Martes, 24 de mayo de 2011

Autor: P. Paulo Diercks y P. Miguel Jord? | Fuente: Catholic.net
a) Jes?s y los Sacerdotes

Queridos hermanos:
El otro d?a alguien me dijo que "los sacerdotes mataron a Jes?s", y lo confir-m? con un texto b?blico en la mano: Mt. 27, 1
Leyendo esta cita fuera de contexto me imagino que efectivamente habr? gente sencilla que piensa que realmente fueron los sacerdotes de la Iglesia Cat?lica quienes mataron a Jes?s. ?Tal vez por eso algunos evang?licos miran tan mal a los sacerdotes porque est?n convencidos de que ellos mataron a Jes?s!
Perdono a los que as? piensan acerca de los ministros de la Iglesia Cat?lica, pero no conf?o en su juicio en esta materia.
En esta carta quiero contestar a los que piensan as? y aclararles lo que dice la Iglesia Cat?lica de los sacerdotes. Les hablar? con amor pero con un amor que busca la verdad, pues solamente "la verdad nos har? libres" (Jn. 8, 32).

1. El contexto b?blico
Debemos leer bien la Biblia y no quedar aferrados a un solo texto aislado. Con una sola cita b?blica fuera de contexto podemos condenar a medio mundo y al mismo tiempo faltar al mandamiento m?s importante de Dios: el amor. ?Acaso no dijo el ap?stol que la letra mata y el esp?ritu vivifica? (2 Cor. 3, 6).

2. ?Qui?nes mataron a Cristo?
Debemos tener una gran confianza en la Iglesia de Cristo y en sus ministros, guiados por el Esp?ritu Santo. Jes?s dijo a sus disc?pulos en la noche antes de morir: El Esp?ritu Santo, que el Padre va a enviar en mi nombre para que les ayude y con-suele, les ense?ar? todo, y les recordar? todo lo que Yo les dije (Jn. 14, 26 y Jn. 16, 13).

?Qu? decir de los que piensan que son los sacerdotes los que mataron a Jes?s? Dice Mateo: "Cuando amaneci? todos los jefes de los sacerdotes y los ancianos de los jud?os se pusieron de acuerdo en un plan para matar a Jes?s."

En el contexto b?blico nos damos cuenta de que el Evangelista Mateo se refiere aqu? a "los sacerdotes jud?os" de aquel tiempo, es decir, a los sacerdotes de la Antigua Alianza.

Es una monstruosidad decir ahora que fueron los sacerdotes de la Iglesia Cat?lica los que mataron a Jes?s. Esta manera de leer la Biblia es una manipulaci?n descarada de un texto b?blico y no reviste ninguna seriedad. Es simplemente una ignorancia atrevida y una forma muy sutil pero muy poco cristiana de sembrar dudas y meter miedo en el coraz?n de la gente sencilla.

Creo que bastan estas pocas palabras para contestar a los que piensan as?. Aunque si bien lo meditamos, todos hemos puesto la mano en la crucifixi?n de Cristo ya que muri? por nuestros pecados.

3. ?Quer?a sacerdotes Jes?s?
Otros se r?en de los sacerdotes de la Iglesia Cat?lica y dicen que "Jes?s no quer?a sacerdotes".
Los cat?licos creemos: 1) Que Jesucristo es el ?nico y verdadero Sumo Sacerdote. 2) Que todo el pueblo cristiano, por voluntad de Dios, es un pueblo sacerdotal y 3) Que dentro de este pueblo sacerdotal algunos son llamados a participar del sacerdocio llamado ministerial o pastoral.
Yo no invento esto. Es la comunidad de los creyentes, guiada por el Esp?ritu Santo y meditando largamente la Palabra de Dios, la que ha llegado a esta verdad acerca de Cristo, su Iglesia y sus ministros.

Guiados por este mismo Esp?ritu, leamos la Biblia:

Los sacerdotes jud?os de la Antigua Alianza
Leyendo bien las Sagradas Escrituras, nos damos cuenta de que Jes?s nunca se identific? con los sacerdotes de la Antigua Alianza. En su tiempo hab?a muchos sacerdotes jud?os del rito antiguo. Todos ellos eran miembros de la tribu de Lev? y estaban encargados de los sacrificios de animales en el templo. Estos sacrificios eran ofrecidos para la purificaci?n de los pecados del pueblo jud?o (Mc. 1, 44; Lc. 1, 5-9). Hasta Jos? y Mar?a, cumpliendo con este rito de purificaci?n, ofrecieron una vez un par de palomas (Lc. 2, 24).

