Lunes, 23 de mayo de 2011

El Colegio Champagnat es miembro de la Congregaci?n Marista mundial y ofrece un proyecto educativo inspirado en el pensamiento de su fundador, el Padre Marcelino Champagnat, canonizado en 1999. Una filosof?a que armoniza fe, cultura y vida.
Autor: Mayra Novelo | Fuente: www.maristas

Proyecto Institucional: "Formaci?n de la Persona"

Los Valores
El objetivo institucional es educar hombres y mujeres con profundos valores morales y ?ticos para su inserci?n exitosa en el mundo de hoy como l?deres responsables
La Formaci?n
Desarrollar la esencia de cada ni?o y ni?a para que puedan construir su propio proyecto de vida en plenitud, como personas libres, creativas y solidarias.

IDEARIO

1. El Ideario es el conjunto de principios que debe orientar nuestra vida y nuestro quehacer educativo, a la hora de elaborar proyectos, establecer prioridades, fijar metas y deducir los medios necesarios.

2. Por lo mismo, contiene una determinada visi?n del hombre, del mundo, de lo religioso, de la educaci?n, que ser? nuestro mareo de referencia.

3. Invitamos a quienes integran o desean integrar la comunidad educativa marista a que confronten sus expectativas personales con nuestro Ideario Educativo, y lleguen a una opci?n clara y comprometida frente al mismo.

DEFINICI?N INSTITUCIONAL

Qui?nes somos: Nuestra identidad

4. "Suscitados por el Esp?ritu Santo, nuestro Instituto es enviado por la Iglesia. En pos del Padre Champagnat evangeliza, sobre todo, educando a los j?venes, en especial a los Ir?s desatendidos. " (Const. 80)

5. Nuestro colegio es un centro educativo cat?lico que la Iglesia -a trav?s del Instituto de los Hermanos Maristas- ofrece a la sociedad, para promover la formaci?n integral de sus alumnos. Se inserta en la pastoral eclesial y en el sistema educativo nacional.

6. Nuestra visi?n del mundo y del hombre est? inspirada en el Evangelio de Jes?s.
7. Consideramos al mundo como el lugar en que los hombres dialogan entre s? y se hermanan en un esfuerzo com?n para construir una sociedad justa, consciente y solidaria.

8. Creemos en el hombre como valor supremo de la creaci?n y en su capacidad de descubrir el bien y la verdad; que se asume como proyecto de una permanente conquista de s? mismo y como sujeto y autor de su propia historia.
9. El se?or?o respetuoso del hombre sobre la creaci?n, ubica a la misma al servicio de la realizaci?n de la persona y de toda la comunidad humana. Consecuentemente todas las estructuras, econ?micas, sociales, pol?ticas, jur?dicas, etc., que ?l mismo crea, deben reconocer en el hombre, su raz?n de ser.

10. El educador marista ve al hombre como una persona libre, original, en situaci?n perfectible; investido de dignidad, responsabilidad, destino y esperanzas; en interacci?n con la naturaleza, con los dem?s hombres y con Dios mismo.

11. Como congregaci?n marista reconocemos y valoramos la visi?n de nuestro Fundador, para quien no exist?an fronteras en su misi?n edueativo-evangelizadora. Vemos en todo ni?o y joven un hijo de Dios y un hermano universal. En fidelidad al contexto en que vivimos, experimentamos una particular llamada a reforzar nuestro sentido de pertenencia a Am?rica Latina.

Educaci?n y Escuela Cat?lica

12. Con los obispos latinoamericanos, creemos que la educaci?n es un factor b?sico y decisivo para una cultura m?s acorde con las necesidades del hombre y el proyecto de Dios.

13. Creemos que a trav?s de la Escuela Cat?lica contribuimos a dar sentido evang?lico a toda la realidad humana. De aqu? que nuestros centros brinden un claro y expl?cito servicio evangelizador.

Educaci?n, persona y sociedad

14. En el pensamiento del P. Champagnat, educar es motivar el desarrollo integral de la persona, cultivando todas sus dimensiones. Es facilitar al joven la consecuci?n de los valores que lo humanizan y personalizan, tales como la sociabilidad, la libertad, la responsabilidad, la trascendencia, para llegar a ser "buenos cristianos y virtuosos ciudadanos".

ESTILO FORMATIVO

Qu? proponemos:

Perfil de la persona que educamos.

