Lunes, 23 de mayo de 2011
La escuela es ?cat?lica?, cuando los principios evang?licos se convierten para ella en normas educativas, motivaciones interiores y al mismo tiempo metas finales.
Autor: Pio Card. Laghi | Fuente: Congregaci?n para la Educaci?n Cat?lica, La Escuela Cat?lica



Esquema:
1. El car?cter espec?fico de la escuela cat?lica
2. S?ntesis entre fe y cultura
3. S?ntesis entre fe y vida
4. Ense?anza religiosa
5. La Escuela Cat?lica, lugar de encuentro de la comunidad educativa cristiana
6. Otros aspectos del proyecto educativo de la Escuela Cat?lica
7. La Escuela Cat?lica como servicio eclesial y social


Car?cter espec?fico de la Escuela Cat?lica


33. Despu?s de haber tratado de definir la Escuela Cat?lica a partir de la noci?n de escuela, es posible ahora concentrar la atenci?n en aquello que la especifica como cat?lica. Lo que la define en este sentido es su referencia a la concepci?n cristiana de la realidad. Jesucristo es el centro de tal concepci?n.

34. En el proyecto educativo de la Escuela Cat?lica, Cristo es el fundamento: El revela y promueve el sentido nuevo de la existencia y la transforma capacitando al hombre a vivir de manera divina, es decir, a pensar, querer y actuar seg?n el Evangelio, haciendo de las bienaventuranzas la norma de su vida. Precisamente por la referencia expl?cita, y compartida por todos los miembros de la comunidad escolar, a la visi?n cristiana -aunque sea en grado diverso- es por lo que la escuela es ?cat?lica?, porque los principios evang?licos se convierten para ella en normas educativas, motivaciones interiores y al mismo tiempo metas finales.

35. De este modo la Escuela Cat?lica adquiere conciencia de su empe?o por promover al hombre integral porque en Cristo, el Hombre perfecto, todos los valores humanos encuentran su plena realizaci?n y, de ah?, su unidad. Este es el car?cter espec?ficamente cat?lico de la escuela, y aqu? se funda su deber de cultivar los valores humanos respetando su leg?tima autonom?a, y conserv?ndose fiel a su propia misi?n de ponerse al servicio de todos los hombres. Jesucristo, pues, eleva y ennoblece al hombre, da valor a su existencia y constituye el perfecto ejemplo de vida propuesto por la Escuela Cat?lica a los j?venes.

36. Si la Escuela Cat?lica, como todas las dem?s escuelas, tiene por fin la comunicaci?n cr?tica y sistem?tica de la cultura para la formaci?n integral de la persona, persigue este fin dentro de una visi?n cristiana de la realidad ?mediante la cual, la cultura humana, adquiere su puesto privilegiado en la vocaci?n integral del hombre?. (13) Consciente de que el hombre hist?rico es el que ha sido salvado por Cristo, la Escuela Cat?lica tiende a formar al cristiano en las virtudes que lo configuran con Cristo, su modelo, y le permiten colaborar finalmente en la edificaci?n del reino de Dios. (14)

37. Estas premisas permiten indicar la tareas y explicitar los contenidos de la Escuela Cat?lica. Las tareas se polarizan en la s?ntesis entre cultura y fe, y entre fe y vida; tal s?ntesis se realiza mediante la integraci?n de los diversos contenidos del saber humano, especificado en las varias disciplinas, a la luz del mensaje evang?lico, y mediante el desarrollo de las virtudes que caracterizan al cristiano.
S?ntesis entre fe y cultura

38. Al proponerse promover entre los alumnos la s?ntesis entre fe y cultura a trav?s de la ense?anza, la Escuela Cat?lica parte de una concepci?n profunda del saber humano en cuanto tal, y no pretende en modo alguno desviar la ense?anza del objetivo que le corresponde en la educaci?n escolar.

39. En este contexto se cultivan todas las disciplinas con el debido respeto al m?todo particular de cada una. Ser?a err?neo considerar estas disciplinas como simples auxiliares de la fe o como medios utilizables para fines apolog?ticos. Ellas permiten aprender t?cnicas, conocimientos, m?todos intelectuales, actitudes morales y sociales que capaciten al alumno para desarrollar su propia personalidad e integrarse como miembro activo en la comunidad humana. Presentan, pues, no s?lo un saber que adquirir, sino tambi?n valores que asimilar y en particular verdades que descubrir.

