Martes, 24 de mayo de 2011

Autor: Paulo Diercks y P. Miguel Jord? | Fuente:
a)?Hermano o Padre?
Queridos hermanos cat?licos:
Me doy cuenta de que los hermanos evang?licos tienen miedo de llamar ?padre? a los sacerdotes. Y aunque saben muy bien que es costumbre de llamar al ministro de la Iglesia Cat?lica como ?padre?, algunos me dicen ?caballero? o ?se?or? y, en el mejor de los casos, me llaman ?hermano?. Tambi?n hay algunos que me dicen ?se?or sacerdote? (?y me consta que despu?s le dicen sin m?s a su gente que los sacerdotes mataron a Cristo, porque dicen que tambi?n as? est? en la Biblia!)

No importa c?mo me llamen, o qu? piensen de m?. S? que Dios conoce los pensamientos m?s ?ntimos y es El quien me va a juzgar.

En esta carta quiero explicarles de donde viene este nombre de "padre" y luego en otra carta les hablar? de los sacerdotes, de los que ellos dicen que mataron al Se?or.

1. El texto b?blico.
Me gusta que me digan "hermano", pero no deben pensar que cometen alg?n pecado si me llaman "padre". Seguramente han escuchado aquel texto b?blico que dice: "No se dejen llamar Maestro, porque uno solo es vuestro Maestro y todos ustedes son hermanos. Tampoco deben decirle "padre" a nadie en la tierra, porque tienen solamente un Padre que est? en el cielo? (Mt. 23, 8-9) y por eso piensan muchos que no deben decir ni por nada "padre" a un sacerdote.

Hermanos y amigos: leyendo bien toda la Biblia nos damos cuenta que las Sagradas Escrituras hacen siempre la distinci?n entre "Padre" como t?tulo de honor reservado al Dios ?nico, fuente y fin de todas las cosas, y padre con min?scula, es decir, el padre que da la vida humana o el "padre espiritual".

Lo mismo sucede con la palabra Maestro. El ?nico Maestro -con may?scula- es Dios, pero esto no quita que, aun entre nosotros, llamemos maestro -con min?scula- a cualquier profesor o maestro carpintero. Es decir, tenemos un Padre y un Maestro por excelencia que es Dios. Un Padre y Maestro -en letra grande- que es el Dios ?nico y nadie puede apropiarse de este t?tulo.

Ahora bien, entre nosotros puede haber muchos padres y maestros en cuanto que participamos de alguna manera de la paternidad y de la maestr?a de Dios.

2. ?Qu? nos dice la Biblia acerca del nombre "Padre"?
La Biblia nos dice claramente que Dios es el ?nico Padre y Maestro. Dios es el ?nico Padre fuente y origen de todas las cosas. Dice el Ap?stol: "Para nosotros no hay m?s que un solo Dios: el Padre. El Padre Dios hizo todas las cosas y nosotros existimos por El" (1 Cor. 8, 6).

Seg?n este texto b?blico, est? claro que no debemos dar este t?tulo divino a nadie m?s que a Dios. El es el Padre y Maestro por naturaleza. En El est? el origen del bien, de la vida y de toda sabidur?a.

Veamos el contexto de la frase de Jes?s:

En el Evangelio de San Mateo, cap. 23, en un largo discurso, Jes?s acusa a los fariseos y a los maestros de la ley, porque a ellos les gustan mucho los t?tulos de honor. Se consideran autorizados para interpretar la ley de Mois?s como quieren (vers. 2), les gusta llevar en la frente y en el brazo partes de las Sagradas Escrituras (vers. 6), quieren que la gente los salude con todo respeto en las calles y que les llame maestros (vers. 7). Es en este contexto que Jes?s les dice: "Pero ustedes no deben hacer que la gente les llame maestros, porque todos ustedes son hermanos y tienen solamente un Maestro, que es Cristo. Y no llamen ustedes Padre a nadie en la tierra, porque tienen solamente un Padre, el que est? en el cielo" (vers. 8-9). "El que es el mayor de ustedes sea el que sirve a los dem?s (vers. 11). Porque el que se hace grande ser? humillado, pero el que se humilla ser? hecho grande" (vers. 12).

Queridos hermanos, est? muy claro que Jes?s no quiere que demos t?tulos de honor a ning?n miembro de la comunidad. Pero no debemos pensar que Jes?s quiere terminar con toda autoridad entre nosotros, sino que pide que haya responsables en la comunidad de los creyentes que sirvan con mucha humildad al pueblo y que su autoridad no debe opacar la del ?nico Padre Dios. Lo que importa en realidad no es el t?tulo que se da a los resposables de la comunidad, sino el servicio humilde que prestan. Y para expresar este servicio de paternidad espiritual es que desde hace siglos el pueblo llama, por acomodaci?n, "padres" a los sacerdotes.

3. Jes?s llama a Dios "Mi Padre"
"Jes?s en su condici?n de Verbo encarnado (como hombre) se define como: "el Hijo ?nico del Padre, por naturaleza". "Mi Padre me ha entregado todas las cosas. Nadie conoce realmente al Hijo sino el Padre y nadie conoce realmente al Padre sino el Hijo y aquellos a quienes el Hijo se lo ha querido dar a conocer" (Mt. 11, 27). Estos textos b?blicos nos hacen ver que hay una relaci?n ?ntima y ?nica entre el Padre y el Hijo. Jes?s es el ?nico que puede llamar Padre con propiedad a Dios. El es su Hijo por naturaleza.

Ahora bien, nosotros tambi?n llamamos a Dios "nuestro Padre", ya que por el poder del Esp?ritu Santo, somos hijos de Dios. Jes?s es Hijo por naturaleza, nosotros somos sus hijos por adopci?n. Dios es el Padre ?nico, fuente y fin de todas las cosas, y nosotros no debemos dar a nadie este t?tulo divino. Esto es lo que quer?a decir Jes?s en su discurso contra los fariseos y los maestros de la ley (Mt. 23, 9) que se apropiaban t?tulos divinos. Pero Dios no quer?a decir ni que los hijos no llamen padre a su pap? ni que en una comunidad cristiana los fieles no puedan llamar padre a su sacerdote.

El texto tambi?n dice: "No llamen Maestro a nadie, porque uno solo es vuestro Maestro". Cierto que Jesucristo es el ?nico Maestro fuente de toda verdad y sabidur?a (Jn 18, 37), pero Dios no se opone a que llamemos maestro -por participaci?n- a un profesor o a un maestro carpintero. El argumento es id?ntico.

Entendidas as? las cosas, ni la palabra ?padre? ni la palabra "maestro" son t?tulos exclusivos de Dios sino que, por acomodaci?n, los aplicamos a las personas. Y as? es que tanto la palabra "padre" como la palabra "maestro" forman parte del lenguaje com?n y corriente que empleamos a diario para conversar y para entendernos.

En consecuencia, un hijo puede llamar ?padre? a su pap?, o a su padre espiritual o al sacerdote y puede llamar "maestro" a su profesor y al maestro g?sfiter. Y las mismas Sagradas Escrituras no tienen ning?n problema en usar estos nombres. Jes?s mismo dijo: "Honra a tu padre y a tu madre" (Lc.18, 20). Y el ap?stol Pablo lo repite varias veces: "Hijos, su deber como creyentes es obedecer a sus padres, porque esto es justo" (Ef. 6,1). Si el Ap?stol los llama hijos en la fe significa que los hijos igualmente lo pueden llamar padre (Col. 3, 20 y Tim. 1, 2). Seg?n la interpretaci?n de los evang?licos, que no trepidan en sacar textos b?blicos fuera de su verdadero contexto, tampoco podr?amos llamar "maestro" a nadie, ya que en la misma cita b?blica (Mt. 23, 8-9) Jes?s nos dice que "no se dejen llamar Maestro porque un solo Maestro tienen ustedes". Y sin embargo, todo el mundo llama maestro al g?sfiter, al carpintero, al alba?il, etc. Y a nadie se le ocurre decir que va contra el Evangelio.