15. "La escuela Marista ofrece a las familias un proyecto educativo que armoniza fe, cultura y vida, seg?n el pensamiento de Marcelino Champagnat. Este proyecto subraya los valores de abnegaci?n y apertura a los dem?s; presenta la cultura como un Medio de comuni?n entre los hombres y el saber como un compromiso de servicio. " (Const. 87). En las diferentes dimensiones de la persona la escuela marista aspira a lograr:

Dimensi?n f?sica

16. Un educando que valore y respete su cuerpo y el de los dem?s, su desarrollo f?sico, sus posibilidades de expresi?n corporal y su salud, y los cultive a trav?s de h?bitos higi?nicos, del deporte, de la vida al aire libre y del cuidado del ambiente natural y urbano en que vive.

17. Que adquiera el conocimiento, la aceptaci?n y la valoraci?n del crecimiento, de las capacidades y de las limitaciones, tanto en s? mismo como en los dem?s, sin discriminares ni discriminar a nadie.

Dimensi?n afectiva

18. Que sea capaz de asumir y expresar el cari?o y la ternura, integrando su personalidad sexuada, mediante una sana relaci?n consigo mismo, con la naturaleza, con los dem?s y con Dios.

19. Que pueda dar y recibir amor, generar relaciones amistosas, asumir y valorar la familia, como ?mbito natural de crecimiento y maduraci?n.

Dimensi?n cognitiva

20. Un educando que cultive la memoria, la inteligencia, la capacidad de s?ntesis, los criterios para la reflexi?n, el juicio cr?tico, los h?bitos de la labor intelectual as? como las habilidades que le permitan asumir el trabajo como expresi?n creativa. Que adquiera los conocimientos suficientes y necesarios en el ?mbito de las ciencias, el arte y la t?cnica, as? como la capacidad de confrontaci?n e investigaci?n.

Dimensi?n comunitaria y social

21. La educaci?n marista motiva y acompa?a al alumno para que -con autonom?a y a la vez integrado a los dem?s act?e en su ambiente respondiendo personalmente a su vocaci?n hist?rica y eterna.

22. Que sea creativo para desarrollar respuestas adecuadas a nuevas realidades desde la originalidad, la b?squeda, la profundizaci?n, la iniciativa.

23. Que est? abierto a la participaci?n en las diferentes propuestas del entro, como jornadas, convivencias, actividades culturales, juegos, deportes.

24. Que, a partir de la conciencia de la miseria f?sica y moral de quienes le rodean, sea solidado y asuma la dimensi?n cristiana del servicio, superando las diferencias sociales, los racismos, la voluntad de poder y de explotaci?n.

25. Que sea capaz de comprometerse asumiendo responsabilidades y enfocando su formaci?n y su futura vida profesional dentro de una perspectiva de servicio.

26. Que sea capaz de un di?logo cr?tico, responsable y creativo frente a los medios de comunicaci?n social.

27. Que tenga conciencia de su ser nacional y de su participaci?n activa como ciudadano.

Dimensi?n ?tico valorativa

28. La educaci?n marista considera a la persona humana como valor fundante de cualquier axiolog?a. Fundamentados en la encarnaci?n de Cristo consideramos que todo lo profundamente humano es esencialmente cristiano. De aqu? que la propuesta de valores tendr? una honda ra?z humano-cristiana.

29. M?s all? de la expresi?n hist?rico-cultural de los valores, se pretende capacitar a los educandos para apostar por el valor del ser frente al tener, por el sentido de la vida, la esperanza, la solidaridad, la responsabilidad, la libertad, la justicia, la conciencia cr?tica, el trabajo creador, la interioridad, la reconciliaci?n y la paz.

Dimensi?n trascendente

30. "Movido por el Esp?ritu, Marcelino

Champagnat qued? cautivado por el amor de Jes?s y Mar?a a ?l y a los dem?s. Esta experiencia, unida a su apertura a los acontecimientos y personas, se convierte en fuente de su espiritualidad y celo apost?lico, lo hace sensible a las necesidades de su tiempo, sobre todo a la ignorancia religiosa y a las situaciones de pobreza de la ni?ez y juventud. La fe y el deseo de cumplir la voluntad de Dios le revelan su Misi?n: dar a conocer a Jesucristo y hacerlo arriar. Dec?a con frecuencia.- No puedo vera un ni?o sin que Me asalte el deseo de ense?arle el estetismo y derive cu?nto lo ama Jesucristo. Con este esp?ritu fund? el Instituto para educar cristianamente a los ni?os y j?venes, en especial a los M?s desatendidos. " (Const. 2)