Pero este sacerdocio jud?o era incapaz de lograr la santificaci?n definitiva del pueblo (Hebr. 5, 3; 7, 27; 10, 1-4). Era un sacerdocio imperfecto y siempre sellado con el pecado. Jes?s, el Hijo de Dios, el hombre perfecto, nunca se atribuy? para s? este t?tulo de sacerdote jud?o.

?Participamos del sacerdocio de Cristo?
?Es verdad que la Iglesia primitiva proclam? despu?s a Jesucristo como el ?nico y verdadero Sumo Sacerdote? ?Participamos nosotros del sacerdocio de Cristo?

As? es efectivamente. Aunque durante su vida Jes?s nunca us? el t?tulo de sacerdote, la Iglesia primitiva proclam? que "Jes?s es el Hijo de Dios y es nuestro gran Sumo Sacerdote" (Hebr. 4, 14).

Escribe el sagrado escritor de la carta a los Hebreos, como cuarenta a?os despu?s de la muerte y Resurrecci?n de Jesucristo: "Jes?s se ofreci? a lo largo de su vida al Padre y a los hombres, con una fidelidad hasta la muerte en la cruz, dio su vida como el gran sacrificio de una vez por todas, y su sacrificio ha sido absoluto. El verdadero sacerdote para toda la humanidad es Jes?s el Hijo de Dios y ahora no hay m?s sacrificio que el suyo, que empieza en la cruz y termina en la gloria del cielo. Jes?s es el ?nico Sumo Sacerdote, el ?nico Mediador delante del Padre y as? El termin? definitivamente con el antiguo sacerdocio.

"Cristo ha entrado en el Lugar Sant?simo, no ya para ofrecer la sangre de cabritos y becerros, sino su propia sangre; y as? ha entrado una sola vez para siempre y nos ha conseguido la salvaci?n eterna" (Hebr. 9, 12).

Lea tambi?n: Hebr. 7, 22-28; 9, 11-12; 10, 12-14

?Somos un pueblo sacerdotal?
?Es verdad que el ap?stol Pedro dice que nosotros los creyentes somos un pueblo sacerdotal? S?, Dios, en su gran amor hacia los hombres, quiso que todos los creyentes-bautizados participaran como miembros del Cuerpo de Cristo, del ?nico sacerdocio de Cristo: "Ustedes tambi?n, como piedras que tienen vida, dejen que Dios los use en la construcci?n de un templo espiritual, y en la formaci?n de una comunidad sacerdotal santa, para ofrecer sacrificios espirituales, gratos a Dios por mediaci?n de Cristo" (1 Pedr. 2, 5) "Ustedes son una raza escogida, una naci?n santa, un pueblo que pertenece a Dios" (1 Pedr. 2, 9).

As?, hermanos, por la fe y por el bautismo Dios nos integra en un pueblo sacerdotal. Y como pueblo de sacerdotes, tenemos la vocaci?n de ofrecer nuestras personas, nuestras vidas "como hostia viva" (Rom. 12, 1). En todo lo que hacemos con amor, en nuestra familia, en nuestro pueblo, en nuestros trabajos, siempre ejercemos este sacerdocio.

4. ?Quer?a Jes?s tener ministros para su pueblo?
As? es. No es la Iglesia la que invent? el ministerio apost?lico sino el mismo Jes?s. El llam? a los Doce ap?stoles (Mc. 3, 13-15) y les encarg? ser sus representantes autorizados: "Quien los recibe a ustedes, a m? me recibe." (Lc. 10, 16).

La misi?n de los ap?stoles fue encomendada con estas palabras: "Les aseguro: todo lo que aten en la tierra, ser? atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra, ser? desatado en el cielo" (Mt. 18, 18). Este ?atar? y ?desatar? significa claramente la autoridad de gobernar una comunidad y aclarar problemas en el Pueblo de Dios. En la ?ltima Cena, Jes?s dio a sus ap?stoles este mandato: "Haced esto en memoria m?a" (Lc. 22, 19). Es eso lo que celebra la Iglesia en la Eucarist?a.

Y en una de sus apariciones, Jes?s sopl? sobre sus disc?pulos y dijo: "A quienes les perdonen los pecados, les quedar?n perdonados" (Jn. 20, 23).

Dirigir, ense?ar y administrar los signos del Se?or, he aqu? el origen del ministerio apost?lico. Poco a poco la comunidad cristiana va aplicando y evolucionando en este servicio apost?lico seg?n la situaci?n de cada comunidad.

5. ?Qu? representan los obispos y presb?teros en una comunidad?
En las cartas apost?licas del N. T., los ministros de la comunidad cristiana reciben el t?tulo de "obispos y presb?teros" (Hech. 11, 30; Tit. 1, 5 etc.).

La palabra obispo viene del griego y en castellano significa "el encargado de la Iglesia"; la palabra presb?tero significa en castellano ?el anciano?. Los obispos y los presb?teros son as? los encargados de la comunidad de los creyentes. Ellos tienen la funci?n de servir en el nombre de Cristo al Pueblo de Dios. Estos nombres de "obispo y presb?tero" van a evolucionar hacia la funci?n del sacerdocio ministerial. Aunque los ap?stoles todav?a no hablaron de sacerdocio ministerial, ya estaba esta idea en germen en la Iglesia Primitiva. Es el Esp?ritu Santo el que hizo ver, poco a poco, que los obispos y presb?teros representaban al Se?or, al Unico Sumo sacerdote, por el ministerio que ejerc?an. "No nos proclamamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jes?s, Se?or y a nosotros como servidores suyos, por amor a Jes?s" (2 Cor. 4, 5-7).

El ap?stol Pablo en su carta a los filipenses ya usa ciertos t?rminos para expresar su sacerdocio apost?lico: "Y aunque deba dar mi sangre y sacrificarme para celebrar mejor la fe de ustedes, me siento feliz y con todos ustedes me alegro" (Fil. 2, 17: "Bien sabe Dios a qui?n doy culto con toda mi alma proclamando la buena noticia de su Hijo" (Rom. 1, 9).

En estos textos hay indicaciones que la liturgia de la Palabra y la entrega de la vida del ap?stol ya es una funci?n sacerdotal: "En todo, los ministros del pueblo deben ser no como los grandes y los reyes, sino servidores como Jes?s: como el que sirve" (Lc. 22, 27).

6. ?C?mo se transmite este sacerdocio?
Este ministerio apost?lico se transmite con la imposici?n de manos. Escribe el ap?stol Pablo a su amigo Timoteo: "Te recomiendo que avives el fuego de Dios que est? en ti por imposici?n de mis manos" (2 Tim. 1, 6; 1 Tim. 4, 14).
Este gesto de imposici?n transmite un poder divino para una misi?n especial.

El ap?stol Pablo recibi? la imposici?n de manos de parte de los ap?stoles (Hch. 13, 3). Pablo a su vez impuso las manos a Timoteo (2 Tim. 1, 6; 1 Tim. 4, 14) y Timoteo repiti? este gesto sobre los que escogi? para el ministerio (1 Tim 5, 22).

As?, la Iglesia Cat?lica, desde los ap?stoles hasta ahora, sigue sin interrupci?n imponiendo las manos y comunicando de uno a otro los dones del ministerio sacerdotal.

Esta sucesi?n apost?lica tan s?lo se ha perpetuado en la Iglesia Cat?lica durante 20 siglos hasta llegar a los ministros actuales. Ninguna otra iglesia puede decir esto, solamente la Iglesia Cat?lica.
De esta la forma los pastores de la Iglesia participan del ?nico sacerdocio de Cristo.