4. La paternidad espiritual del ap?stol
La Biblia habla tambi?n de una "paternidad espiritual".

-El ap?stol Pablo proclama al Patriarca Abraham como ?padre? en la fe. "Abraham viene a ser padre de todos los que tienen fe" (Rom. 4, 11).
-El ap?stol Juan da a los ?ancianos? o responsables de la comunidad el nombre de ?padres? (1 Juan 2, 13-14).
-En sus cartas los ap?stoles llaman a los creyentes con el nombre de "hijitos" (G?l. 4, 19 y I Juan 2, 1-12; y 18, 28). Si el ap?stol les llama ?hijos?, es que ellos lo llamaban "padre".
-Timoteo, el colaborador del Ap?stol Pablo, es llamado cuatro veces con el nombre de "hijo en la fe" (1 Tim. 2 y 18; y 2 Tim. 1, 2 y 2, 1): "Yo, Pablo, ya anciano y ahora preso... te pido un favor para On?simo, quien ha llegado a ser un hijo m?o espiritual" (Filem?n 10).
-En otros textos el Ap?stol Pablo tambi?n se presenta como un "padre". "Ustedes ya saben c?mo Timoteo ha demostrado su virtud y c?mo ha servido en la predicaci?n del mensaje, como un hijo que ayuda a su padre" (Filip. 2, 22).

Queridos hermanos y amigos: ?ste es el sentido con que la Iglesia Cat?lica usa el nombre de "padre" para indicar al pastor o ministro de la comunidad de los creyentes. No es ni de lejos con el intento de apropiarse de un t?tulo divino.

Ahora bien, para evitar confusiones y para no dar motivo a esc?ndalos farisaicos, en algunos pa?ses la Iglesia Cat?lica utiliza otras palabras para designar a sus sacerdotes. En Alemania, por ejemplo, se usa la palabra "pastor" (con acento en la a) para referirse al sacerdote cat?lico, y "pastor" (con acento en la o) para referirse al ministro evang?lico. En Chile usamos generalmente el nombre de "pastor" para referirnos al Se?or Obispo. En Francia se llama al sacerdote con el t?tulo de "l?Abb?". En Catalu?a, Espa?a, se le llama Moss?n. Pero en Am?rica Latina est? arraigada la costumbre de llamarlo "padre". Quienes tengan dificultad, que le llamen "hermano", que es tambi?n una hermosa palabra. Pero entendidas as? las cosas, se puede usar la palabra "padre" y "maestro" sin que ello signifique un agravio ni ofensa a Dios. Se trata simplemente de una paternidad espiritual.

5. Lo que importa es ser un servidor de la comunidad
Lo que importa no es tanto la cuesti?n del nombre, lo que importa es que el sacerdote o ministro sea un servidor de la comunidad. Si no lo es, ah? s? que hay una contradicci?n, por m?s que use nombres muy "serviciales". Y esta actitud se manifiesta cuando los fieles tratan al pastor o al sacerdote como a un semidios. No debemos caer en este defecto. Los ministros de la comunidad debemos ser servidores. La actitud orgullosa de los fariseos y maestros de la ley (Mt. 23) es una tentaci?n de todas las religiones. Los fariseos no reconocieron la autoridad de Dios sino que simplemente se la apropiaron y "se sentaron en el trono de Mois?s" (Mt. 23, 2).

Toda autoridad en la Iglesia debe fundamentarse en la fraternidad y en el servicio a Dios y a los hermanos. El que ense?a y dirige la comunidad tambi?n es un hombre pecador y no debe sentirse como los grandes del mundo, sino que debe ser un amigo, un hermano, un padre y servidor en Cristo Jes?s.

As? que referente al nombre de "hermano" o "padre" o "pastor", se lo digo una vez m?s: lo que importa es el esp?ritu con que se dice m?s que la letra. ?No dijo, acaso, el ap?stol: "La letra mata y es el esp?ritu el que da vida"? (2 Cor. 3, 6).

Dice el CATECISMO:
?Qui?n nos cre? y coloc? en este mundo?

