Martes, 24 de mayo de 2011

Autor: Agust?n Losada
Fuente: Religi?n en Libertad


El embri?n humano, desde su primer instante de vida, (etapa que la embriolog?a denomina ?cigoto?) es un ser vivo, distinto de su madre, y pertenece a la especie humana. Esto es un dato irrefutable, desde el punto de vista cient?fico. El nuevo ser, producto de la fusi?n de los gametos masculinos y femeninos, no es una simple suma de los c?digos gen?ticos de los padres. Se trata de un nuevo ser, que no exist?a hasta entonces, ni se repetir? jam?s.

Desde el mismo instante de su concepci?n el cigoto comienza el despliegue personal, multiplicando sus c?lulas por un proceso conocido como mitosis: De la primera c?lula se forman dos, luego cuatro, despu?s ocho... Antes de que ese embri?n haya llegado a implantarse en el ?tero materno, mientras va de camino por las trompas, se va produciendo una r?pida multiplicaci?n de c?lulas que, por su parecido con una mora en miniatura, la Ciencia denomina ?m?rula?. Resulta curioso que de la primera divisi?n surge ya la primera especializaci?n: Una de las dos c?lulas iniciales dar? lugar a la placenta y el cord?n umbilical, mientras que la otra desarrollar? al individuo.

Todos los pasos que van desde el primer instante (el cigoto) hasta el alumbramiento del ni?o est?n perfectamente documentados. El proceso depende del programa que el propio cigoto contiene en s?. De su genoma. No del organismo de la madre. Evidentemente, precisa de la madre para obtener de ella los nutrientes necesarios para continuar con su desarrollo. Pero es ?l quien los solicita y los requiere, cada uno en su momento oportuno, para ir maravillosamente desarrollando el cuerpo del individuo. Existe una evidente unidad biol?gica en el embri?n: Todos los elementos se desarrollan arm?nicamente como partes de un todo. No existe ning?n salto cualitativo. Por eso, el embri?n humano se desarrolla hasta llegar a un hombre adulto, y no en otra especie.

Me gusta la explicaci?n que hace el profesor ?ngelo Serra, que en su libro ?Por un an?lisis integral del estatuto del embri?n humano? explica las tres caracter?sticas esenciales del desarrollo del no-nacido. A saber:

1. La coordinaci?n. Esto significa que el embri?n no es un mero ?grupo celular?, como le denominan despectivamente quienes, apoy?ndose en semejante t?tulo, pretenden justificar su destrucci?n. El embri?n no es un mero agregado de c?lulas antol?gicamente distintas, sino un individuo en el que las diferentes c?lulas se van multiplicando e integrando de forma maravillosamente estructurada. Gracias a ello, el individuo es capaz de traducir su propio espacio gen?tico en un espacio org?nico.

2. La continuidad. El cigoto supone el inicio del nuevo ciclo vital de un nuevo ser humano. Todos los pasos que se van dando en ?l, la multiplicaci?n de las c?lulas y la aparici?n de los diferentes ?rganos y tejidos son la expresi?n evidente de un proceso continuo y coordinado. De hecho, cuando en vez de continuidad hay interrupci?n es porque se ha producido una patolog?a, o la muerte del individuo. Por eso se puede afirmar que es precisamente esa continuidad la que establece la unicidad del nuevo ser en desarrollo: Es siempre el mismo e id?ntico ser, aunque pase por etapas diferentes que le hacen cada vez m?s complejo.

3. La gradualidad. Todos sabemos que la forma definitiva se alcanza gradualmente. Aunque en realidad, nunca podemos decir cu?l es la forma definitiva del individuo. Nadie tiene la misma forma de reci?n nacido, que a los cinco, diez, quince o veinte a?os. Y no digamos nada si comparamos la forma f?sica de un joven con esa misma persona pasados 40 o 50 a?os... Al igual que sucede con todos los seres en desarrollo, la sucesi?n de formas del desarrollo no son sino estados concretos de momentos diversos de un mismo proceso de desarrollo de un ser. Las diversas partes del sistema suponen una unidad en la totalidad de las mismas. Este principio exige la existencia de una regulaci?n intr?nseca del embri?n, que orienta su desarrollo hacia una forma final.

El hecho de que el desarrollo embrionario tenga las caracter?sticas de unidad y continuidad supone que lo que al final del proceso se considera un ser humano debe serlo tambi?n, indefectiblemente al principio del mismo. Por otro lado, me parece sencillo de comprender que puesto que el cigoto contiene en s? todo lo que de esencial aparecer? despu?s en el cuerpo adulto, no es posible sino afirmar que tiene una aut?ntica dimensi?n humana. Aunque en ?l no veamos todav?a la forma de la corporeidad humana desarrollada.

La l?gica, adem?s, nos indica que no es posible dar saltos cualitativos en el desarrollo embrionario. No se puede decir: ?A partir de este momento empieza a ser persona. Antes, no lo es?. Porque eso es tanto como admitir que se producen cambios esenciales en el embri?n. El cuerpo humano puede madurar como tal porque ya ES un cuerpo humano. Ya que no es posible llegar a ser humano alguna vez si no lo ha sido nunca. Como afirma magistralmente el profesor Ram?n Lucas en su libro ?Antropolog?a y problemas bio?ticos?, si no se admite que el embri?n sea un individuo de la especie humana es preciso explicar c?mo es posible que de una corporeidad biol?gica no humana pueda darse el salto para surgir en un momento dado un individuo humano, sin que ello suponga ninguna contradicci?n entre la identidad del nuevo ser humano y la corporeidad biol?gica precedente. Dicho de otro modo, si el embri?n perteneciente a la especie biol?gica humana no fuera desde el primer momento un verdadero individuo humano no podr?a llegar a serlo en cierto momento sin contradecir la identidad de su propia esencia.
El adulto es, sin duda, m?s maduro en su dimensi?n biol?gica, psicol?gica y moral, que cuando era embri?n. Pero esa maduraci?n se ha dado en el ?mbito de la misma identidad de la misma esencia humana, personal. No se puede afirmar que un hombre de 30 a?os sea m?s persona que un embri?n, o un ni?o (o un anciano).

Aunque algunos, llevados por la l?gica de su pensamiento antil?gico, terminan cayendo en semejante aberraci?n. El que tal admite no ha entendido lo que significa ser persona. Porque no es posible ser m?s o menos persona. No se puede ser pre-persona o post-persona. Ni sub-persona. Persona se es, o no se es. El ser humano es persona, no llega a ser persona.

Soy consciente de que una objeci?n recurrente a todo esto que he dicho es el hecho de la gemelaci?n monocig?tica: La evidencia de que en ciertas ocasiones, de un primer cigoto puedan surgir antes del d?a 14 dos embriones, parece contradecir el car?cter individual del cigoto. Perdonen que les deje con el suspenso, pero este tema requiere una explicaci?n detallada y lo tendremos que dejara para hablar de ?l en otra ocasi?n.


Publicado por mario.web @ 10:03
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