Martes, 24 de mayo de 2011

Al ver a esa ni?a o a esa abuela con la beb? prestada en los brazos, me preguntaba: ?qui?n se atrever? a afirmar que la vida es una carga, un castigo?
Autor: Mario Arroyo | Fuente: Yo Influyo

Hoy tuve la alegr?a de tener entre mis brazos a una ni?a reci?n nacida. Cinco d?as ten?a en el mundo, fuera de su madre esa preciosa criatura; sus padres adoptivos le pondr?n ?Victoria Daniela?, es decir ?ViDa?. Han esperado con ansia el momento y por fin hoy por la tarde les fue entregada. Los primeros cinco d?as fuera del seno materno corrieron a cargo de una generosa familia con cinco hijos. Cuando miraba a la ni?a de diez a?os que cargaba y atend?a a la beb?, a la abuela de la familia que se inventaba un pretexto para aparecerse y ba?ar a la ni?a, aprovechando al m?ximo los momentos que restaban a cargo de la criatura, multitud de pensamientos se agolpaban y confund?an en mi mente: ?qu? bella es la familia!, ?qu? hermosa es la vida! -en ambos sentidos-... y ?qu? oscuridad la de aquellos que ciegamente se oponen a ella!, un aut?ntico eclipse, m?s a?n, una noche de la raz?n, de humanidad.

Al ver a esa ni?a o a esa abuela con la beb? prestada en los brazos, me preguntaba: ?qui?n se atrever? a afirmar que la vida es una carga, un castigo? Al imaginarme la ilusi?n de la pareja adoptante, que unen al gozo de contar con un hijo, que acaso la naturaleza les ha negado, el saber que han salvado de la muerte y han ofrecido una vida digna a tan bella criatura, pensaba: ?vale la pena luchar por la vida!

Soy consciente de que no todos piensan as?, vivimos en una sociedad pluralista, caben todas las posiciones, todas se deben respetar -quisiera que por lo menos los que no piensan como yo respetaran la m?a-, pero al ver a Victoria Daniela no pod?a evitar cuestionarme: ?es esto bueno o malo?, ?es bueno que algunos sostengan que no deber?a haber vivido?, ?que probablemente se hizo presi?n a la madre que originalmente deseaba abortar?, ?que el valor absoluto es la libertad y, por lo tanto, lo que decida la madre debe respetarse y nadie deber?a objetar nada?

O que se trataba de una compra que hacen familias ricas de ni?os pobres; mejor ser?a impedirle vivir a los pobres, es decir, negarles la posibilidad de vivir como ricos, y otras tantas falacias propias del resentimiento social. Al sentir su calor en mis brazos, al ver sus ojitos abrirse y cerrarse, su boquita bostezar, y la ilusi?n con la que era cuidada por la familia intermediaria, no pod?a dejar de pensar que todo eso eran discusiones bizantinas, juegos del lenguaje, agudezas, pero no la simple, llana, y sencilla realidad.

Alguien -seguramente pesimista- podr?a objetar que mi cuadro responde a la historia con final feliz, pero que no todas las historias son as?; tambi?n hay historias de terror. Alguien podr?a presentar otro escenario: mujeres meti?ndose ganchos en condiciones antihigi?nicas y desangr?ndose in?tilmente, muriendo en el acto mismo de asesinar a sus hijos, ?puede imaginarse algo m?s dantesco?

Mujeres violentadas, condenadas a vivir con oprobio, obligadas a cargar f?sicamente durante nueve meses, con recuerdos traum?ticos que quisieran olvidar; familias que ven mellado su buen nombre, etc. En ese caso el inhumano, machista, opresor de la mujer, ser?a yo. Pero, ?no es Victoria Daniela una mujer?, ?no podr? llegar tal vez, el d?a de ma?ana, a ser una gran mujer?

Noche de la raz?n que equivale a pobreza de ingenio, a ceguera ideol?gica que hace violencia a la realidad. Es verdad, caben las dos posibilidades, pero, ?no tenemos, sea por d?diva divina o como producto de la evoluci?n, la luz de la raz?n? ?No podemos intentar ofrecer mejores soluciones?, las m?s humanas, las m?s acordes con la dignidad de la persona.

?Por qu? ofrecer la tentaci?n -facilitarla- de acabar con todo y por la v?a m?s r?pida, m?s c?moda, m?s irreflexiva? ?Es el aborto una manera humana de solucionar los problemas? ?No se merece esa incipiente vida, que qui?ranlo o no llevan adentro, otra posibilidad, buscar otra soluci?n? Y, sobre todo, ?qui?nes somos nosotros para decidir qui?n debe vivir y qui?n no?, ?se debe respetar al hombre s?lo si est? en los planes de sus padres?

La realidad humana es compleja, nadie lo niega; lo que me cuestiono es la racionalidad de cortar por lo sano y cauterizar la conciencia diciendo que es algo ?legal?, lo que a la postre confunde y deforma al colectivo social.

La falacia de que ?nadie las obliga a hacerlo? pone la decisi?n de qui?n debe vivir y qui?n no en personas que, o han demostrado su inmadurez, o est?n sufriendo un fuerte shock emocional y, en muchas ocasiones, son menores de edad. ?Cabe mayor absurdo?

La soluci?n de la ?historia feliz? es creativa al tiempo que laboriosa, muestra un profundo compromiso social y una solidaridad que no se queda en teor?a, sino que se encarna en Victoria Daniela.

Adem?s, como el problema es m?s profundo, no se limitan a ayudar a parir: se da educaci?n a las madres, se les ofrece albergue donde pueden, si lo desean, permanecer sin que nadie las vea embarazadas; se les da atenci?n psicol?gica, etc. Es decir, se utiliza la raz?n.

Mario Arroyo
Doctor en Filosof?a por la Universit? della Santa Croce, Roma 2002.
Preguntas o comentarios

Publicado por mario.web @ 10:16
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios