Martes, 24 de mayo de 2011


Autor:Miguel Pastorino

Fuente: Sectas Montevideo

En febrero de 2003 la Santa Sede public? un informe, el primero sobre el fen?meno de la ?New Age? (Nueva Era), titulado ?Jesucristo portador de agua viva...?, y pronto dar? a conocer el segundo, continuaci?n de aqu?l y que se llamar? ?Reflexi?n pastoral sobre la Nueva Era? Consulta Internacional que tuvo lugar en la Santa Sede, en el mes de junio de 2004, y de la cual particip? junto a otros 21 especialistas de otros pa?ses y miembros de la Curia Romana .

Aunque mucho se ha escrito en los a?os noventa acerca de la Nueva Era, y aun la Santa Sede haya publicado su propia reflexi?n, debemos tener en cuenta que la Nueva Era asume en Am?rica Latina y en el Uruguay rasgos, expresiones, y ?nfasis particulares respecto de su manifestaci?n europea y norteamericana, que es preciso conocer.

La propagaci?n, en las librer?as y supermercados, de inelegantes anaqueles exhibiendo vol?menes de autoayuda, esoterismo, secretos espirituales, magia, rei ki, gur?s orientales, astrolog?a, terapias sanadoras, ?Insight?, t?cnicas adivinatorias, ?ngeles, y un sinf?n de temas ex?ticos directa o indirectamente ligados a lo religioso, es una constataci?n para cualquiera de nosotros. Este ?boom? literario no es m?s que la punta de un iceberg cuyo cuerpo mayor se hunde en aguas m?s profundas y veladas.

?Qu? es la Nueva Era?

La ?New Age? (Nueva Era) no es una secta, no, ni una religi?n. Es, m?s bien, una vaga, dilatada e imprecisa corriente sociocultural, en que confluyen, acr?ticamente y sin ?nimo de concierto, una caterva de ingredientes provenientes de las m?s diversas fuentes: religiones tradicionales, magia, terapias alternativas, gnosticismo, ocultismo, psicolog?a transpersonal, espiritismo, f?sica cu?ntica, ecolog?a, meditaci?n, ovnis, pensamiento positivo, teosof?a, m?sticos, maestros espirituales...

Es frente a este panorama que el ecl?ctico consumidor de la Nueva Era, ?vido de experiencias-cumbre, al?rgico a toda manifestaci?n espiritual que implique v?nculos o compromisos institucionales, adopta y escoge los elementos que mejor se avengan con sus deseos o b?squedas personales.

Dilatada y cambiante, sin fundadores concretos y visibles, sin expresiones sociales y program?ticas org?nicas, la Nueva Era evoluciona calladamente, propag?ndose en la intimidad y multiplicaci?n de cursos, art?culos ocasionales, revistas, libros, talleres, seminarios, gur?s, conferencistas y a trav?s de un extendido tejido de grupos pseudorreligiosos y sectas. Sus ideas y pr?cticas, su literatura y "espiritualidad" va penetrando tambi?n los poros de las grandes religiones e iglesias hist?ricas.

?Cu?l es su origen?

Como podr? conjeturar el lector, las ra?ces de la ?New Age? se abisman en los siglos remotos de la historia. Pero entre los precursores modernos de este complejo movimiento ha de citarse a Madame H. P. Blavatsky, fundadora de la Sociedad Teos?fica (1875), cuyos postulados perviven entre los principales de la Nueva Era, y tambi?n a Rudolf Steiner y Alice Bailey. Ya m?s recientemente, en la d?cada del 60, las Comunidades ?Esalen? , en California, y ?Findhorn? , en Escocia, se constituyeron, de hecho, en los centros experimentales y cuna del actual movimiento.

La Nueva Era viene infiltr?ndose en la intimidad de una cultura occidental fragmentada, desconsolada de s? misma, melanc?lica de sus propias fuentes, descre?da de la raz?n, deshabitada de divinidad, fatigada, sin rumbos ciertos. "Un mundo en el que no s?lo no sabemos ad?nde nos dirigimos, sino tampoco ad?nde deber?amos dirigirnos. (...) Ignoramos cu?les ser?n los elementos que dar?n forma al futuro... El viejo siglo no ha terminado bien." (Eric Hobsbawm) La mayor?a de las personas que se sienten estimuladas y atra?das por la ?New Age?, buscan aut?nticamente un sentido trascendente de la vida, amor, paz interior, consuelo f?sico y espiritual en medio de estas sociedades resecadas espiritualmente. Parafraseando a Chesterton podemos decir que cuando se deja de creer en Dios, no necesariamente no se cree en nada, sino que se comienza a creer en cualquier cosa.