31. "Fieles al carisma del Fundador, la escuela Marista hace del anuncio directo de la Palabra un elemento esencial de su Misi?n. " (Const. 85)

32. Somos conscientes que muchos de nuestros enteros son ya "fronteras de evangelizaci?n". Por ello, dentro del mareo de libertad que implica toda opci?n de fe, queremos favorecer en los ni?os y j?venes una vivencia aut?ntica del cristianismo, mediante un ambiente escolar mareado por los valores evang?licos, la explicitaci?n sistem?tica de la fe y el acompa?amiento en su compromiso de vida. Desde este tercer nivel damos particular importancia a la catequesis sacramental, a los movimientos juveniles, a los grupos de oraci?n y a la pastoral de vocaciones.

33. Respetando las distintas opciones personales frente a la propuesta de fe, aspiramos a que nuestros alumnos:

a.- Reconozcan en su identidad personal la dimensi?n trascendente que los abre a la realidad, a las dem?s personas y a Dios.

b.- Descubran su proyecto de vida, insert?ndose conscientemente como constructores de la comunidad humana.

c.- Asuman con apertura y respeto la propuesta evangelizadora del colegio, explicitada por la catequesis sistem?tica.

d.- Sean capaces de experimentar la propuesta de valores evang?licos, participando de las actividades propias de la pastoral colegial.

e.- Puedan llegar a una respuesta vital y comprometida frente a Cristo que los invita a su seguimiento.

f.- Logren expresar y celebrar la fe, en el encuentro personal y comunitario con el Dios de la Vida, que en Cristo ha asumido toda nuestra realidad con sus luces y sombras, penas y alegr?as.

g.- Descubran a Mar?a, nuestra Buena Madre, como camino para ir a Cristo y a los hermanos.

h.- Perciban la invitaci?n a construir la comunidad eclesial y sean capaces de asumir una opci?n comprometida con los menos favorecidos.

i.- Desarrollen su vocaci?n personal y
misionera, siendo testigos y anuncio de la fe, vivida como don y conquista.

j.- Puedan reconocer en Marcelino Champagnat un regalo de Dios para la Iglesia y actualizar en sus vidas los valores propios del carisma marista.

ESTILO DE ENSE?ANZA

C?mo lo realizamos:

La pedagog?a marista

34. La tradici?n pedag?gica marista se nutre de la experiencia y la reflexi?n educativas, desarrolladas desde Marcelino Champagnat y los primeros Hermanos hasta nuestros d?as. Desde esta perspectiva podemos destacar algunos aspectos esenciales y peculiares:

Una pedagog?a integral

35. Que favorece el crecimiento total del alumno; es decir, no s?lo se interesa por el aprendizaje, la adquisici?n de datos, las destrezas y los h?bitos, sino que atiende a la persona global. Nuestros primeros Hermanos ya hac?an referencia a "Educar todo el ni?o". Hoy este principio sigue orientando nuestro servicio educativo evangelizador. Intentamos una educaci?n personal que acompa?e a cada uno seg?n sus necesidades y que favorezca el ambiente humano para la maduraci?n individual.

Una pedagog?a mariana

36. Mar?a, madre y educadora, inspira toda la propuesta y el proceso educativo marista, siendo el camino que nos conduce a Jes?s de Nazaret. Como Ella educamos desde:

37. La presencia: La pedagog?a de la presencia encuentra su ra?z en el pensamiento del Padre Champagnat: "Para educar a los ni?os hay que amarlos". Esta presencia est? vinculada al sentido de vigilancia preventiva, que implica: estar; estar cercano; estar con alegr?a; sin abrumar ni inhibir; saber retirarse a tiempo, alentar a crecer y a actuar con libertad. Presencia que permite conocer mejor al alumno y colocarse de parte del menos favorecido.

38. La sencillez: Caracter?stica desde nuestros or?genes, se expresa, entre otras formas, por el amor preferencial a los pobres y sencillos; la b?squeda de los objetivos sin rodeos in?tiles; y la actuaci?n sin doblez ni orgullo, buscando la esencia y no la apariencia.

39. La vida de familia: "El Padre Champagnat hizo de la comunidad de los primeros disc?pulos una verdadera familia. " (Const. 49). El esp?ritu de familia se traduce en el trato sencillo y dialogante, y en la acogida cari?osa y participativa de todos los miembros de la comunidad educativa.