Dios nos cre? y coloc? en este mundo.
?Para qu? nos cre? Dios?
Dios nos cre? para que particip?ramos de la comuni?n de amor existente entre las tres Divinas Personas: el Padre, el Hijo y el Esp?ritu Santo.
?Qui?n es Jesucristo?
Jesucristo es el Hijo de Dios hecho hombre para salvarnos
?D?nde se hizo hombre Jesucristo?
Jesucristo se hizo hombre en las pur?simas entra?as de la Virgen Mar?a.
?Para qu? se encarn? el Verbo?
El Verbo se encarn? para que conoci?ramos el amor de Dios, para ser nuestro modelo de santidad y para hacernos part?cipes de la naturaleza divina.
?Qui?n es el Esp?ritu Santo?
El Esp?ritu Santo es la tercera persona de la Sant?sima Trinidad
?Qu? significa el misterio de la Sant?sima Trinidad?
Significa que en Dios hay tres personas: el Padre, el Hijo y el Esp?ritu Santo.




b)?Confesarse con un hombre?

Queridos hermanos:
El otro d?a, hablando de la confesi?n alguien me dijo: "?C?mo se le ocurre que yo me voy a confesar con un pecador como yo? Yo me confieso con Dios y punto. Entro en mi habitaci?n, oro con fervor y Dios me perdona". Le contest? que el asunto no es tan simple. Muchas veces acomodamos la religi?n a nuestra manera, y as? pasa tambi?n con la confesi?n. La confesi?n no es solamente "pecar, orar y listo". Hay que buscar a un sacerdote. Hacer un gran acto de humildad. Decirle sus pecados. Y luego recibir una correcci?n fraterna y la absoluci?n del sacerdote de la Iglesia. Eso no lo han inventado los curas. Hay claras indicaciones en la Biblia acerca de la confesi?n delante de un ministro de la Iglesia.

Queridos hermanos cat?licos, en esta carta quiero explicarles primero lo que nos ense?a la Biblia acerca del perd?n de los pecados, y luego voy a contestar algunas dudas acerca de la confesi?n que algunos hermanos de otra religi?n nos plantean. Muchos cat?licos, sin mayor formaci?n religiosa, f?cilmente se dejan influenciar por estas inquietudes y sin darse cuenta se les van los grandes tesoros que Jes?s confi? a su Iglesia. Con esta carta no quiero ofender a nadie, pero lo que me mueve a escribir estas l?neas es el amor por la verdad. Ya que solamente "la verdad nos har? libres" (Jn. 8, 32).

?Qu? nos ense?a la Biblia acerca del perd?n de los pecados?
1. Jes?s perdona los pecados. En el Antiguo Testamento el perd?n de los pe-cados era un derecho solamente de Dios. Ning?n profeta y ning?n sacerdote del Antiguo Testamento pronunci? absoluci?n de pecados. S?lo Dios perdonaba el pecado.

En el Nuevo Testamento, por primera vez, aparece alguien, al lado de Dios Padre, que perdona los pecados: Jes?s. El Hijo de Dios dijo de s? mismo: "El Hijo del Hombre tiene poder de perdonar los pecados en la tierra" (Mc. 2, 10).

Y en verdad Jes?s ejerci? su poder divino: "Cuando Jes?s vio la fe de aquella gente, dijo al paral?tico: Hijo, tus pecados te son perdonados" (Mc. 2, 5).

Frente a una mujer pecadora Jes?s dijo: "Sus pecados, sus numerosos pecados le quedan perdonados, por el mucho amor que mostr?" (Lc. 7, 47).

Y en la cruz Jes?s se dirigi? a un criminal arrepentido: "En verdad te digo que hoy mismo estar?s conmigo en el Para?so" (Lc. 23, 43).

2. Jes?s comunic? el poder de perdonar pecados a sus ap?stoles. Jes?s quiso que todos sus disc?pulos, tanto en su oraci?n como en su vida y en sus obras, fueran signo e instrumento de perd?n. Y pidi? a sus disc?pulos que siempre se perdonaran las ofensas unos a otros (Mt. 18, 15-17).