7. Conclusi?n
Queridos hermanos y amigos:
Tal vez es un poco dif?cil todo lo que les he hablado. Pero debemos en la oraci?n pedir que el Esp?ritu Santo nos ilumine. Adem?s debemos tener un gran amor hacia la Iglesia y sus ministros, que Jes?s nos ha dejado. Para terminar quiero resumir las ideas m?s importantes de esta carta:
1) Jes?s quer?a tener ministros (servidores) para su pueblo sacerdotal.
2) Los ap?stoles transmitieron este ministerio apost?lico siempre con la imposici?n de manos.
3) Aunque los sagrados escritores nunca usaron el nombre de "sacerdotes" para indicar a los ministros, ya est? en germen en el N. T. hablar de un sacerdocio apost?lico como un servicio al pueblo sacerdotal.

En este sentido es que la Iglesia Cat?lica, ya desde el a?o cien hasta ahora, llama a los ministros de la comunidad (presb?teros y obispos) como sus pastores y sacerdotes.

Por supuesto que este sacerdocio pastoral participa del ?nico sacerdocio de Cristo y no tiene nada que ver con los sacerdotes del Antiguo Testamento. Nosotros, los sacerdotes de la nueva alianza, por una especial vocaci?n divina somos los ministros de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios (1 Cor. 4, 1).




b)El celibato por el Reino


Queridos hermanos:
El otro d?a un caballero me dijo que los curas est?n equivocados en no casarse, porque la Biblia dice que Dios bendijo al hombre y a la mujer, dici?ndoles: "Sean fecundos, multipl?quense y llenen la tierra".

Le contest? que, en verdad, este texto aparece en el Antiguo Testamento (G?n. 1, 28); pero que los cat?licos no nos debemos quedar anclados en el Antiguo Testamento. Nosotros somos hijos del Nuevo Testamento, y ah? hay claras indicaciones a favor de la virginidad religiosa. Adem?s Jes?s mismo no se cas? para as? poder entregarse totalmente a su Padre y anunciar su Mensaje. Tambi?n tenemos el ejemplo del ap?stol Pablo y otros m?s.

Queridos hermanos, en esta carta quiero explicarles por qu? las religiosas y los religiosos no se casan. Les hablar? desde la Biblia y desde mi propia experiencia religiosa. S? muy bien que muchos no encuentran valor alguno en el no casarse, y tambi?n un hombre no casado a veces hasta es mal visto en nuestra propia cultura.

Adem?s ante el mundo moderno, que predica la libertad sexual y el erotismo asfixiante, parece ser un disparate hablar de la castidad religiosa. La televisi?n, el cine, la literatura y la propaganda callejera proclaman todo lo contrario.

A pesar de todo, los invito a leer con mucha atenci?n esta carta acerca del celi-bato religioso. No lo invento yo, sino que est? todo en la Biblia.

En verdad, el hombre ha sido creado en cuerpo y esp?ritu con vistas al matrimonio: Dios cre? al ser humano como hombre y mujer, "y vio Dios que era bueno?. (G?n. 1, 27, 31). Y sin embargo, hay hombres y mujeres cristianos que con pleno conocimiento y libertad, y con gran alegr?a, renuncian de por vida al matrimonio. Lo hacen ?por amor al Reino de los Cielos" (Mt. 19,12). Este estado de vida lo indicamos con los t?rminos: "castidad consagrada", o ?celibato religioso?, o "virginidad cristiana". Y el que renuncia a ese gran valor humano del matrimonio, lo hace para seguir el ejemplo y el consejo evang?lico de Jes?s. A quienes profesan de por vida este estado, se les da el nombre de "religiosos", "religiosas", (o monjitas) y sacerdotes.

1 ?Qu? nos ense?a la Biblia?
El Pueblo de Dios del Antiguo Testamento apreciaba mucho el matrimonio y cada familia israelita deseaba tener muchos hijos como bendici?n de Dios (G?n. 22, 17). Y la virginidad, o el no tener hijos, equival?a a la esterilidad, la cual era una humillaci?n y una gran verg?enza (G?n. 30, 23; 1 Sam. 1,11; Lc. 1, 25).

Generalmente, en el Antiguo Testamento no hay aprecio por la virginidad como estado de vida. Reci?n en el Nuevo Testamento encontramos el estado de virginidad por motivos religiosos:

1.Jes?s mismo, que permaneci? sin casarse, fue quien revel? el sentido y el car?cter sobrenatural de la virginidad: "Hay hombres que se quedan sin casar por causa del Reino de los Cielos. El que puede aceptar esto, que lo acepte" (Mt. 19,12). La expresi?n "por causa del Reino de los Cielos" confiere a la virginidad su car?cter religioso y es as? un signo de la Nueva Creaci?n que irrumpe ya en este mundo, es decir, es un signo anticipado del mundo que vendr?.

