Lunes, 23 de mayo de 2011

Autor: Dale O?Leary
Fuente: ACI

Al preparar nuestras respuestas, es necesario distinguir entre los argumentos que utilizan las personas con atracci?n hacia el mismo sexo (SSA: same sex atracttion) y las razones por las que la gente corriente apoya la redefinici?n del matrimonio. No vamos a cambiar las mentes de los activistas gays; nuestra meta es tratar a los que simpatizan con las demandas de los activistas haci?ndoles ver que redefinir el matrimonio:

va a causar un da?o real a las familias y a los ni?os
no va a resolver los problemas de las personas con SSA

Una forma de hacerlo es poner al descubierto las motivaciones de los que piden la redefinici?n del matrimonio. Son gentes profundamente heridas que tratan de cambiar la sociedad porque tienen miedo a ocuparse de sus propios problemas.

En la mayor?a de los casos, se puede hallar el origen del SSA de un adulto en el hecho de haberse sentido "diferente" de su progenitor o de sus compa?eros del mismo sexo, desde su primera infancia. Cuando eran ni?os, se sintieron rechazados, pero ocultaron su enfado. Contin?an airados -especialmente con las im?genes de padre-y reclaman la aceptaci?n que se les deneg?, pero la exigen en sus propios t?rminos. No quieren perdonar. Proyectan su propia rabia en nosotros.

Las personas con SSA tienen mucha m?s probabilidad de sufrir alteraciones ps?quicas, abuso de drogas, y adicci?n sexual que la poblaci?n corriente. Sus amigos no dejan de ver sus problemas. El reconocer la vulnerabilidad de las personas con SSA puede ser una de las razones de que haya tanta gente que simpatiza con la demanda de redefinici?n del matrimonio. Hemos de reconducir esa simpat?a, hacia la prevenci?n y el tratamiento. La redefinici?n del matrimonio no resolver? los problemas internos de las personas con SSA, sino que los bloquear? en actitudes r?gidas y negar? a los ni?os con riesgo de SSA la ayuda que necesitan.

Los medios de comunicaci?n han ocultado constantemente la verdad del SSA. La mayor parte de la gente, incluyendo a muchos que se oponen a la redefinici?n del matrimonio, se creen al menos algunas de las mentiras acerca del SSA y ello influye en el debate. Necesitamos presentar continuamente la verdad acerca del SSA:

No existe un gen gay

El SSA es una alteraci?n del desarrollo psicol?gico que se origina en las experiencias de la primera infancia. El s?ntoma m?s temprano y com?n es el sentirse "diferente" del progenitor y de los compa?eros del mismo sexo.

Los ni?os con GID (alteraci?n de la identidad de sexo: Gender Identity Disorder) est?n en situaci?n de alto riesgo de SSA en la posterior infancia y en la adolescencia.

El SSA no es algo que elige una persona.

El SSA puede prevenirse y tratarse.

Los ni?os que "se sienten diferentes" o cuya necesidad de aceptaci?n no se ha atendido son m?s proclives a convertirse en v?ctimas del abuso sexual.

El SSA, especialmente en los varones, va acompa?ada frecuentemente por la adicci?n sexual.

Las personas con SSA est?n m?s expuestas que las dem?s a sufrir otras alteraciones ps?quicas, el abuso de drogas y la idea de suicidio.

Nuestra defensa del matrimonio debe ir acompa?ada por esfuerzos sinceros para que se pueda disponer de una prevenci?n y un tratamiento para las personas que padecen SSA. ?sta es la verdadera respuesta a la demanda de una redefinici?n del matrimonio. Los que claman que la compasi?n requiere eliminar la "discriminaci?n" no est?n ofreciendo libertad sino una esclavitud m?s confortable.

Hemos de admitir los modos en que se ha producido el fallo de la sociedad en su respuesta al problema del GID y el SSA. En los comienzos de la d?cada de los 1960, la comunidad psiqui?trica hab?a revelado muchos de los factores que conducen a la SSA y elaboraron protocolos de tratamiento. Pidieron que esta informaci?n se transmitiera a padres, profesores, pediatras y pastores de almas, de forma que los ni?os con GID pudieran recibir la ayuda que necesitaban y se evitara la SSA. No se hizo lo suficiente. Los muchachos que no recibieron tratamiento en los a?os 60 se encontraban entre los de la primera oleada de los destruidos por la epidemia de SIDA de la d?cada de los 1980.

Si te encuentras con un hombre encadenado a un ?rbol -hambriento, desnudo, sediento--, ?le proporcionas alimento, vestido y bebida, o te haces con la herramienta cortante adecuada y le liberas de la cadena? Lo que debemos hacer es lo segundo.

La verdadera compasi?n

Con frecuencia, el m?s duro criticismo de este enfoque proviene de los que comparten nuestra visi?n del problema: "Pero bueno -preguntan-?es que las personas con SSA no pueden sencillamente corregirse? ?Por qu? tenemos que compadecerlas? Fue su elecci?n."