Pero es necesario se?alar que muchos de los precursores, gur?s y difusores de la Nueva Era forman parte de una verdadera "Conspiraci?n" contra el cristianismo, al cual no se opone frontalmente, sino que anuncia simple y alegremente haberlo superado y sucedido, present?ndose como la ?nica religi?n del futuro, post cristiana, manifest?ndose como una espiritualidad c?smica y "hol?stica", como un ?despertar a una nueva conciencia?, y respetuosa de sus adeptos, pues la ?nica ley es la de la propia subjetividad de sus creyentes.


La crisis cultural y la crisis de las religiones

La crisis de la modernidad, con su alergia a la autoridad, a la burocracia, a las mediaciones institucionales, ha puesto en crisis todas las instituciones modernas. Entre ellas, las grandes iglesias. Su lugar es ocupado por las llamadas ?v?as alternativas", ya en el campo m?dico, pol?tico o religioso.

La l?gica instrumental de la tecnoeconom?a ha ido por su parte colonizando la cultura, convirtiendo todo en mero producto de consumo. Tambi?n "lo divino" es volcado al mercado en ?tiles envases descartables. Los urgidos clientes, deseosos de refrescantes dosis para el alma, van abrazando sucesivamente una y otra t?cnica espiritual, o varias a la vez, con la mente y el bolsillo fijos en su eficacia. Un floreciente y m?ltiple negocio se ha erigido entre nosotros, pr?digo en fantas?a, temas y libros afiebrados -prohijando como nuevas, turbulentamente, doctrinas e ideas seculares, cuando no milenarias-, en prol?ficos grupos sectarios y movimientos pseudorreligiosos con apariencia empresarial... ?O empresas con apariencia religiosa?

En lugar de vernos enriquecidos con la diversidad e identidad de cada una de las religiones, en lugar de preservar su historia, ra?z y tradici?n, en lugar de asistir al di?logo entre ellas, la "New Age" va demoli?ndolas una por una, disolvi?ndolas y transform?ndolas en una ?nica espiritualidad c?smica, sin l?mites ni configuraciones definidas. Por otra parte, los fundamentalismos integristas, son, en el fondo, una reacci?n extrema y peligrosa contra este impulso de disoluci?n y difuminaci?n religiosas. ?Una estrategia m?s de la globalizaci?n del pensamiento ?nico en su expresi?n religiosa?


Una espiritualidad de mercado

En esta corriente cada cual se siente libre de incorporar a su personal credo aquellas vivencias, pr?cticas y ofertas que considere convenientes, ya sin yugo, ya sin censores, ya sin instituciones ni mediaciones que se interpongan en el camino. ?Una religiosidad adecuada al sistema neoliberal que coloniza todos los ?mbitos con su l?gica instrumental, transform?ndolo todo en algo que se puede usar seg?n el capricho de cada cual, a gusto del consumidor? ?Un Dios a mi imagen y semejanza?

La ?New Age? no acepta ninguna verdad que est? fuera del ?mbito de la propia experiencia. Una libertad que deriva en el dogmatismo de la pura subjetividad: lo que a m? me gusta, lo que yo siento... porque a m? me gusta, porque yo lo siento as?. Mera intimidad de sensaciones placenteras. Una ?espiritualidad? que no s?lo no une, sino que nos aleja cada vez m?s a unos de otros, que nos va encerrando a cada cual en un rec?ndito y esot?rico ego, donde ya no hay lugar para el ?molesto pr?jimo?. Una espiritualidad acorde a la mentalidad consumista donde no queda tiempo para mirar al otro, tan solo satisfacer la propia necesidad.