40. A la luz de tal concepci?n global de la misi?n educativa de la Escuela Cat?lica, el maestro se encuentra en las mejores condiciones para guiar al alumno a profundizar en la fe y, al mismo tiempo, para enriquecer e iluminar el saber humano con los datos de la fe. La ense?anza ofrece numerosas ocasiones para elevar al alumno a perspectivas de fe, pero aparte de tales circunstancias, el educador cristiano sabe descubrir la v?lida aportaci?n con que las disciplinas escolares pueden contribuir al desarrollo de la personalidad cristiana. La ense?anza puede formar el esp?ritu y el coraz?n del alumno y disponerlo a adherirse a Cristo de una manera personal y con toda la plenitud de una naturaleza humana enriquecida por la cultura.

41. Adem?s, la escuela considera el saber humano como una verdad que hay que descubrir. En la medida en que las diversas materias se cultivan y se presentan como expresi?n del esp?ritu humano que, con plena libertad y responsabilidad busca el bien, ellas son ya en cierta manera cristianas, porque el descubrimiento y el reconocimiento de la verdad orienta al hombre a la b?squeda de la verdad total. El maestro, preparado en la propia disciplina, y dotado adem?s de sabidur?a cristiana, trasmite al alumno el sentido profundo de lo mismo que ense?a y lo conduce, trascendiendo las palabras, al coraz?n de la verdad total.

42. El patrimonio cultural de la humanidad comprende otros valores que est?n m?s all? del ?mbito espec?fico de lo verdadero. Cuando el maestro cristiano ayuda al alumno a captar, apreciar y asimilar tales valores, lo orienta progresivamente hacia las realidades eternas. Tal dinamismo hacia su fuente ?ncreada explica la importancia de la ense?anza para el crecimiento de la fe.

43. Es evidente que semejante orientaci?n de la ense?anza no depende tanto de la materia o de los programas, sino principalmente de las personas que los imparten. Mucho depender? de la capacidad de los maestros el que la ense?anza llegue a ser una escuela de fe, es decir, una trasmisi?n del mensaje cristiano. La s?ntesis entre cultura y fe se realiza gracias a la armon?a org?nica de fe y vida en la persona de los educadores. La nobleza de la tarea a la que han sido llamados reclama que, a imitaci?n del ?nico Maestro Cristo, ellos revelen el misterio cristiano no s?lo con la palabra sino tambi?n con sus mismas actitudes y comportamiento. Se comprende as? la fundamental diferencia que existe entre una escuela en la cual la ense?anza estuviera penetrada del esp?ritu cristiano y otra que se limitara a incluir la religi?n entre las otras materias escolares.

S?ntesis entre fe y vida


44. Fundada en la asimilaci?n de los valores objetivos, la ense?anza, en su dimensi?n apost?lica, no se limita a la s?ntesis entre fe y cultura, sino que tiende a realizar en el alumno una s?ntesis personal entre fe y vida.

45. La Escuela Cat?lica asume como misi?n espec?fica -y con mayor raz?n hoy frente a las deficiencias de la familia y de la sociedad en este campo- la formaci?n integral de la personalidad cristiana. Para lograr la s?ntesis entre fe y vida en la persona del alumno, la Iglesia sabe que el hombre necesita ser formado en un proceso de continua conversi?n para que llegue a ser aquello que Dios quiere que sea. Ella ense?a a los j?venes a dialogar con Dios en las diversas situaciones de su vida personal. Los estimula a superar el individualismo y a descubrir, a la luz de la fe, que est?n llamados a vivir, de una manera responsable, una vocaci?n espec?fica en un contexto de solidaridad con los dem?s hombres. La trama misma de la humana existencia los invita, en cuanto cristianos, a comprometerse en el servicio de Dios en favor de los propios hermanos y a transformar el mundo para que venga a ser una digna morada de los hombres.

46. La Escuela Cat?lica ense?a a los j?venes a interpretar la voz del universo que les revela al Creador y, a trav?s de las conquistas de la ciencia, a conocer mejor a Dios y al hombre. En la vida diaria del ciclo escolar, el alumno aprende que a trav?s de su obrar en el mundo ?l est? llamado a ser un testimonio vivo del amor de Dios entre los hombres, porque ?l mismo forma parte de una historia de salvaci?n que recibe su ?ltimo sentido de Cristo salvador de todos los hombres.