40. El esp?ritu de trabajo: La pedagog?a del trabajo es expresi?n del esp?ritu mariano de sencillez y vida de familia. Frente a la indolencia y la facilidad excesiva propone el esfuerzo y la constancia.
41. La interioridad y la relaci?n con Dios: Como Mar?a, que " guardaba todo en su coraz?n" (Lc 2,19) y supo interceder por quienes amaba Jn 2, 3-5), los educadores maristas creamos un espacio para acoger en la oraci?n a nuestros alumnos y hablarle de ellos a Dios. Nuestra confianza radica, no s?lo en el esfuerzo que hacemos para ense?ar, sino en la bondad del Padre que nos ha llamado a esta vocaci?n y nos escucha, y en la "Buena Madre", siempre atenta a las necesidades de sus hijos.

Una pedagog?a participativa.

42. Proponemos una pedagog?a en la que el educando, art?fice de su propio crecimiento, se asume como protagonista, implic?ndose activamente en el proceso educativo personal y grupal.

Una pedagog?a del testimonio

43. "Creemos que nuestro testimonio personal y comunitario es1n?s importante que nuestra acci?n. " (XIXC.G., Misi?n, 21). ?Al lado de los j?venes, colmo educadores cristianos, en la escuela o fuera de ella, damos testimonio de la necesidad de lograr la armon?a entre fe, cultura y vida, entre el compromiso colmo cristianos colmo ciudadanos. " (XIX C-G-, Mensaje, 12)

Una pedagog?a que parte de la vida y se orienta hacia la vida.

44. Entendemos que la vida misma es fuente de formaci?n. En efecto, desde la vida, el ni?o y m?s adelante el hombre, tendr? que seguir form?ndose. Por ello, m?s que la transmisi?n de saberes nos preocupa que el educando aprenda a aprender desde la vida.

La escuela marista busca dar respuesta a las necesidades de los alumnos en la situaci?n de vida en que se encuentran. Esto reclama una capacidad de adaptaci?n, tanto a nivel de contenidos como de m?todos, para ofrecerles los instrumentos necesarios, evitando los aprendizajes ajenos a la realidad.
Esta pedagog?a de educar desde y para la vida orienta tambi?n la formaci?n religiosa, que queremos se traduzca en una ?tica concreta y no en principios abstractos.

Una pedagog?a desde y para la solidaridad.

45. "Hemos nacido de una experiencia evang?lica de solidaridad: Marcelino nos intuy? en los ojos de este muchacho ignorante. De ah? brota lo que constituye el fundamento de nuestra propia respuesta a las necesidades de hoy. " (XIX C.G., Mensaje, 11).

Estamos llamados a caracterizarnos por una particular sensibilidad frente a las situaciones de pobreza, l?mites e injusticias que surgen dentro de la comunidad y en el entorno social. Ello inspira un estilo pedag?gico marcado por la preferencia al m?s d?bil, por la delicadeza, por la entrega generosa, por la no discriminaci?n, por el saber disimular las dificultades ajenas.
Atender a los alumnos con mayor dificultad es crear estructuras de apoyo, grupos de recuperaci?n, acompa?ar pacientemente a quien va con retraso y ofrecerle est?mulos.

ESTRUCTURAS DE PARTICIPACI?N

Qui?nes actuamos:

La comunidad educativa

46. Proponemos que nuestro colegio se constituya como una aut?ntica comunidad educativa, porque entendemos que la tarea de la educaci?n requiere de la aportaci?n coordinada de todos los estamentos que intervienen en ella.

47. El camino o medio para construir esta comunidad educativa, es la participaci?n, entendida como un proceso en constante realizaci?n. Los principios que rigen este proceso son:

- La corresponsabilidad, asumiendo los compromisos en los niveles en que cada uno deba hacerlo, de acuerdo con el Manual de Roles y Funciones.

- La subsidiariedad, respetando las competencias asignadas a los cargos superiores e inferiores.
- La representatividad, haci?ndose cada cual presente en los medios de gesti?n o gobierno a los que tiene acceso, ya personalmente, ya por su o sus representantes.

- La globalidad, procurando que las acciones y los criterios que las ordenan mantengan una perspectiva de conjunto.

48. Una adecuada concepci?n de la participaci?n exige la actitud interior de integrarse, que implica el sentido de pertenencia al centro y la aceptaci?n del Ideario Educativo. Se expresa en el esp?ritu de colaboraci?n, el trabajo en equipo y la acogida de las personas y sus iniciativas.