La Era de Acuario y la tradici?n gn?stico-esot?rica

El mismo nombre, "New Age? remite a una concepci?n astrol?gica de la historia. El tiempo presente es el del pasaje de la era de Piscis -que corresponder?a a la era cristiana-, a la era de Acuario -que corresponde a la Nueva Era-. Con la llegada astrol?gica de Acuario nacer? una nueva humanidad, un nuevo orden mundial, una nueva forma de vivir y comprender la religiosidad, una era de paz, abundancia y armon?a..., una Nueva Era donde el cristianismo alcanzar?a su fin, y un nuevo paradigma emerge, listo para revelarnos sus secretos.

El ?gran secreto? de los movimientos gn?sticos, siempre reservados a una ?lite, ahora se vende en el ?mercado religioso?. Mediante una iniciaci?n progresiva en un cierto conocimiento (gnosis en griego), se alcanza la verdad escondida: ?somos la divinidad?. He aqu? las tres etapas de esta conciencia: ?Dios est? dentro de m?, luego ?Dios y yo somos una misma realidad?, y finalmente ?Yo Soy Dios?.

La conciencia del ?Yo Soy?, es la conciencia de la propia divinidad. Es la conciencia pante?sta (pan: todo; theos: Dios), y por esta v?a espiritual Dios no es ya una Persona. Ahora se trata de una energ?a impersonal que todo lo invade y del cual somos parte. Ya no hay distinci?n, ?todo es la divinidad?, todo es?energ?a?.

Esta concepci?n se alimenta de la milenaria tradici?n esot?rica (del griego esoteros: lo oculto), la cual canoniza a toda una serie de personajes de dudosa reputaci?n y grandes maestros del ocultismo occidental, junto a magos, alquimistas, masones, rosacruces y te?sofos. C?rculos herm?ticos, logias mas?nicas y sociedades ocultistas caminaron siempre por carriles paralelos a los de las religiones tradicionales buscando secretos ocultos y una filosof?a perenne. Pero la Nueva Era hace del esoterismo algo exot?rico, es decir, p?blico. Por ello la difusi?n de tanta literatura sobre ?ngeles, c?bala, alquimia, libros ap?crifos, y la fascinaci?n por la brujer?a y las religiones precristianas (celtas, egipcios, asirios, etc).

Siguiendo a sus precursores te?sofos, la Nueva Era ha puesto tambi?n el ?nfasis en las religiones transpersonalistas (que llamamos orientales) como el budismo y el hinduismo, de las que la Nueva Era toma los elementos que m?s le interesa. Un ejemplo claro es el de la creencia en la reencarnaci?n, pero en un sentido evolucionista y positivo. Y aunque la reencarnaci?n no es compatible con el cristianismo, muchos, manipulando los textos b?blicos, la presentan como de origen cristiano.



Ecolog?a m?stica, Channeling, y Maestros ascendidos

Una nueva sensibilidad ecol?gica, de car?cter animista y pante?sta -nuestro planeta recibe el apelativo de Madre Tierra (la primordial diosa Gaia)-, colorea la atm?sfera ?New Ag ", sacralizando toda la naturaleza hasta el punto de divinizarla.

La pr?ctica del channeling (canalizaci?n) forma parte del abigarrado y pintoresco panorama de la Nueva Era. Es una versi?n moderna del espiritismo en que, por medio de ciertas ?t?cnicas? se invocan esp?ritus de difuntos, as? como tambi?n de ?ngeles, extraterrestres y seres divinos. Vol?menes de amplia difusi?n, como Un curso de milagros, o el Libro de Urantia son fruto de locuaces voces del m?s all?, que peroran desde el otro mundo. ?Acaso se trata de ediciones postmortem?

Los adeptos a la Nueva Era pretenden abrir sus mentes generosamente a numerosos "maestros espirituales" o "ascendidos", gu?as de la humanidad, que les dictar?an en su conciencia lo que han de hacer, pensar y sentir, de tal manera que cada uno apela a su ?maestro? o ??ngel? para justificar sus acciones o decisiones irracionales. Estos ?maestros ascendidos?, avatares, son hermanados y yuxtapuestos unos a otros en una perpleja y solidaria enumeraci?n: Henoc, El?as, Mois?s, Paracelso, El Morya, No?, Mahachohan, Pit?goras, Confucio, Jes?s de Nazareth, Hermes Trism?gisto, Elohim, Buda, Nichiren, Mahoma, Krishna, Melquisedec, Maitreya, El Rey Arturo, Minerva, Nabucodonosor, Serapis Bei, Lady Rowena, San Juan Bautista, Eliphas L?vi, Sanat Kumara, El Arc?ngel Miguel, M. Eckhart, Nanak, Francis Bacon, La Virgen de F?tima, El Conde de Saint Germain... y tambi?n alg?n E.T. Todos ellos ser?an manifestaciones del ?nico ?cristo c?smico?.