Necesitamos comprender, y ayudar a los dem?s a que comprendan por qu? es tan dif?cil para las personas con SSA el resistir a la tentaci?n de actuar seg?n sus atracciones.

Elisabeth Moberly, en su folleto "Homosexualidad: una nueva ?tica cristiana (Homosexuality: A New Christian Ethic), explica que todo ser humano nace con una necesidad de ser amado y aceptado por el progenitor del mismo sexo. La atracci?n SSA "es esencialmente un estado de desarrollo incompleto". Es esa ausencia de acabamiento lo que se opone al desarrollo arm?nico de la personalidad de los afectados: "la expresi?n sexual no es la adecuada en las relaciones previas a la edad adulta con lo que el impulso amatorio hacia el mismo sexo no es otra cosa que el intento de hacer buenos los deficits de identidad sexual."

La respuesta no es suprimir la sana necesidad de sentirse amado por los del mismo sexo, sino satisfacer esa necesidad sin que medie la relaci?n sexual.

?Por qu? es eso tan dif?cil? Porque el ni?o que no experimenta el amor y la aceptaci?n paternos, probablemente se enfadar? pero temer? expresar abiertamente su enfado. El enfado no expresado se convierte en resentimiento y encono. Esto lleva a envidiar las caracter?sticas de otros del mismo sexo que el ni?o piensa que no tiene. Lo cual abre la puerta a la autocompasi?n y luego a conductas de autosatisfacci?n, y finalmente al orgullo. Resentimiento, envidia, autocompasi?n, conductas de autocomplacencia y orgullo, son h?bitos que si no se corrigen en un ni?o son dif?ciles de vencer en un adulto. Y esto es doblemente duro para la persona que mantiene una relaci?n negativa con su padre, porque el padre es el modelo de la disciplina necesaria para adquirir la virtud. Todo ello se complica a?n m?s por el hecho de que los hombres con atracci?n por el mismo sexo (SSA) frecuentemente han tenido madres que proteg?an excesivamente a sus hijos y, de modo inconsciente, animaban al resentimiento, la autocompasi?n y el orgullo. Si, adem?s, una persona con SSA ha sido v?ctima de abuso sexual en su infancia y sufre adicci?n sexual, entonces la recuperaci?n resulta m?s complicada.

Los activistas gays puede que respondan a la clasificaci?n del SSA como alteraci?n psicol?gica haciendo ver que la homosexualidad ya no se considera un desorden por las organizaciones de salud mental. Lamentablemente, la homosexualidad se suprimi? como patolog?a en respuesta a las presiones pol?ticas, y no porque hubiese pruebas de que no es una alteraci?n patol?gica.

Una de las razones por las que algunos no reconocen al SSA como alteraci?n ps?quica es que tienen una idea equivocada de lo que constituye un desorden ps?quico. Una persona puede funcionar en sociedad, tener un empleo, llevar una vida de relaciones sociales, y aun as? carecer de la libertad que se asocia a la salud ps?quica, en otras ?reas de su vida. Por ejemplo, una persona que sufra el s?ndrome compulsivo de "adquisici?n de bienes materiales", no es capaz de renunciar al exceso de posesiones. Los objetos materiales se acumulan hasta el punto de que algunas partes de su casa quedan inservibles para su uso normal, y sin embargo esa misma persona puede que realice bien su trabajo. Los amigos que no visitan su casa pueden no tener ni idea de que existe un problema. Este s?ndrome es extremadamente dif?cil de tratar. Los que lo padecen insisten en que no necesitan ayuda alguna y luchan contra los intentos de eliminar los excesos por parte de otros.

El SSA es una alteraci?n del desarrollo psicol?gico porque, al no atenderse adecuadamente durante la primera infancia la necesidad de aceptaci?n por los del mismo sexo ni la de seguridad en s? mismo, la persona queda atascada en ese aspecto de su desarrollo, pero contin?a madurando en otros aspectos. La necesidad es tan intensa en la adolescencia que se interpreta como ansiedad sexual. Las autobiograf?as de personas con SSA revelan la naturaleza esencialmente no sexual de la necesidad en cuesti?n -la de sentirse aceptado por sus iguales en sexo--, y c?mo se sexualiz? , con frecuencia a trav?s del abuso sexual.

La liberaci?n de la conducta homosexual no es f?cil. Las leg?timas necesidades deben satisfacerse sin recurso al sexo, los traumas han de sanarse, y hay que vencer los h?bitos negativos, y todo ello debe acompa?arse con la recuperaci?n de cualquier tipo de adicciones. Un breve folleto titulado "Homosexualidad: un hachazo a las ra?ces (Homosexuality: Laying the Axe to the Roots), escrito por Ed Hurst (Outpost, 1980), explica que la recuperaci?n de la SSA requiere el tratamiento del rechazo, la rebeli?n, el miedo, el compadecerse de s? mismo, la envidia, y la amargura.

Dado su historial, se comprende que las personas con SSA piensen que la redefinici?n del matrimonio les proporcionar? la aceptaci?n que se les deneg?. Comprendiendo su historial, debemos explicar por qu? eso no va a funcionar as?.


Publicado por mario.web @ 22:21
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