Lunes, 23 de mayo de 2011

Es importante reflexionar sobre la importancia de dar tiempo
Autor: Salvador I. Reding Vida?a | Fuente: Catholic.net
Cualquier persona someramente interesada en los problemas del mundo contempor?neo, est? consciente que no se resuelven solos, y que la acci?n individual es muy limitada. Hay que trabajar en conjunto, en grupo: la uni?n hace la fuerza, y hay enemigos muy unidos y muy activos.

Las organizaciones de la sociedad civil, en especial aquellas que luchan por la fe y por la conservaci?n de los valores tradicionales de la humanidad, est?n en perpetuo llamado para obtener algo de tiempo de mucha, mucha gente.

Pero engeneral los llamados llegan a o?dos supuestamente alertas, pero realmente sordos. Ante la petici?n de tiempo y p?blico testimonio, la respuesta com?n, interior o externada es esquiva: ?es cierto, pero... ?no tengo tiempo!?

?No se tiene el tiempo? Normalmente es una evasi?n a la responsabilidad comunitaria, una excusa para dejar que ?otros? hagan nuestro trabajo, que luchen dando la cara por la fe, la paz, el respeto al medio ambiente, por la familia, por la vida, por la educaci?n, contra la corrupci?n y por una larga lista.

Supongamos sin embargo que algunos que dicen no tener tiempo est?n realmente muy ocupados. Pero habr?a que ver en qu? se ocupan ?en la familia, el trabajo, en obras de misericordia, en educaci?n, en atenci?n m?dica propia o de gente cercana, o en qu??

Lamentablemente, muchos no tienen tiempo para lucharpor su fe, por sus ideales, por aquello que consideran m?s valioso, porque... tienen que descansar, que ver el futbol, ir al cine, o al caf? con los amigos, o... nueva pero insulsa lista.

Lo malo del caso es que muchos que dicen no poder participar en acciones colectivas creen que realmente no tienen tiempo, porque no se toman la molestia de analizarlo. Piensan que los que s? se dedican a mejorar la educaci?n, defender la vida, la familia, los principios religiosos, la paz y la honestidad en el gobierno, por ejemplo, son personas que no tienen nada o muy poco que hacer. Ilusos.

La gran mayor?a de las personas comprometidas viven ocupadas, pero hacen algo clave, muy simple: administran su tiempo, lo valoran y establecen prioridades. En general tambi?n, quienes organizan su vida y dedican parte de ella a lo que es primordial, no dejan tampoco de hacer lo que les gusta, de descansar y divertirse.

Los l?deres socialesy los operadores de organizaciones para la defensa de los valores son personas con muchas actividades, pero dentro de ellas programan tiempo para esas causas, trabajando en com?n.

Quienes se niegan a reflexionar siquiera si pudieran dedicar algo de tiempo a lo anterior, y quienes con gran facilidad, por pereza mental o por indolencia, r?pidamente concluyen que no tienen el tiempo que se les pide, olvidan la ense?anza evang?lica que Lucas nos escribi? (6, 38): ?Dad y se os dar?.

Algunas veces, quienes se preocupan por la p?rdida de la fe, de los valores de solidaridad, del deterioro de la vida social ante el embate de los enemigos de Dios, la vida, la familia y la responsabilidad compartida, no dan tiempo, ofrecen dinero y tranquilizan as? su conciencia: ??ya puse mi parte!?

Por supuesto que dar dinero u otros bienes ayuda, pero solamente a mantener la vida organizacional, secubren gastos. No basta, esto ni siquiera suple la necesidad de la acci?n personal compartida con otros. Se necesita tiempo, aunque sea para rezar por las causas en las que se cree, algo en s? muy valioso.

Es importante reflexionar sobre la importancia de dar tiempo -a veces testimonial -, para la defensa de los valores trascendentes y humanos, observar c?mo los m?s dedicados siempre tienen algo o mucho de tiempo para el compromiso, y no por eso dejan de vivir sus vidas. Adem?s, los enemigos de Dios y del hombre tampoco descansan.

Cada vez que alguien a quien compartamos nuestras inquietudes nos diga, ?si, pero... no tengo tiempo?, debemos ayudarle a reflexionarlo y animarle a ocupar parte de ese supuestamente limitado tiempo, en parte ocioso, a comprometerse en acciones colectivas, y confiar en que Dios mueva su coraz?n.

As?, quienes s? tienen tiempo, pueden servirse de parte de ?l paradar a otros ese ?nimo de servir, contagiar entusiasmo y compromiso p?blico, y recordarles esa frase evang?lica: ?dad y se os dar?: tiempo y testimonio en este caso.

Que al t?rmino de su vida, no se presenten con las manos vac?as en cuanto a su responsabilidad colectiva: ?es que... Se?or... ?no tuve tiempo! y... eso de comprometerse... que hab?a que dar testimonio p?blico, que por los pobres, los refugiados, los nonatos y no s? quienes m?s, pues... ?no era tan f?cil!?

Hay que recordar que si Cristo nos ofrece que si dos o m?s juntos piden algo al Padre en su nombre, les ser? concedido, qu? mejor manera de poner nuestra parte al orar que con la acci?n de esos dos o m?s, reunidos en defensa de la fe y todo aquello de valor humano.

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Publicado por mario.web @ 22:09
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