49. Los niveles de participaci?n -Informativo, consultivo y de decisi?n-, en los diferentes ?mbitos -pedag?gico, administrativo, pastoral, organizativo, etc.- dependen del tipo de servicio y de la responsabilidad otorgados a las personas y a los grupos en la animaci?n y vivencia del proceso educativo.

50. Los Hermanos nos sentimos gozosamente llamados a compartir y a alentar la vivencia de nuestra misi?n y espiritualidad con aquellos seglares que asumen las diversas responsabilidades de animaci?n, docencia y servicio.

Identificamos los estamentos fundamentales que componen la comunidad educativa marista:

La entidad titular

51. La entidad titular es el Instituto de Ense?anza General (Instituto de los Hermanitos de Mar?a o Hermanos Maristas). Define y mantiene los principios que configuran el
servicio educativo-evangelizador de los centros, as? como los criterios que garantizan la fidelidad al mismo.

52. Los poderes de representaci?n corresponden al Hermano Provincial, quien act?a por s? mismo o en forma colegiada con el Consejo Provincial, seg?n lo determinan las Constituciones de la congregaci?n marista (Const. 143).

La comunidad de Hermanos

53. Los Hermanos, forman una comunidad de consagrados, nacida del llamado del Se?or para evangelizar educando. Intentan irradiar en la comunidad educativa un esp?ritu de autenticidad, lealtad y trabajo, en un ambiente de corresponsabilidad en la obra com?n.

54. Por sobre todas las cosas, la comunidad de Hermanos quiere ser esa presencia de Dios en la escuela, que recuerde a todos sus integrantes, el llamado constante que el Se?or nos hace a ser fieles a la misi?n que nos ha confiado.

55. Los centros que no cuentan con la presencia directa de una comunidad de Hermanos hallan en la comunidad Provincial el apoyo, el aliento y el testimonio para vivir su misi?n.

Los directivos de los centros

56. Reciben de la entidad titular la delegaci?n del servicio de la autoridad, entendido como compromiso de animaci?n, y responden -en la instancia local- ante la comunidad educativa, el Estado y la entidad titular.

Los alumnos

57. La raz?n de ser de la escuela marista es ofrecer un servicio evangelizador a sus alumnos. Al definir nuestro estilo formativo hemos delineado ya las caracter?sticas esenciales de su perfil.

58. "Con los alumnos nos comportamos corlo hermanos y educadores. AgJuda1nos a los j?venes a convertirse en art?fices de su propia formaci?n, creando en la escuela una atm?sfera de cordialidad y participaci?n" (Const. 88).
59. Es deseable la creaci?n de agrupaciones de alumnos a trav?s de las cuales puedan manifestar sus pareceres, dentro de un clima de confianza, donde se desarrolle la iniciativa, la libertad, la responsabilidad y el respeto mutuo.

Las familias

60. Los padres de los alumnos son los primeros responsables de la educaci?n de sus hijos. Fieles a nuestro Ideario Educativo nos sentimos sus colaboradores en esta dif?cil y apasionante tarea.

61. La confianza de los padres depositada en el centro, y el reconocimiento por parte del centro de que los padres son los primeros educadores, hacen que la colaboraci?n mutua sea obligada.

62. Queremos que las relaciones entre el colegio y las familias se den siempre en un clima de cordialidad. Favorecemos la asociaci?n de padres de alumnos como medio para fomentar su integraci?n en la tarea educativa.

63. Creemos en la necesidad de un proceso continuo en la formaci?n de los padres, en orden a un crecimiento personal y a una mayor capacitaci?n para cumplir con su misi?n. De all? nuestro apoyo a toda actividad que tienda a tal fin.

Los docentes

64. Los docentes, -maestros, profesores, catequistas, colaboradores en deportes, en actividades culturales, en laboratorios, en equipos de orientaci?n y gabinetes psicopedag?gicos- son, por su relaci?n cercana a los alumnos, fuerzas vivas de la educaci?n marista.

65. Por eso est?n llamados a una opci?n clara frente al Ideario Educativo Marista, implic?ndose en la elaboraci?n y el seguimiento de los Proyectos Educativos locales.

66. Como educadores maristas procuran ser profesionales competentes, no content?ndose con la simple transmisi?n de contenidos acad?micos sino buscando ser aut?nticos educadores y evangelizadores.