Sin embargo, Jes?s confi? el ejercicio del poder de absoluci?n solamente a sus ap?stoles. Jes?s quer?a que la reconciliaci?n con Dios pasara por el camino de la reconciliaci?n con la Iglesia. Lo expres? particularmente en las palabras solemnes a Sim?n Pedro: ?A ti te dar? las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedar? atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedar? desatado en los cielos? (Mat. 16, 19). Esta misma autoridad de "atar" y "desatar" la recibieron despu?s todos los ap?stoles (Mt. 18, 18). Las palabras "atar" y "desatar" significan: Aquel a quien excluyen ustedes de su comuni?n, ser? excluido de la comuni?n con Dios. Aquel a quien ustedes reciben de nuevo en su comuni?n, ser? tambi?n acogido por Dios. Es decir, la reconciliaci?n con Dios pasa inseparable-mente por la reconciliaci?n con la Iglesia.

El mismo d?a de la Resurrecci?n, Jesucristo se apareci? a los ap?stoles, sopl? sobre sus cabezas y les dijo: "Reciban el Esp?ritu Santo. A quienes perdonen los pe-cados, les quedar?n perdonados y a quienes se los retengan, les quedar?n retenidos" (Jn. 20, 22-23).

Y en la Iglesia primitiva ya exist?a el ministerio de la reconciliaci?n como dice el ap?stol Pablo: "Todo eso es la obra de Dios, que nos reconcili? con El en Cristo, y que a m? me encarg? la obra de la reconciliaci?n" (2 Cor. 5, 18).

3. Los ap?stoles comunicaron el poder divino de perdonar pecados a sus sucesores. Las palabras de Jesucristo sobre el perd?n de los pecados no fueron s?lo para los Doce ap?stoles, sino para pasarlas a todos sus sucesores. Los ap?stoles las comunicaron con la imposici?n de manos. Escribe el ap?stol Pablo a su amigo Timoteo: "Te recomiendo que avives el fuego de Dios que est? en ti por la imposici?n de mis manos" (2 Tim. 1, 6).

Los ap?stoles estaban conscientes de que Jesucristo ten?a una clara intenci?n de proveer el futuro de la Iglesia; estaban convencidos de que Jes?s quer?a una instituci?n que no pod?a desaparecer con la muerte de los ap?stoles. El Maestro les hab?a dicho: "Sepan que Yo estoy con ustedes todos los d?as hasta el fin del mundo" (Mt. 28, 20), y "las fuerzas del infierno no podr?n vencer a la Iglesia" (Mt. 16, 18). As? las promesas de Jes?s a Pedro y a los ap?stoles, no s?lo valen para sus personas, sino tambi?n para sus leg?timos sucesores.

Como conclusi?n podemos decir: Cristo confi? a sus ap?stoles el ministerio de la reconciliaci?n (Jn. 20, 23; 2 Cor. 5, 18). Los obispos, o sucesores de los ap?stoles, y los presb?teros, colaboradores de los obispos, contin?an ahora ejerciendo este ministerio. Ellos tienen el poder de perdonar los pecados "en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp?ritu Santo".

Dudas que plantean otras iglesias acerca de la confesi?n
1. ?En qu? se basan los cat?licos para decir que los sacerdotes pueden perdonar los pecados? La Iglesia Cat?lica lee con atenci?n toda la Biblia y acepta la autoridad divina que Jes?s dej? en manos de los Doce ap?stoles y sus leg?timos suceso-res. Esto ya est? explicado. El poder divino de perdonar pecados est? claramente expresado en lo que hizo y dijo Jes?s ante sus ap?stoles: El Se?or sopl? sobre sus cabezas y les dijo: "Reciban el Esp?ritu Santo. A quienes perdonen los pecados, les quedan perdonados; y a quienes se los retengan les quedan retenidos" (Jn. 20, 22-23).

Los ap?stoles murieron y, como Cristo quer?a que ese don llegara a todas las personas de todos los tiempos, les dio ese poder de manera que fuera transmisible, es decir, que ellos pudieran transmitirlo a sus sucesores. Y as? los sucesores de los ap?stoles, los obispos, lo delegaron a "presb?teros", o sea, a los sacerdotes. Estos tienen hoy el poder que Jes?s dio a sus ap?stoles: "A quienes perdonen los pecados, les quedan perdonados" y nunca agradeceremos bastante este don de Dios que nos devuelve su gracia y su amistad