Bajo el t?tulo de "Metaf?sica cristiana" -que nada tiene que ver ni con la ?rida rama filos?fica, ni con el misterio de Cristo-, librillos y cursos saturan nuestro medio en un clima y lenguaje espiritualmente abiertos, positivos y agradables, pero no son m?s que instancias de iniciaci?n al esoterismo, a la confusi?n irracional, y con cierta peligrosidad psicol?gica para quienes la practican. Tal vez esta sea una de las m?s delirantes manifestaciones ?new agers? en Latinoam?rica y de mayor difusi?n en Montevideo.



Entre novelas, manuales de autoayuda y revistas de moda

Entre los autores vinculados al movimiento directa o indirectamente podemos mencionar a M. Blavatsky, Annie Besant, Rudolf Steiner, Alice Bailey, Eileen Caddy, Marylin Ferguson, Michael Murphy, David Spangler, Louise L. Hay, la notable actriz Shirley McLaine, Louise Hay, Claudio Mar?a Dom?nguez, Enrique Barrios (con sus libritos sobre Ami el ni?o de las estrellas), y los sacerdotes Ricardo L. Gerula y Lauro Trevisan.

Pero las ideas de la ?New Age? subyacen y se propalan en novelas que se constituyen en fen?menos de ventas editoriales, como las de Paulo Coelho, Bryan Weiss, y Dan Brown. Casos como ?La Novena Revelaci?n? (y siguientes), o el famoso "C?digo da Vinci" -invisible en cuanto a su calidad literaria-, son ciertamente un emblema de las zozobras e inquietudes en que navega la Nueva Era, y que han sumido en rec?nditas vacilaciones a m?s de un lector incauto.

Se multiplican toda clase de libros y art?culos de dudosos autores sobre temas sibilinos y gn?sticos, evangelios ap?crifos manipulados, conocimientos secretos supuestamente ?ocultados? por la Iglesia cat?lica, cursos de parapsicolog?a, adivinaci?n, control mental, piramidolog?a, chamanes, turismo astral, c?bala, ufolog?a, radiestesia, etc. Y as? se van repletando los anaqueles de librer?as y las g?ndolas de supermercados con toneladas de sus publicaciones.

Como habr? podido inferir el lector, en el terreno espiritual de la "New Age" cabe todo tipo de siembra, y cualquiera es sembrador. Si uno se acerca, por dar un ejemplo, a las charlas de los jueves en el Teatro del C?rculo, podr? advertir t?tulos como: "Fe iluminada y no dogm?tica?. ?Transmutar la energ?a?, ?El Arc?ngel san Miguel y el maestro Saint Germain?, ?Invocaci?n al rayo violeta?, ?Tarot ang?lico?, etc.

La supercher?a de numerosos mercaderes se aprovecha de la desinformaci?n y la ingenuidad de mucha gente en temas religiosos.


Magia y ocultismo con fachada cient?fica


La cosmovisi?n de la Nueva Era pretende ser hol?stica, integradora y lograr la fusi?n entre religi?n y ciencia. Procura emplear un lenguaje pseudocient?fico y se afana en presentar temas espirituales con un ropaje cient?fico y viceversa. Esto explica la promoci?n de todo tipo de terapias alternativas y de pseudoterapias, tal es el caso, por dar un ejemplo, de la ?Terapia de vidas pasadas?. Supuestos psic?logos ense?an t?cnicas hipn?ticas para regresar a supuestas vidas anteriores. Y as? encontramos toda clase de fetichistas, astr?logos, videntes y brujos cobijados bajo nebulosos t?tulos como el de ?parapsic?logo? o ?terapeuta?.
En el fondo est? el viejo anhelo de la magia y de la ciencia: tener t?cnicas que logren manipularlo todo para propio beneficio.

