2A2JiPyCc


Publicado por mario.web @ 22:09
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