2. ?Para qu? decir los pecados a un sacerdote, si Jes?s simplemente los perdonaba? Es verdad que Jes?s perdonaba los pecados sin escuchar una confesi?n. Pero el Maestro divino le?a claramente en los corazones de la gente, y sab?a perfectamente qui?nes estaban dispuestos a recibir el perd?n y qui?nes no. Jes?s no necesitaba esta confesi?n de los pecados. Ahora bien, como el pecado toca a Dios, a la comunidad y a toda la Iglesia de Cristo, por eso Jes?s quer?a que el camino de la reconciliaci?n pasara por la Iglesia que est? representada por sus obispos y sacerdotes. Y como los obispos y sacerdotes no leen en los corazones de los pecadores, es l?gico que el pecador tiene que manifestar los pecados. No basta una oraci?n a Dios en el silencio de nuestra intimidad.

Adem?s el hombre est? hecho de tal manera que siente la necesidad de decir sus pecados, de confesar sus culpas, aunque llegado el momento le cuesta. El sacerdote debe tener suficiente conocimiento de la situaci?n de culpabilidad y de arrepentimiento del pecador. Luego el sacerdote, guiado por el esp?ritu de Jes?s que siempre perdona, juzgar? y pronunciar? la absoluci?n: "Yo te absuelvo de tus pecados en el nombre del Padre, y del Hijo y del Esp?ritu Santo". La absoluci?n es realmente un juicio que se pronuncia sobre el pecador arrepentido. Es mucho m?s que un sentirse liberado de sus pecados. Es decir, a los ojos de Dios: no existen m?s esos pecados. Est? realmente justificado. Y como consecuencia l?gica, dada la delicadeza y la grandeza de este misterio del perd?n, el sacerdote est? obligado a guardar un secreto absoluto de los pecados de sus penitentes.

3. "Pero el sacerdote es pecador como nosotros", dir?n algunos. Y les respondo: Tambi?n los Doce ap?stoles eran pecadores y sin embargo Jes?s les dio poder para perdonar pecados. El sacerdote es humano y dice todos los d?as: "Yo pecador" y la Escritura dice: "Si alguien dice que no ha pecado, es un mentiroso" (1Jn. 1, 8). Aqu? la ?nica raz?n que aclara todo es esta: Jes?s lo quiso as? y punto. Jes?s fundament? la Iglesia sobre Pedro sabiendo que Pedro era tambi?n pecador. Y Jes?s dio el poder de perdonar, de consagrar su Cuerpo y de anunciar su Palabra a hombres pecadores, precisamente para que m?s aparecieran su bondad y su misericordia hacia todos los hombres. Con raz?n nosotros los sacerdotes reconocemos que llevamos este tesoro en vasos de barro y sentimos el deber de crecer d?a a d?a en santidad para ser menos indignos de este ministerio.

El sacerdote perdona los pecados por una sola raz?n: porque recibi? de Jesucristo el poder de hacerlo. Adem?s, durante la confesi?n aprovecha para hacer una correcci?n fraterna y para alentar al penitente. El confesor no es el due?o, sino el servidor del perd?n de Dios.

Y otro punto importante es que el sacerdote concede el perd?n "en la persona de Cristo"; y cuando dice "Yo te perdono..." no se refiere a la persona del sacerdote sino a la persona de Cristo que act?a en ?l. Los que se escandalizan y dicen ?c?mo un sacerdote que es un hombre puede perdonar a otro hombre? es que no entienden nada de esto.

4. ?Qu? otras diferencias hay entre cat?licos y protestantes acerca de la confesi?n? El protestante comete pecados, ora a Dios, pide perd?n, y dice que Dios lo perdona. Pero ?c?mo sabe que, efectivamente, Dios le ha perdonado? Muy dif?cilmente queda seguro de haber sido perdonado.

En cambio el cat?lico, despu?s de una confesi?n bien hecha, cuando el sacerdote levanta su mano consagrada y le dice: "Yo te absuelvo en el nombre del Padre...", queda con una gran seguridad de haber sido perdonado y con una paz en el alma que no encuentra por ning?n otro camino.

