Lunes, 23 de mayo de 2011


Se dice que Jerjes, al toparse con los soldados griegos, supuso que ?stos se marchar?an al ver la magnitud de su ej?rcito. Pasaron cuatro d?as y Jerjes, impaciente, envi? un emisario exigiendo a los griegos que entregasen sus armas inmediatamente para no ser aniquilados. Le?nidas respondi?: ?Ven a buscarlas t? mismo? (Μολων λαβεGui?o. As? dio comienzo la batalla.

?Hacia d?nde va mi vida? ?Qu? aconsejar a mi hijo encerrado en una actitud que no s? si es c?moda o paralitica? ?Cu?l relaci?n tener con quien no puedo separar de mi vida, pero me llena de desconfianza? ?Qu? hago para mejorar tu econom?a? ?Qu? tecnolog?a debo incorporar a mi vida? ?Qu? me compro en las rebajas de verano? ?Cu?les son los datos ciertos y cu?les son los inciertos entre tanto tsunami informativo?

Cada d?a est? lleno de encrucijadas. El polvo de la rutina diaria se deposita sobre nuestras actitudes y decisiones, hasta perder la perspectiva de las mismas. Un cambio de actividad, un tiempo dedicado a otra cosa, destapa lo que nos hab?amos estado ocultando con bastante ?xito cuando nos encontramos m?s con nosotros mismos. ?Qu? hacemos con lo que descubrimos? ?Lo volvemos a esconder? ?Y si la costumbre te lo impide, o la diversidad diaria te lo empantana? Entonces te pones a pensar, parte invisible de ti que, funcionando a tope, te ense?a las decisiones que tomar. Decisiones que si te regresan a la rutina ya no son rutinarias, y que si te llevan a nuevos caminos, te los har?n habituales.

Trabajo del alma que no se mide en pesos o en centavos, sino en latidos del coraz?n, en anhelos del esp?ritu. Te preguntan ?por qu? no caminas? ?Por qu? est?s est?tico? Pero t? est?s funcionando a miles de revoluciones por segundo en tu interior. Ya lo dec?a V?ctor Hugo: Un hombre no est? desocupado porque est? absorto en su pensamiento. Hay un trabajo visible y un trabajo invisible.

?Cu?l es el camino de la decisi?n?

El camino de la decisi?n tiene un nombre desde los antiguos fil?sofos: in omnibus r?spice finem, busca siempre el objetivo. La decisi?n definitiva es la decisi?n por lo correcto. La inteligencia nos muestra correcto al infiltrase en las circunstancias para encontrar la verdad. La decisi?n empuja hacia la autenticidad, que no es hija del sentimiento, sino de la verdad. Por eso nos cuestan tanto las buenas decisiones, que son siempre las verdaderas, porque hay que sacarlas de una red de consideraciones tan enmara?adas que no permiten la visi?n clara al principio.

Al final queda s?lo, como el m?stil de un barco, la decisi?n de ser fiel a uno mismo, que no es ego?smo ni es individualismo, sino firme apego a la verdad que se descubre y a la que se ata el amor. Y en ese m?stil se iza la bandera propia, la que resume mis valores, recoge el propio pasado y se?ala el personal futuro. As? se regresa a la decisi?n, pero ya no en el desamparo, ni en la esclavitud de las rutinas, sino en la certeza de que estamos s?lidos en nuestro interior, que ha merecido la pena que nos detengamos por un instante en el camino.

As? la lucha contin?a, pero con la certeza de que se ha tomado la decisi?n que le da sentido

Autor:

Cipriano S?nchez


Publicado por mario.web @ 21:02
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