2. El Ap?stol Pablo hace entender que en su tiempo ya hab?a algunos creyentes que vivieron como v?rgenes por un tiempo para dedicarse a la oraci?n. (1Cor. 7, 5). Tambi?n dice el Ap?stol que el cuerpo no est? s?lo destinado para la uni?n sexual, sino tambi?n para dar testimonio de Dios: "El cuerpo es para el Se?or, y el Se?or para el cuerpo. Y as? como Dios resucit? al Se?or, nos resucitar? tambi?n a nosotros por su poder... ?No sab?is que vuestros cuerpos son miembros de Cristo?" (1 Cor. 6,13-15). Y en otra parte Pablo habla de la virginidad como un estado mejor que el matrimonio, porque este estado de vida expresa m?s claramente la entrega total al Se?or: "El hombre casado est? dividido, y tiene que agradar a su mujer; pero los que permanecen v?rgenes no tienen el coraz?n dividido, sino que est?n consagrados a Dios tanto en cuerpo como en esp?ritu: ellos viven sirviendo al Se?or con toda dedicaci?n". (1 Cor. 7, 32-35). Esto no es un mandato del Se?or, dice Pablo (1 Cor. 7, 25), sino un llamado personal de Dios, un carisma o un don del Esp?ritu Santo (1 Cor. 7,7) y, como dice Jes?s, esto no todos lo pueden entender.

3. La virginidad es un signo del mundo que vendr?. Los que permanecen v?rgenes en este mundo est?n despegando de este mundo (1 Cor. 7, 27) y esperan al Esposo y al Reino que ya vienen, seg?n la par?bola de las diez v?rgenes (Mt. 25, 10). Su vida, su virginidad, es un "signo permanente" del mundo que vendr?, es signo visible del estado de resurrecci?n, de la nueva creaci?n, del mundo futuro donde no habr? matrimonio, y donde seremos semejantes a los ?ngeles y a los hijos de Dios (Lc. 20, 35-36).

2. El ejemplo de Jes?s, Mar?a y de Pablo
1. Jes?s mismo no se cas?, no tuvo hijos, no hizo una fortuna. El, que nada pose?a, trajo al mundo tesoros que no destruyen ni el moho ni la polilla. El, que no tuvo mujer, ni hijos, era hermano de todos y entreg? su vida por todos. Adem?s, Jes?s invit? a sus disc?pulos a seguirlo hasta lo ?ltimo. Al joven rico, no le pidi? solamente que cumpliera los mandamientos de la ley; le pidi? un despojo total para seguirlo: "Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dalo a los pobres, y entonces tendr?s riquezas en el cielo; luego ven y s?gueme" (Mt. 19, 21). "Todos los que han dejado sus casas, o sus hermanos o hermanas, o padre, o madre, o esposa, o hijos, o bienes terrenos, por causa m?a, recibir?n la vida eterna" (Mt. 19, 29). "Si alguien quiere salvar su vida, la perder?; pero ?l que la pierda por m?, la salva-r?" (Lc. 9, 24; Lc. 14, 33).

2. Mar?a, la Madre de Jes?s, es la ?nica mujer del Nuevo Testamento a quien se aplica, casi como un t?tulo de honor, el nombre de ?virgen? (Lc. 1, 27; Mt. 1, 23). Por su deseo de guardar su virginidad (Lc. 1, 34), Mar?a asum?a la suerte de las mujeres sin hijos, pero lo que en otro tiempo era humillaci?n iba a convertirse para ella en una bendici?n (Lc. 1, 48). Desde antes de su concepci?n virginal, Mar?a ten?a la intenci?n de reservarse para Dios. En Mar?a apareci? en plenitud la virginidad cristiana.