47. Consciente de que no basta ser regenerados por el bautismo, para ser cristianos, sino que es necesario vivir y obrar conforme al Evangelio, la Escuela Cat?lica se esfuerza por crear en el ?mbito de la comunidad escolar un clima (15) que ayude al alumno a vivir su fe de una manera cada d?a m?s madura, y a adquirir gradualmente una actitud pronta para asumir las responsabilidades de su bautismo. En la educaci?n tiene presente el puesto insustituible que la doctrina cat?lica da a las virtudes, como orientaci?n permanente y profunda, que deben instaurarse gradualmente en la conciencia. Las virtudes teologales las asumen para sublimarlas en la caridad, que viene a ser, por as? decirlo, el alma que transforma al hombre virtuoso en cristiano. Por tanto, el centro de la acci?n educativa es Cristo, modelo seg?n el cual el cristiano debe configurar la propia vida. En esto la Escuela Cat?lica se diferencia de toda otra escuela que se limita a formar al hombre, mientras que ella se propone formar al cristiano y a hacer conocer a los no bautizados, por su ense?anza y y su testimonio, el misterio de Cristo que supera todo conocimiento. (16)

48. Aunque la espec?fica acci?n educativa de la Escuela Cat?lica se desarrolla junto con la de otras instituciones educativas (como son, adem?s de la familia, las comunidades cristianas y parroquiales, las asociaciones juveniles, culturales, deportivas, etc.) , existen tambi?n muchas otras esferas sociales que constituyen, de m?ltiples formas, una fuente de informaci?n y de participaci?n cultural. Frente a esta ?escuela paralela?, se impone la presencia activa de la escuela que, mediante una educaci?n sistem?tica y cr?tica, prepare a los j?venes a un autocontrol, (17) que los capacite para hacer opciones libres y conscientes frente a los mensajes que le presentan los medios de comunicaci?n social. Es necesario ense?arles a someter tales mensajes a un juicio cr?tico personal, (18) a ordenarlos en buenas s?ntesis y a integrarlos en su cultura humana y cristiana.

Ense?anza religiosa


49. En el desempe?o de su misi?n espec?fica, que consiste en trasmitir de modo sistem?tico y cr?tico la cultura a la luz de la fe y de educar el dinamismo de las virtudes cristianas, promoviendo as? la doble s?ntesis entre cultura y fe, y fe y vida, la Escuela Cat?lica es consciente de la importancia que tiene la ense?anza de la doctrina evang?lica tal como es trasmitida por la Iglesia Cat?lica. Ese es, pues, el elemento fundamental de la acci?n educadora, dirigido a orientar al alumno hacia una opci?n consciente, vivida con empe?o y coherencia.

50. Sin entrar en la problem?tica que plantea la ense?anza religiosa en las escuelas, es necesario subrayar que esta ense?anza -que no puede limitarse a los cursos de religi?n previstos por los programas escolares- debe ser impartida en la escuela de una manera expl?cita y sistem?tica, para evitar que se cree en el alumno un desequilibrio entre la cultura profana y la cultura religiosa. Una ense?anza tal, difiere fundamentalmente de cualquier otra, porque no se propone como fin una simple adhesi?n intelectual a la verdad religiosa, sino el entronque personal de todo el ser con la persona de Cristo.

51. Pero, aun reconociendo que el lugar propio de la catequesis es la familia ayudada por las otras comunidades cristianas, particularmente la parroquial, nunca se insistir? suficientemente en la necesidad y en la importancia de la catequesis en la Escuela Cat?lica con el fin de conseguir la madurez de los j?venes en la fe.

52. La Escuela Cat?lica estar?, pues, atenta para aprovechar los avances que se logran en el campo de los estudios psicopedag?gicos, especialmente catequ?ticos, pero, sobre todo, a las iniciativas y directivas emanadas de los ?rganos eclesiales competentes. Adem?s sentir? el deber de colaborar, mediante la preparaci?n cada d?a m?s cualificada de quienes tienen a su cargo la catequesis escolar, en la mejor realizaci?n del mandato catequ?stico de la Iglesia.

La Escuela Cat?lica, lugar de encuentro de la comunidad educativa cristiana


53. Por todos estos motivos, las escuelas cat?licas deben convertirse en ?lugares de encuentro de aqu?llos que quieren testimoniar los valores cristianos en toda la educaci?n?. (19) Como toda otra escuela, y m?s que ninguna otra, la Escuela Cat?lica debe constituirse en comunidad que tienda a la trasmisi?n de valores de vida. Porque su proyecto, como se ha visto, tiende a la adhesi?n a Cristo, medida de todos los valores, en la fe. Pero la fe se asimila, sobre todo, a trav?s del contacto con personas que viven cotidianamente la realidad: la fe cristiana nace y crece en el seno de una comunidad.

54. La dimensi?n comunitaria de la Escuela Cat?lica viene, pues, exigida no s?lo por la naturaleza del hombre y la del proceso educativo, como ocurre en las dem?s escuelas, sino por la naturaleza misma de la fe. Consciente de sus limitaciones para responder a los compromisos que se derivan de su propio proyecto educativo, la Escuela Cat?lica sabe que ella constituye una comunidad que debe alimentarse y confrontarse con las fuentes de las que se deriva la raz?n de su existencia : la palabra salv?fica de Cristo, tal como se expresa en la Sagrada Escritura, en la Tradici?n sobre todo lit?rgica y sacramental, y en la existencia de aquellos que la han vivido o la viven actualmente.

55. Sin la constante referencia a la Palabra y el encuentro siempre renovado con Cristo, la Escuela Cat?lica se alejar?a de su fundamento. Es del contacto con Cristo, de donde la Escuela Cat?lica obtiene la fuerza necesaria para la realizaci?n de su propio proyecto educativo y ?crea para la comunidad escolar una atm?sfera animada de un esp?ritu evang?lico de libertad y caridad?, (20) en la cual el alumno pueda hacer la experiencia de su propia dignidad. Reconociendo la dignidad del hombre y la llamada que Dios dirige a cada uno, la Escuela Cat?lica contribuye a liberarlo, es decir, a hacer que sea lo que ?l est? destinado a ser, el interlocutor consciente de Dios, disponible a su amor.

56. ?Esta doctrina religiosa elemental, que constituye el eje de la metaf?sica existencial cristiana?, (21) es erigida en criterio de actividad educativa por la comunidad escolar cat?lica. No trasmite, pues, la cultura como un medio de potencia y de dominio, sino como un medio de comuni?n y de escucha de la voz de los hombres, de los acontecimientos y de las cosas. No considera el saber como un medio de crearse una posici?n, de acumular riquezas, sino como un deber de servicio y de responsabilidad hacia los dem?s.

Otros aspectos del proyecto educativo de la Escuela Cat?lica


57. Si la comunidad cat?lica recurre a una soluci?n alternativa para dar a los j?venes una formaci?n espec?fica en la fe cristiana mediante la escuela Cat?lica, ?sta, lejos de impartir un saber que divida a los hombres y fomente la presunci?n, exasperando las posiciones contrarias, favorece y promueve el encuentro y la colaboraci?n. Se abre a los dem?s respetando su modo de pensar y de vivir, comprendiendo sus preocupaciones y esperanzas, compartiendo su situaci?n y participando en su futuro.

58. La Escuela Cat?lica, movida por el ideal cristiano, es particularmente sensible al grito que se lanza de todas partes por un mundo m?s justo, y se esfuerza por responder a ?l contribuyendo a la instauraci?n de la justicia. No se limita, pues, a ense?ar valientemente cu?les sean las exigencias de la justicia, aun cuando eso implique una oposici?n a la mentalidad local, sino que trata de hacer operativas tales exigencias en la propia comunidad, especialmente en la vida escolar de cada d?a. En algunas naciones, como consecuencia de la situaci?n jur?dica y econ?mica en la que desarrolla su labor, corre el riesgo de dar un contratestimonio, porque se ve obligada a autofinanciarse aceptando principalmente a los hijos de familias acomodadas. Esta situaci?n preocupa profundamente a los responsables de la Escuela Cat?lica, porque la Iglesia ofrece su servicio educativo en primer lugar a ?aquellos que est?n desprovistos de los bienes de fortuna, a los que se ven privados de la ayuda y del afecto de la familia, o que est?n lejos del don de la fe?. (22) Porque, dado que la educaci?n es un medio eficaz de promoci?n social y econ?mica para el individuo, si la Escuela Cat?lica la impartiera exclusiva o preferentemente a elementos de una clase social ya privilegiada, contribuir?a a robustecerla en una posici?n de ventaja sobre la otra, fomentando as? un orden social injusto.

