Martes, 24 de mayo de 2011

CIUDAD DEL VATICANO, 6 NOV 2010

Benedicto XVI celebr? a las 16,30 la Santa Misa con motivo del Jubileo Compostelano, en la Plaza del Obradoiro, as? llamada porque all? se encontraban los talleres de los cortadores de piedra para la catedral. La plaza tiene cabida para 8.000 personas. El resto pudo ver la celebraci?n eucar?stica, a la que asistieron los Pr?ncipes de Asturias, a trav?s de pantallas colocadas en las cercan?as.

En este A?o Santo, llego como peregrino entre los peregrinos, acompa?ando a tantos como vienen hasta aqu? sedientos de la fe en Cristo resucitado. Fe anunciada y transmitida fielmente por los Ap?stoles, como Santiago el Mayor, a quien se venera en Compostela desde tiempo inmemorial).

El Papa comenz? la homil?a citando una frase de la primera lectura: "Los ap?stoles daban testimonio de la resurrecci?n del Se?or con mucho valor". En efecto -afirm?-, en el punto de partida de todo lo que el cristianismo ha sido y sigue siendo no se halla una gesta o un proyecto humano, sino Dios, que declara a Jes?s justo y santo frente a la sentencia del tribunal humano que lo conden? por blasfemo y subversivo; Dios, que ha arrancado a Jesucristo de la muerte; Dios, que har? justicia a todos los injustamente humillados de la historia. (...) A nosotros, queridos hermanos, nos toca hoy seguir el ejemplo de los ap?stoles, conociendo al Se?or cada d?a m?s y dando un testimonio claro y valiente de su Evangelio. No hay mayor tesoro que podamos ofrecer a nuestros contempor?neos.

"Junto a estas palabras -continu?- (...) est?n las propias palabras del Evangelio (...) que invitan a vivir desde la humildad de Cristo que, siguiendo en todo la voluntad del Padre, ha venido para servir (...). Un servicio que no se mide por los criterios mundanos de lo inmediato, lo material y vistoso, sino porque hace presente el amor de Dios a todos los hombres y en todas sus dimensiones, y da testimonio de ?l".

Al proponer este nuevo modo de relacionarse en la comunidad, "basado en la l?gica del amor y del servicio -observ? el pont?fice- Jes?s se dirige tambi?n a los "jefes de los pueblos", porque donde no hay entrega por los dem?s surgen formas de prepotencia y explotaci?n que no dejan espacio para una aut?ntica promoci?n humana integral. Y quisiera que este mensaje llegara sobre todo a los j?venes: (...) este contenido esencial del Evangelio os indica la v?a para que, renunciando a un modo de pensar ego?sta, de cortos alcances, como tantas veces os proponen, y asumiendo el de Jes?s, pod?is realizaros plenamente y ser semilla de esperanza".

"?Esto es lo que nos recuerda tambi?n la celebraci?n de este A?o Santo Compostelano!", exclam?. "Y esto es lo que en el secreto del coraz?n (...) viven tantos peregrinos que caminan a Santiago de Compostela para abrazar al Ap?stol. El cansancio del andar, la variedad de paisajes, el encuentro con personas de otra nacionalidad, los abren a lo m?s profundo y com?n que nos une a los humanos: seres en b?squeda, seres necesitados de verdad y de belleza, de una experiencia de gracia, de caridad y de paz, de perd?n y de redenci?n. Y en lo m?s rec?ndito de todos esos hombres resuena la presencia de Dios y la acci?n del Esp?ritu Santo".

Al final de la homil?a el Papa, exclam?: Que Santiago, el amigo del Se?or, alcance abundantes bendiciones para Galicia, para los dem?s pueblos de Espa?a, de Europa y de tantos otros lugares allende los mares, donde el Ap?stol es signo de identidad cristiana y promotor del anuncio de Cristo.


Publicado por mario.web @ 9:49
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