3. El Ap?stol Pablo, un hombre apasionado por predicar el mensaje de la salvaci?n, no quiso, como los predicadores de su tiempo, ir acompa?ado de una esposa (1 Cor. 9, 4-12). Adem?s Pablo invit? a otros a seguir este estado de vida y dice: "Yo personalmente quisiera que todos fueran como yo" (1 Cor. 7, 7). El Ap?stol vio que su vida como c?libe le daba mayor disponibilidad de tiempo y una mayor libertad para la predicaci?n. Vio que el celibato le daba m?s tiempo para el servicio de Dios y de sus hermanos. (1 Cor. 7, 35). Seguramente los ap?stoles y muchos disc?pulos siguieron esta forma de vida; recordamos las palabras de Pedro: "Se?or, nosotros hemos dejado todo lo que ten?amos y te hemos seguido" (Mt. 19, 27).

3. ?Cu?l es el motivo fundamental para optar por una vida sin casarse?
Despu?s de todo, podemos decir que el celibato religioso brota de una experiencia muy especial de Dios. El no casarse en sentido evang?lico es fruto de una profunda fe y de una experiencia de que Dios entra en la vida del hombre o de la mujer. Es el Dios vivo, que deja huellas en una persona. Es el Dios, Padre de Jesucristo, que ha seducido a algunas personas de tal manera, que ellos dejan todo atr?s y van como enamorados detr?s de Jes?s. El hombre c?libe religioso es una persona ?seducida por Dios?: "T? me sedujiste, Se?or, y yo me dej? seducir" (Jer. 20, 7). Desde el momento que llega Dios a la vida del religioso todo cambia. El hombre religioso deja todo atr?s, aun el amor humano, porque simplemente ha llegado el Amor. Dios vuelve a ser el "?nico amor", es como si de improviso aparece el sol y se apagan las estrellas... Dice la Escritura: "T? eres mi bien, la parte de mi herencia, mi copa. Me ha tocado en suerte la mejor parte, que Dios mismo me escogi?" (Salmo 16, 5-6).

La religiosa y el religioso hacen aparecer a Dios como "amor". Con su oraci?n y su silencio quieren llegar a la fuente de todo amor que Dios ha manifestado en su Hijo Jesucristo. Quieren permanecer en celibato a fin de estar m?s disponibles para servir a sus hermanos y para entregarse totalmente al amor de Cristo. No hay nada m?s bello, nada m?s profundo, nada m?s perfecto que Cristo. He aqu? el ?ltimo n?cleo de una vida c?libe por el Reino de los Cielos.

4. La castidad consagrada no es una vida sin amor
El religioso es sobre todo un hombre de Dios, un hombre para Dios, un hombre que ve en todas las cosas la presencia amorosa de Dios. Es un "especialista de Dios".

El religioso, con su voto de castidad, no opta por un camino de ego?smo, ni tampoco desprecia la sexualidad o el matrimonio. No hace un voto de "desamor", sino un voto de radicalismo en el amor: en su experiencia de amor descubre por in-tuici?n una dimensi?n m?s abierta y reclama un amor absoluto en toda su vida.

El voto de castidad, ciertamente, es una renuncia a la expresi?n genital de la sexualidad, caracter?stica de la vida matrimonial; pero el voto de castidad no implica ninguna renuncia al amor. Es un voto que expresa una superabundancia de amor radical que trasciende la carne y la sangre. Para el religioso no es posible amar a Dios, sin amar a los hombres sus hermanos.

5. El religioso no renuncia a la personalidad masculina o femenina
Aunque las posibilidades sexuales no se ejercitan, sin embargo una religiosa enfermera o una religiosa maestra desempe?a un trabajo "como mujer" con sus cualidades de ternura y bondad; y un religioso misionero act?a "como hombre" con su vigor, con su amor por la verdad y con sus cualidades de coraz?n.

Es un hecho significativo que Jes?s fuera var?n ?ntegramente y que como var?n nos predic? la Buena Nueva. Fue muy significativo que Mar?a, como mujer, supiera acoger al Salvador y como madre presentara su Hijo al mundo entero. Dios mismo eligi? a Mar?a como mujer y como Madre para ser puente entre el cielo y la tierra. Los religiosos no viven su virginidad sin su personalidad masculina o femenina.