59. Es evidente que un proyecto educativo, basado en una concepci?n que compromete profundamente a la persona, exige ser realizado con la libre adhesi?n de todos aquellos que toman parte en ?l: no puede ser impuesto, se ofrece como una posibilidad, como una buena nueva y, como tal, puede ser rechazado. Sin embargo, para realizarlo con toda fidelidad, la escuela debe poder contar con la unidad de intenci?n y de convicci?n de todos sus miembros.
Participaci?n de la comunidad cristiana en el proyecto educativo de la Escuela Cat?lica

60. Declarando desde el principio su proyecto y decidida a realizarlo fielmente, la Escuela Cat?lica forma una comunidad aut?ntica y verdadera que, cumpliendo su tarea espec?fica de trasmisi?n cultural, ayuda a cada uno de sus miembros a comprometerse en un estilo de vida t?picamente cristiano. De hecho en una comunidad semejante, el respeto al pr?jimo es servicio a la persona de Cristo, la colaboraci?n se realiza bajo el signo de la fraternidad; el compromiso pol?tico por el bien com?n es asumido con plena responsabilidad, como una misi?n para la construcci?n del reino de Dios.

61. La colaboraci?n responsable para llevar a cabo el com?n proyecto educativo es considerada como un deber de conciencia por todos los miembros de la comunidad -maestros, padres de familia, alumnos, personal administrativo- cada uno de los cuales la ejecuta seg?n las responsabilidades y funciones que le ata?en. Esa participaci?n, vivida con esp?ritu evang?lico, es por su propia naturaleza un testimonio que no s?lo ?edifica? a Cristo en la comunidad, sino que lo irradia y se convierte en ?signo? para todos.

La Escuela Cat?lica como servicio eclesial y social


62. De esta manera la comunidad escolar presta un insustituible servicio no s?lo a la persona de los alumnos y de cuantos por diverso t?tulo la integran, sino tambi?n a la sociedad que hoy, particularmente dividida entre aspiraciones a la solidaridad y el surgir de formas siempre nuevas de individualismo, puede por lo menos, hacerse consciente de la posibilidad de dar vida a aut?nticas comunidades, que llegan a serlo gracias a la convergente tensi?n hacia el bien com?n. Adem?s, la Escuela Cat?lica asegurando institucionalmente, a la sociedad pluralista de hoy, una presencia cr?tica en el mundo de la cultura y de la ense?anza, revela con su misma existencia las riquezas de la fe, present?ndola como respuesta a los grandes problemas que oprimen a la humanidad. Sobre todo, la Escuela Cat?lica est? llamada a prestar un humilde y amoroso servicio a la Iglesia haci?ndola presente en el campo educativo escolar en beneficio de la familia humana.

63. As? es como ella desarrolla un ?aut?ntico apostolado?. (23) Dedicarse, pues, a este apostolado ?significa cumplir una tarea eclesial insustituible y urgente?. (24)

Notas

13. #13 CONCILIO VATICANO II, Constituci?n Pastoral sobre la Iglesia en el mundo contempor?neo ?Gaudium et Spes?, 57. [Regresar]
14. #14 Cf. CONCILIO VATICANO II, Declaraci?n sobre la Educaci?n Cristiana ?Gravissimum Educationis?, 2. [Regresar]
15. #15 Cf. CONCILIO VATICANO II, Declaraci?n sobre la Educaci?n Cristiana ?Gravissimum Educationis?, 8. [Regresar]
16. #16 Cf. Eph 3, 18-19. [Regresar]
17. #17 Cf. Instrucci?n Pastoral ?Communio et Progressio?, 67. [Regresar]
18. #18 Cf. ibid. 68. [Regresar]
19. #19 PAULO VI, Alocuci?n al IX Congreso de la O.I.E.C., en ?L?Osservatore Romano?, 9 de junio de 1974. [Regresar]
20. #20 CONCILIO VATICANO II, Declaraci?n sobre la Educaci?n Cristiana ?Gravissimum Educationis?, 8. [Regresar]
21. #21 PAULO VI, Valor de la oblaci?n en la vida, en ?Insegnamenti di Paolo VI?, vol. 8 #1970 97. [Regresar]
22. #22 CONCILIO VATICANO II, Declaraci?n sobre la Educaci?n Cristiana ?Gravissimum Educationis?, 9. [Regresar]
23. #23 CONCILIO VATICANO II, Declaraci?n sobre la Educaci?n Cristiana ?Gravissimum Educationis?, 8. [Regresar]
24. #24 PAULO VI, Al Prof. Giuseppe Lazzati, Rector Magn?fico de la Universidad del Sagrado Coraz?n, en ?Insegnamenti di Paolo VI?, vol. 9 #1971 1082. [Regresar]


Publicado por mario.web @ 21:58
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