Para sostener sus postulados como ?cient?ficos? recurren a la psicolog?a de James y Jung, a la f?sica cu?ntica de F. Capra, y a algunos escritos de Lessing, Theilard de Chardin, Maslow, A. Huxley y muchos otros.


De la meditaci?n a la locura...

Aunque algunas terapias orientales (llamadas "alternativas" o "complementarias") puedan contener elementos valiosos, es necesario decir que, en el contexto en que son presentadas y vividas por la "New Age" en Occidente, la mayor?a de ellas han deparado graves lesiones psicol?gicas y secuelas espirituales en muchos de sus adherentes. Baste mencionar que los viajes astrales, la invocaci?n de maestros ascendidos, las meditaciones de hiperventilaci?n y expansi?n de la conciencia, las regresiones hipn?ticas y la casi totalidad de los m?todos de control mental han generado delirios m?sticos, o de influencia, esquizofrenias, desdoblamientos de personalidad, y otros diversos estados psicopatol?gicos.


Nuevas sectas para la Nueva Era

A partir de los ochenta en los EE.UU., y de los noventa en el resto del mundo, las sectas de mayor crecimiento -que son precisamente las que enarbolan la bandera de la Nueva Era-, vienen prometiendo y ofreciendo toda suerte de bienestar por medio de estas t?cnicas "espirituales", t?cnicas muy costosas para el bolsillo, y peligrosas para la salud. Muchos de estos grupos se presentan, no como Iglesias, sino como Institutos o Centros de Rehabilitaci?n personal, donde el lenguaje pseudocient?fico y las estrategias de marketing son una simple fachada, bajo la cual se esconde una verdadera secta destructiva.

La avalancha del esoterismo

El enorme caudal de informaci?n esot?rica se ha vuelto p?blico, distorsionado y generador de no poca confusi?n, sobre todo para aquellos que no conocen algo m?nimo de historia de las religiones y no distinguen la verdad de la ficci?n literaria, y m?s a?n, para los que su cristianismo no pasa de un simple ?barniz?.

De esta manera se ha desarrollado una avalancha de literatura, pel?culas, y conferencias que dan nuevas interpretaciones a los conceptos y categor?as teol?gicas del cristianismo, vaci?ndolas de sus contenidos originales, recreando y resignific?ndolo todo en calve ocultista y gn?stica, hasta el punto de querer ?devolver? al cristianismo las ?verdades secretas? durante siglos escondidas por la malvada Iglesia Cat?lica.
El esoterismo actual es un buen negocio para m?s de un charlat?n que se aprovecha de la ingenuidad de tantos sedientos de verdad, de paz, de amor y de armon?a interior..., de Dios.

La Nueva Era dentro de la Iglesia

Juan Pablo II se ha pronunciado varias veces advirtiendo que el principal desaf?o para la Iglesia es la penetraci?n de la Nueva Era en su propia pastoral. Retiros, catequesis, pr?dicas, manuales de aqu? y all? trasuntan el universo de la "New Age". Y no son pocos los que se han dejado fascinar por otras ?luces de colores? porque Jesucristo no les hace arder el coraz?n. ?Habremos los cristianos opacado el misterio de Cristo?, ?habremos ocultado el pozo de agua viva?, ?habremos enmascarado de ideolog?as y racionalismos la fascinante presencia en el mundo de Jes?s de Nazaret, el Hijo de Dios? ?Transparentamos como Iglesia la luz de Cristo que resplandece sobre su rostro?

?Cat?licos new agers?

En muchos retiros la Palabra de Dios es progresivamente dejada de lado. En su lugar, de modo creciente, se proponen t?cnicas psicol?gicas, meditativas y esot?ricas.
En varias parroquias se ofrecen cursos de Rei Ki y de Yoga muy poco purificados de sus contenidos orientales (karma, reencarnaci?n, pante?smo, "chakras"...). El Eneagrama -un diagrama de tipolog?a de la personalidad- es otra de estas t?cnicas promovidas, la cual se habr?a originado en el misticismo suf?... pulida, reinterpretada y difundida por iniciados en el esoterismo como Claudio Naranjo y ?scar Ichazo -fundador de la secta Arica-, seguidores del ocultista Gurdjief. Algunos jesuitas especialistas en el tema, que fueron devotos de esta pr?ctica en EE.UU., se lamentan hoy de su ingenuidad.

