Mi?rcoles, 25 de mayo de 2011

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El G?lgota es la cuna que espera acoger el aparente final de la pasi?n y muerte de Jes?s. Y, clavada en ese monte, la cruz ser? un micr?fono abierto desde el que Cristo dirigir? las palabras que jam?s ning?n hombre se atrevi? a pronunciar con tanto coraz?n, v?rtigo y paz.

En una situaci?n cr?tica, Jes?s, silabea palabras de perd?n y de amor, de ternura y de comprensi?n. Sigue uniendo al cielo con la tierra y a la tierra con el mismo Dios.

Las ?ltimas siete palabras de Jes?s en la cruz constituyen la firma de su propio testamento y, por lo tanto, la culminaci?n de aquello que tantas veces hab?a prometido: la fidelidad a Dios y a los hombres pasa por la negaci?n de uno mismo.

Las ?ltimas siete palabras de Jes?s es la alocuci?n con m?s pasi?n y con m?s desgarro realizada desde el p?lpito de la cruz; el momento cumbre donde Jes?s no cede un ?pice dejando que todo se cumpla en aquel siervo doliente en la cruz.

Siete palabras salidas de los labios de Cristo, siete palabras que nosotros estamos llamados a pronunciar y escuchar con emoci?n, con respeto, con fe y con esperanza, con contemplaci?n y adoraci?n. Siete palabras. Pero pudieran ser (en el interior de cada uno) miles de palabras m?s.

Siete palabras sostenidas en un pentagrama reducido a dos l?neas, en una cruz, y con dos notas con com?n denominador: AMOR A DIOS Y AMOR AL HOMBRE.

Autor : Jes?s de Nazaret.

Testigos: el centuri?n que nos representa a todos y cada uno de nosotros


Publicado por mario.web @ 23:26
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