Por eso dec?a un no-cat?lico: "Yo envidio a los cat?licos. Yo cuando peco, pido perd?n a Dios, pero no estoy muy seguro de si he sido perdonado o no. En cambio el cat?lico queda tan seguro del perd?n que esa paz no la he visto en ninguna otra religi?n". En verdad, la confesi?n es el mejor remedio para obtener la paz del alma.

El cat?lico sabe que no es simplemente: "Pecar y rezar, y listo". Pongamos un caso: Una mujer cat?lica comete un aborto. No puede llegar a su pieza, rezar y decir que todo est? arreglado. No. Ella tiene que ir a un sacerdote y confesarle su pecado. Y el sacerdote le har? ver lo grave de su pecado, un pecado que lleva a la excomuni?n de la Iglesia. El sacerdote le aconsejar? una penitencia fuerte. Ella quiz?s hasta llorar? en ese momento y antes del pr?ximo aborto seguramente lo pensar? tres veces... ?Y ese se?or que compra lo robado? ?Y esa novia que no se hace respetar por el novio? ?Y esa mujer que quita la fama con su lengua? ?Y ese borracho?... Confesando sus pecados, se encontrar?n con alguien que les habla en nombre de Dios y les hace reflexionar y cambiar su vida.

Queridos hermanos, termino esta carta con una gran esperanza de que nosotros los cat?licos seamos capaces de descubrir de nuevo el gran tesoro de la confesi?n.

Cu?ntos miles de personas mejoraron su vida s?lo con hacer una buena confesi?n. Un gran psic?logo dec?a: "Yo no conozco ning?n m?todo tan bueno para mejorar una vida como la confesi?n de los cat?licos". Espero que este "gran tesoro" que dej? Jes?s en su Iglesia, sea tambi?n provechoso para el crecimiento de nuestra vida espiritual.


D?cima a lo Divino por el Hijo Pr?digo:
Padre de mi coraz?n
aqu? estoy arrepentido,
a tus pies estoy rendido,
conc?deme tu perd?n.
P?ngame la bendici?n
y olvide usted sus enojos
como pisando entre abrojos
hoy he llegado hasta aqu?
a hacerle correr por m?
las l?grimas de sus ojos.




Cuestionario
A continuaci?n se presenta este cuestionario que puede ser ?til para complementar la sesi?n y el estudio personal. NO SE PUBLICA ESTO EN FOROS

a) ?Hermano o Padre?
?Qu? dice Jes?s en Mt. 23, 8-9?
?Qui?n es el ?nico Padre y Maestro en sentido propio?
?Podemos atribuirnos atributos divinos?
?Podemos, no obstante, utilizar la palabra ?padre? o "maestro" en sentido figurado o acomodado?
?Qu? dice al respecto la Biblia sobre Jes?s?
?A qui?n era obediente?
?Se utiliza en la Biblia la palabra padre aplicada a los pap?s?
?Se reconoce en la Biblia una paternidad de los hijos en la fe?
?Cu?l fue la pr?ctica de Pablo al respecto?
?Podemos, en este sentido, decir "padre" al sacerdote que nos engendra en la fe y "maestro" al profesor o carpintero?
?Cu?l es la actitud de fondo de todo servidor de la comunidad?

b) Confesarse con un hombre?
?Qui?n pod?a perdonar los pecados en el A. T.?
?Qui?n puede perdonarlos en el N. T.?
?A qui?nes deleg? Jes?s este poder?
?A qui?nes lo delegaron los Ap?stoles?
?En nombre de qui?n perdonan los sacerdotes?
Qu? significa que el sacerdote perdona en nombre de Cristo?
?Puede un cat?lico confesar sus pecados directamente a Dios?
?Cu?ndo tiene seguridad el cat?lico de que es perdonado por Dios?
?La tiene igual el evang?lico?
?C?mo se confiesan ellos?
?Por qu? hay que decir los pecados al sacerdote?



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Diapositivas
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El porqu?
?Qu? es la Biblia?
Unidad Cristiana
?Porqu? soy cat?lico?
Salvaci?n Personal
Jerarqu?a
Bilbia y Tradici?n
Mar?a Madre de DIos
Religiosidad Sacramental
Religiosidad popular


Publicado por mario.web @ 10:22
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