Ellos tratan, con su consagraci?n a Dios y con libertad de esp?ritu, de ser fecundos de una manera que a menudo no es posible para los dem?s. Muchas veces vemos c?mo el ni?o hu?rfano, el drogadicto perdido, el enfermo aislado, la anciana abandonada encuentran en la religiosa a una verdadera madre. Muchas veces el joven angustiado, el hombre fracasado, un pueblo desorientado, encuentran en un religioso a un verdadero padre.

6. Una tradici?n cristiana desde el Nuevo Testamento
Desde el comienzo de la Iglesia apareci? este carisma del celibato consagrado en la historia humana. Estos carismas del celibato religioso han sido expresiones de la libertad del Esp?ritu Santo que durante 2.000 a?os ha enriquecido la historia de la Iglesia. Por inspiraci?n del Esp?ritu de Dios, los religiosos se sienten empujados a ser testigos del amor divino, y s?lo el amor de Dios puede amar m?s libremente a todos los hombres, y especialmente a los m?s humildes.

El celibato religioso nunca ha manifestado un desprecio por el matrimonio. El celibato no es un valor mayor al del matrimonio, es simplemente una manera radical de vivir el amor cristiano; de otra forma la castidad consagrada pierde su significado.

Nos extra?a much?simo que el reformador Lutero y los protestantes del siglo XVI rechazaran el camino de la vida religiosa como un camino pr?cticamente imposible y dieran preferencia al matrimonio. Esta opci?n de los protestantes va claramente contra una corriente religiosa que brot? desde los tiempos de Jesucristo hasta ahora. Por eso varios grupos protestantes vuelven ?ltimamente a esta antigua tradici?n cristiana y aut?nticamente evang?lica, y comenzaron en este siglo con grupos religiosos que viven el celibato como nosotros "por el Reino de los Cielos". (Pensemos en los monjes reformados de Taiz? en Francia, los hermanos y hermanas franciscanos, anglicanos y protestantes en Alemania e Inglaterra).

Queridos hermanos, siempre hubo y habr? en la Iglesia de Cristo hombres y mujeres llamados por Dios para que, con su vida de castidad consagrada, sean testigos del amor de Dios. La vida religiosa es simplemente un carisma o una manifestaci?n del Esp?ritu Santo que Dios regala a su Iglesia y al mundo. Sin estos hombres religiosos, sin estos "especialistas de Dios", el mundo ser?a m?s pobre. Pero esto no todos lo pueden entender. Por algo dijo Jes?s: "El que pueda entender que entienda" (Mt. 19, 12).

Espero que estos Temas le?dos una y otra vez les fortalezcan en la verdadera Fe y les den argumentos para saber dar raz?n de su esperanza.



Cuestionario:
A continuaci?n se presenta este cuestionario que puede ser ?til para complementar la sesi?n y el estudio personal. NO SE PUBLICA ESTO EN FOROS

Jes?s y los Sacerdotes
?Qui?nes mataron a Jes?s?
?Se puede decir que todos hemos puesto las manos en la muerte de Jes?s?
?Se puede decir que los sacerdotes de la Iglesia cat?lica mataron a Jes?s?
?A qu? sacerdotes se refieren los Evangelistas?
?Es l?cito sacar de su contexto estas palabras y aplicarlas a los sacerdotes del N. T.?
?Somos el Pueblo de Dios un pueblo sacerdotal?
?Quiso Jes?s que en su Iglesia hubiera un sacerdocio ministerial?
?Qui?nes tienen esta funci?n?

El celibato por el Reino
?Qu? nos ense?a la Biblia al respecto?
?Cu?l fue el ejemplo de Jes?s?
?Qu? significa tambi?n la virginidad?
?Cu?l fue el camino seguido por Pablo y por Mar?a, la Madre de Jes?s?
?Cu?l es el motivo fundamental para hacer esta opci?n?
La castidad consagrada, ?significa dejar de amar?
?Cu?l ha sido la tradici?n cristiana al respecto?




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Diapositivas
Les compartimos estas diapositivas que pueden ayudar mucho a complementar la sesi?n:
El porqu?
?Qu? es la Biblia?
Unidad Cristiana
?Porqu? soy cat?lico?
Salvaci?n Personal
Jerarqu?a
Bilbia y Tradici?n
Mar?a Madre de DIos
Religiosidad Sacramental
Religiosidad popular


Publicado por mario.web @ 10:21
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