67. Esto significa, para el docente, alcanzar un adecuado nivel de conocimientos, de especializaci?n y actualizaci?n en t?cnicas y recursos del aprendizaje, y en la capacidad de di?logo interdisciplinario.

68. Junto con esto se le pide que ayude a discernir y jerarquizar los valores aut?nticos, que promueva relaciones humanas significativas y profundas en el ambiente escolar, y que sea capaz de integrar, a partir de las disciplinas que imparte, la fe, la cultura y la vida, desde su nivel de opci?n y coherencia personales.

El personal auxiliar, de administraci?n y de servicio

69. Como colaboradores en oficinas administrativas, en actividades de limpieza, de mantenimiento, de recepci?n, cada uno, desde sus respectivas responsabilidades, hacen posible y m?s eficaz la acci?n educativa del centro.

70. La dedicaci?n de todas estas personas, el sentirse en una obra com?n, la presencia casi constante junto a los ni?os y j?venes, convierten a su trabajo en un espacio de particular valor educativo.

71. Se les propone, por tanto: integraci?n, colaboraci?n, esp?ritu de servicio solidario, cordialidad, estima, respeto mutuo y responsabilidad.

Los exalumnos

72. El exalumno marista est? llamado a ser expresi?n vital de los valores propuestos en nuestros colegios.

73. Nuestro servicio desea llegar a ellos mediante un acompa?amiento que les facilite el contacto enriquecedor con la espiritualidad marista. En la medida en que opten por ella, los exalumnos est?n invitados a colaborar de una manera eficaz en la obra educadora del centro, individualmente o integrando agrupaciones espec?ficas.

PROYECCI?N COMUNITARIA

?mbito donde actuamos:

La Iglesia local:

74. "Estamos convencidos de que una mayor inserci?n eclesial no es s?lo una exigencia de nuestra misi?n de Iglesia, sino una fuente de renovaci?n y fecundidad" (XIX C:G., Misi?n, 25).

75. Entendemos que la escuela marista es uno de los lugares privilegiados de encuentro e irradiaci?n de la comunidad cristiana local. Realizamos la comuni?n eclesial insert?ndonos en la pastoral de conjunto diocesana. Deseamos, por tanto, estar presentes en la vida de la Iglesia local, y asumir en ella nuestro papel espec?fico en colaboraci?n con las otras escuelas y colegios de la di?cesis.

La realidad social

76. "En nuestra inserci?n en el mundo, seguimos el ejemplo de Jes?s que se hizo semejante a nosotros y que vivi? en una unidad perfecta la fidelidad a la voluntad de su Padre y la entrega sin l?mites al hombre" (XIX C. G., Espiritualidad Apost?lica, 18).
"Un desaf?o para nuestra labor de educadores cristianos es c?mo adecuar nuestra tarea educativa a una realidad cultural en profunda efervescencia y en medio de una sensibilidad creciente hacia las exigencias de la inculturaci?n" (XIX C. G., Misi?n, 13).

77. Como colegio marista nos enraizamos en la realidad humana, cultural, social, nacional y latinoamericana en la que estamos insertos, descubriendo sus valores aut?nticos, ilumin?ndolos y enriqueci?ndolos, desde el Evangelio de Jes?s de Nazareth.


78. En esta ?ptica, la escuela marista, est? abierta a los ni?os y j?venes, para favorecer encuentros e intercambios y llegar a ser un centro de formaci?n permanente y de promoci?n cultural al servicio de la comunidad local.
79. La misma realidad que nos define y que nos marca objetivos para la escuela tambi?n nos hace salir fuera de ella, y nos conduce a comprometernos en la construcci?n de la paz, de la justicia y de la solidaridad.

80. Nos sentimos solidarios con los dem?s centros educativos en la tarea de servir a la sociedad y mejorar la calidad de ese servicio.

Nota final.

81. Creemos indispensable que cada miembro de la comunidad escolar conozca el presente Ideario, y que a partir de ?l, procure caminar junto a los dem?s miembros hacia los ideales educativos aqu? se?alados.

82. Mar?a, inspiradora de la obra marista en la mente del Padre Champagnat, recoja nuestras inquietudes y bendiga estos principios, en los que fundamentamos nuestro servicio educativo-evangelicador concreto.




  • Para mayor informaci?n
  • Colegio Champagnat .

    Publicado por mario.web @ 19:41
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