Muchos catequistas, fascinados con novelas como las de P. Coelho, comenzaron, sin pretenderlo, a cambiar aspectos fundamentales de la fe. Y en algunos colegios regalan a los adolescentes el librillo Ami, el ni?o de las estrellas, cuyos contenidos nos disponen a la Era de Acuario, y cuyo Dios no es otra cosa que un conjunto de vibraciones energ?ticas.

Son muchos los cat?licos que se sienten ofendidos al ser observados por sus pr?cticas directa o indirectamente contrarias al Evangelio de Jesucristo y a las orientaciones de la Iglesia. Sus sinceras b?squedas espirituales no son suficientes. Hay que volver a decir que solamente Jesucristo es el camino, la verdad y la vida, que no hay otro nombre dado a los hombres por el cual podamos ser salvados (Hch 4,12). Estamos necesitados de una renovaci?n pastoral que inicie en los misterios de Dios a los fieles, que los disponga al encuentro personal y comunitario con el ?nico Dios que salva, sana y libera.

El gran desaf?o

El primer informe Vaticano afirma: ?...una invitaci?n a encontrarse con Jesucristo,... tendr? m?s peso si se ve que quien la realiza es alguien que ha sido profundamente tocado por su propio encuentro con Jes?s; porque lo hace no uno que simplemente ha o?do hablar de ?l, sino alguien que est? seguro de ?que ?l es realmente el salvador del mundo (Jn. 4,42)?.

No es cuesti?n de copiar a las sectas, ni de consentir una espiritualidad sensiblera y emocionalista, sino de volver a la aut?ntica fuente: Jesucristo, en toda su verdad y sin recortes ni reduccionismos ideol?gicos conservadores o progresistas.


Es urgente leer la sed de Dios de nuestra gente y dar respuestas eficaces. No es cuesti?n de m?todos, es cuesti?n de testimonio, es cuesti?n de ver en los cat?licos el ardor de Jesucristo, de cristianos que vivan la pasi?n por el pobre, por el que sufre, y no se queden en discursos morales, de cristianos que irradien el amor de Dios y el gozo de anunciar sus maravillas. S?lo as? los j?venes podr?n ver un cristianismo para ellos, que los mueva a so?ar, a ser aut?nticos, a vivir con un Dios vivo y verdadero. S?lo as? encontrar?n un Dios que los arranque de un mundo cerrado en el consumo, el inmediatismo y la superficialidad que congela tantos corazones.

Una tarea como esta nos exige mucha humildad y apertura a un Dios que no se cansa de insistirnos en la primac?a de su gracia, de su amor y de su Palabra que no pasa de moda.
Si hay una crisis en la Iglesia, esa es una crisis de espiritualidad y he ah? donde hemos de renovarnos volviendo a la fuente, para no salir a buscar otros pozos donde nos vendan caricaturas de la verdadera experiencia de Dios. ?Seremos m?sticos, o no seremos?.

Por otra parte la formaci?n cr?tica y solidamente fundamentada, en el mundo de las religiones, en teolog?a, historia y filosof?a (tan relegadas por una educaci?n pragm?tica y neoliberal) ser? siempre una buena prevenci?n para no caer presos de las f?bulas de nuestro tiempo que confunden la realidad con la ficci?n.



Finalmente, no deber?amos olvidar la advertencia de San Pablo:


?Predica a tiempo y a destiempo, corrige, reprende y exhorta, hazlo con mucha paciencia y conforme a la ense?anza. Porque vendr? el tiempo en que los hombres no soportar?n la sana doctrina, sino que, llevados por sus propios deseos, se rodear?n de multitud de maestros que les dir?n palabras halagadoras, apartar?n los o?dos de la verdad y los desviar?n hacia las f?bulas. T? sin embargo, procura ser siempre prudente, soporta el sufrimiento, predica el evangelio y ded?cate plenamente a tu ministerio?. (2 Tim 4,2-5)


Publicado por mario.web @ 9:21
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