Martes, 24 de mayo de 2011
Palabras del rabino Leigh Lerner inspiradas en la letan?a (?Dayenu?) de las maravillas de Dios
?
Dayenu! A la memoria del papa Juan Pablo II
Dayenu! A la memoria del papa Juan Pablo II
El rabino Leigh Lerner, del Templo Emanu-El-Beth Sholom de Montr?al, Canad?, es vicepresidente del Di?logo Judeo-Cristiano de Montr?al. El 7 de abril de 2005, efectu? este homenaje al papa Juan Pablo II, durante una conmemoraci?n organizada por la comunidad jud?a en la Congregaci?n Beth Israel Beth Aaron de C?te St. Luc (Canad?). Reproducimos algunos fragmentos, en particular una secci?n cuyo estilo se inspira en la letan?a ("Dayenu?) de las maravillas de Dios que se recita en el momento de la Pascua jud?a:

?No conozco la liturgia f?nebre para el papa Juan Pablo II, pero s? lo que los jud?os dicen en circunstancias parecidas: ?HaTsur tamim poalo, La Roca: Su obra es perfecta? (Dt 32,4). Nuestros rabinos se han preguntado c?mo podemos hablar de la perfecci?n divina en tiempos de duelo. Y responden lo siguiente: ?A veces Dios es visible, a veces es invisible... A veces Dios est? cerca, a veces est? lejos?. ?Qu? quieren decir con esto? La perfecci?n divina no se encuentra en una sola direcci?n. La perfecci?n contiene la vida y la muerte, el bien y el mal. La perfecci?n se encuentra en los trayectos que nos hacen pasar de lo negativo a lo positivo, y cuya din?mica constituye un conjunto. Una gran parte de la historia de las relaciones de los jud?os con la Iglesia Cat?lica se ha escrito con l?grimas. ?Qu? suerte entonces poder vivir en el tiempo de un papa que quebr? esa tendencia, reconociendo nuestras tristezas y nuestras alegr?as! Kamah ma?alot tovot ? ?Qu? buenas son sus obras!

Si Juan Pablo II s?lo hubiera visitado Auschwitz y no hubiera ido directamente al Memorial Jud?o, Dayenu (?eso nos habr?a bastado?)!

Si s?lo hubiera ido al Memorial Jud?o, pero no a la Gran Sinagoga de Roma, Dayenu!

Si s?lo hubiera ido a la Sinagoga de Roma, pero no hubiera condenado el pecado del antisemitismo, Dayenu!

Si s?lo hubiera condenado el antisemitismo, pero no le hubiera reprochado al embajador de la Alemania reunificada ?la pesada carga de la culpabilidad por el asesinato del pueblo jud?o?, que para los cristianos ?debe ser un permanente llamado al arrepentimiento?, Dayenu!

Si no hubiera llamado al arrepentimiento cristiano, sino que s?lo hubiera presidido una conmemoraci?n de Yom HaShoah en el Vaticano, Dayenu!

Si s?lo hubiera conmemorado Yom HaShoah, pero no hubiera reconocido al Estado de Israel, Dayenu!

Si s?lo hubiera reconocido al Estado de Israel, pero no hubiera intercambiado embajadores con ?l, Dayenu!

Si s?lo hubiera enviado un embajador, pero no hubiera pronunciado una plegaria de arrepentimiento por los pecados contra los jud?os, Dayenu!

Si s?lo hubiera hecho un gesto de arrepentimiento, pero no hubiera visitado Israel, Dayenu!

Si s?lo hubiera visitado Israel, pero no hubiera besado su suelo, Dayenu!

Si s?lo hubiera besado su suelo, pero no hubiera visitado Yad VaShem, Dayenu!

Si s?lo hubiera visitado Yad VaShem, pero no el Kotel (el Muro occidental), Dayenu!

Si s?lo hubiera visitado el Kotel, pero no hubiera introducido su plegaria entre sus piedras, Dayenu!

?Pero hizo todo eso! ?Al achat kama vechama tova chefula umechupelet lamakom aleinu. Todo y m?s a?n, dobladas y redobladas son las buenas acciones que el Eterno nos ha dado? a trav?s de este hombre, el papa Juan-Pablo II. [...]

?HaTsur, la Roca?: este t?rmino tiene una connotaci?n diferente para los jud?os y para los cat?licos. [...] Los cristianos tienen no solamente a Dios comme HaTsur, sino tambi?n a otro. En Mateo (16,18), Jes?s dice: ?T? eres Pedro, y sobre esta piedra edificar? mi Iglesia?. Pedro es Petros, y Petros en griego, es ?la roca?. Pedro es el primer papa, la primera piedra de la Iglesia, cuyos sucesores heredan la pesada carga. Demasiadas piedras de esta Iglesia han erigido impenetrables muros espirituales de separaci?n y, s?, de antisemitismo. Pero Angelo Giuseppe Roncalli, convertido en Juan XXIII, convoc? el Concilio Vaticano II, y Giovanni Battista Montini, convertido en Pablo VI, lo continu?, y promulg? la declaraci?n Nostra Aetate, hace cuarenta a?os (1965). En 1978, lleg? Karol Wojtyła, el papa Juan Pablo II. Despu?s de tantos siglos en los que Dios ha sido mantenido al margen de las relaciones entre jud?os y cristianos, Juan Pablo II, la piedra sobre la cual la Iglesia se construy? durante los ?ltimos veinticinco a?os, hizo posible que los jud?os y los cat?licos, en forma conjunta, llevaran a Dios al coraz?n de sus relaciones.

Hace mucho tiempo, Dios le dijo a Mois?s que le hablara a una simple piedra y de ese modo hiciera brotar de ella agua para calmar la sed de los israelitas. En Juan Pablo II, una piedra nos ha hablado, calm? nuestra sed de paz y de reconciliaci?n, e hizo brotar l?grimas que irrigan las tiernas semillas de misericordia que ?l mismo ha plantado. Lloramos su muerte. Nos comprometemos a continuar su obra, y damos gracias a Dios por la vida del papa Juan Pablo II?.

Traducci?n: Silvia Kot
2005-09-01

Publicado por mario.web @ 9:36
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios